Masonería en América Latina: orígenes, personajes y alianzas ocultas

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En el transcurso de la historia, las sociedades secretas han manejado proyectos y alianzas ocultas para llevar a cabo sus objetivos. Se posee conocimiento de una historia paralela al relato tradicional de la emancipación de América. Sospechosamente, estas sociedades nacieron en Inglaterra, el reino que con más énfasis reclamaba mayor participación en América.

La Masonería conformó una de las redes de sociedades secretas más importantes de la historia. Su organización cambió la dirección de las relaciones entre América y Europa. Los grandes líderes de la independencia americana eran masones: Miranda, San Martín, Bolívar y O’Higgins fueron grandes maestros. ¿Qué intereses se ocultaban detrás de los proyectos masónicos? ¿Quiénes se beneficiaban?

En las cortes europeas para mediados del 1700, las ideas de libertad e igualdad habían ingresado debido a los sigilosos proyectos de las sociedades secretas; y sus miembros debían desplazarse con mucho atencion para subsistir. Habían sido víctimas de crueles persecuciones en Europa.

La Masonería había sido objeto de persecuciones extraordinarias, y sin ninguna duda, la figura social de organizarse se presta para que este tipo de institución haya sido vista con recelo.

En el interior del trono, el hombre de mayor confianza del Soberano Carlos III era masón. El Conde de Aranda había logrado que sus ideas influenciaran a la corona, pero si era desvelado, perdería además de sus cargos, su vida.

Retrato de Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda. (Wikimedia Commons)

evidentemente, que todo aquel que no respetaba los dogmas de la Iglesia Católica Apostólica Romana era objeto de persecución por la inquisición. La iglesia poseía para los masones los mismos castigos que las causas de herejía y podían terminar en la hoguera. Ningún masón podía violar los misterios de la orden y cualquier desliz podría finalizar en la muerte.

En la masonería hay un juramento durante el ritual de iniciación de conservar el incognito.  Si se llegara a violar el incognito se exponía a una sucesión de castigos muy violentos. El objetivo de esta enorme cadena de misterios no era defender a la persona sino al cargo que esa persona había conseguido para la orden.

Primeras Conspiraciones contra la Iglesia

Bajo un vasto incognito, el Conde de Aranda empezó una lucha contra los poderes tradicionales. Todo hombre de poder posee sus adversarios y el Conde de Aranda no era la excepción. En medio de aquellos cambios empezó a asegurar resoluciones que atacaban directamente a su adversario más poderoso: la Iglesia. Una de las principales reformas borbónicas era limitar el poder de la iglesia católica en los territorios americanos y en la misma península. Por lo tanto, el conde de Aranda, diferentes miembros de la Corte y el soberano Carlos III, deciden realizar una sucesión de reformas como expulsar a los jesuitas de España y de sus colonias en América para limitar el poder de la iglesia católica.

América era un sitio lejano y complejo. Allí se mezclaban los poderes otorgados a los virreyes con el poder de la iglesia, además de las fuerzas extranjeras que buscaban beneficiarse y los poderes que distintas órdenes religiosas habían instaurado en el reciente continente, sobre todo los jesuitas. Ellos habían fundado metrópolis, misiones y universidades; un vasto ejército que respondería ante la voz de los seguidores de San Ignacio de Loyola.

Ignacio de Loyola (1620-1622) (Wikimedia Commons)

Aranda era un sujeto reluciente y estaba consciente de las dificultades que implicaba gobernar desde la península territorios tan vastos y diferentes como eran los territorios americanos. El conde de Aranda debía debilitar a sus oponentes si quería reducir el riesgo que corrían las logias y empezó a diseñar un plan incognito. Piensa que la mejor opción es dividir a América en tres reinos independientes gobernados por un miembro de la familia reinante, de preferencia por un hijo del soberano e implantar estos reinos independientes con una relación directa con España. Sugería establecer una relación más fluida en relación al comercio para que las resoluciones no tardarán meses o inclusive años en llegar.

El proyecto Inglés

Inglaterra veía a América como una oportunidad para expandir sus colonias. La monarquía española poseía un monopolio comercial con sus colonias en América, y no permitía comercio directo de sus colonias con ninguna otra monarquía ni con ningún otro imperio.

Posteriormente de la guerra napoleónica, la economía inglesa entró en una recesión terrible con elevados niveles de desempleo. Por lo tanto para Inglaterra, los puertos de las colonias españolas eran exageradamente importantes.

Inglaterra era el sitio ideal para que germinara un plan que podía cambiar el orden mundial para continuamente. En este contexto, un venezolano conspiró contra el orden establecido: Francisco de Miranda, quien se convertiría prácticamente en el americano más universal de su era al considerarse como el criollo de mayor visión universal y de mayor preparación.

