La expresión, que también podría traducirse como “la chica de la brecha” o “la niña del hueco”, alude a la existencia de un ente que encuentra en aquellos pequeños resquicios de las paredes, los techos o el suelo un portal para transportarse de su realidad a la nuestra.

Proveniente de mundos que no comprendemos del todo, con intenciones que jamás conoceremos, la chica del agujero nos observa silenciosa desde aquellos zonas en los que no podemos ver más que uno de sus ojos.

conforme con la leyenda, solo aquellos desafortunados que han sido seleccionados por la pequeña podrán verla, observándonos desde su planeta a través de estos portales. Una vez vean sus ojos, su suerte estará echada, pues en algún instante del futuro ella vendrá por ellos.

Lo último que vean, anteriormente de observarse sustraídos de este planeta, será sus ojos observándolos por última vez.

En demasiados sentidos, la leyenda de la chica del agujero es una representación de nuestros peores temores: a conocer, el que existan seres ocultas allí en donde se supone que no hay nada y sean capaces de alterar nuestra realidad.

 El hecho de que sólo un ojo sea evidente le añade un poco más de terror al tema y convierte a este personaje en un ser verdaderamente temible.

Historias y Leyendas

Por Marcos