La Trinidad Alienigena: un puente entre la religión y el fenómeno OVNI

La Trinidad Alienigena: un puente entre la religión y el fenómeno OVNI

7 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

¿Qué tiene que ver la Trinidad de las religiones con la temática alienigena? En esta noticia, el experto Gastón Caffa establece una fascinante conexión con la teoría de los viejos cosmonautas que te hará pensar más de una vez, dos ¡y hasta tres!

la idea de Trinidad pertenece al ámbito de la religión; sobre todo al catolicismo e hinduismo, y alude a la presencia de tres entes que integran a un mismo Dios. En la religión católica, la trinidad está formada por el padre, el hijo y el alma santo. Pero más que representar a tres personas, expresa el plan de que Dios tiene tres aspectos distintas; el padre es el creador, el hijo es lo creado, y el alma santo es la parte invisible que sostiene a todo el cosmos y lo mantiene vivo.

Representación artística de la Santísima Trinidad.

En el Hinduismo existe un concepto parecido que se conoce como Trimurti, y está formado por Brahma, Visnú y Shiva. Brahma es el creador, Visnú es el preservador de la creación, y Shiva es el destructor de planetas; el que se encarga de dar fin a una era para que comience otra.

Aclarado este punto, me imagino que estarán preguntándose: ¿Qué tiene que ver la trinidad de las religiones con la temática alienigena? Bueno, la contestación está fuertemente ligada a la conocida teoría de los cosmonautas antiguos, según la cual, fuimos visitados en eras remotas por entes de diferentes planetas. Estos entes, deslumbraron a nuestros antepasados con su tecnología y les hicieron pensar que eran auténticos dioses.

Pero esta teoría tiene una bifurcación. Por un lado, el argumento más clásico es que no se trataba de dioses, porque eran alienigenas físicamente reales. Por otra parte, subyace la probabilidad de que estos entes tan avanzados fueran capaces de crear genéticamente a la especie humana. De haber sido así, estas criaturas tendrían la condición de «dioses», por el mismo hecho de habernos creado.

Por lo tanto, hasta el instante, poseemos establecida la relación entre el concepto de «Dios» y el de «Alienigena»: ambos son entes superiores, ajenos a la especie humana y con capacidad de crear vida. Partiendo de esta primera casualidad, vamos por la segunda: el aspecto de tríada que se muestra en tantísimos sucesos ufológicos.

Tríada Alienigena

Con el paso de los años, he notado que a pesar de la enorme cantidad y variedad de avistamientos de entes anómalos en la casuística ovni, hay una sucesión de propiedades que se repiten una y otra vez, pero hay una que ha denominado mucho mi atención; el avistamiento de tres humanoides en incalculables sucesos de los denominados Encuentros Próximos del Tercer Tipo. A continuación, vamos a ver una seguidilla de historias que exponen esa singularidad.

Suceso Carlos Díaz

El 5 de enero de 1975, en la metrópoli de Bahía Blanca, Buenos Aires, siendo mas o menos las 3 a.m.; un señor denominado Carlos Alberto Díaz acabó su jornada laboral como mozo en un bar y salió rumbo a su hogar. A eso de las 3:30 horas, vio una potente luz descender del firmamento.

Según su propio relato, quedó inmóvil, no encontrando el conocimiento poco tiempo mas tarde. Al volver en sí, estaba en el interior de una esfera que poseía el suelo como plastificado y carecía de orificios al exterior —sin puertas ni ventanas—. Un cuarto de hora mas tarde, se le acercaron tres entes de piel verdosa que no poseían manos, boca, nariz, ni orejas. Al rato, volvió a quedarse sin conocimiento y recobró la conciencia en las primeras horas del amanecer. Cuando eso sucedió, estaba a 45 kilómetros de la Capital Federal; muy lejos de la metrópoli donde sucedió la abducción.

Suceso Pascagoula

El 11 de octubre de 1973, Hickson y Parker decidieron ir de pesca a un muelle del astillero Shaupeter; estructura abandonada a las orillas del río Pascagoula. De repente, ambos sintieron un raro zumbido que aparentaba proceder de un objeto con forma de pelota de fútbol americano; del mismo, se abrió una portezuela de la que salieron tres entes fuera de lo común y un tanto espeluznantes, los cuales se dirigieron flotando en el aire hacia Hickson y Parker.

