Enoc, el profeta excluido de la Biblia por su contacto con entes de diferentes planetas

Enoc, el profeta excluido de la Biblia por su contacto con entes de diferentes planetas

22 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

La Biblia incluso guarda bastantes misterios, vacíos argumentales y situaciones que han creado desconcierto y debates en todo el planeta. Uno de esos sucesos está vinculado con Enoc, el profeta que contactó con entes de diferentes planetas y que fue excluido de las sagradas escrituras.

La historia de Enoc en la Biblia no es clara y, de hecho, está abierta a la reinterpretación, al punto que los sabios bíblicos incluso no se ponen conforme sobre ella.

Lo único claro de su vida es que pertenece a una era antediluviana, vivió 365 años (recordemos que la Biblia nombra que bastantes patriarcas vivieron más de 700 años),  además, no murió, sino que «se fue con Dios».

Enoc, el profeta

Su nacimiento se provocó 7 generaciones mas tarde de Adán. En el texto del Génesis, se puede leer que «Enoc caminó fielmente con Dios». Esta línea lo distinguió del resto de hombres que habitaban la Tierra, en los turbios días anteriormente del diluvio.

El texto del Génesis además cuenta que Enoc vivió 365 años. a lo largo de ese lapso tan amplio de vida promulgó su fe y obedeció los mandamientos de Dios hasta el final de sus días, por lo que el Señor le evitó pasar por la experiencia de la muerte y tomó la decisión de ‘elevarlo’ hasta sus aposentos.

Una línea un tanto ambigua y de la que la Biblia no da más aclaraciones en este sentido. Pero, tal terminología no es típica de la Biblia e incluye que Enoc no tuvo una muerte física natural. sencillamente fue llevado por Dios para que ya no estuviera presente en la Tierra.

«Enoc no murió, simplemente dejó de existir porque Dios se lo llevó». Génesis 4:24

en cambio, otro profeta tuvo el mismo destino que Enoc, Elías, quién además fue ‘arrebatado’ por Dios por medio de un «gran torbellino».

De igual forma que Elías, Enoc se esfumó en un torbellino de rayos y luces.

curiosamente, además la Biblia nombra que los únicos supervivientes del Gran Diluvio Universal fueron el bisnieto de Enoc, Noé, al lado a toda su familia.

Los polémicos escritos de Enoc

En el período comprendido entre el Antiguo y el Reciente Testamento, aparecieron diversos libros acreditados a Enoc, en cambio, no se consideran parte del canon de las Escrituras.

Los libros de Enoc explican en gran detalle diversos acontecimientos en Génesis capítulos 1-6. igualmente hablan de un recorrido por Enoc zonas enigmáticos y ocultos de la Tierra y del Firmamento, como el Sheol, el inframundo judío, además del Abismo, montañas sagradas gigantescas, moradas de ángeles y ángeles caídos, «puertas del firmamento» y diez cielos o dimensiones celestiales.

Izquierda: Enoc ascendiendo a los cielos. Derecha: manuscrito del Texto de Enoc. Public domain

El Texto de Enoc es un escrito excepcional, que fue censurado por su origen enigmatico y su información, calificada para varios como peligrosa. Lo que llevaría a pensar que la Iglesia Católica lo censuró porque era un escrito revelador y arriesgado para su doctrina.

Fue escrito en hebreo 100 años anteriormente de Cristo. Se había perdido casi completamente hacia el siglo IV d. C. pero fue recuperado en Etiopía por el explorador James Bruce en 1773.

El motivo principal de no incluirlo en la Biblia, de realizarlo como un «texto prohibido», es que la Iglesia Católica determinó que el escrito no fue redactado por Enoc, sino por diversos autores hebreos de entre los siglos III a. C. y I d. C. en cambio, el profeta vivió anteriormente del Diluvio Universal bíblico, hace más de 2000 años anteriormente del siglo III a. C.

El contacto alienigena

La controversia generada por el Texto de Enoc, desde su hallazgo hasta el presente, sigue intacta. La iglesia cristiana no lo toma en cuenta en el canon bíblico, a pesar de toda los datos relevante que tiene.

¿Por qué se empeña la iglesia en excluir estos manuscritos? Porque estos escritos aluden historias y personajes que la santa sede ha negado durante toda su presencia, como la presencia de los gigantes.

en cambio, el asunto más notable, es el contacto que tuvo Enoc en el transcurso de los años con «entes llegados desde los cielos», además llamados entes supremos o «vigilantes».

«Estando solo en mi morada, aparecieron ante mí, dos hombres de gran estatura, sus rostros brillaban como el Sol, sus túnicas y sus voces eran magníficas».

Para los teólogos, Enoc hace mención a los ángeles. en cambio, al leer las descripciones de estos entes, donde no sobresalen alas o aureolas, es normal que teóricos como Erich von Däniken, los interpretaran como alienigenas culpables de las primeras abducciones.

En otra sección, además se puede leer:

«Y llegó otro ejército de carros y sobre ellos había hombres montados, y se movían sobre los vientos en el firmamento, de oriente a occidente hasta medio día. Se oía el rodar de los carros y sentí mucho miedo».

Aquí se puede comprender nitidamente que estos ángeles no volaban por sus propios medios, si no que se valían de «carros voladores», con una representación muy semejante a naves o aviones.

La primera abducción

Enoc

Con el transcurrir de los años, Enoc seguía fiel a su fe y creencia. Estaba extremadamente anciano y al ver que le faltaban fuerzas para seguir profesando su fe, tomó la decisión de pedir a Dios que se lo llevara.

Un grupo de ángeles hizo acto de presencia en el hogar de Enoc y se lo llevaron. Esta escena además la podemos leer en los últimos párrafos del Texto de Enoc:

«La carne de Enoc se transformó en llamas, los tendones en fuego, los huesos en ascuas y los ojos en antorchas, el cabello en rayos de luz, y lo envolvió en tormenta, el torbellino, el trueno y el rayo hasta desaparecer».

Mismo suceso que el de Elías, un torbellino y la desaparición física del profeta. Podemos concluir que la cantidad de información «incómoda» que tiene en su interior estos escritos es la autentica razón de su censura por parte de la iglesia católica.

No entra dudas que Enoc, fácilmente, podría encabezar la lista de los primeros hombres en tener contacto con entes alienigenas y que, además, dejó registro de dichos encuentros. A pesar de que la iglesia intente excluirlo del canon histórico.