el misterio del lago titicaca una civilizacion perdida hallada bajo sus aguasel misterio del lago titicaca una civilizacion perdida hallada bajo sus aguas

En 2010 después de doce años de no visitar tierras andinas, hice mis valijas y viajé de nuevo hacia Bolivia y Perú. Fue mi primer periplo en solitario, y a diferencias de diferentes andanzas personales, tuvo objetivos precisos, uno de ellos incluyó la enigmatica puerta de Hayumarka, enclavada en PunoPerú.

Aquel fue un sueño de larga data, que al final llegó a buen puerto. Entretanto examinaba aquella edificación tan comentada, observé en situ, su extraordinaria semejanza con la arquitectura tiahuanacota. Sin dudas la esplendorosa puerta ciega, engarzada en solo bloque, contestaba a los mismos constructores que su par boliviano.

Entretanto cavilaba estos interrogantes, alguien me susurró una antigua leyenda sobre túneles subterráneos, y además submarinos, que desde Hayumarka según se rumoraba, extenderían aquellas fronteras imaginarias hacia el corazón de El Lago Titicaca, enlazando en su paso con los viejos dominios de Tiahuanaco. Inclusive, mentes más osadas, parecen creer en la presencia de una antigua sociedad perdida oculta en sus profundidades. Examinemos las pruebas.

Toma satelital de El Lago Titicaca, registrando una formación asombrosa. Cortesía: gifex.com

Expedición Punta de Lanza. Buzos argentinos, y un hallazgo revolucionario en Bolivia

“Lo que los tres acuanautas contemplaron ese destemplado día de invierno de 1966, a unos ocho metros debajo del espejo del lago, se lee hoy quizá con indiferencia, pero en su instante aceleró sensiblemente el pulso de los protagonistas de la aventura: ante sus ojos aparecían construcciones de piedras de distinto tipo y sorprendentemente bien conservadas, incluso cuando estaban recubiertas de algas”. Federico Kirbus. Misterios. Misterios y Misterios de América.

La década del sesenta, resultó etapa prodigiosa en cuestión de modernos descubrimientos arqueológicos, que de repente emergieron a la luz, destacando aquel lapso por importantes descubrimientos submarinos. Uno de esos acontecimientos tuvo sitio en 1966, y fue protagonizado por un equipo de buceo argentino.

La primera vez que leí ésta historia fue a través del texto, Tiahuanaco, diez mil años de misterios incas, escrito en 1975 por la estudiosa francesa Simone Waisbard. Quedé atónita, por las revelaciones que remarcaba en su informe, redactando como los argentinos se habían topado con enigmáticas ruinas mientras exploraban El Lago Titicaca.

Aquellos datos me quedaron grabados, y con los años, busqué ahondar en lo ocurrido. No fue hasta que accedí a Misterios. Misterios y Misterios de América, 1976, obra del estudioso argentino Federico B. Kirbus, cuando tuve en mis manos una ampliación de lo ocurrido. En el capítulo que Kirbus dedica a Tiahuanaco se incluye la asombroso aventura, información que le fuera transmitida por Enrique León Bremmer, uno de los tres participantes de la llamada expedición Punta de Lanza.

En 1968 el célebre Jacques Cousteau, hizo su famosa exploración a El Lago Titicaca. 

Según le narrara Bremmer, él al lado a Ramón Avellaneda (apodado Kuki), y Luis Villaverde, tenían el objetivo de incluir El Lago Titicaca con las aguas más altas del planeta, en el interior del deporte subacuático. De ahí con ese objetivo, se programara una visita hacia Bolivia, bautizada después por el trío de buzos, como Expedición Punta de Lanza.

Ya en tierras bolivianas, los argentinos dieron inicio al trabajo, si bien no sin cierto resquemor por parte de los locales, descreídos, ante motivos tan nobles.  Posteriormente de todo, buscadores de tesoros precolombinos, desde la década del treinta venía atormentado la apacible tranquilidad de los habitantes. sin embargo, el destino hizo de las suyas.

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Ocurrió un trabajador de la zona y probado barquero, Plácido Jucumani, empatizado con los argentinos, les declaró la presencia de ciertas construcciones pétreas que, desde una bahía localizada en Puerto Acosta, se sumergía en el interior del Titicaca. Jucumani condujo al equipo hacia el sitio exacto, que les posibilitó hacer la exploración.