Identikit de los entes avistados en el suceso Pascasgoula.

Los entes, según la descripción ofrecida por los declarantes, poseían piel gris y arrugada, patas como las de un elefante, brazos que acababan en pinzas y no poseían cara aparente; sin embargo, poseían protuberancias que ocupaban el sitio donde se encontrarían las orejas y la nariz de un ser humano.

Bajo el poder de estos entes, los dos pescadores fueron trasladados al interior de la nave, donde fueron sometidos a un tipo de examen físico hecho por un vasto «ojo» que se movia como flotando en el aire. Más tarde, ambos abducidos fueron regresados el exterior, y uno de ellos declaró oír una voz que le manifestó mentalmente: «Somos apacibles. No era nuestra intención lastimarte».

Suceso Meneses

El 15 de diciembre de 1981, el conductor de un vehículo de Vialidad Provincial, Rubén Meneses, fue abducido en pleno día por un raro objeto luminoso.

El declarante, por por lo tanto un señor de 42 años, estaba conduciendo en un camino vecinal entre San Luis del Palmar e Itatí (Provincia de Corrientes, Argentina) y fue llevado en escasos minutos por un objeto desconocido hasta Berón de Astrada, una metrópoli situada a 110 kilómetros de separación.

Recordando ese instante, contó a distintas medios: «Sentí un extraño hormigueo en todo el cuerpo, no podía moverme si bien quisiera y vi cómo el camión empezó a elevarse y a tomar altura, se volvió transparente, como si fuera de vidrio y comenzó a vibrar todo. Me asusté, pero no podía moverme ni gritar, estaba como paralizado. Miré hacia abajo y vi la cinta asfáltica cada vez más chica y los autos circulando. En ese instante me desmayé y cuando recuperé el conocimiento, se encontraba en la población de Berón de Astrada, unos 110 kilómetros más al Sur».

Pero la extraordinaria experiencia no termina allí, porque un tiempo mas tarde, Rubén se sometió a hipnosis con especialistas médicos y relató lo siguiente: «Fui llevado al interior de una nave, a simple vista poseía las paredes espejadas o de un material metálico muy lustroso, no sé cómo me sacaron del camión. Una vez en el interior de ese artilugio, me pusieron sobre una camilla que no poseía patas, o por lo menos yo no las veía, estaba como suspendida en el aire. Después, entraron tres entes bajitos del tamaño de un chico de 10 años; poseían la piel gris y eran como humanos, si bien de cabeza grande, ojos rasgados y casi no se les veía la boca. La piel era gris y rugosa como la de un elefante, por cotejar con algo conocido».

Suceso Conil

El 29 de septiembre de 1989, en Conil de la frontera, Cádiz, cinco amigos de entre 20 y 30 años de edad descendieron a la playa desierta. Al filo de la medianoche, observaron algo que les cambió la vida: dos entes de 2,15 de altura con túnicas blancas que se pasaban una esfera de luz. Poseían una apariencia comparable a personas, pero aseguraban, y afirman aun en la actualidad los cinco gaditanos; no lo eran. No poseían ni siquiera rasgos faciales. No eran humanos, sino humanoides.

Pedro González, uno de los protagonistas, lo recordaba así: «Se sientan y empiezan a intercambiarse una esfera blanca de mano en mano. El otro Pedro (Sánchez, otro de los chicos que descendieron a la playa esa noche) poseía unos prismáticos y vio a un tercer ser que poseía más envergadura, unos tres metros y la cabeza gran cantidad más grande y blanca. Es una persona que es muy nerviosa y salió corriendo. Lo intenté frenar para preguntarle qué había observado y me manifestó que un ser de tres metros con la cabeza muy grande y vestido de negro».

Cuenta este una declaración que, cuando los insolitos entes se observaron observados, hicieron un tipo de montículos para ocultarse. Desaparecieron así de su campo de visión, pero volvieron a aparecer unos minutos más tarde transformados en una pareja de jóvenes; un hombre rubio ataviado con pantalón de jean y una chica morena con falda. Ambos se marcharon de la playa sin decir ni pío, mientras el tercer humanoide se quedó en la playa envuelto en una neblina.