Francisco de Miranda

Tras haber vivido la independencia de los Estados Unidos y la revolución francesa, Miranda desarrolló una ofuscación que América Latina siguiera el mismo camino de emancipación. Él fue responsable de formar a los máximos líderes del continente. Francisco de Miranda sabía que no se había embarcado en un plan facil, pero confió en el apoyo de sus hermanos masones. No fue el primero ni el singular, pero sí un eslabón fundamental en una larga cadena de misterios y conspiraciones.

Francisco de Miranda Óleo de Emilio Mauri. (Wikimedia Commons)

Los librepensadores llevaban a cabo una batalla interminable y desigual con la iglesia. Si bien ésta había llegado al continente para evangelizarlo, indudablemente no poseía el mismo poder reflexivo que en los naciones de origen.

Francisco de Miranda fue el progenitor de la independencia del continente y personaje fundamental en el boceto de una estrategia para llevarla a cabo. Viajó hacia España en 1771 donde su vida cambiaría para continuamente y con ella el futuro de todo un continente. Empezó su carrera militar para obtener el cargo de capitán en el ejército. Paralelamente, se deslumbró con las nuevas ideas que se estaban gestando en el viejo continente. Empezó a armar su propia biblioteca, adquiriendo las obras de los pensadores más importantes de la era, lo que más tarde le traería incalculables contratiempos.

Se había interesado en la lectura de obras prohibidas de tipo político-filosófico de grandes enciclopedistas e ilustrados, pero la inquisición estaba muy pendiente de los individuos como él que leían estas obras. Poco a poco, Francisco de Miranda empezó a forjarse un nombre, pero una acusación cambiaría la dirección de su vida para continuamente. La inquisición estaba informada por los adversarios que poseía Miranda de ser poseedor de libros prohibidos y por eso tuvo que huir de España. A partir de allí es declarado prófugo de la justicia española pasa a ser perseguido.

El 10 de julio de 1783 llega a los Estados Unidos cuando ya se había producido la revelación de la independencia de ese país. Miranda se apasiona por ese proceso y viajó por diferentes metrópolis intentando de tomar contacto con esa realidad y con las causas que llevaron a la independencia. En Estados Unidos, Miranda terminaría de entender que debía realizar y conoció a los grandes protagonistas de la independencia. Sobre todo entabló relación con George Washington, pero además tuvo entrevistas con líderes como Jefferson, Hamilton y Knox; figuras muy importantes en la conducción del reciente país independiente.

La Iniciación

No se conoce exactamente dónde se inició el general Francisco de Miranda como masón. Varios historiadores confirman que fue en 1774 en Madrid. Diferentes manifiestan que fue iniciado por el mismo George Washington en la logia de Virginia, y se piensa que Miranda en esta relación haya estado apoyado por la masonería. Una vez convertido en masón, empezó a conocer las ideas más revolucionarias de la era. Desarrolló sus proyectos para independizar a América, pero sabía que no podía realizarlo solo.

(Public domain)

En su anhelo por independizar a América Latina de España, Miranda partió de Boston a Londres en 1784, y de allí viajó por diversos naciones de Europa. su plan era conseguir el apoyo inglés para iniciar el proceso independentista de América Latina. En Londres hallaría la tierra fértil que necesitaba para cumplir con su objetivo. Inglaterra había hallado al hombre que al final los haría desembarcar en las colonias americanas.

La Revolución Francesa

En 1792 estaba en París donde se encontraba en pleno desarrollo la revolución francesa. Sin dudarlo, Miranda tomó la decisión de ponerse al servicio del gobierno revolucionario y por segunda vez en su vida estaba en contacto con ideales independentistas llevados a cabo por logias masónicas.

La asamblea legislativa, el gobierno francés en la era, lo destinó a Bélgica y Holanda para defender a la Francia revolucionaria del ataque de los ejércitos absolutistas. En aquellas tierras demostró su talento como militar y su enorme valor por defender los ideales revolucionarios. Debido a su aporte en Francia, Miranda se transformó en el singular latinoamericano cuyo nombre figura en el Arco del Triunfo.

Miranda posee su nombre tallado en el Arco de Triunfo en París.

Durante su estadía en Londres en 1797, Miranda fundó la Sociedad Patriótica Revolucionaria Gran Reunión Americana, además conocida como los Caballeros Racionales de la que fue gran maestro. Allí empezó a congregar a los jóvenes americanos que llegaban a Europa. En estas reuniones empieza a preparar su plan más escondido y estaba dispuesto a ofrecer su vida por la libertad de su continente. Estaba convencido que un vasto número de americanos seguiría su camino. En su propia casa, Miranda empezó a seleccionar a los jóvenes que participarían de su logia, principalmente eran hispanoamericanos o españoles que eran instruidos en el motivo de la independencia.

