los misteriosos arboles de la selva que caminanlos misteriosos arboles de la selva que caminan

En los libros de invención es normal encontrarnos con árboles animados, capaces de desplazarse por sí solos. J. R. R. Tolkien o J. K. Rowling son ejemplos de autores que emplearon este recurso en sus obras. en cambio ¿Qué pasa cuando la realidad supera la ficción? En las selvas del Amazonas, podemos localizar unos enigmáticos árboles «que caminan».

No es posible dejar de sorprenderse por la perfección de la naturaleza. Sobre todo cuando nos enseña obras tan maravillosas como las que se localizan en las selvas centroamericanas y sudamericanas.

Escondidas en su espeso follaje, hay unas enigmaticas palmeras con sus raíces expuestas a la vista de todos. en cambio, lo que más sorprende es que por medio de éstas, se desplazan sobre la superficie, ganándose el apelativo de las «palmeras que caminan».

Socratea Exorrhiza ¿Mito o realidad?

Los árboles que caminan se localizan en las selvas americanas y son todo un asunto de debate. Crédito: Peter Vrsansky/angustreeservices.co.uk

Conocidos científicamente como Socratea Exorrhiza, sobresalen por sus gruesas y poderosas raíces aéreas, las cuales están expuestas sobre la tierra.

Son las raíces las encargadas de cambiar de sitio, en búsqueda de localizar una nueva zona donde puedan obtener mejor la luz del Sol o rastrear un suelo más firme. Y esto lo hacen en el transcurso de dos años.

Si pueden «caminar» verdaderamente o no, sigue siendo un asunto delicado en el interior de la comunidad científica. A pesar de ser extremadamente famosos entre los residentes de las regiones donde se localizan, y de sus centenares de explicaciones sobre avistamientos de los árboles desplazándose.

El biólogo y jefe del Centro de investigaciones en desarrollo sostenible de Costa Rica, Gerardo Ávalos, está seguro que las presuntas caminatas de la Socratea Exorrhiza no es más que una leyenda.

Para él, esta historia vino al mundo por los guías de la zona, quienes la contaban para sorprender incluso más a los turistas.

en cambio, el paleobiólogo del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Academia Eslovaca de Ciencias de Bratista, Peter Vrsansky, principal experto de éstas enigmaticas palmeras, aseguró ser declarante de éste raro fenómeno.

Vrsansky manifestó que, a medida que el suelo en el que se localizan erosiona, el árbol hace crecer nuevas y largas raíces que buscan una otra superficie más sólida y con más iluminación. Este proceso hace que se muevan, a veces, hasta 20 metros.

Caminar para subsistir

Raíces de la Socratea exorrhiza. Crédito: Ruestz/Wikimedia Commons

De esta manera, la palmera cambia de sitio mientras sus raíces se confirman de nuevo en el suelo. Mas tarde se inclinan hacia éstas, dejando atrás el sitio anterior, con las viejas raíces en el aire.

Así, podemos decir que la Socratea Exorrhiza se mueve de un sitio árido, con escasos nutrientes e iluminación, a uno reciente donde puede conseguir todo lo que precisa para seguir viviendo.

la reflexión en el interior de la comunidad científica en torno de este enigmatico árbol sigue tan vivo como en un comienzo. No hay un acuerdo de si ésta verdaderamente es capaz de «caminar» o no.

Hasta el instante, lo único seguro es que la palmera es originaria de las selvas tropicales de centro América y América del Sur, puede medir hasta 25 metros de altura y sus dimensiones son de 16 centímetros en su tallo mas o menos.

No entra duda que la magia de la naturaleza es única y puede superar cualquier historia de ciencia ficción o invención escrita. Los árboles que caminan siguen asombrando a propios y insolitos y se espera que en los próximos años, la comunidad científica pueda aceptar, de una vez por todas, la realidad expresada por miles de personas que conviven con ella día a día.

Por Alejandro