Suceso Llanca

El 28 de octubre de 1973, Dionisio Llanca, un camionero de 25 años, estaba conduciendo uno de los vehículos de la empresa para la que trabajaba rumbo al sur de Argentina. Al llegar a la Ruta 3, pinchó un neumático, por lo que tomó la decisión de frenar para cambiarlo. Eran la 1.30 de la madrugada cuando, de repente, vió una luz reluciente en el firmamento que cada vez se hacía más grande. A los escasos segundos, Llanca se dio vuelta para mirar detrás de sí y vio a tres entes que lo miraban. Una hora y media más tarde, despertó a 10 kilómetros del sitio donde se había detenido a arreglar el neumático.

En aquel por lo tanto, el reconocido experto y ufólogo Fabio Zerpa se interesó en el suceso y comenzó a indagar más encima del tema. Después de diversos días de pesquisas, los datos iban apareciendo, pero eran muy escasos; por lo que tomaron la decisión de hacer sesiones de hipnosis. Recién en ese instante, Llanca empezó a recordar qué fue verdaderamente lo que había ocurrido esa noche; bajo hipnosis, comentó que fue abducido por entes de una nave alienigena y que mediante una pantalla digital le decían que no poseía por qué preocuparse, que no le iban a realizar nada malo, sólo lo querían revisar.

Al pasar los días, el interés de la gente se hizo escuchar y los medios no dejaban descansar a Dionisio, lo que lo llevó a desaparecer repentinamente de todos lados para poder respirar de esa fama inesperada.

El suceso Salyut 6

Entre los días 14 y 15 de mayo de 1981, sucedió una sucesión de avistamientos de los cuales, según se narra, fueron protagonistas los cosmonautas soviéticos Vladimir Kovalyonok y Viktor Savinykh; ambos a bordo de la estación orbital Salyut 6.

La protagonistas de esta historia arribaron a la estación el 6 de marzo de 1981 y se mantuvieron allí durante unos 75 días. El 14 de marzo, Vladimir observó un objeto redondo que estaba mas o menos a un kilómetro de separación, mientras realizaba ensayos investigadores. Alertó a Viktor y ambos observaron el objeto, mientras Vladimir filmó la nave durante unos 45 minutos. Durante el resto del día, el OVNI permaneció en esa posición.

Al día siguiente, la nave estaba a sólo 100 metros de la estación y los cosmonautas la observaron con más detalle: no había señales de nada que pudiera dar propulsión al objeto. Poseía 24 ventanas divididas en tres niveles, en el interior de las cuales, podían ver tres figuras humanoides que utilizaban cascos; pero incluso era factible ver sus caras con grandes cejas, narices rectas y colosales ojos azules inexpresivos. Ninguno de los músculos faciales aparentaba desplazarse, pero los entes se desplazaban comúnmente, si bien de forma mecánica y artificial.

Los cosmonautas solicitaron permiso a la Tierra para tratar el contacto visual y físico. Se dejó el primero, pero se negó el segundo. Vladimir cogió y abrió un mapa del Cosmos para mostrárselo a los entes. Ellos respondieron y abrieron uno mucho más preciso y detallado. Señalaron al Sistema Solar en el interior de la Vía Láctea y Vladimir contestó con un signo «positivo». Los entes retornaron el mismo gesto, e inmediatamente, el ovni comenzó a alejarse y a aproximarse sucesivamente a la estación —haciendo estos movimientos de traslado hasta seis veces—.

Con una potente linterna, Vladimir intentó comunicarse a través del código Morse, creando la frase «cosmonautas soviéticos saludan a los visitantes de la Tierra» en ruso. Como los entes no respondieron, intentó decir, en inglés «¿Nos entiendes?». Pero de nuevo no hubo reacción. Después probó el código binario y señaló 101101. El mensaje que los entes mandaron de vuelta no sólo era una contestación, sino además un logaritmo con la base utilizada por él.

Al día siguiente, los entes estaban flotando fuera de su nave. Los cosmonautas pidieron permiso para salir de la estación, pero fueron detenidos. Al cuarto día, la enigmatica nave se esfumó.

