Groenlandia conserva los misterios más antiguos de la Tierra

Groenlandia conserva los misterios más antiguos de la Tierra

16 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

El suroeste de Groenlandia, que tiene en su interior varios de los lechos rocosos más antiguos del mundo, conserva remanentes químicos del océano de magma que se extendió sobre la superficie de la Tierra y penetró centenares de kilómetros por debajo de la corteza cuando aun se encontraba en plena formación.

Hace unos 4.470 millones de años, la Tierra era un conglomerado impenetrable de rocas que se calentaron y acabaron fundiendo todo el mundo.

Un estudio desarrollada en la Universidad de Cambridge ha hallado en antiguas rocas de Groenlandia pruebas del océano de magma incandescente que se formó en los primeros instantes de la turbulenta historia de la Tierra.

Un enfriamiento posterior cristalizó ese océano de magma y la corteza se volvió sólida, permitiendo la acumulación de agua en las partes más bajas y la creación de una capa de gases que después se convertiría en la atmósfera primitiva.

Mas tarde del Big Bang

Esos instantes ocurrieron unos nueve mil millones de años mas tarde del Big Bang que dio origen al cosmos, al igual que tras la creación de las primeras galaxias, entre ellas la Vía Láctea, que acogía la creación de la Tierra mas tarde de la aparición del Sol rodeado de mundos y sus  satélites.

Es complicado conocer en profundidad ese proceso que resultó en la creación de un mundo que acabó situado a la separación justa del Sol y con la dimensión apto para tener vida y retener atmósfera.

Las rocas con más de 4.000 millones de años que podrían contarnos esa historia, han sido recicladas en los cuantiosos procesos tectónicos que han tenido sitio desde por lo tanto.

en cambio, la nueva investigación ha hallado remanentes químicos del primitivo océano de magma, ocultos en rocas más recientes, de 3.600 millones de años, que se habían conservado al suroeste de Groenlandia, la isla más grande de la Tierra (mas tarde de Australia).

Piedras verdes arcaicas

El suroeste de Groenlandia, donde se localizaron estos indicios, contiene varios de los lechos rocosos más antiguos del mundo, mas o menos de unos 3.800 millones de años.

En esa zona, el lecho de roca no está tan reciclado como el del gneis circundante: eso ha permitido el histórico descubrimiento de los remanentes del antiguo mar de magma.

Todo ha transcurrido en el así denominado cinturón de roca verde de Isua, que tiene en su interior rocas volcánicas y sedimentarias máficas (ricas en magnesio y hierro) de metamorfosis variable.

La nueva investigación ha podido definir que esas rocas volcánicas se formaron como consecuencia de la cristalización del primitivo océano de magma.

Los expertos explican que la mayor parte de esta roca primigenia se ha mezclado por convección (desplazamiento) del manto, pero admiten que algunas zonas aisladas en las profundidades del límite del núcleo del manto (antiguos cementerios de cristales) han permanecido inalteradas durante miles de millones de años.

Relación con volcanes activos

Las antigüedades de estos cementerios de cristal están actuales en las rocas de Isua y conservan una firma de la creación de la Tierra que ha llevado a los expertos a pensar que el origen de nuestro mundo está vinculado a esos cristales primitivos.

Consideran que la combinación de cristales antiguos y magma habría migrado primero al manto superior, donde se batió para concebir una «torta de mármol» de rocas de distintas profundidades.

El derretimiento posterior de ese híbrido de rocas es lo que provocó el magma que alimentaba esta parte de Groenlandia, indican los expertos.

Inclusive van más lejos: consideran que los volcanes activos hoy en dia en lugares calientes del mundo pueden estar influenciados por procesos antiguos como los observados en Groenlandia, dado que las señales geoquímicas localizadas en Isua guardan semejanzas con las rocas que brotaron en las erupciones volcánicas de Hawai.

Mas datos

“Hay escasas oportunidades para obtener pruebas geológicas sobre los acontecimientos ocurridos en los primeros mil millones de años de la historia de la Tierra. Es asombroso que inclusive podamos sostener estas rocas en nuestras manos, y mucho más obtener tantos detalles sobre la historia temprana de nuestro mundo”, explica la autora principal, Helen Williams, del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge, en un comunicado.

Simon Matthews, de la Universidad de Islandia, añade: «hemos podido revelar qué ocurría en una parte del interior de nuestro mundo hace miles de millones de años, si bien para completar la imagen debemos seguir buscando más indicios químicas en rocas antiguas».

Y Williams sentencia: «la química de diferentes rocas antiguas puede suministrar mas datos sobre la formación y evolución de la Tierra, y eso es inmensamente emocionante”.