¿Fundaron Nikola Tesla y Marconi una metrópoli subterránea en América del Sur?

¿Fundaron Nikola Tesla y Marconi una metrópoli subterránea en América del Sur?

6 abril, 2021 Desactivado Por Alejandro

En 2019 presentamos una primera aproximación sobre de Guillermo Marconi, ahondando en varios aspectos de su vida. Pero este expediente incluso tiene abundante tela para desenrollar, con misterios incluso no develados, del denominado mago de las telecomunicaciones. Ajusten sus cinturones, se avecina un viaje movido.

Historia de un viaje clandestino a Marte

“La comunicación con inteligencia de diferentes estrellas será factible algún día, y en la medida que los mundos de estas estrellas sean más antiguos que el nuestro, los entes que allí viven deberían tener mas datos, que para nosotros sería de un valor inmenso”. Guillermo Marconi, 1919.

Un viejo rumor legendario sostiene, Guillermo Marconi en la década del treinta, tomó la decisión de dar un giro a su vida, por por lo tanto empresario millonario, quién habría decido abandonar Europa, para retirarse a Sudamérica.

Las razones alegados proponen, el genio nativo de BoloniaItalia, se encontraba enredado en planes muy avanzados a su era, tantos como los promocionados por su perpetuo rival Nikola Tesla.

Algunas biografías alegan, Marconi inició la edificación de motores experimentales, cuyo funcionamiento poseían como fuente primaría la energía libre, conseguida a través del éter.

Marconi además se encontraba estudiando la antigravedad, inspirado según refieren, en los trabajos del francés Marcel Pages, y el norteamericano Thomas Townsend Brown, inventores de los primeros OVNIs terrestres.

Consciente Marconi que estas ideas no eran bien recibidas y codiciadas en paralelo por poderes tenebrosos encarnados en corporaciones, compañías petroleras, complejos militares, banqueros, y diferentes tantas fuerzas brutales, sintió la necesidad de continuar su camino sin tantas presiones.

Pero aquel movimiento no se hizo en solitario. Según la historia recogida, casi un centenar de investigadores siguieron a Marconi en su periplo sudamericano.

Así lo reveló el escritor galo, Robert Charroux en su texto de 1974, El Incognito de los Andes, donde narrara las confidencias entregadas por el reportero mexicano, Mario Rojas Avendaro, basadas en las explicaciones entregadas por Narciso Genovese, «ex alumno de Marconi».

Guillermo Marconi, mucho más que el rival de Tesla.

Genovese, definido como físico, filólogo y humanista, además de maestro en un Instituto de Baja California, brindó a Rojas Avendaro las siguientes revelaciones:

“Los discípulos de Marconi a el deceso de su maestro, en 1938, decidieron continuar sus investigaciones y ensayos sobre la utilización de la energía solar o cósmica, pero tomando todas las precauciones necesarias para que éstas no pudieran servir a la guerra o a fines criminales”.

En el reporte de Charroux se traduce, noventa y ocho investigadores de distintas naciones, fundaron en un sitio desconocido de Sudamérica una instalación secreta, y de tipo subterránea, autentica metrópoli oculta por sus dimensiones.

Allí se habría trabajado en la domesticación, de las fuerzas eléctricas. Las metas perseguidas por el conjunto eran de tipo altruista, intentando de aglutinar a la sociedad tras una sola religión, nación, al igual que el despliegue, de una proto histórica exopolítica espacial.

Diferentes investigaciones incluyeron, investigación de la materia, y posterior uso, en la fabricación de motores anti gravitatorios. igualmente fue ideado un receptor, colector de energía cósmica.

Si bien como decimos, toda estos datos se viralizó tras la publicación del texto de Robert Charroux, ya 1958 se poseían novedades del suceso. Y es que ese año, Narciso Genovese, hizo conocido su chocante relato, que pronto alcanzó categoría de culto. Lo tituló, «Yo he estado en Marte».

Marconi retratado al lado al dictador italiano, Benito Mussolini, quién supo apadrinarlo en su trabajo.

Allí Genovese se explaya sobre algunas cuestiones. Reafirma su contacto con Marconi, a quién asevera conocer en 1934, tres años anteriormente de su muerte. igualmente escribe que los últimos años de Marconi, estuvieron signados por misteriosas investigaciones.

por lo visto su interés principal, estuvo concentrado en el ensayo de la energía solar. Genovese se reconoce como su alumno, aseverando consiguió al lado a diferentes devotos de Marconi, que el mismísimo Vaticano los apoyara en la continuidad de estas investigaciones, lejos del mundanal ruido. Desde alguna zona remota de Sudamérica, la secreta organización entablará contacto con una civilización marciana, iniciándose después un intercambio de tecnología. Tal es la síntesis, de la insólita obra de Genovese. Surgen, en cambio, un sinnúmero de inconsistencias en lo exibido por Genovese. En su texto, no se aporta un único escrito o imagen, en respaldo de su historia, solamente contamos con dibujos realizados por el creador.

Otro punto sensible, imposible concebir el Vaticano apoye un estudio de tal magnitud, entregando información tan notable. No es su tradición.

