El asombroso suceso Ovni de la arrocera

El asombroso suceso Ovni de la arrocera

14 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

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En toda esta zona del litoral es habitual que se desarrollen las tareas del campo en horas muy tempranas o por la madrugada, debido al intenso calor reinante durante las horas del día. En esa circunstancia estaba trabajando Valeriano Galarza, empleado de la arrocera Chequín, con su tractor preparando el suelo para la siembra de arroz, en la madrugada del 20 de diciembre de 1978 en la citada arrocera, proxima a la población de Caá Catí. De repente vió en el firmamento una poderosa luz que en cuestión de segundos prácticamente se posó sobre su tractor, quedando suspendido encima de él, a unos 30 metros mas o menos, según sus cálculos. En ese instante se apagaron las luces del tractor y se paró el motor, ante su lógica reacción de temor, frente a lo desconocido. Lo primero que realizó fue tirarse en el suelo bajo el tractor, para resguardarse de este raro artilugio luminoso.

Pero dejemos que sea él quien cuente su extraordinaria experiencia. Esto : “Era en torno de las 4 de la madrugada, cuando vi en el firmamento una luz muy fuerte que se acercó velozmente sobre mí, hasta quedar suspendida arriba del tractor, a unos 20 o 30 metros de altura más o menos. Aparentaba como que se cambió una estrella en el firmamento, pero era mucho más grande. Vi  que era un objeto muy grande, de apariencia metálica, aparentaba plateado, que estaba suspendido en el aire, iluminando todo el campo alrededor suyo con una luz blanca muy poderosa, con algunas tonalidades rojizas. Calculo que tendría unos 30 metros más o menos de circunferencia, en absoluto silencio, sólo había un ruido que no era muy fuerte, parecido al ruido de una máquina de coser. No pude verlo muy bien porque la luz era muy fuerte, muy poderosa y me encandilaba”.

Inverosimil relato

De esta forma, casi atragantado por la secuencia de los hechos, Galarza relató la experiencia de hace 43 años. Cabe apuntar que Valeriano Galarza, quizás el primer declarante que vio tan de en las proximidades un Ovni, ya murió. Pero sigamos recordando su relato: “Cuando lo vi tan en las proximidades, me quedé paralizado, casi no podía moverme, sólo atiné a bajarme del tractor como pude, y ponerme al lado de la rueda para guarecerme, porque pensé que se me podía caer encima este artilugio desconocido. Todo ocurrirá durado unos 2 o 3 minutos. De repente se encendieron tres o cuatro focos muy potentes a los costados del objeto y después salió una luz muy fuerte en un extremo del objeto, que iluminó todo el campo como si fuera de día. La luz dio una vuelta completa, girando, como si estuviera buscando algo y mas tarde se apagó. En ese instante el objeto empezó a elevarse lentamente y mas tarde se esfumó velozmente en el firmamento, sólo pude escuchar un ruido sordo, escasamente perceptible, como un zumbido, parecido al de un panal de abejas. En ese instante el motor del tractor empezó a funcionar de reciente, porque se había detenido sólo cuando el objeto apareció”.

“Allí sí tuve temor, prosiguió, pero mas tarde de que el objeto se fue, y todo quedó en penumbras, tuve miedo porque pensé que a lo mejor me querían llevar, que esa luz me estaba buscando, por lo menos me dio esa impresión. No quise seguir trabajando y salí corriendo para contárselo a mi patrón, don Oreste Chequín y le pedí que me cambie de turno, que no quería volver a trabajar de noche, si bien tenga que sufrir el calor del día. Una vez que le pasó el susto, Galarza intentó volver a trabajar de noche, pero le sucedió que, llegando la madrugada, vio el mundo Venus o lucero del alba como se lo llama en el campo, muy reluciente en el firmamento, se asustó y creyó: “Ahí están otra vez, seguro que vienen a buscarme” y se bajó del tractor para no volver a trabajar de noche, definitivamente. De ahí en más siguió trabajando solamente de día, ante la tremenda experiencia que había tenido. Experiencia y secuelas que se llevó a la sepulcro, porque Valeriano Galarza ya murió hace varios años, como ya lo dijimos.

Declarante calificado

Valeriano Galarza jamás leyó o oyó algo sobre Ovnis, ni afirmaba en las presencia de extraterrestres, sólo había oído una noticia que había circulado en ese por lo tanto, sobre una insolita experiencia que habían tenido dos pilotos de rally, que habían sido abducidos y nada más. Por ello se lo considera un declarante confiable, dado que a primera vista se ve que es un hombre sincero, incapaz de montar una mentira de este tipo. asimismo, concuerda con diferentes sucesos semejantes en el planeta, como el del agricultor brasileño Vilas Boas en Brasil, en 1958, quien fue llevado al interior de una nave cuando estaba trabajando en el campo.

Como secuela de esta inolvidable experiencia, Valeriano Galarza sufrió un fuerte y persistente dolor de cabeza y ojos durante 4 o 5 días posteriores al hecho. Esto es habitual en la mayor parte de los contactados en forma muy proxima a estos aparatos y su poderoso campo electromagnético que casi con seguridad poseen. A los escasos días de este hecho, fueron denunciados objetos semejantes al descripto por Galarza en Resistencia, Corrientes capital, Concordia y Santa Fe, por lo cual se deduce que estos objetos estaban incursionando por toda la zona nordeste en esos días.

En las adyacencias del sitio del hecho hay valetones, canales que llevan agua para el riego, en especial en las arroceras, donde es fundamental la presencia del agua. Los Ovnis suelen andar seguido por zonas donde hay agua, torres o cables de alta tensión, yacimientos minerales, etc. Esto se denomina en Ovnilogía pautas de comportamiento. Valeriano Galarza pasó así a la historia de los sucesos emblemáticos ocurridos en la provincia de Corrientes, como el  primer declarante directo en lo que se puede calificar como un encuentro próximo del segundo tipo. (Investigación exclusiva in situ).