Alienigenas en Chascomús

El 13 de septiembre de 2010, el periódico Minuto Neuquén de Argentina, publicó la siguiente noticia:

«Un trío de humanoides con ojos rojos y bordes anaranjados, aterrorizó al casero de una estancia en la población de Chascomús. Este hecho desafía la capacidad de los ufólogos para interpretar la razón por la cual estos seres hicieron una única demostración de fuerza, al poner de reciente en pie un árbol de más de dos toneladas caído desde hacía un año, no muy lejos del establecimiento rural.

Árbol de dos toneladas puesto en pie por tres entes presuntamente alienigenas.

»El hecho, aúna además el hallazgo de una huella semicircular disecada a unos cien metros del sitio donde fueron detectadas esas presencias, justo en el lugar donde estaba el árbol caído. asimismo, como si fuera poco, una sucesión de descubrimientos de cadáveres de animales mutilados a través de procedimientos insolitos a las prácticas ejercidas por el hombre, fue descubierta en paralelo en campos de Chascomús».

Hombres de Negro

Los Hombres de Negro son enigmáticos y sombríos personajes que han surgido a través del tiempo para amedrentar declarantes de ovnis, o a quienes fueron protagonistas de encuentros próximos de mayores tipos. Y si bien la naturaleza de estos entes es un enigma —desde agentes del gobierno hasta biorobots alienigenas—, en la gran numero de sucesos en que fueron denunciados han sido observados de a tres.

Significados e apreciaciones del número 3

El plan de la trinidad cósmica es tan antigua como el hombre. Antropológicamente, los investigadores han concluido que para el hombre primitivo, el número 3 representaba la primera idea de estabilidad, el primer conteo numérico y el primer concepto de armonía. De esta forma, psicológicamente, el ser humano asocia la noción de la triada como un ente cósmico-religioso desde tiempos inmemoriales (Muñoz, 1973).

Mencionemos que el plan trinitaria existía ya en religiones muy antiguas, no sólo en la cristiana o en la hindú, sino además en la religión egipcia, con la triada Horus-Osiris-Isis.

Horus, Osiris e Isis; dioses de la trinidad egipcia

Conclusiones

En el transcurso de la historia moderna y contemporánea, múltiples personas se han preguntado; ¿por qué en el presente Dios ya no se comunica tan frecuente y explícitamente como en eras bíblicas?

Confieso que durante mi adolescencia, cuando las inquietudes religiosas eran constantes en mi mente, además me hice esa duda. Pero en esas eras, mi contestación era gran cantidad aventurada y poseía una cierta carga de escepticismo: «Dios no se comunicaba ni anteriormente ni actualmente, las narraciones de la biblia son leyendas».

Con el paso del tiempo y los modernos conocimientos, mis pilares ya no son los mismos, pero irónicamente mi contestación sigue siendo casi la misma si bien más amplia: «Dios no se comunica con los humanos a través de palabras o apariciones como se cuenta en la biblia, pero quizás sí lo haga a través de las circunstancias que nos ocurren cada día, a través de eso que nosotros llamamos destino y pensamos que está librado al azar».

A veces, me han pasado cosas muy misteriosas en la vida, y detrás de esos hechos parecían haber señales escondidas por todas partes —números, imágenes cotidianas, intuiciones, etc—. Según mi interpretación, esos indicios son lo más comparable que he conocido a mensajes de Dios o del cosmos.

en cambio, creo que las comunicaciones que recibieron múltiples personas en tiempos lejanos, pudieron tener otro origen: algún tipo de inteligencia que está por encima de nosotros pero muy por debajo del autentico Dios universal.

Aclaro que mi concepto de Dios es algo al igual que «una energía que todo lo traspasa y mantiene en orden el cosmos; la fuerza que dio origen a la explosión inicial y a las leyes de la física». Aclarado este punto, seguiré refiriéndome a esas enigmaticas presencias que al parecer nos acompañan desde la oscuridad de los tiempos.

En el presente, dados los actuales conocimientos en astronomía y viajes espaciales que ya todos poseemos, esas inteligencias que aludí anteriormente son conocidas como «Alienigenas». Y es que actualmente nosotros ya conocemos que se puede salir del mundo a bordo de artilugios avanzados tecnológicamente, pero en eras pasadas no éramos capaces de soñar algo así. Pienso que ese es el motivo por el cual los visitantes fueron observados como dioses en tiempos en los que el ser humano escasamente era capaz de encender fuego o confeccionar varios objetos rudimentarios.

