¿Reveló Colón América anteriormente de 1492? El misterio de las Capitulaciones de Santa Fe

¿Reveló Colón América anteriormente de 1492? El misterio de las Capitulaciones de Santa Fe

17 abril, 2021 Desactivado Por Alejandro

Firmadas el 17 de abril de 1492, las Capitulaciones de Santa Fe se han definido como La Carta Magna del Hallazgo. Su extraordinaria singularidad reside en que, tratándose de un escrito legal, ha sido interpretado de formas muy diferentes y su contenido ha desatado un sinnúmero de suposiciones jurídicas e históricas.

Sin duda, su mayor mérito es el de haber posibilitado el hallazgo de América, el soberbio Imperio español y, a la postre, el inicio de la Edad Moderna.

Cristóbal Colón pisa suelo español en 1485. La firme convicción en su plan le hace desplazarse por porción de la geografía hispana buscando el patrocinio de la Corona. Goza del favor de personajes de la talla del duque de Medinaceli o del mismísimo cardenal Mendoza, pero además cuenta con el desafecto de aquellos que lo ven como un iluso con ínfulas mesiánicas.

Tras años de intensa actividad diplomática, con suerte variable y viviendo precariamente, consigue que, una vez concluida la extenuante guerra de Granada, sus solicitudes sean atendidas. Para ello será crucial la mediación del franciscano Juan Pérez, antiguo confesor de la reina y hombre de vastos conocimientos.

Tras unas intensas negociaciones, los Soberanos Católicos acceden a la firma de las Capitulaciones y Colón puede emprender su incierto viaje

Es recibido por la itinerante Corte castellano-aragonesa en Santa Fe y, mas tarde de unas intensas negociaciones –más políticas que técnicas–, los Soberanos Católicos acceden a la firma de las Capitulaciones y facilitan al navegante una flotilla con pertrechos y tripulación, a fin de emprender su incierto y audaz viaje.

La elaboración del escrito consistió en la negociación de un memorial de peticiones y propuestas que presenta Cristóbal Colón. Juan de Coloma, secretario firmante y representante de los soberanos, y el ya citado Juan Pérez, valedor de Colón, fueron los responsables de dicha negociación.

LAS CAPITULACIONES

Constan de un prólogo y cinco cláusulas. El primero explica, de forma sucinta, el objeto del escrito y las cláusulas establecen los privilegios –generosos en exceso– que el genovés percibirá de acuerdo al cumplimiento de lo acordado: almirante de islas y tierras firmes encontradas, visorrey y gobernador general de dichos territorios, al igual que jugosas concesiones comerciales y jurisdiccionales.

Uno de los puntos más controvertidos de las Capitulaciones se halla en una misteriosa expresión inserta en el prólogo: Las cosas que vuestras altezas dan y otorgan a don Cristóbal de Colón, en alguna satisfacción de lo que ha desvelado en las mares Océanas…

Precisar su naturaleza jurídica ha creado cierto debate. Varios investigadores las consideran una carta de merced o concesión por porción de los monarcas a Colón, revocables. Diferentes las ven como un contrato de obligado cumplimiento por ambas partes. Esta última calificación parece más acertada dado que no tienen la unilateralidad y del reconocimiento de servicios prestados propios de una merced.

Uno de los puntos más controvertidos de las Capitulaciones se halla en una misteriosa expresión inserta en el prólogo: Las cosas suplicadas y que vuestras altezas dan y otorgan a don Cristóbal de Colón, en alguna satisfacción de lo que ha desvelado en las mares Océanas… Referirse a lo que ha desvelado resulta desconcertante, habida cuenta de que incluso faltaban casi seis meses para la culminación del viaje. Se ha tratado de aclarar esta irregularidad desde distintas puntos de vista. Para varios historiadores evidencia el plan del Predescubrimiento, esto es, la certeza de que Colón, de algún modo, conocía las tierras que intentaba conquistar.

¿Fue esa frase un añadido posterior? ¿Por qué se depositó este escrito en la sección de informes misterios? ¿Fue una equivocación de copista?

Hay quien defiende la teoría de que esa frase fue añadida en una modificación posterior del escrito, cuando el Hallazgo ya era un hecho; esto se aclararia por la política de sigilo seguida por las grandes potencias del siglo XV, que aconsejaba eludir la publicidad de los planes en desarrollo en prevención de posibles acciones de boicot o anticipación por porción de naciones rivales. A esta teoría contribuiría el hecho de que el manuscrito permaneciese custodiado en cámara regia y después depositado en el Archivo de la Corona de Aragón, en la sección de informes misterios.

sin embargo, además hay quien considera esa frase como una equivocación de copista, rectificada en transcripciones posteriores del escrito y sustituida por ha de revelar.

La gesta del Hallazgo cabalgó a hombros de personajes muy peculiares, limítrofes a la mentalidad moderna y con un ímpetu, valor y ambición fuera de lo habitual. Todo ello al amparo de unos eficientes monarcas que supieron identificar el talento y salvar las colosales dificultades que su plan político y nacional les planteó. Las Capitulaciones de Santa Fe fueron solo el inicio de la mayor aventura que los tiempos han alumbrado.