A desigualdad del conde de Aranda, Miranda contaba entre sus tropas con alrededor de 300 jesuitas. Durante el proceso de la independencia de Hispanoamérica, cuantiosos jesuitas participaron activamente en favor de el motivo independentista a desigualdad del clero tradicional español, que en líneas generales reflejaba los intereses de la monarquía.

Los adversarios de España se unían inconcebiblemente. la idea del conde de Aranda estaba por tomar forma, pero no se realizaría para defender al reino. Francisco de Miranda sabía que la seleccion de los postulantes sería determinante para sus proyectos. Ellos poseían que ser líderes comprometidos, fuertes y por sobre todo poseían que abrazar su causa y la masonería. No podía exponerse a que sus proyectos quedaran expuestos.

Las Logias en Sudamérica

Poco a poco un plan se hacía indiscutible. Entretanto los intentos de Inglaterra por invadir las colonias americanas fallaban, sólo quedaba la oportunidad de la conspiración a través de las logias hechas por los mismos americanos. Recordemos que, al mismo tiempo, Inglaterra continuamente estaba tratando cualquier tipo de invasión de las colonias americanas.  Las distintas logias que se habían creado en Europa empezaron a trabajar por la emancipación de América. En marzo de 1812, José de San Martín llegó en una fragata desde Europa hasta Buenos Aires, lo acompañaba, entre diferentes compatriotas, el alférez Carlos de Alvear. En Buenos Aires el Triunvirato ocupaba el gobierno, y los recién llegados no demoraron en crear una filial de la Logia de los Caballeros Racionales en sus tierras. Denominaron a la misma Logia Lautaro.

(Wikimedia Commons)

La finalidad de la logia era obtener la independencia americana del poder español, logrando establecer un gobierno unipersonal y republicano unitario. En este sentido, su ideología era liberal y revolucionaria. Miranda se había afirmado de reclutar a los jóvenes americanos más prominentes que estaban en Europa. El sistema amazónico aseguraba protección, anonimato y, sobre todo, la probabilidad de complotar en las sombras contra el poder establecido.

Cortesía: uned.es

Entretanto que las logias se afianzaban en América, sus líderes debían tomar las precauciones necesarias para defender a sus miembros. La clave de la supervivencia estaba en sus intrincadas construcciones, su complejo modo de ingreso y su compromiso de silencio. Estas logias practicaban rituales masónicos que poseían que ver principalmente con el sistema de grados. Según el grado que cada rama poseía en el interior de la logia, era el conocimiento de la parte del plan que poseían. El ascenso del grado posee relación con el nivel de compromiso que se haya comprobado a el motivo de la independencia. Las logias Lautaro poseen solamente cinco grados y el último grado está destinado para los líderes militares, que son aquellos que van a llevar el mando de las armas en las independencias, que a su vez servirían mas tarde para sostener a los gobernantes independientes recién establecidos.

El sistema de grados aseguraba que, si alguno de los hermanos hubiera caído en manos del adversario, y bajo tortura se hubiera observado obligado a desvelar algún incognito, sólo se delataba una reducida parte del plan.

Bernardo O’Higgins

La logia comenzaba a convocar a los jóvenes más prometedores del continente, quienes estaban unidos entre ellos por un lazo mucho más grande que el de la voluntad política. Ellos compartían todo un sistema incognito de fraternidad y solidaridad que habían comenzado a completar con un único objetivo: terminar el dominio español en el continente.

Bernardo O’Higgins. (Wikimedia Commons)

Uno de los primeros en unirse a la logia fue Bernardo de O’Higgins. era hijo natural de Ambrosio O’Higgins, virrey del Perú. A los 15 años fue mandado a investigar a Londres y allí conoció a Miranda, quien le inculca a través del diálogo y de la lectura las ideas de libertad y alma de lucha.

En 1801, Miranda le encargó a O’Higgins que fundara una logia Lautaro de Caballeros Racionales en Cádiz. Miranda le anotó un escrito que concluía:

“Leed este papel todos los días durante vuestra navegación y destruidlo inmediatamente. No olvidéis ni la inquisición, ni sus espías, ni sus sótanos, ni sus suplicios”.

Velozmente, O’Higgins se transformó en una persona de confianza del gran ideólogo de la independencia latinoamericana. En una de las tertulias que solían compartir, Bernardo le narró la historia del cacique Lautaro, que había muerto luchando contra el ejército español del soberano. Miranda inspirado en su vida, bautizó así su logia.

(Wikimedia Commons)

Entretanto que sus seguidores comenzaban a prepararse en Europa, Miranda tomó la decisión de intentar hacer la primera revolución en su país natal Venezuela. Primero viajó a New York en los Estados Unidos porque pensaba que desde allí se iba a incendiar la pradera. Quería lograr que los pobladores lo vieran a él como un redentor y a partir de allí se iba a producir un estallido de independencia en Venezuela y en el continente.

