Los orígenes ocultos del Tarot

Los orígenes ocultos del Tarot

13 abril, 2021 Desactivado Por Alejandro

78 cartas: 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores. Este es el número de cartas que en el presente componen el Tarot y cuyo número y disposición vienen determinados por el conocido Tarot de Marsella. en cambio, ¿ha sido continuamente así? ¿De dónde procede esta misteriosa baraja que nos permite conocer nuestro futuro? Las suposiciones han sido múltiples y se ha hecho alusión a multitud de zonas para localizar sus orígenes. Desde el Antiguo Egipto, con el texto divino de Thot (el Hermes egipcio), hasta China o India. en cambio, con un ensayo en profundidad encima del asunto, se ha comprobado que estas cartas se remontan al siglo XV, con propiedades totalmente distintas a las del Tarot europeo.

En un comienzo, el Tarot era usado como un procedimiento para contar cuentos

Se ha considerado que el Tarot surge en Europa anteriormente del siglo XIII, si bien las primeras cartas que fueron localizadas se hicieron en 1417. Es curioso que, en sus inicios, el Tarot no tuviese nada que ver con su empleo adivinatorio actual. La primera alusión a esta baraja en la historia europea se produce en 1227 y muestra un fin nitidamente didáctica: “Los niños italianos son instruidos en el conocimiento de las virtudes por medio unas láminas que denominan carticellas”. En concluyente, el Tarot era al comienzo utilizado como cuentacuentos.

Conforme va pasando el tiempo, tanto la temática de las cartas como los componentes con los que se realizaban permiten conocer cuál era el rango social al que se encontraba destinada cada baraja, que ya se encontraba siendo utilizada como un juego. Fue tal la importancia que acabaron consiguiendo las cartas que arribaron a considerarse objetos de lujo, en las que además se incluían metales preciosos que las convertían en piezas muy frágiles. En realidad, era tal su valor que eran nombradas en bastantes inventarios de personas poderosas al lado con sus joyas y muebles, lo que muestra la importancia que arribaron a alcanzar entre las clases más ricas.

LAS CARTAS PROHIBIDAS

Pese a que se tiene cada vez más conocimientos sobre este asunto, aun hay grandes dudas sobre de cómo se ideó el Tarot y, sobre todo, de cómo se inspiraron para crearlo, algo que ha llevado a pensar que hubo una fuerte intención de combinar el juego de azar con puntos numéricos. Lo que sí está claro es que su empleo comenzó a generalizarse de tal forma que en el siglo XIV encontramos algunas medidas restrictivas en diversos reinos. En el suceso de Castilla, Alfonso XI recomendó a los caballeros no jugar a los naipes y en el de Alemania, fueron prohibidos en 1310.

Las primeras cartas de Tarot semejantes a como hoy lo sabemos fueron documentadas por vez primera en Italia en el siglo XV

en cambio, las primeras cartas de Tarot, que podemos considerar como tal por su semejanza con el plan actual, fueron documentadas por vez primera en Italia, en el siglo XV, bajo el nombre de “Triunfos”, de los que se ignora el porqué de mencionado nombre. El plan más aceptada es que, con motivo de la victoria de Alfonso V de Aragón encima del trono de Nápoles (1442), se hicieron unas cabalgatas en su honor a las que se vincularon estas cartas. Entre estos Triunfos cabe citar el Tarot Visconti-Sforza, ricamente adornado con pan de oro y pedazos de lapislázuli, que perteneció a las dos familias nobles que llevan su nombre. En contraposición a este, con un carácter más inclusivo en cuestión de rangos sociales y disciplinas científicas, cabe citar el Tarot de Mantegna, compuesto de 50 cartas y que muestra ya figuras conocidas por todos en el interior del Tarot como El Emperador, El Sol, La Luna o El Soberano de Bastos

Desde este punto y con la introducción posterior de los arcanos mayores, la baraja se irá complicando e irá sumando un contenido simbólico que las va acercando más a el presente. Uno de los pasos más significativos para este montón de cartas se provocó en el instante en el que abandonó su exclusividad entre la nobleza y comenzó a entrar en contacto con el resto de la sociedad, lo que le dejó conseguir una dimensión más popular, con imágenes más diferentes, entre las que figuraban ideas diarias y teatrales. en cambio, no será hasta finales del siglo XVIII y principios del XIX cuando el aspecto más mágico y místico de las cartas del tarot, su misterioso uso adivinatorio, sea plenamente alcanzado.

Sin sitio a duda, el autentico inconveniente que presenta el ensayo del Tarot es que no se han hallado bastantes ejemplares históricos y, los que sí han podido ser documentados, no están completos. Si bien esto dificulte su identificación y ensayo, son gran cantidad notables las variaciones que ha probado el Tarot en el transcurso de su historia, adaptándose totalmente a los cambios sociales y a los usos que se ha provocado en cada era. Y es que el Tarot, pase lo que pase, aun continuará acompañándonos durante bastantes siglos más.