Genética cuántica de ondas, las vacunas por ondas del investigador Peter Gariaev

Genética cuántica de ondas, las vacunas por ondas del investigador Peter Gariaev

2 marzo, 2021 Desactivado Por Alejandro

Los estudios realizadas por el investigador ruso Peter P. Gariaev y diferentes colegas del Instituto de Control de las Ciencias–organismo de laAcademia Rusa de Ciencias de Moscú- desvelando cómo nuestro ADN se expresa a través de ondas electromagnéticas que marcan las funciones de nuestros cromosomas y su factible reprogramación ha entrado en una fase de auténtica ciencia ficción: la creación de una vacuna de ondas para luchar contra dolencias tan graves como el SIDA o el cáncer. En escasos años pudiera ser realidad este reciente procedimiento terapéutico capaz de alterar los “lenguajes” de onda que los virus usan durante el contacto con la superficie de una célula y su genoma.

Hablar de las investigaciones de Peter P. Gariaev es realizarlo de temas que ni siquiera la literatura de ciencia ficción había previsto por lo que no es sorprendente que sus trabajos despierten el escepticismo de médicos, investigadores e expertos. Si bien teniendo en cuenta lo mucho y rápido que evoluciona la ciencia quienes más humildes debieran mostrarse ante su propia ignorancia son precisamente los más intransigentes con las nuevas ideas y descubrimientos. Es como si cansados de remar por las aguas del conocimiento y el estudio decidieran descender a la orilla y trataran de negar a quienes desean seguir río abajo el derecho a realizarlo con el argumento de que más allá de lo que ya han aprendido no hay nada.

Indudablemente, para profundizar en las propuestas del investigador ruso Peter Gariaev -director del Instituto de Biología y Medicina por Ondas de Moscú y miembro de la Academia Rusa de Ciencias Naturales, de la Academia Rusa de Ingenierías y Medicina y de la Academia de Ciencias de Nueva York– es preciso estar dispuesto a romper bastantes esquemas porque sus hipotesis encima del ADN y el genoma humano transitan indudablemente por aguas bravas. De sobresalto en sobresalto, el viaje resulta asombroso. en alguna ocasión, es cierto, cuesta comprender la ruta por donde se transita pero la solidez de las investigaciones sobre las que Gariaev se sustenta nos permiten entrever un planeta bien distinto y asombroso al final del recorrido.

EL ADN, EMISOR Y RECEPTOR DE INFORMACIÓN 

Según  Gariaev (vea lo difundido en el nº 67 de la revista) nuestro ADN funciona como un bioordenador capaz de recoger y transmitir información de su alrededor a través de ondas cargadas de información a partir de las cuales pueden modificarse los patrones de comportamiento de las células. Según sus investigaciones y resumiendo lo que escribimos en nuestro anterior artículo:

1) La evolución ha creado en los biosistemas -organismos vivos- “escritos genéticos” articulados de acuerdo a patrones semejantes al montón de normas y reglas subyacentes en todas las lenguas humanas en los que los nucleótidos del ADN, dotados de frecuencias cargadas de información, juegan el papel de caracteres. Y a partir de esos “escritos genéticos” se van conformando los distintos procesos orgánicos, Siendo pues el ser humano, en concluyente, un “bello discurso” de la Naturaleza.
2) El artilugio cromosómico actúa como antena de recepción y transmisión de “escritos genéticos”, los descifra, los codifica y los reenvía.
3) Y aun más, los cromosomas de los organismos multicelulares constituyen en forma replegada una puerta holográfica (capaz de reproducir la imagen de todo el organismo en cada una de su partes) abierta al cosmos y al tiempo a partir de la cual pueden crear el contexto donde se despliegan los escritos genéticos.

Las moléculas de ADN -incluido en los cromosomas- tienen una dualidad materia-onda que es parecido al dualismo de las partículas elementales. conforme con lo cual el ADN codifica un organismo a través de la materia del ADN… pero además a partir de los datos presente en las funciones de onda de ese mismo ADN.

