Sugieren readaptar satélites de comunicaciones para salvar a la sociedad del impacto de un asteroide

Sugieren readaptar satélites de comunicaciones para salvar a la sociedad del impacto de un asteroide

13 julio, 2021 Desactivado Por Alejandro

Los grandes satélites utilizados para la comunicación de televisión podrían reutilizarse rápida y fácilmente como deflectores de asteroides si una roca espacial amenazara la Tierra, según un ensayo de la compañía aeroespacial europea Airbus.

Crédito: AirBus.

El ensayo, porción de un concepto de misión denominado Fast Kinetic Deflection (FastKD), fue encargado por la Agencia Espacial Europea (ESA), como porción de su esfuerzo de preparación para un escenario apocalíptico que indudablemente sucederá algún día (si bien ese día podría estar en un futuro muy lejano).

Los satélites de telecomunicaciones que se localizan en la llamada órbita geoestacionaria a una altitud de 22.000 millas (36.000 kilómetros), giran en torno de la Tierra a una velocidad que concuerda con la rotación del mundo, apareciendo así permanentemente suspendidos sobre una determinada zona. Estos satélites suelen ser muy grandes, como un autobús pequeño. Podrían pesar de 4 a 6 toneladas, lo que les daría la fuerza bastante para afectar la trayectoria de una roca espacial que se aproxima.

Incluso así, como Albert Falke, quien dirigió el ensayo FastKD en Airbus, explicó que se requerirían quizás 10 de estas naves espaciales chocando contra un asteroide de 1,000 pies de ancho (300 metros) en un corto período de tiempo para cambiar bastante su trayectoria.

Fácilmente disponibles

«Estas plataformas de telecomunicaciones, además de ser grandes y pesadas, además se construyen con una frecuencia gran cantidad alta», manifestó Falke. «Eso representa que podemos esperar que estén disponibles fácilmente en las instalaciones de integración [de los fabricantes de satélites]. Eso es algo que podemos dar por sentado».

En 2019, como ejemplo, los operadores de satélites comerciales de todo el planeta encargaron 15 satélites geoestacionarios, según SpaceNews.

Ser la primera en comercializar un satélite reprogramable de mas o menos 3.000 kilogramos que puede lanzarse en grupos de tres por cohete, ayudó a AirBus a liderar el sector en los pedidos de GEO de 2019. Crédito: Airbus.

En el escenario explorado por Airbus, si los astrónomos detectan un asteroide en curso de colisión con la Tierra, todos los fabricantes de satélites del planeta tendrán que empezar a transformar los satélites de telecomunicaciones que están construyendo hoy en dia en armas anti-asteroides. Todas estas misiones tendrían que lanzarse en mas o menos un mes para alcanzar el asteroide simultáneamente.

El efecto combinado de los satélites chocando contra la roca espacial puede modificar su trayectoria únicamente una pulgada o dos, pero eso sería bastante para desviarlo de su curso y prevenir un desastre si se hace el tiempo bastante anteriormente del impacto esperado.

«El cuello de botella [para el éxito de tal misión] serán los cohetes», indicó Falke. «Creemos que podríamos esperar entre 10 y 15 lanzamientos disponibles en un mes en todo el planeta».

Preparativos imprescindibles

Airbus eligió la tecnología disponible en vez de edificar una nueva vehículo espacial totalmente desde cero por una sencillo razón: los astrónomos solo pueden localizar un asteroide en curso de colisión con la Tierra con poco tiempo de antelación. El propósito de desvío podría tardar entre seis y 18 meses en alcanzar su objetivo, lo que podría dejar solo unos seis meses para que los ingenieros preparen la nave.

«La detección de asteroides ha mejorado mucho en las últimas decenios», manifestó Falke. «Hay colosales proyectos de observación, en su mayoría impulsados ​​por la NASA. Por consiguiente, todos los asteroides grandes, de 1 km (0,6 millas) de tamaño y más grandes deberían ser conocidos. Pero, desde luego, hay varios que no se se percataron en la antigüedad a causa de que sus órbitas son de seis a ocho años, y su último acercamiento puede haber sido anteriormente de que estos telescopios fueran instalados».

En hipotesis, es factible que mañana se detecte un asteroide amenazante, con solo unos meses anteriormente de un encuentro devastador con la Tierra, añadió Falke. Varios cuerpos más pequeños, como el asteroide Cheliábinsk de 2013 —que causó una onda de choque que hirió a unas 1.200 personas en Rusia—, pueden llegar totalmente inadvertidos.

La onda expansiva provocada por el meteorito caído en Cheliábinsk dejó centenares de heridos, principalmente a cortes provocados por vidrios que estallaron.

Para poder ejecutar una misión de salvar la Tierra desde la órbita, los satélites de telecomunicaciones deberían estar equipados con un módulo especial que permita la comunicación en el cosmos hondo, al igual que la navegación y la guía necesarias para aproximarse al asteroide. Estos módulos incluso no se han desarrollado. Idealmente, se construirían y probarían con anticipación y estarían listos en suceso de una emergencia.

«Necesitamos tener proyectos concretos sobre cómo realizar este módulo de deflexión y ponerlo en la plataforma de telecomunicaciones, y hacer una evidencia», manifestó Falke.

Destrucción universal

La sociedad, según Falke, debería querer estar preparada. Si un asteroide de 300 metros de ancho, como el previsto en el ensayo de Airbus, impactara en algún sitio de Europa central, causaría una destrucción universal en todo el continente.

Una simulación actual ha comprobado que ninguna de las tecnologías existentes podría impedir que un hipotético asteroide golpeara nuestro mundo si no se detecta con más de seis meses de antelación. En la imagen puede observarse el resultado del ejercicio de simulación, con Europa devastada por el impacto.

«Semejante impacto produciría una onda de choque y además tormentas de fuego y terremotos», precisó Falke. «Un gran numero de material sería arrojado a la atmósfera y después bajaría más lejos de la zona de impacto. Opino que toda Europa tendría que ser evacuada y toda la flora y fauna sería destruida en los meses y años posteriores al impacto».

Falke es cauteloso al decir si un asteroide de más de 1,000 pies (300 m) de circunferencia incluso podría desviarse utilizando este procedimiento. Pero esa es una duda notable. Se piensa que el asteroide que llevó a la extinción de los dinosaurios hace unos 65 millones de años poseía por lo menos 6 millas (9,6 km) de circunferencia.

«Si el asteroide se vuelve más grande [de 1,000 pies], se vuelve más complicado», admitió Falke. «Pero lo bueno es que los objetos tan grandes se conocerán con abundante antelación para que tengamos tiempo de prepararnos».

La sociedad aparenta estar en mejor posición que los dinosaurios. En realidad, el primer experimento de desviación de asteroides del planeta se llevará a cabo el próximo año, cuando se espera que una misión de la NASA llamada DART choque contra una reducida luna del asteroide Dimorfos, que orbita un asteroide más grande Didymos. El objetivo es cambiar la órbita del asteroide satélite de 520 pies de ancho (160 m) con una vehículo espacial de 270 libras (600 kilogramos).