Incidente De Deslizamiento De Tiempo De Jourdain Y Moberly

Incidente De Deslizamiento De Tiempo De Jourdain Y Moberly

10 febrero, 2021 Desactivado Por Alejandro

El 10 de agosto de 1901, Eleanor Jourdain y Annie Moberly, decidieron visitar el Palacio de Versalles en Francia. Cuando tomaron el tren de París a Versalles, no esperaban encontrarse con María Antonieta.

Durante su visita, las mujeres observaron a múltiples personas con trajes del siglo XVIII. Al comienzo, asumieron que la gente era parte del personal que estaba vestida para el efecto o la fiesta.

Después se sorprendieron al ver desaparecer a algunas de los individuos disfrazadas. Este es uno de los ejemplos de un fenómeno incomprensible denominado “Time Slip”, donde personas de la era moderna (siglo XX) quedaron atrapadas en el pasado.

Charlotte Anne Moberly (izquierda) y Eleanor Jourdain
Charlotte Anne Moberly (izquierda) y Eleanor Jourdain

Como todos los turistas ordinarios, Jourdain y Moberly (ambos son subdirectores y directores de St. Hugh’s College en Oxford) empezaron su recorrido con una visita a las largas salas y galerías del Palacio de Versalles. Caminaron por los jardines y querían visitar el Petite Trianon primero.

Esta casa más reducida fue edificada por el soberano Luis XV. Más tarde, Luis XVI de Francia cedió el “pequeño castillo” a su mujer María Antonieta. A Marie le encantaba pasar tiempo allí en los exuberantes días anteriormente de la Revolución Francesa. Cuando arribó la revolución y la monarquía fue destruida, tanto Luis XVI como María Antonieta fueron ejecutados por decapitación.

Jourdain y Moberly descendieron los grandes escalones del palacio y dejaron atrás las fuentes. Caminaron como se señala en su guía, en el transcurso de la avenida central hasta llegar a la fuente del estanque, después giraron a la derecha.

Cuando pasaron el Grand Trianon y se desviaron del camino pavimentado hacia un camino amplio y cubierto de hierba, el ambiente del día pareció cambiar. Perdieron el camino que los habría llevado directamente al Petit Trianon.

Sin embargo, lo cruzaron y subieron por un carril que llevaba en una dirección distinto. Entretanto avanzaban por esta ruta, Moberly vio a una chica asomarse por la ventana de un edificio próximo para sacudir un trapo.

De repente, desvelaron que su único camino se dividía en tres. Estaban confundidos y decidieron preguntarles a los dos hombres que iban delante de ellos con una carretilla.

Petit Trianon

Se dieron cuenta de que los hombres llevaban unos insolitos sombreros de tres picos hechos de terciopelo negro, pero pudieron contestar a la duda de Jourdain y conducirlos al camino que conducía al Petit Trianon. Desafortunadamente, ese camino terminó abruptamente cuando otro camino lo cruzó en un ángulo y condujo en otra dirección.

El reciente camino aparentaba una línea divisoria entre las partes de una colcha de retazos; cortó el césped azul verdoso por el que habían estado andando. La tierra al lado contrario del camino aparentaba un bosque salvaje, con matas de hierba salvaje y hojas muertas esparcidas por todas partes. Empezaron a caminar por el reciente camino, pero el entorno al que entraron aparentaba algo raro y antinatural.

Después observaron a un hombre que estaba sentado de espaldas a ellos cerca del quiosco de música. El hombre además se vistió de la misma forma que el hombre que les había dado las direcciones equivocadas. Cuando se aproximaron, el hombre se volvió hacia ellos y jadearon al ver su cara. Su cara se ve terrorífico y horrible.

Se sorprendieron en ese instante, y cuando se dieron la vuelta para impedir al hombre, otro hombre los llamó. Estaban tan conmovidos por la vista que no observaron al otro hombre hasta que él los llamó.

Las asustadas mujeres se dieron la vuelta para mirar al recién llegado y se compusieron lo bastante como para pedirle direcciones. Entretanto señalaba el camino, habló con un acento forastero que ninguno de los dos maestros entendió. De repente, el hombre se escapó mas tarde de que le agradecieron y se esfumó en el bosque. Pero incluso la pareja oyó el sonido de sus pasos corriendo.

Jourdain y Moberly siguieron la dirección que les había indicado su enigmatico guía. Al final encontraron el Petit Trianon. Hierba áspera, como la que uno esperaría localizar, una creciente azar alrededor de la cabaña de un campesino francés en los días de Luis XVI cubría la terraza alrededor de los lados norte y oeste de la casa.

Se dieron cuenta de que una chica que no se daba cuenta de su presencia sostenía una libreta con el brazo extendido y estaba ocupada dibujando la escena. Jourdain no pudo impedir comentar que la chica vestía como en una foto que recordaba haber contemplado de María Antonieta, completa con falda amplia y amplio sombrero blanco. Creen que poseía que haber algún tipo de concurso histórico o algún tipo de festival en curso.

1779 María Antonieta por Elisabeth-Louise Vigee-Lebrun
1779 María Antonieta por Elisabeth-Louise Vigee-Lebrun

Entretanto las dos mujeres subían los escalones hasta lo alto de la terraza, la insolita atmósfera del sitio se cernía sobre la escena como una manta mohosa. Cuando arribaron a la cuspide, volvieron a mirar a la chica con el bloc de dibujo.

Ella miró hacia arriba para hallarse con su mirada, y observaron que su cara era viejo y poseía pulmones mientras buscaba con desesperación su camino de vuelta al presente. En su prisa, casi se encontró con un gigante barbudo que apareció de repente en el camino frente a ella. Jourdain estaba muy cansado para asustarse. Recuperando el aliento, sencillamente pidió direcciones. El anciano le manifestó que siguiera el camino por el que estaba.

Al final, Jourdain y Moberly pudieron localizar el camino de vuelta y una década más tarde publicaron un texto que describía su raro encuentro con los fantasmas de la Francia de finales del siglo XVIII en Versalles (An Adventure, 1911), ambos escritos bajo seudónimos.

En su texto, explican cómo veían los construcciones como habían observado en el pasado. Ambos arribaron a la conclusión de que habían probado un deslizamiento en el tiempo hasta 1789, y de hecho habían observado a la propia María Antonieta sentada en el jardín del Petite Trianon.

En años posteriores, diferentes personas informaron experiencias semejantes en Versalles. Los expertos psíquicos estudiaron sus informes, pero jamás se han dado aclaraciones satisfactorias para avalar la explicación del deslizamiento de tiempo o refutarla.