La evolución de sociedad sería parecido a la morfogénesis de un organismo. Los libros, bibliotecas, películas, memoria de ordenador y el lenguaje de los individuos son, al final, análogos funcionales de un artilugio cromosomático celular. Siendo el objetivo de esos cromosomas dominar la creación de cosmos para el desarrollo de la sociedad (viviendas, caminos, combustible, telefonía, Internet…) y establecer relaciones funcionales y estructurales entre los individuos en el interior de él… pero lo que hace viable la vida es los datos transmitida en forma de onda. Así, un filme que muestra un modelo ideal de estructura social y las diferentes relaciones entre personas es de naturaleza material. en cambio, usa construcciones de onda para realizar llegar los datos (la luz, el sonido, el discurso, el plan, la imagen…). Y ese es el mismo procedimiento que los cromosomas aplican produciendo campos para concebir el cosmos para el organismo y, al tiempo dominar los datos para el correcto desarrollo de las funciones metabólicas utilizando, en concreto, procedimientos de cuasi-lenguaje.

Gariaev explica que en el curso de la evolución los biosistemas han producido sus propios “escritos genéticos” y un genoma bioordenador como un cuasi-sujeto inteligente que “lee y entiende” estos escritos a su nivel. Los escritos humanos naturales (no importa el idioma que sea) y los “escritos genéticos” presentan semejantes propiedades matemático-lingüísticas y entrópico-estadísticos lo que los convierte en herederos del primer lenguaje universal, el que rige a nivel de onda en el genoma donde los nucleótidos realizan la función que nosotros asignamos a las letras.

La base de todo este complejo proceso de intercambio de “escritos” a partir de ondas-información está, según comprobaron Gariaev y sus colegas, en la naturaleza vibracional del ADN que se expresa a través de ondas solitónicas, ondas que pueden guardar información durante mucho tiempo y son capaces de propagarse sin deformarse a grandes distancias en medios no lineales. “El ADN cromosómico en los equipos vivos -explica Gariaev- tiene atributos de onda que nos llevan a una dimensión desconocida. El ‘muy conocido’ código genético es tan sólo la parte del código referida a la síntesis de proteínas… y nada más. Pero los cromosomas realizan labores como ordenadores solitónicos holográficos bajo la influjo de radiaciones láser endógenas del ADN”.

Pues bien, las ondas solitónicas del ADN tendrían dos tipos conectados de memoria. El primero involucra la capacidad de los equipos no lineales para recordar los procesos básicos de supervivencia a través del uso y conservación de la energía. Los cristales líquidos del ADN, en el interior de la estructura del cromosoma, forman un sistema no lineal de este tipo. La segunda memoria es la del ADN total en un organismo. Tal memoria es una apariencia no ubicado del genoma. Es cuasi-holográfica/fractal y tiene que ver, como es el suceso de cualquier holograma o fractal, con la propiedad fundamental del biosistema de restablecer el todo a partir de una parte, propiedad bien conocida que subyace en el crecimiento de las plantas dañadas o la regeneración de la cola de un lagarto.

Esta claro que según estos planteamientos el ensayo del modelo investigador occidental encima del genoma se localiza en una primera etapa de reconocimiento de las letras del alfabeto y si bien varios quieran suponer de las palabras que pueden formar que ya conocen cómo se hilvana el discurso la realidad es bien distinta. Para poder crear un escrito no bastan las letras, es preciso aplicar las leyes de la sintaxis, la lógica y la gramática que, a nivel biológico, vienen regidas por las capacidades cuasi-conscientes del genoma como bien las definió V. V. Nalimov en “Spontaneity of consciousness. Probability theory of senses and a man’s semantic architectonics”.