El Misterio del Lago Titicaca - Una civilización perdida hallada bajo sus aguas

El monumental trabajo del especialista boliviano Guillermo Lange Lomas. Cortesía: libreriagisbert.com

Lo ocurrido mas tarde, consiguió desde por lo tanto tintes de leyenda, como así lo expresa Kirbus en su texto.

“No solo hallaron sencillos muros, sino recintos en forma de U, con la parte abierta señalando hacia el centro del lago. Es más: además distinguieron el trazado de un camino empedrado perfectamente conservado, de unos treinta metros de longitud”.

Sigue narrando Federico Kirbus:

“Se localizaron siete edificios de unos cinco metros de ancho, y diez de largo cada una, veintidós muros paralelos y al final la calle empedrada, todo esto unos ocho metros debajo del espejo del Lago Titicaca“.

El equipo argentino velozmente tomó la decisión de documentar el descubrimiento, a través de filmaciones y fotografías. Este logro inspiraría el interés de un reconocido oceanógrafo francés, nada menos que Jacques-Yves Cousteau, quién impresionado por el material argentino, tomó la decisión de encarar su propia expedición llevada a cabo además en 1968.

Recreación de Viracocha, padre de la creación andina. Cortesía: 

 Si bien la llegada del probado Cousteau a Bolivia alcanzó intensa repercusión, una vez finalizadas las investigaciones bajo el Titicaca, iguales no revelaron al equipo francés nada extraño.

Si embargo en su texto de 1974, Tree Adventures: Galápagos, Titicaca, The Blue Holes, Cousteau confesaría lo siguiente:

“Hemos hallado algunas piedras formando un padrón en el fondo con dirección a Tiahuanaco. Son semejantes a las descritas por nuestro amigo Avellaneda, pero nuestros buzos no han podido cavar alrededor de estas colosales piedras, iguales que eran paredes marchitas, o fueron colocadas para formar un rectángulo. ¿Será que el barro se ha tragado todo? En la vecindad de Oré (o Chukuperka), encontramos una imponente ruina de piedras perfectamente colocadas. Esta estructura al parecer cimiento de un edificio, sin dudas un santuario bien celebre por los arqueólogos”.

Con los años, se sucedieron diferentes denuncias sobre ruinas submarinas en las profundidades del lago. Una de ellas fue protagonizada por Hugo Boero Rojo, notable estudioso boliviano quién en 1979 mientras llevaba adelante la filmación de El Lago Divino, siendo su jefe, anunció avistamiento de ruinas, y que los medios de la era titularon como: Murallones ciclópeos semejantes a los de la Fortaleza de Sacsayhuaman.

“Se hallaron monumentales bloques roca que asemejan ser muros de templos semidestruidos, caminos enlosetados que se pierden en las cavernas profundas, caminos que se internan en las profundidades del lago”.

A inicios del milenio, el conjunto de exploración italo brasi, Akakor, comunicó el descubrimiento de ruinas bajo el Titicaca. Cortesía: 

A pesar de estos importantes descubrimientos y denuncias, el asunto no aparentaba interesar a las autoridades bolivianas, que continuaron manteniendo un férreo cerrojo encima del tema.

Hubo que esperar la llegada del milenio, para que el misterio comenzara a evidenciarse, a través de nuevas exploraciones, desvelando por fin una verdad incuestionable: la presencia de ruinas bajo las aguas de El Lago Titicaca.

Los interrogantes posteriores versaron si estas construcciones, podían emparentar con la antigua Tiahuanaco, o si sus remanentes respondían a factura incaica. Pero tras este enigma se esconde un incognito mayor. Veamos.

Enigmatico Lago Titicaca ¿Antiguo señalizador estelar?

“El Lago Titicaca, en aymara, literalmente simboliza “’puma de roca’. Si observamos el lago desde una vista de satélite, su aspecto es el de un puma ¿Cómo podían conocer los viejos su insolita forma? ¿Acaso podían volar?”. Juan José Revenga. América Legendaria.

En 2009 Guillermo Loma Lange formidable experto boliviano, publicó su monumental trabajo, El Mensaje del Sol. Eslabón de los Andes, presentando su creador, extensas investigaciones sobre Tiahuanaco y El Lago Titicaca, destacando la obra por un hondo conocimiento esotérico.

 Cuenta Loma Longe:

Tiahuanaco, en el interior del contexto mítico y cultural el lago Titikaka, es el prototipo de perfección eterna para todos los tiempos. En sus sagradas piedras fulgura el lenguaje universal, y primordial, el idioma cósmico. Y si el Lago Divino es el estigma de las deidades, Tiahuanaco es su magistral explicación ideográfica, es la didáctica de la revolución de la conciencia, es el arte de la dialéctica, es la síntesis de la síntesis”.

