Las enigmáticas cabezas de roca gigantes ubicadas en la cuspide de una montaña

Las enigmáticas cabezas de roca gigantes ubicadas en la cuspide de una montaña

11 febrero, 2021 Desactivado Por Alejandro

Situado en la cuspide de una espectacular montaña en la zona de Adiyaman, a unos 2.206 metros de altura encima del nivel del mar, se halla el monte Nemrut. En él, hacen presencia imponentes estatuas de hasta 10 metros de altura al lado a imponentes cabezas de un tamaño descomunal. ¿Quiénes las construyeron? ¿Qué simbolizan? ¿Cómo arribaron allí? Echemos un vistazo a su interesante historia.

Hallazgo de las ruinas del monte Nemrud

Corría el año 1881 cuando Karl Sester, ingeniero de origen alemán, se localizó con algo impresionante y distinto. Sester, que trabajaba en la edificación de carreteras en Adiyaman para el Imperio Otomano, se había topado con las ruinas del monte Nemrud, un descubrimiento de sobresaliente importancia y él lo supo al instante.

Es por eso que Karl se aseguró de que la Academia Real prusiana se enterara de lo ocurrido y enviara a un especialista al sitio para ver de qué se trataba. El asignado para dicha comisión fue Otto Punchstein quien al llegar al sitio empezó las excavaciones de lo que era el mausoleo de Antíoco I Teos, soberano del Reino helenístico Comagene.

Monte Nemrut. Crédito: CC By 4.0 Zhengan/Wikimedia Commons

Objetivo del soberano Antíoco I Comagene

En el año 190 a.C., el entero Imperio Seléutico había sido acabado y derribado por los romanos. Así que el soberano del reino Comagene, Antíoco I Teos tomó la decisión de reunir a los griegos, persas y armenios para que formaran una «familia». Su objetivo era unificar el reino y ofrecer seguridad a su estirpe, mas tarde de ver los desastrosos resultados de la guerra.

se comenta que el soberano Antíoco I contaba que su origen era casi divino y que procedía de una familia de hombres imponentes y de dioses como Mitrídates, Darío el Grande y Alejandro Magno. Inclusive, hasta arribó a promulgar leyes que afirmaba emanaban directamente de las deidades.

en cambio, Antíoco buscaba que sus súbditos fueran verdaderamente felices, de modo que tomó la decisión de edificar un santuario que unificara las creencias y sociedad del sitio. Este, sería el sitio donde más tarde fue sepultado el propio soberano, cuya sepulcro se adornó con espectaculares estatuas de roca caliza.

Propiedades del mausoleo

La estructura circular del mausoleo se le conoce como «hierotheseion» y cuenta con nada menos que 159 metros de circunferencia bordeados por tres terrazas artificiales. Dichas terrazas están orientadas hacia el este, oeste y el norte, según su posición. En cada una de ellas se localizan enormes estatuas de dioses. ¿Por qué razón?

Recreación de cómo pudo ser originalmente el monte Nemrut con las estatuas en sus tronos.

La contestación la podemos observar en la altura de esta majestuosa obra. Y es que, fue fabricada encima del monte Nemrud a más de 2.200 metros dado que el soberano Antíoco quería mantenerse cerca de sus padres dioses. ¿Qué lo llevó a pensar de ese modo? Recordemos que estaba verdaderamente convencido de que Darío el Grande y Alejandro Magno (que según varios eran dos dioses en forma humana), constituían parte de sus ancestros.

Curiosamente, al oeste se halla una gran losa con un león conocida como «El horóscopo del soberano», donde se muestra la conjunción de los mundos Júpiter, Mercurio y Marte que tuvo sitio el 7 de julio del año 62 a. C sobre la constelación de Leo. En el pecho del león aparece además la Luna, objeto celeste que formó parte de aquel espectáculo nocturno y encima la estrella alfa de la constelación, la cual representaría Antíoco I. Varios investigadores especulan que esta fue la factible fecha del inicio de la edificación del monumento, diferentes que simboliza el día que fue investido soberano por los romanos.

El misterio de las cabezas gigantes

Durante la herejía iconoclasta varios fanáticos decidieron derribar las cabezas de las estatuas de las deidades y dejarlas esparcidas por el suelo. Pero no se trataba de sencillos cabezas, eran enormes si se compara con el tamaño de un ser humano. Con medidas de alrededor de 7-8 metros de altura, cualquiera se vería diminuto a su lado.

Las cabezas, que en el presente se localizan prácticamente en el mismo sitio donde fueron abandonadas, simbolizan a distintas dioses. Divinidades como Apolo-Hermes, Tiké de Comagene, Zeus-Oromasdes y Ares-Hércules representados por cabezas de león y de águila, son varios de los que se pueden ver.

Otra de las estatuas muestra una cabeza humana que personifica a Antíoco de Comagene. Así mismo, en la terraza que apunta hacia el norte se puede ver la estatua de este soberano próximo a Apolo, Ares y Zeus. Todas las imágenes transmiten un aire griego-persa, que se expresaron artísticamente mas tarde de la conquista de Alejandro.

Destino turístico

Para el año 1987 las ruinas del monte Nemrut pasaron a pertenecer al Patrimonio de la Sociedad de la Unesco. Bastantes concluyen que las observadas que se pueden ver desde sus alturas son incomparables. Inclusive, bastantes de los visitantes deciden madrugar para disfrutar de los espectaculares amaneceres del sitio.

Para quienes disfrutan de echar un vistazo al pasado este destino resulta ideal, no solo por sus espectaculares observadas, sino además por su atractiva conservación de piezas históricas.

El monte Nemrud deja ver cómo nuestros antecesores buscaban inmortalizar a sus gobernantes, soberanos y deidades con colosales estatuas. Y si bien actualmente es denominado la «vieja morada de las deidades», apareció de los delirios de grandeza y/o genialidad política de un soberano auto proclamado una deidad entre los vivos, que le impulsó a erigir estos gigantes de roca. Sin sitio a dudas, un lugar alucinante.