La Metrópoli Anunnaki de más de 200 mil años hallada en África y que reescribiría la historia

La Metrópoli Anunnaki de más de 200 mil años hallada en África y que reescribiría la historia

16 julio, 2021 Desactivado Por Alejandro

Algo es claro: anteriormente de la actual raza humana han existido diferentes y que hoy yacen enterradas bajo las gruesas capas de arena y escombros. No fuimos los primeros, y una fascinante historia referida a una antigua metrópoli Anunnaki de centenares de miles de años pudiera ser capaz de reescribir la historia.

Se reveló algo asombroso en una de las regiones de Sudáfrica. Estos son los remanentes de una gran metrópoli, cuya superficie, según estándares modestos, es de unos 1.500 kilómetros cuadrados.

Continuamente estuvieron ahí, las personas los sintió anteriormente, pero nadie podía recordar quién los hizo y por qué. Hasta hace poco nadie sabía cuántos eran, actualmente están por todas partes, hay miles; no, ¡centenares de miles!

La historia que cuentan es la historia más notable de la sociedad, pero una que no desean escuchar.

¡La metrópoli Anunnaki es porción de una comunidad incluso más grande de casi 10.000 kilómetros cuadrados y parece haber sido construida entre 160.000 y 200.000 a. C.!

Eso cambió cuando el explorador y escritor Michael Tellinger se vinculó con Johan Heine, un bombero y piloto local que había volado sobre la zona durante años, observando las ruinas. Heine poseía una ventaja única: vio el número y el alcance de estos insolitos cimientos de roca y supo su importancia.

Michael Tellinger manifestó:

“Cuando Johan me presentó las antiguas ruinas de roca en el sur de África, no poseía idea de los inverosimiles hallazgos hechos en uno o dos años, las imágenes, los artilugios y la prueba que sin duda se acumuló por una civilización perdida y jamás vista que precedió a todas las demás, no durante diversos centenares de años, no durante diversos miles de años, durante bastantes miles de años. Y estos hallazgos son tan asombrosos que no son fácilmente digeridos por la fraternidad histórica actual. Requerirá un cambio de paradigma completo en cómo vemos nuestra historia humana”.

El área metropolitana Anunnaki es notable a causa de la asombrosa cantidad de depósitos de oro.

En palabras de Michael Tellinger:

“Miles de minas de oro antiguas encontradas durante los últimos 500 años apuntan a una civilización perdida que ha vivido y extraído oro en esta parte del planeta durante miles de años. Y si esta es verdaderamente la cuna de la sociedad, tal vez estemos observando las tareas de la civilización más antigua de la Tierra”.

Este sitio se encuentra a unos 150 km de un magnífico puerto donde el comercio marítimo podría auxiliar a preservar a una población tan grande, pero recuerde que estamos hablando de una metrópoli hace casi 200.000 años.

Algunas ruinas de la metrópoli, en su mayoría círculos de roca, fueron enterradas en la arena y solo son visibles desde un satélite o desde un avión. Varios han sido erosionados por el derretimiento de la arena, exponiendo paredes y cimientos.

Cuando los exploradores encontraron por vez primera estas ruinas, se aceptó que fueron construidas por tribus nómadas como la villa bantú cuando se trasladaron al sur y poblaron la tierra en el transcurso del siglo XIII.

En la historia temprana, no hubo registro de ninguna civilización capaz de edificar una comunidad más grande y poblada. Se hizo poco esfuerzo para explorar el lugar porque no se conocía totalmente la dimensión de las ruinas.

El enigma de la metrópoli Anunnaki

a lo largo de los últimos 20 años, personas como Kirill Gromnik, Richard Wade, Johan Heine y diferentes han desvelado que estas construcciones de roca no son lo que aparentan. En realidad, actualmente se piensa que la edad de las ruinas de los templos antiguos y los observatorios astronómicos de una civilización antigua desaparecida es de centenares de miles de años.

Las ruinas circulares se extienden sobre un área inmenso y solo se pueden ver verdaderamente desde el aire o con la auxilio de imágenes de satélite modernas. Bastantes de ellos están casi totalmente destruidos o envueltos de tierra a causa de la agricultura y al cambio climático. Varios de ellos han sobrevivido gran cantidad bien, demostrando grandes dimensiones: los muros originales en varios zonas alcanzan casi 1.5 metros de altura y más de un metro de ancho.

En cuestión de toda la metrópoli, o ciudad, es obvio que era una comunidad bien planificada, creada por una civilización altamente desarrollada. El numero de minas de oro antiguas propone por qué la comunidad eligió este lugar.

Se han hallado caminos, varios de los cuales se extienden por centenares de kilómetros, enlazando asentamientos y agricultura en terrazas, muy semejantes a los que se localizan en los asentamientos incas en Perú. Pero no se ha hallado la contestación a la duda: ¿cómo lograron los humanos lograr esto hace 200.000 años?

Cuando la ciencia calla

El enigma de la metrópoli Anunnaki

La explicación de este enigma aun se puede localizar, en cambio, no entre los postulados investigadores oficiales, sino entre diferentes. La hipotesis de los antiguos cosmonautas, Zecharia Sitchin, que trata de los Anunnaki y su “trabajo minero” en la Tierra, apunta a una factible explicación para esta antigua metrópoli.

Esta es la hipotesis de Sitchin, que habla del tiempo y la civilización que estuvieron en la Tierra mucho anteriormente que todas las reconocidas de manera oficial, como la egipcia, la sumeria, etc. Según la versión normalmente aceptada de la historia humana, la primera civilización en la Tierra fue la sumeria, que apareció en el sur de Mesopotamia en 5000 a. C.

Según la hipotesis de Sitchin de los antiguos cosmonautas, la historia de la Tierra empieza con la llegada de los Anunnaki a nuestro mundo, mas o menos en el 450.000 a.C.

Zecharia además asevera que los Anunnaki vinieron a la Tierra en búsqueda de oro, que necesitaban para “restablecer” la atmósfera en su mundo natal, Nibiru. Las guerras largas y complicadas en Nibiru dañaron la atmósfera, lo que empezó a amenazar sus vidas.

Algo es claro: la historia que nos han contado está incompleta, y poco a poco salen a la luz los pedazos de esa etapa oculta bajo los actuales cimientos de la sociedad.