Descubrimiento en Bir Hooker: legado de una ancestral civilización de gigantes

Descubrimiento en Bir Hooker: legado de una ancestral civilización de gigantes

12 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

Los gigantes, entes con forma humana de grandes dimensiones, forman parte de los mitos de decenas de sociedades por todo el planeta. ¿Cabe la probabilidad de que una casta de gigantes haya vivido en nuestro mundo en la antigüedad? La experiencia vivida por el suizo Gregor Spörri parece contestar a esta duda.

Gregor Spörri y su viaje a Egipto

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Gregor Spörri era el propietario de un club suizo que, en el año 1988, viajó a Egipto para aprender más sobre la sociedad del sitio. Armado con una sucesión de libros que un buen amigo suyo le recomendó, tomó la decisión de emprender esta aventura que le cambiaría la vida para continuamente. Lo que menos imaginaba el viajero era que en Egipto encontraría evidencias fehacientes de la presencia de gigantes.

originalmente, Spörri recorrió la Gran Pirámide en busca de algún tipo de energía biocósmica en su interior. Haciendo uso de su dinero y personalidad, logró llegar a zonas inaccesibles para diferentes personas. Pasó horas y horas en sarcófagos esperando sentir cómo la energía cósmica fluía en el sitio. Posteriormente de realizar diversos ensayos, no consiguió resultados que lo satisficieran.

A punto estaba de terminar su viaje y abandonar el hotel donde estaba hospedado, cuando el camarero le manifestó que poseía algo para él. Al darse cuenta del alma aventurero de Spörri, el camarero lo animó para que iniciara una excursión fascinante. Le afirmó que encontraría un suceso muy excepcional que calmaría sus ansias de aventura.

Empieza el recorrido hacia la reliquia de Bir Hooker

Al día siguiente, un taxi esperaba a Spörri fuera del hotel. El camarero le enseñó al conductor una nota arrugada en donde se encontraba una dirección, para que llevara allí a su pasajero. El viaje duró unas dos horas hasta que por fin arribaron al distrito Bir Hooker, un sitio próximo a la metrópoli de Sadat, a 100 km al nordeste de El Cairo.

En ese sitio, Spörri conoció a un viejo granjero denominado Nagib, quien era descendiente de una antigua familia de ladrones de sepulturas. Nagib había heredado de sus padres dos cajas de madera llenas de tesoros y joyas, con las que pudo comprar las tierras que actualmente le pertenecían. Pero las cajas guardaban un incognito.

Un dedo de gigante

El granjero le manifestó a Spörri que podía enseñarle algo verdaderamente asombroso, y que le facultaría fotografiarlo si le daba 300 dólares. El adolescente aceptó, y esperó con paciencia a que el anciano sacara una de las cajas de madera y levantara su tapa. Después retiró un paquete alargado envuelto en telas, de apariencia raro, y sacó un objeto extraño: un dedo momificado enorme.

Dedo gigante.

Al tiempo que lo examinaba con fascinacion, Spörri se daba cuenta de que era un dedo real, con unas dimensiones de 35 cm de largo y unos 6 cm de circunferencia. Todo aparentaba indicar que ese dedo formó parte de algo mayor, un cuerpo humano gigante de unos 5 o 6 metros de altura. En la tela habían rastro de piel seca y la uña estaba suelta.

Evidencias que confirmaban el descubrimiento

Spörri aparentaba escéptico ante lo que veía, así que el anciano le enseñó algunas evidencias que confirmaban que el dedo era real, orgánico y humanoide. Sacó de la caja una carpeta antigua llena de informes, en donde había un certificado de autenticidad. asimismo, pudo ver una foto del dedo y una radiografía hecha al mismo en los años 60.

En busca de una explicación

La reliquia de Bir Hooker.

El granjero no manifestó dónde había hallado el dedo, pero hizo mención a una habitación escondida bajo la Gran Pirámide en donde se localizan grandes sepulturas vacías. Como era de suponer, esta increíble reliquia no estaba a la venta, pero por lo menos Spörri pudo tomarle una foto como evidencia de su presencia.

Después de abandonar Egipto, el aventurero empezó una búsqueda intensiva de respuestas a sus cuestiones. Reveló que en casi todas las sociedades se trata de gigantes o entes de excepcional tamaño que poblaron la Tierra en la antigüedad. Desde la Biblia hasta las leyendas egipcias y griegas, todos hablan de gigantes.

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Un viaje de vuelta

Spörri volvió a Egipto en 2009 para rastrear la reliquia, pero múltiples cosas habían cambiado, y el anciano granjero casi con seguridad ya había difunto. Hasta el instante, nadie ha hallado a la reliquia y sus custodios, que parecen afirmar que los gigantes de verdad existieron.