EL GENOMA

Bastantes biólogos y genetistas -no sólo los médicos- son proclives a considerar estos modernos conceptos de organización del genoma como extremadamente complicados. en cambio, el embrión de estas investigaciones se localiza en los expertos rusos A. G. GurwitchV. N. Beklemishev y A. A. Lyubitchev quienes iniciaron ya el desarrollo de esta ciencia a finales de los años 20 del pasado siglo XX si bien en Occidente tales investigaciones se hayan prácticamente ignorado (es obvio que el Muro de Berlín sirvió no sólo para aislar a decenas de millones de personas sino además para imposibilitar conocer, en buena medida, lo que se hacía al lado contrario ocultándolo de los circuitos comunes del conocimiento investigador).

El genoma es pues algo más que la suma de genes codificadores de proteínas. De alguna forma opera como un láser de multiondas moduladas por amplitud, fase, frecuencia y polarización. Es más, según los expertos rusos además es posible que el genoma sea un emisor de ondas de radio de un espectro de ancho de bandas de señales polarizadas de radio, tal y como establecen además de Gariaev, G. G. Tertyshniy yA. Leonova en su trabajo “Radio wave spectroscopy of local photons: exit to quantum non-local bioinformational processes”.

El genoma es además un holograma múltiple dinámico que puede producir luz e imágenes de onda que lleva a cabo -como decíamos- las funciones de dirección del biosistema a través de señales electromagnéticas de organización cosmos temporal.

Y, al final, el genoma es una forma de cuasi-texto que tiene elementos de no-localización cuántica que puede, sin ningún tipo de retraso, leerse en los billones de células para usar los datos recibida como un proyecto de control para las funciones vivientes y la organización estructural.

De todo lo anterior se deriva que el código genético y diferentes informaciones transportadas a través de las ondas pueden registrarse y grabarse en el nivel de polarización de sus fotones y son -no localmente (por todas partes y en ningún tiempo)- transferidas en el transcurso del cosmos entero de un biosistema a través de parámetros de polarización.

Por muy complicado de pensar que resulte todo lo mencionado se trata del resultado de ensayos e investigaciones expuestos en publicaciones y congresos internacionales con títulos tan sugerentes como The quantum non-locality of genomes as a main causa of the morthogenesis of biosystems”, “Genome holographic and quantum non-locality” o“Theoretical and clinical aspects of bioresonance and multiresonance therapy application”.

“Todo esto propone–asevera Gariaev- que es imprescindible modificar nuestra estrategia en la búsqueda de cura para el Sida y el Cáncer dado que los acercamientos tradicionales para aclarar este inconveniente cada vez se parecen más al deseo de obtener una buena cosecha buena tras haber plantado las semillas en un camino de asfalto. La nueva estrategia tiene que estar fundada en las investigaciones fundamentales de la dualidad materia-onda y los atributos de cuasi-discurso de los equipos genómicos de nivel superior”. 