Marconi afirmaba, como tantos diferentes sabios de su era en el potencial del Éter, y estuvo trabajando en una máquina que pudiera condensar el pasado, si bien el experimento jamás vio la luz.

Genovese tampoco es preciso en brindar referencias, que ayuden a localizar su supuesta ciudadela subterránea, que dice oculta en las cavidades de un volcán extinto.

Se han lanzado teoría que apuntan al antiplano peruano, la selva amazónica, y hasta un tepuy venezolano, postulando aquellos sitios como residencia, de aquella enigmatica central científica.

Hasta el día de hoy jamás se pudo probar. Menos incluso el supuesto viaje clandestino hacia Marte. Pero regresemos a Marconi.

Roberto Pinotti uno de los ufólogos más respetados de Italia, a inicios del 2000 destapó los llamados archivos fascistas

Roberto Pinotti uno de los ufólogos más respetados de Italia, a inicios del 2000 destapó los denominados ficheros fascistas.

Genovese avaló toda esta operación en las sombras, se hizo después del fallecimiento de Marconi, en 1937. Circula en cambio una sospecha inquietante, que señala Marconi tomó la decisión de fingir su muerte y partió a Sudamérica acompañado por varios colaboradores, y aquí atención, porque en la lista de nombres mencionados, aparece un célebre alquimista francés, nada menos que Fulcanelli. Examinemos esta pista.

La Conexión Fulcanelli

“En efecto, el enigma que se cierne sobre Fulcanelli es además el que rodea, como una espesa niebla, a toda la sociedad francesa del siglo XIX y las cuestiones que envuelven a la nueva ciencia atómica. El Maestro fue recibido en los niveles más altos de poder, de igual forma que la mayor parte de los Hermanos Caballeros de Heliópolis“. Johan DreuFulcanelli, a la sombra de los robles.

En una de las tantas variantes que acompañan la historia de Marconi, y supuesta instalación subterránea, se nombra Fulcanelli.

Según cuenta el escritor español Manuel Figueroa, que ahondara en el asunto, Marconi fue acompañado por 98 sabios de varias nacionalidades, siendo uno de ellos el comandante François Levet.

Figueroa está convencido tras este nombre se oculta, una de las identidades del conocido FulcanelliFigueroa además acota en su trabajo, que la roca filosofal contribuyó como financiamiento para auxiliar a Marconi en su empresa. No podemos más que dudar de tal aseveración, que escapa a toda credibilidad.

Diferentes autores inclinan la balanza de esta improbable línea hermética, hacia Tesla, con quien Fulcanelli habría tomado contacto, durante la realización de la Exposición Internacional de Chicago en 1893.

Jules Violle

Para esta tesis se toma la figura de Jules Violle, como alter ego tras Fulcanelli, prominente investigador francés, quien llegara a colaborar con Pasteur, e investigaba los enigmas de la electricidad.

Marconi, y el enigma del Cronovisor

“El Cronovisor está basado en hechos autenticos, al final de la segunda guerra mundial hubo bastantes ensayos en el suelo de las comunicaciones como herencia de Marconi, quien ya había intentado comunicarse con los fallecidos a través de la radio, un hecho poco conocido pero lógico para la era del espiritismo en la que vivió. En los 50 en Roma se crea una comisión de investigación en el interior de la Iglesia Católica con el objetivo de obtener imágenes y sonidos del pasado, obtienen varios resultados, si bien no se conoce muy bien cuales fueron porque jamás se arribaron a publicar. En mayo de 1972 el cabecilla de este grupo, el padre Pellegrino Ernetti, concedió explicaciones a la prensa en donde admitía haber trabajado en la edificación de una máquina que podía tomar imagenes del pasado a la que llamó Cronovisor”. Javier Sierra, en explicaciones realizadas al portal argentino, Metrópoli Magazine, 2010.

Una de las narraciones menos conocidas de Marconi, y que puede brindar indicios sobre sus autenticos intereses, es que se rumorea el físico italiano estuvo interesado en el Más Allá.

por lo visto Marconi, estuvo trabajando en máquinas que pudieran atrapar voces del pasado, y tambien comunicación con los fallecidos.

se comenta una de sus máximas ambiciones, según su círculo íntimo, consistía en poder reproducir, «las últimas palabras de Jesús, al final de su calvario».

El suceso del OVNI estrellado en 1933, Milán, Italia, hecho que se dice ocurriera, catorce años anteriormente de Roswell.

¿Se trata del Cronovisor? Anteriormente de abordar de esta paradoja, debemos reparar un hecho clave.

Y es que Marconi tuvo un vínculo estrecho con el Vaticano, dado que en 1931 tuvo la responsabilidad de edificar la primera emisora radial, para la energica institución.

Esto podría auxiliar aclarar acontecimientos posteriores, como lo sucedido con sacerdote dominico Padre Pellegrino Ernetti que, en los setenta, se despachó con una admisión extraño a un periódico italiano, declarando la presencia de un artilugio que poseía la capacidad de reproducir imágenes del pasado.

