Remanentes de un planeta extraterrestre están enterrados en la Tierra

Remanentes de un planeta extraterrestre están enterrados en la Tierra

25 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

Remanentes del enorme protoplaneta que hace 4.500 millones de años impactó la Tierra y dio origen a la Luna se localizan aun ocultos en el interior del manto de nuestro mundo, según un nuevo estudio.

El protoplaneta se denomina Tea (Theia en inglés) y poseía la dimensión de Marte cuando impactó con nuestro mundo a una velocidad de 40.000 kilómetros por hora.

El impacto destruyó al protoplaneta y cambió la fisionomía de la Tierra: expulsó la mayor parte del manto de Tea, y una parte notable de nuestro mundo, al cosmos, mientras que el núcleo del protoplaneta se hundió en el interior de la Tierra.

El material de Tea expulsado al cosmos acabó formando dos satélites que, con el tiempo, dieron sitio a la Luna.

Nuestro mundo quedó completamente fundido tras el impacto y rodeado por una atmósfera de roca vaporizada a 4.000ºC, con días de cinco horas y el ecuador terrestre desplazado.

Remanentes de Tea

La nueva investigación considera que los remanentes de Tea producto de aquel impacto se localizan en dos capas de roca del tamaño de un continente que están profundamente enterradas en el manto de la Tierra.

Esas capas de roca son viejas conocidas de los geólogos, que las han denominado grandes provincias de baja velocidad de corte (LLSVP). Una se halla debajo de África Occidental y la otra en las profundidades del Océano Pacífico.

Las ondas sísmicas de los terremotos disminuyen cuando atraviesan esas capas de roca, lo que propone que son más densas y químicamente distintas de las diferentes rocas del manto.

Otra característica de esas provincias rocosas es que, al ser tan masivas, generan perturbaciones como la así conocida Anomalía del Atlántico Sur, que provoca una reducción significativa en la fuerza del campo magnético de la Tierra.

Se ignora el origen de esas provincias rocosas subterráneas, si bien hasta actualmente se ha pensado que son el resultado de la acumulación de placas oceánicas subducidas.

Aparecieron con el impacto

La nueva investigación, basándose en nuevas evidencias, ha concluido, en cambio, que esas provincias rocosas son los remanentes de Tea que se incrustaron en nuestro mundo como consecuencia del impacto que dio origen al sistema Tierra-Luna.

La revista Science destaca en este sentido que Islandia y Samoa insinúan que los LLSVP han existido desde el instante del impacto que dio origen a la creación de la Luna.

Señala además que los examen de las imágenes sísmicas obtenidas de las columnas de magma que alimentan a los volcanes de ambas islas conducen hasta las islas rocosas subterráneas del mundo.

Las muestras de lava de Islandia y Samoa contienen un registro isotópico de elementos radiactivos que se formaron durante los primeros 100 millones de años de la historia de la Tierra.

No es el singular argumento: el modelo creado en la nueva investigación propone que, mas tarde de la colisión, el núcleo de Tea se habría fusionado velozmente con el de la Tierra.

igualmente que la densidad de las provincias rocosas subterráneas muestra su procedencia de Tea: esa densidad ha sido ratificada además en rocas lunares durante diferentes investigaciones previas. Las LLSVP son, según esta investigación, de origen alienigena.

Cementerio fósil planetario

Los expertos consideran que, si verdaderamente las provincias rocosas subterráneas son remanentes de Tea, lo más posible es que no sean los únicos restos de colisiones interplanetarias.

Hay indicios de esa probabilidad. Los sismólogos han revelado pequeñas bolsas de material ultradenso en el manto hondo de la Tierra: podrían contener remanentes de diferentes mundos que golpearon a la Tierra en el transcurso de su historia geológica.

Si eso es así, significaría que las provincias subterráneas serían la punta del iceberg de más sepulturas geológicas: habrían permanecido ocultas miles de millones de años en un tipo de cementerio planetario.

Los resultados de esta investigación fueron presentados la semana pasada en la 52a Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria y han suscitado sorpresa y entusiasmo por parte de la comunidad científica.