APROVECHAMIENTO TERAPÉUTICO CONTRA EL CÁNCER Y EL SIDA

Esta apasionante formulación teórica apoyada en la experimentación científica supone una compleja vía para el tratamiento de dolencias como el Sida o el cáncer y la probabilidad de obtener en un futuro no muy lejano una “vacuna de ondas” capaz de alterar el proceso patológico en provecho del paciente. Para los expertos rusos implicados en estos trabajos si la sociedad científica no se esfuerza en comprender las funciones de onda de los genes se corre el riesgo de que al final estas dolencias terminen por destruir la sociedad o causen en ella un daño irreversible. “En nuestra opinión -afirma Gariaev- todos los esfuerzos por producir una vacuna material u diferentes drogas para luchar contra el VIH o el virus de la influenza fallarán. Los virus permutan continuamente su composición enterrando de esa forma todos los esfuerzos de inmunólogos y diferentes investigadores comprometidos en el desarrollo de la vacuna. Los esfuerzos por bloquear ciertas fases de la morfogénesis del virus químicamente son ineficaces y sólo sirven para envenenar a los organismos humanos. Hay varias teoría pero cada una de ellas simboliza sencillamente, como mucho, un pedazo de la realidad. De ahí proceden las dificultades teóricas y biológicas para interpretar el VIH y los procesos cancerosos. Y el precio que estamos pagando por esa equivocación son los fallos que aparecen en el tratamiento de estas dolencias. Ambas patologías afectan negativamente la parte más vital en cualquier sistema biológico: su artilugio genético, el autoconocimiento del organismo. Y esa es la paradoja: parecemos conocer gran cantidad de los cromosomas y del ADN, ya se han hallado los oncogenes, el genoma del VIH se ha investigado y parece claro cómo esas construcciones informacionales funcionan en los cromosomas. El código genético y las principales tareas ribosómicas además parecen haber sido investigados en detalle. Pero, por alguna razón, toda esa información no es bastante para desarrollar procedimientos universales para una intervención exitosa contra el cáncer y VIH”.

Cabe añadir que según los planteamientos expresados por Gariaev en su trabajo The Wave, Probabilistic and Linguistic Representations of Cancer and VIH los “lenguajes” de onda que los virus usan durante el contacto con la superficie de una célula y su genoma son sus partes más vulnerables. Los virus usan estos “idiomas” para entrar en el cosmos semántico de una célula y engañarla. Posteriormente de eso se reprograman, se reproducen y, al final, sobreviven. Lo que los expertos plantean es que además es posible que las células sean capaces de timar a los virus creando un tipo de “inmunidad de onda”. Para aclarar este equilibrio recurren al ejemplo del virus de la influenza. Cuando la circulación de la sangre en los capilares de la mucosa de la nariz se enfría cambia la temperatura de los cristales líquidos en los cromosomas de las células sanguíneas. Al mismo tiempo, los proyectos de onda protectores quedan deteriorados y como resultado de la brecha de información el virus de la influenza empieza a reproducirse. Como contestación se produce una reacción compensatoria del organismo con una subida de la temperatura. “En nuestra opinión –escribe Gariaev- esta reacción busca producir ruido, borrar totalmente los proyectos de onda que el virus precisa para atacar el cosmos semántico de onda del organismo y así matar un número creciente de sus células. Los campos acústicos del genoma vírico podrían actuar como bioprogramas de onda. Es sólo un ejemplo de los procesos de onda en la relación entre el virus de la influenza y el organismo humano. Relaciones semejantes hay entre el VIH y las células humanas, y se presentan los mismos contratiempos sobre cómo localizar un sitio para desembarcar correctamente en la superficie de una célula e comenzar la replicación viral hasta reproducirse como un patógeno”.

UNA VACUNA DE ONDAS INFORMATIVAS

A partir de este examen Gariaev no duda en apuntar como puntos débiles de los proyectos de onda del VIH los próximos instantes:

-La búsqueda y reconocimiento del virus de VIH del sitio de desembarco en la célula.
-El estudio y reconocimiento del proyecto de onda del ADN viral por el ADN de la célula atacada.
-La búsqueda y reconocimiento mutuo de las proteínas de ambos.

Actualmente bien cualquiera de esos pasos está sujeto a un proceso de interferencia de la naturaleza de onda previa a la materialización de los mismos. “Cualquier violación de cualquier reducida resonancia de señal de onda en esta tríada –escribe Gariaev- produce la pérdida de capacidad infecciosa del VIH y diferentes virus. Algo que la Naturaleza hace, como ejemplo, elevando la temperatura del organismo. Bueno, pues de forma parecido al desarrollado por la Naturaleza es factible diseñar una sencillo vacuna de ondas contra el VIH y diferentes virus y bacterias. Para lo cual nuestra meta es investigar el “alfabeto” y “la gramática” de “los idiomas” de onda de los genomas de los virus. Y los primeros pasos ya se han dado. Ya se ha desarrollado un láser capaz de leer información genético-metabólica de onda. en cambio, el estudio en este campo es gran cantidad complicado debido a la dificultad intrínseca de avanzar en el campo del entendimiento material de los datos genética y metabólica.”