Una autentica máquina del tiempo visual. Toda la operación relató con fondos vaticanos, y hasta de capitales extranjeros, según rumores.

El controvertido experimento poseía al Éter, quinto elemento negado por la Física, como motor para aquella inverosimil invención.

Y aquí regresamos a Marconi que, en 1919 en una entrevista concedida al New York Times, consultada su opinión sobre si afirmaba las ondas del éter eran eternas, alegó:

“Así lo creo. Si los mensajes que envié hace 10 años incluso no han llegado a los astros más próximas, ¿por qué cuando lleguen habrían de detenerse?”.

Historia del misterioso Gabinete RS/33, que fuera revelado por el ufólogo italiano, Roberto Pinotti

Historia del enigmatico Gabinete RS/33, que fuera revelado por el ufólogo italiano, Roberto Pinotti.

Como vemos Marconi no descartaba la probabilidad del éter, como forma de comunicación con ese otro lado invisible, y donde el auge espiritista, se encontraba en su instante de máxima expansión.

Pero hay otro punto que merece nuestra atención, y vinculantes en todas estas historias, el elemento Jesús. Y es que tanto Marconi como Ernetti, estuvieron interesados en retratar al Nazareno, descripción más tarde explotada por Juanjo Benítez, en su exitosa saga Caballo de Troya.

sin embargo, hay un curioso antecedente que se remonta a 1897. por lo visto un místico norteamericano, Baird T. Spalding, escritor de diversos libros espirituales, divulgó poco anteriormente de fallecer, que al lado a Charles Steinmetz, un físico de prestigio, llevó a cabo la invención del «tomavistas del pasado», una cámara fotográfica que poseía la destreza de condensar acontecimientos históricos.

Spalding manifestó, obtuvieron resultados sensacionales, logrando uno de los objetivos más buscados, imágenes del Sermón de la Montaña, al igual que diferentes sucesos importantes.

Partes de estas experiencias fueron después incluidas, en la primera versión del conocido film mudo de 1927, Soberano de Soberanos, guiado por el célebre Cecil B. de Mille, y donde Spalding tomó parte como asesor.

Misterios del Gabinete RS/33. Ficheros Ovnis Fascistas

“Es más posible que Estados Unidos sea invadido por residentes desconocidos pero bélicos del mundo Marte, que descenderán del cosmos estrellado en fortalezas voladoras inimaginables, que por los soldados del Eje“. Pasaje de un discurso de Benito Mussolini, hecho en 1941.

A inicios del 2000, ufólogos italianos liderados por el estudioso Roberto Pinotti, sacaron a luz una sucesión de acontecimientos alucinantes, involucrando avistamiento de OVNIs, que se cree, en el período 1933-1940 asolaron Italia, plena Segunda Guerra Mundial.

En estos ficheros misterios, remitidos a través de una fuente anónima, destaca un suceso excepcional. Según se lee en abril de 1933, un vehículo aéreo desconocida se estrelló en Magenta, Milán.

El artilugio recuperado, habría sido desplazado por los militares italianos a un hangar incognito.

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Los informes desclasificados siguen narrando, como el Duce Mussolini, dispuso la creación de un comité encargado para investigar la enigmatica nave, denominado RS/33, (RS, es el acrónimo de Investigaciones Espaciales), siendo su jefe, nada menos que Guillermo Marconi.

Esta supuesta desclasificación ufológica, que se adelanta a los acontecimientos de Roswell, divide hoy en dia a los expertos italianos, que localizan paralelismos perturbadores con el suceso norteamericano. ¿Engaño orquestado?

En cuestión de las implicaciones de Marconi en el RS/33, varios biógrafos sostienen durante ese 1933, el sabio italiano estaba ejecutando evidencias de radiotelegrafías, fuera de su país.

OVNIs durante la Segunda Guerra Mundial.

Diferentes aducen Marconi esquivó el tema, si bien se especula sobre una reunión posterior a estos acontecimientos,  con un antiguo ayudante suyo, el norteamericano David Sarnoff, quien más tarde investigara los cohetes fantasmas reportados en Escandinavia durante 1946.

sin embargo, el viejo rumor que Marconi llevó a cabo una evidencia experimental del Rayo de la Muerte ante el Duce, sigue surcando la leyenda de su genialidad, si bien quizás debamos pensar en un prototipo de radar, como solución a tal misterio.

Se piensa además, que las explicaciones de Marconi sobre vida alienigena, sobre todo sobre señales recibidas de Marte a través de la Radio, alimentan incluso más este mito. El 20 de Julio de 1937, mientras estaba en una reunión con MussoliniMarconi, se comenzó sentir indispuesto. Poco mas tarde se provocó su repentino deceso. El mago de las telecomunicaciones, poseía  escasamente sesenta y tres años. Hasta Aquí.

Conclusión

La vida de Guillermo Marconi tal como la de Nikola Tesla, sigue alimentando rumores de lo más extravagantes. Debido a la naturaleza de su hallazgo, Marconi, fue un hombre codiciado por los poderes de su epoca. No es sorprendente sigamos interesados en su trabajo. Incluso quedan bastantes capítulos por aclarar. Continuará.