El enigmatico monolito japonés de procedencia desconocida

El enigmatico monolito japonés de procedencia desconocida

18 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

Hay varias construcciones de roca misteriosas en el planeta, pero es factible que una de las más enigmaticas se encuentre en Japón; Masuda no-iwafune, es un misterioso monolito de procedencia desconocida que desconcierta a los investigadores.

a lo largo de decenios, ésta estructura ha creado controversia en el interior de la comunidad científica, por su misteriosa forma y, obviamente, su procedencia.

Pero de por sí, la villa donde se halla ya es todo un enigma; Asuka está en el interior del distrito de Takaichi, en la prefectura de Nara. Se trata de una villa gran cantidad antigua y con mucho interés histórico.

Los orígenes de la villa datan del lapso de los Kofun Jidai, alrededor del 250 al 552 d. C. Una era que se caracterizó por los insolitos túmulos funerarios en forma de llave y envueltos de fosos.

Hoy en dia, la villa es más conocida por las distintas piedras de granito talladas con formas verdaderamente asombrosas. Pero sin duda, la que más resalta de todas ellas es la Masuda no-iwafume; conocido comúnmente como «El Barco de roca de Masuda».

El Barco roca de Masuda; un Monolito enigmatico

Hasta el instante, no hay información sobre Masuda no-iwafune. Crédito: Saigen Jiro/Wikimedia Commons

Con 11 metros de longitud, 8 metros de ancho, 4.7 metros de altura casi 800 kilos de peso, el ‘Barco de roca de Masuda’  ha sido de parte de una gran controversia para la arqueología.

Está situado en la cuspide de una colina, la parte superior es totalmente plana y cuenta con dos agujeros cuadrados de un metro precisos, con una línea de cresta paralela a ambos orificios.

Su base tiene hendiduras en forma de celosía que, según los investigadores, podría estar conectado con el proceso usado por los constructores para aplanar la roca.

Hasta el día de hoy, no hay indicio alguno que revele la procedencia de la roca, quién la talló, si estaba sobre la colina y fue trasladada hacia ese sitio. Pero hay algunas hipotesis que tratan aclarar el extraño monolito.

En Asuka hay bastantes templos y santuarios budistas, lo que propone que su tallado fue obra de los monjes, seguramente como algún fin religioso o ceremonial. El inconveniente principal de esta hipotesis radica en que Masuda no-iwafune no se parece en absoluto al estilo de edificación usado por los budistas en ninguno de sus períodos.

Otra hipotesis nace de su propio nombre «el barco de roca de Masuda»; se estima que la roca se talló en honor al lago Masuda, el cual en su instante, sus orillas estaban en las proximidades.

¿Un observatorio astronómico?

Ishi no-Hoden es otro monolito en Takasago y tiene múltiples semejanzas con el Barco de Roca de Masuda. Crédito: Saigen Jiro/Wikimedia Commons

La teoría más popular es que fue un punto de observación para los astrónomos. Al mirar la línea de la cresta que traspasa toda la parte superior de la roca, se aprecia que está paralela a la cresta de la montaña de Asuka.

asimismo, se alinea con la puesta del Sol durante la «entrada de la primavera doyou», lo cual sucede 13 días mas tarde del vocablo solar «Pura Luminosidad».

Este día era de gran importancia en el calendario lunar, sobre todo para los primeros agricultores de Japón, dado que así sabían cuando comenzaba la temporada agrícola.

A pesar de las distintas perspectivas que apoyan esta hipotesis, la misma ha sido desechada por investigadores que no reconocen a la roca como una estación de observación astronómica.

Historiadores han manifestado que lo más posible es que solo sea parte de una antigua sepulcro destinada a la familia real. Si bien es una teoría gran cantidad factible, eso no explicará su insolita forma. asimismo, en años de exploración, nunca se localizó remanentes humanos en sus proximidades.

Diferentes rarezas

Para realizar incluso más curiosa la historia de Masuda no-iwafune, hay otra roca en Japón que guarda semejanzas con ella: el megalito de Ishi no-Hoden.

Megalito Ishi no-Hoden

Esta roca se halla Takasago y mide 6.45 metros de longitud, por 5.7 metros de ancho y 4.45 metros de altura. Tiene crestas muy similares a los costados, si bien no tiene agujeros visibles, pero los investigadores admiten que estos están bajo los árboles, en su parte superior.

Hoy en dia, este monolito es utilizado como santuario para la deidad sintoísta Oshiko Jinja, pero de igual forma que Masuda no-iwafume, no se conoce quién lo edificó ni para qué motivo.

Utsuro-bune

Ilustraciones de Utsuro-bune. Crédito: Public Domain Biblioteca Iwase Bunko / Wikimedia Commons

Para bastantes, el monolito guarda semejanza con la historia de Utsuro-bune, cuyo concepto sería ‘barco hueco’. Cuyos narraciones surgen en tres escritos: Toen shōsetsu (1825), Hyōryū kishū (1835) y Ume-no-chiri (1844).

El mito cuenta que un objeto desconocido aparentemente llegó en 1803 a la provincia de Hitachi en la costa este de Japón. En el enigmatico objeto estaba una adolescente de entre 18 y 20 años con piel ‘blanca’ y rasgos físicos distintas a los japoneses. Los pescadores la llevaron tierra adentro para investigar más, pero la chica no pudo comunicarse en japonés. Después, los pescadores la retornaron a ella y su ‘barco’ al mar, y se fue.

Si bien Los investigadores siguen estudiando la roca,  parece que cada esfuerzo es en vano. No se localizan evidencias definitivas que revelen quien o para qué fue edificada. Lo único seguro es que, tanto el ‘Barco de roca de Masuda’, como el resto de monolitos de Asuka, insinúan que una civilización anterior ocupó la zona ¿Pero quién?