La utensilio básica que permitirá dominar las ondas que marcan las funciones de los cromosomas y su reprogramación por secuencias de nucleótidos de VIHs y oncogenes está ya diseñada y probada: un láser capaz de atrapar los procesos de señales cuánticas que poseen sitio en los cromosomas. Inverosimil… pero cierto según Gariaev. “El espectroscopio PLRW (ondas de radio láser polarizadas) –escribe el experto ruso- es la base de la grabación de los datos de onda sobre cristales láser, el fenómeno que nosotros hemos desvelado. Hemos conseguido grabar información mesomórfica sobre todo preparada de matrices de ADN, transmitirla en forma de onda a una separación de un metro e introducirla en diferentes biosistemas receptores. Como biosistema receptor nosotros tomamos semillas de plantas. Precisamente utilizando este fenómeno efectuamos una reparación de las ondas de un genoma de semillas radiactivamente dañadas de Athalianarecogidas en el área de la central nuclear de Chernóbil en 1987 y comprobamos cambios drásticos en el tallo y fenotipo del tubérculo en la segunda generación de la planta Solanum. Estas influencias biológicas son la evidencia de que los datos genética puede existir en forma de campos electromagnéticos.”

Utilizando precisamente el láser espectroscópico los expertos rusos consiguieron probar cambios drásticos en la actuación acústica de los cristales líquidos del ADN in vitro a temperaturas de 40-41° C en el suceso del virus de la influenza. Y según explican Grazyna Fosar y Franz Bludorf en su texto Vernetzte Intelligenz -en el que se ocupan ampliamente de las investigaciones de Gariaev- arribaron inclusive a atrapar patrones de información de un ADN y lo implantaron en otro reprogramando así las células de éste De esa forma consiguieron ¡transformar embriones de rana en embriones de salamandra!

Pero los obstáculos a superar son aun grandes. “Los contratiempos técnicos además hay –reconoce Gariaev- . El láser que nosotros usamos produce sólo fotones rojos mientras el artilugio cromosomático de los entes humanos y los virus usa un espectro ancho de radiación coherente de 250 nm a 800 nm. Por lo tanto, es imprescindible diseñar láseres que funcionen en toda la banda del espectro del área evidente. Este objetivo es técnicamente factible pero supone que son necesarias inversiones muy significativas para conseguirlo. La vacuna de onda es una realidad. Esta vacuna sería no-invasiva y no sería medioambientalmente dañina dado que afecta sólo a un área estrecha de las relaciones de señal de onda entre un virus y una célula”.

La realidad es que en estos instantes los contratiempos de subvención están afectando seriamente los trabajos de decodificación de los lenguajes de onda de los virus y oncogenes, y como consecuencia el desarrollo de la vacuna de ondas.

Es lamentable la cortedad de miras de quienes manejan el capital públicos y privados. Entretanto, Peter Gariaev nos deja dos avisos. El primero referido a las dos plagas que afectan a la sociedad. “Si no acabamos de comprender –afirma- las funciones de onda de los genes es factible que dolencias como el cáncer y VIH destruyan nuestra sociedad o, por lo menos, la causen un daño irreversible”. El segundo está vinculado con la comida transgénicos: “Un número creciente de organismos transgénicos artificiales amenaza con una degeneración global y rápida de todas las criaturas de la Tierra. El resultado de las manipulaciones genéticamente diseñadas con la introducción de moléculas de ADN misteriosas está generando un caos semántico en los cromosomas y un caos metabólico en todos los biosistemas, incluidos los entes humanos”.

¿Escucharán estas advertencias quienes deben realizarlo? La verdad, lo dudamos…