Un reciente hallazgo propone la presencia de un cosmos alternativo

Un reciente hallazgo propone la presencia de un cosmos alternativo

27 septiembre, 2021 Desactivado Por Alejandro

Un reciente hallazgo propone la presencia de un cosmos alternativo

Un número fundamental que gobierna el cosmos aumenta cuando está en el interior de un raro material cuántico, ha desvelado un estudio de la Universidad de Cambridge cuyos resultados se publican en la revista Physical Review Letters.

Este resultado propone la presencia de un cosmos alternativo en el interior de componentes exóticos en el que una enigmatica constante física, conocida como de estructura fina, sería mucho mayor.

La constante de estructura fina, una de las 25 constantes fundamentales que explican los fenómenos físicos, establece la fuerza de las interacciones electrodinámicas cuánticas y se mide en 1/137, un valor que desconcierta a los físicos porque jamás han podido explicarlo.

Es complicado soñar cómo se vería el Cosmos con un precio de estructura fina distinto, señala la revista Physics en una sinopsis de este hallazgo. Y añade: podría existir un «cosmos» alternativo en el interior de componentes exóticos llamados hielos de espín cuántico.

Constante variable

La constante de estructura fina en estos componentes es 10 veces mayor que el valor ordinario, ha determinado esta investigación, lo que cuestiona que sea continuamente constante.

Si la constante de estructura fina en todo el universo fuera tan grande como la de los hielos de espín cuántico, “la tabla periódica solo tendría 10 elementos”, aclara Christopher Laumann, de la Universidad de Boston, citado por ScienceNews.

Los hielos de espín son componentes con una estructura que obliga a los polos o espines magnéticos de sus partículas elementales a asumir un patrón complejo.

Entretanto que en un material normal las partículas que los componen alinean sus polos magnéticos en la misma dirección, en los hielos de espín cuántico los polos magnéticos de sus partículas no concuerdan, ni siquiera cuando el material alcanza el cero absoluto.

Se puede manipular

Lo que ha determinado esta investigación no es solo que el valor de la constante de estructura fina aumenta en componentes de hielos de espín cuántico, sino además que su valor se puede ajustar «manualmente» manipulando las propiedades del material.

Este detalle es el que podría abrir la puerta a otro factible cosmos, porque facultaría a los investigadores revelar lo que pasa cuando se altera la constante de estructura fina en un material, trascendiendo así el cosmos en el que esa constante es fija.

Toda esta investigación de instante ha sido puramente teórica, dado que aun no se ha desvelado un material que responda a las propiedades de un hielo de espín cuántico.

Indicios, pero…

Hasta actualmente, los ensayos solo han observado indicios de este material de hielo espín cuántico, así pues los teóricos están buscando nuevas firmas que puedan identificarlo.

En realidad, hay componentes que podrían configurarse como hielos de espín cuántico y estudiarse con un ordenador cuántico que pueda simular esas configuraciones y explorar los efectos componentes de las variables en la constante de estructura fina, resalta ScienceNews.

Si al final los investigadores consiguen crear hielo de espín cuántico, esos componentes podrían desvelar cómo funcionarían la electrodinámica cuántica y el Modelo Estándar (de la física de partículas) en un cosmos con una constante de estructura fina mucho mayor.

Pilares del planeta

No sería un hecho baladí: estas investigaciones rozan los pilares básicos del planeta, porque la constante de estructura fina caracteriza la intensidad de la fuerza electromagnética que afecta a las partículas cargadas, como los electrones y los protones.

Es una constante que está inclusive en la base de la vida: regula los espacios vacíos de los átomos donde se forman los enlaces químicos, pero además el carbono de los astros sin el cual la vida jamás habría aparecido. Inclusive refleja la simetría básico que hay en la naturaleza, ya se exprese en forma de materia o de antimateria.

La nueva investigación refuerza una idea que barajan los investigadores: las constantes fundamentales podrían ser aleatorias y haber quedado fijadas en «lanzamientos de dados cósmicos» durante el nacimiento del cosmos, alude Investigación y Ciencia.

Actualmente hemos dado un paso más: los hielos de espín cuántico podrían permitirnos explorar interacciones electrodinámicas cuánticas que se rigen por patrones variables, en vez de constantes, que se darían en diferentes universos en los que tal vez inclusive podríamos influenciar.