Antigua Leyenda Griega Parece Explicar un Sitio del Perú: ¿Contacto Ancestral?

antigua leyenda griega parece describir un lugar del peru contacto ancestral
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En el siglo VIII a. C., el poeta griego Hesíodo explicó en su “Teogonía” un sitio en los confines de la Tierra en el que moran las Gorgonas, en el que la deidad Atlas se muestra como una montaña colosal y donde un vasto abismo contiene a los traicioneros mares.

La descripción de Hesíodo parece referirse a las enigmaticas ruinas del laberinto de Chavín de Huántar en los Andes peruanos, según el Doctor Enrico Mattievich, maestro retirado de Física de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Brasil. El Doctor Mattievich anotó un texto titulado “Viaje al Infierno Mitológico,” en 2011 en el que propone que el viaje hecho por el héroe griego épico de “La Odisea” al inframundo, en verdad, fue un viaje a Sudamérica.

Parte de este texto explora las semejanzas entre las descripciones de Hesíodo y Chavín de Huántar. No sólo es que encajen las descripciones geográficas escritas por Hesíodo, sino que los mitos locales además son semejantes al mito griego y los objetos del santuario, además, parecen corresponderse.

Semejanzas geográficas

Hesíodo anotó así del sitio donde moran las Gorgonas: “… Sombrío y húmedo y aborrecido inclusive por las deidades – este abismo es tan grande que, una vez delante de sus puertas, uno no alcanza a ver su fondo ni en el curso de un año completo, pero es sacudido por fuertes vientos tempestuosos…”

Mattievich se duda si en verdad está describiendo la desembocadura del Amazonas. O, tal vez la travesía del peligroso viaje oceánico hasta Sudamérica, seguida del viaje por el Amazonas hasta las puertas de Pongo de Manseriche, un hondo y estrecho desfiladero que parece estrangular al Río Marañon.  A veces se forman peligrosos remolinos en el curso superior del Marañon.

Hesíodo anotó: “Allí además se alza la  sombría Casa de la Noche, nubes terribles la envuelven en la oscuridad. Ante ella [la Casa de la Noche] … [el Atlas] se erige impresionante”

Chavín de Huántar es un palacio erigido en las alturas de los Andes. ¿Se tratará de  “la Casa de la Noche”, morada de la Gorgona? ¿Es “el Atlas” uno de los montes de los Andes?

Chavín de Huántar, Perú. (Martin St-Amant/Wikimedia Commons)

Chavín de Huántar, Perú. (Martin St-Amant/Wikimedia Commons)

Una escultura de una horrible deidad, colocada en medio de las ruinas del laberinto de Chavín de Huántar, sería la legendaria Gorgona según Mattievich.

Las esculturas

La escultura de la “Gorgona” se explica encadenada en medio del laberinto subterráneo, sobre un pilar de, mas o menos, 15 pies (4,5 metros) de alto. El palacio está rodeado de grotescas cabezas de roca, quizás representando a los declarantes petrificados del poder de la legendaria Gorgona.

La escultura de la “Górgona” en Chavín de Huántar, tal y como aparece representada en la página 67 del libro del Doctor Enrico Mattievich, "Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos." (Cortesía de Enrico Mattievich)

La escultura de la “Gorgona” en Chavín de Huántar, tal y como aparece representada en la página 67 del texto del Doctor Enrico Mattievich, “Viaje al Infierno Mitológico, el Hallazgo de América por los Viejos Griegos.” (Cortesía de Enrico Mattievich)

Por encima de “la Gorgona” hay un pequeño cosmos para sacrificios desde el que era vertida  la sangre de las víctimas en la boca de la deidad. Mattievich anotó lo siguiente sobre de su experiencia al visitar el sitio: “Afronté el impresionante pilar de roca… traté de imaginarme lo horrible que debía ser verlo cubierto por la sangre. Si el sufrimiento y la angustia pudieran dejar sus huellas sobre la materia, aquel pilar casi con seguridad contendría todas las lamentaciones del Infierno.”

Según Mattievich, la escultura se parece a representaciones artísticas de gorgonas descubiertas en Europa, y para probarlo, cita a diferentes que han advertido además dichas semejanzas. Como ejemplo, en 1926, el antropólogo José Imbelloni comparó la escultura de Chavín de Huántar con la cabeza de gorgona, del siglo VI, del santuario de Siracusa, en Sicilia. Imbelloni no arribó a asegurar que la escultura peruana fuera de origen griego, pero verdaderamente localizó tantos parecidos que le aparentaba imposible que la gente de Perú pudiera haber creado una estatua, tan semejante, por pura azar.

Imágenes de górgonas americanas y mediterráneas (1. Atenas, 2. Colombia, 3. Sicilia (Italia) y 4. Perú), según aparecen representadas en la página 69 del libro del Dr. Enrico Mattievich "Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos (Cortesía de Enrico Mattievich)

Fotografías de gorgonas americanas y mediterráneas (1. Atenas, 2. Colombia, 3. Sicilia (Italia) y 4. Perú), según aparecen representadas en la página 69 del texto del Dr. Enrico Mattievich “Viaje al Infierno Mitológico, el Hallazgo de América por los Viejos Griegos (Cortesía de Enrico Mattievich)

La antigüedad de Chavín de Huántar no se conoce con precisión. Mattievich explica que una valoración provisional podría remontar sus partes más antiguas hasta, mas o menos, el año 1.300 a. C. La propia sociedad Chavín está datada hacia el año 1.600 a. C.

¿Mitos andinos que coinciden con un mito griega?

El posterior mito de Chavín  sobre la deidad Huari sería una versión peruana del mito griego de Perseo, según asevera Mattievich. Según se narra, los residentes del sitio habrían invitado a Huari a un banquete, planeando atraparlo y matarlo. en cambio, Huari advirtió su estratagema y los transformó a todos en roca. El banquete y la petrificación consiguiente habrían tenido sitio en Chavín de Huántar.

En la leyenda correspondiente griego, Polidectes conspira contra Perseo por haberse interpuesto entre él y su amor. De este modo, Polidectes resuelve celebrar un banquete en el que todos los invitados deberán traer caballos como regalos. Perseo no poseía ningún caballo para regalar, así que se comprometió, a cambio, a traer lo que Polidectes le indicase. Éste aprovechó para poner a Perseo en terrible peligro al solicitarle que le trajera la cabeza de la gorgona Medusa. Tras un extenso curso de sucesos diversos, Perseo tuvo éxito y logró la cabeza, disponiendo así del poder de transformar a los demás asistentes al banquete en roca.

Perseo contempla la cabeza de Medusa en una escultura del año 1801 de Antonio Canova. (Wikimedia Commons)

Perseo contempla la cabeza de Medusa en una escultura del año 1801 obra de Antonio Canova. (Wikimedia Commons)