En febrero de 1806 partió rumbo a Venezuela con tres barcos, uno de ellos denominado «Leandro» por su hijo. La guerra había comenzado, pero la primera expedición se frustraría anteriormente de su inicio. El desembarque en Ocumare de la Costa es desvelado los españoles y las embarcaciones en que él venía son repelidas con cañonazos. Miranda logra huir para resguardarse en Las Antillas, pero las diferentes dos embarcaciones fueron apresadas y la mayor parte de sus tripulantes fueron ejecutados.

Simón Bolívar

Simón Bolívar fue un personaje gran cantidad única adelantado a su era. A los 20 años, ya era huérfano y viudo, pues había perdido a su padre, mamá y esposa. Posteriormente de deambular durante meses por su patria, resuelve regresar a Europa en 1803 y llega hasta Cádiz, puerto español en el que vivían bastantes extranjeros y gozaba de un interesante ambiente liberal. Con ellos, Simón Bolívar conversaba sobre las ideas de libertad y la necesidad de luchar contra toda forma de opresión.

Simón Bolívar. (Wikimedia Commons)

En 1806, Bolívar fue iniciado en la logia simbólica London Nº 5 de Inglaterra, apunte discutible por parte de varios historiadores sobre todo si posee en cuenta que uno de los escasos informes, claros y veraces, que se posee de las tareas masónicas de Bolívar, el Trazado de su aumento de Salario fechado el 11 del mes 11 del año 1805. Cuatro años mas tarde, Miranda le confirió el supremo grado de iniciación en la Gran Logia Americana y juntos fundaron la Logia Protectora de las Virtudes número 1 en Venezuela. Bolívar estaba completamente convencido de que todos debían dar su vida por el motivo americana. Simón Bolívar además se convertiría figura clave en el proceso emancipatorio del norte.

(Wikimedia Commons)

José de San Martín

Convencido de sus proyectos de liberación del continente, Miranda sigue reclutando miembros para su causa. Uno de ellos fue José de San Martín, gestor de la independencia de Argentina, Chile y Perú. San Martín arribó a Londres diez años mas tarde de que partiera O’Higgins. Varios historiadores indican que el paso de San Martín por Inglaterra es muy significativo, porque es precisamente allí en donde se reúne con intelectuales y políticos para discutir el asunto de la independencia de las colonias. Durante la campaña había conocido a Lord MacDuff, un noble escocés que lo introdujo en el planeta masón en general y en el motivo americana impulsada por Miranda. Fue allí donde San Martín hizo contacto por vez primera con círculos de liberales y revolucionarios que simpatizaban con la pelea por la independencia americana.

El centro de difusión y reclutamiento continuaba siendo Londres. Según algunas fuentes, San Martín se reunió con sus compatriotas Alvear y Saviola.  Miranda sabía que había logrado dar el primer paso, las logias en Europa se fortalecieron y sus estaban completamente convencidos de la necesidad de la independencia. El siguiente paso era mucho más arriesgado porque se debían crear filiales en el continente americano. Se establece una gran logia principal que se entiende la logia mamá y mas tarde se van fundando logias por todos los territorios sudamericanos.

José de San Martín. (Wikimedia Commons)

Miranda había logrado reclutar a los hombres más prometedores. Su plan se encontraba en marcha, pero el poder de España era superior a la resistencia que podían brindarle los futuros ejércitos revolucionarios.  Los viajes de creación de los jóvenes latinoamericanos en Europa estaban llegando a su fin, y tras haber concluido sus investigaciones militares y haberse formado en las ideas del humanismo, los futuros administradores de las colonias volvían a sus con el reciente objetivo de liberar a sus tierras de España. Miranda había logrado una compleja red de sociedades en el transcurso de todo el continente.

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El 26 de julio de 1822, los dos generales Bolívar y San Martín hicieron una reunión a solas en la metrópoli de Guayaquil. Era necesario que se reuniesen los dos grandes libertadores que hasta ese instante no se conocían personalmente, y éste sería su primer y único encuentro. Ellos hablaron y esas palabras que nadie nunca supo cambiarían la historia del continente.

Cortesía: historiageneral.com

Tras conversar a solas, los hombres se despidieron, pero al salir la realidad había cambiado. Bolívar finalizaría la gesta independentista y San Martín se retiraría a Europa. El hecho es que varios historiadores han registrado el propio saludo que se dieron como típicamente masón. Jamás se sabrá hasta donde Inglaterra colaboró con la independencia de América, pero si es un hecho que los héroes de la emancipación supieron cómo canalizar los enfrentamientos políticos de la era utilizándolos a su favor. El sueño de miranda lograba ser concretado por estos jóvenes que cumplieron con sus promesas hasta el final.