Algunos teóricos audaces plantean una hipótesis cautivadora: una que sugiere que nuestros antepasados pueden haber sido visitados por seres de carne y hueso con cráneos naturalmente alargados. ¿Podrían estos seres haber sido de origen extraterrestre?
Según esta perspectiva poco convencional, nuestros antepasados podrían haber intentado imitar a estos visitantes, lo que llevó a la práctica generalizada de vendar la cabeza artificialmente.
Esta intrigante teoría propone que los pueblos antiguos de todo el mundo, incluidos los de la isla de Malta, intentaban emular seres que tenían cráneos alargados. Tal noción implica que nuestros antepasados podrían haber considerado a estos seres como dioses o figuras divinas dignas de emulación.
Hoy en día, sólo quedan unos pocos de los cráneos alargados del hipogeo de Malta, que residen en los confines seguros del Museo Nacional de Arqueología. Estos cráneos han llamado la atención de los investigadores Giorgio y Erich, a quienes se les permite un acceso excepcional a la colección del museo.
Aunque los cráneos originales no están disponibles temporalmente para su estudio, el dúo examina una réplica precisa.
Lo que descubren es nada menos que sorprendente. Una de las réplicas carece de sutura sagital, una característica craneal crítica. La sutura sagital es una articulación que conecta los lados y el techo del cráneo.
Normalmente, esta sutura está presente desde el nacimiento y se cierra gradualmente alrededor de los 35 años. Su ausencia en los cráneos desafía la explicación convencional de la venda artificial de la cabeza.
Erich y Giorgio se apresuran a descartar la idea de que estos cráneos fueran el resultado de vendar la cabeza. En cambio, proponen una noción más radical: que estos cráneos pueden pertenecer a seres extraterrestres. En su opinión, la falta de la sutura sagital es un signo revelador de un origen no humano.
Su conclusión, aunque audaz, plantea preguntas que invitan a la reflexión. ¿Podrían estos cráneos alargados representar un rasgo genético resultante de la mezcla entre gigantes y la población humana local? De ser así, ¿esta alteración genética dio lugar a un tipo distinto de ser humano en la antigua Malta?
Los misterios que rodean a estos antiguos cráneos continúan cautivando e intrigando. Si bien la arqueología convencional puede oponerse a las teorías no convencionales, éstas sirven como recordatorio de que el pasado no siempre es lo que parece. A medida que profundizamos en nuestra historia, las respuestas que buscamos pueden ser más extraordinarias de lo que jamás imaginamos.