Lago Titicaca. Crédito: Pixabay

Para este experto oriundo de Cochabamba, la explicación para varios misterios sobre del Lago Titicaca, debe buscarse en una antigua teogonía andina, donde se explica la presencia de una sociedad muy avanzada, poblada en sus orígenes por una casta de gigantes, grandes titanes, que en idioma aymara son conocidos como, Taynas o además Chullpas.

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Estos entes fueron las deidades que el esoterismo llama primigenios, siendo iniciados en grandes misterios, y dueños de poderes casi sobrenaturales, pudiendo hasta terraformar la Tierra. Pero esta etapa de oro se vio interrumpida, debido a la corrupción espiritual, causando la desaparición de esta sociedad primigenia.

Propone Loma Lange:

“Después de producirse la fantástica apocalipsis que dio origen al lago más alto del planeta, y que arrasó metrópolis enteras bajo el peso terrorífico de las aguas del océano, los Taapakas o ángeles, ‘entes bellos y brillantes al servicio de Wirakocha, le dieron posteriormente al lago la figura que hoy en dia posee, con el objetivo definido de recordar permanentemente aquella leja era y de suministrar al ser humano las claves para su retorno a su estado primigenio”.

Ruinas de la Isla de la Luna, Copacabana, Lago Titicaca. Cortesía: 

Desde ese por lo tanto El Lago Titicaca adquiere la categoría de divino, vinculado a un antiguo centro u ombligo del planeta, que tanto venimos hablando en previos trabajos. Sintetizando bajo sus aguas, no solo yacerían enterradas huellas de éste pasado desconocido, sino además su interior acuoso oculta, cuerpos de sus viejos constructores, los gigantes. El Lago Titicaca funcionaría además como un «señalizador planetario», que desde el cosmos refleja una marca sagrada. Sería el toque de Dios.

El Lago Divino, y sus Misterios Subterráneos

“Los banqueros que conducen a los visitantes hasta la Isla del Sol me contaron, que hay una Metrópoli Dorada, y está prohibido ir con la lancha al centro del Lago, pues hay una fuerza que lo succiona al interior. igualmente escuché narraciones de personas que habían oído a buceadores decir, haberse hallado con entes misteriosos de cabello blanco, en medio de las aguas cuando estaban sumergidas”. Antonio Cerdán.

Son bastantes de los narraciones que insinuan, la presencia de una misteriosa metrópoli subterránea en los interiores de El Lago Titicaca. Innumerables testimonios por parte de místicos, y sobre todo contactados, por lo cual no es mi intención, repetir los mismos en el interior de este informe, sabiendo el lector podrá encontrarlos fácilmente.

Esquivando esta vía, que suelo apodar ruta sencillo, y donde la cuestión esotérica normalmente se ve relegada, propongo retomar esta senda.

Descubrimientos en el lago Titicaca.

Cuando estudiamos el trabajo de Guillermo Lange Loma, pudimos tener una pista del enigma subterráneo, al asumirse El Lago Titicaca, como parte de una antigua tradición primordial. Una página de su extenso ensayo. entrega más claves al respecto. Atienda el lector.

“La Cosmogonía Andina deja bien establecido, que el sistema formado por el Lago Tititaca, Río Desaguadero, Lago Poopó (PUUPU) o Aullagas y el Salar de Uyuni, éste último al pie del Volcán Thunupa, es un montón divino en perfecto equilibrio. Es la marca o señal divina, es la rúbrica de Dios, estampada en el vasto y hermoso altiplano andino, escenario de los sucesos más arcaicos, y que hoy se halla cubierto por el espeso manto de las extremidades, en concluyente, el Ombligo del Planeta. Así lo decreta el arcaico topónimo Puúpu (Poopó), palabra que en América simboliza Ombligo o pupo”.

El Lago Titicaca, examinado bajo esta luz primordial adquiere una nueva faz, y que hace entenderlo como un centro espiritual incluso activo.

Esto puede aclarar los sin números de sucesos, que bastantes declarantes dicen experimentar en sus dominios, en su gran mayoría de carácter iniciático.

Su elemento acuoso, actuaría como frecuencia disparadora de alta resonancia, y donde la consciencia se vería alterada, permitiendo el acceso, hacia diferentes realidades. Tal sería la misión real del divino lago. 

Por Alejandro