Otra característica que me hace pensar en la teoría de los «dioses alienigenas», es la calidad de los mensajes que estos entes le daban a la sociedad. El «Dios» del Antiguo Testamento hacía pedidos muy concretos, como como ejemplo, cuando le dio a Noé instrucciones precisas para la edificación del arca, o cuando le pidió una evidencia de fe a Abraham diciéndole que sacrificara a su hijo; la actitud de Yahvé en este pasaje, parece digna de un personaje manipulador y sádico más que la de nuestro Creador. La frase «Dios es amor» no tiene nada que ver con esa deidad; más bien, aparentaba que se estaba divirtiendo con la angustia del pobre Abraham.

En la literatura sagrada de diferentes religiones, además hay elementos que hacen considerar en el plan de que Dios no era Dios. Como ejemplo, en el Bhagavad Gitá, Krishna (la encarnación del Dios Visnú) le dice a su alumno Arjuna que mate a los del bando opuesto que eran sus primos —según su argumento, porque todos poseemos un papel que cumplir en esta vida y el papel de Arjuna era ser soberano, cosa que no hubiera conseguido si le dejaba el poder a su primo, el cual quería quitarle la corona—. Es indiscutible que detrás de esas palabras había un interés por el poder y por manejar la voluntad de Arjuna.

Tanto en el capitulo de Arjuna como en el de Abraham, «Dios» incita bajo pretextos bien hechos al sujeto en cuestión para que mate a un individuo de su propia especie y/o familia; un acto completamente reprochable e inmoral, el cual, no tiene nada que ver con la imagen del Dios bueno del cual continuamente se nos habló.

En la religión mormona existe un capitulo comparable del cual compartiré varios pedazos:

«Yo, Nefi, entré furtivamente en la metrópoli y me dirigí a la morada de Labán (…) E iba guiado por el Alma, sin conocer lo que tendría que realizar (…) sin embargo, seguí adelante, y al acercarme a la morada de Labán vi a un hombre que estaba caído en el suelo delante de mí, porque estaba ebrio (…) Al acercarme a él, hallé que era Labán (…) Percibiendo su espada, la saqué de la vaina y aconteció que el Alma me constriño a que matara a Labán; pero dije en mi corazón: “Yo jamás he derramado sangre humana” (…) Y el Alma me manifestó de reciente: “He aquí, el Señor lo ha puesto en tus manos (…) Por lo que, obedeciendo la voz del Alma y cogiendo a Labán por los cabellos, le corté la cabeza con su propia espada».

Al leer este escrito, como los diferentes que aludí anteriormente, me da la sensación de que estos profetas viejos estaban siendo guiados por una presencia negativa y manipuladora, con el fin de dirigir los pasos de la sociedad a su antojo.

Para terminar, quiero delinear un poco las ideas que fui exponiendo para que queden más claras:

  • Dios, el creador, se comunica con su creación de forma sutil y a través de su propia naturaleza, pero no realiza grandes o espectaculares apariciones; los que lo hacen, son diferentes seres.
  • La voz de Dios (o dioses) que oyeron bastantes profetas en tiempos antiguos, no era la voz del Deidad creadora del cosmos, si bien quizás, sí fueron las voces de nuestros creadores; algún tipo de inteligencia que tuvo que ver con muestro origen. igualmente puede que no nos hayan creado físicamente, pero sí se encargaron de guiar la dirección de nuestra historia través de la manipulación psicológica.
  • Los entes que llamamos alienigenas, a veces se exponen pacíficos y diferentes veces agresivos; igual que Dios, los ángeles, y los demonios.
  • El plan de trinidad es un arquetipo que está en nuestra psiquis desde tiempos inmemoriales, y más allá de que pudiera existir verdaderamente, la imagen trinitaria está siendo utilizada por parte de los tripulantes de los ovnis para llegar a lo más hondo de nuestro ser y así lograr diferentes propósitos con el ser humano.
  • Los efectos psíquicos que resultan de un encuentro con entes de diferentes planetas, según los declarantes, son semejantes o iguales a los que se pueden ver en personas que poseen o han tenido experiencias místicas; lo cual hace pensar que la casualidad entre ambos fenómenos no es casual.