En Busca del Planeta Subterráneo del Imperio Incaico: Uku Pacha

En Busca del Planeta Subterráneo del Imperio Incaico: Uku Pacha

8 febrero, 2021 Desactivado Por Alejandro

Si bien los orígenes del imperio incaico, parecen no representar demasiados misterios, con crónicas perfectamente documentadas, sobrevuelan en los mismos, ciertos narraciones de los denominados tiempos míticos, con datos no continuamente atendidos, y que suelen dejarse de lados, tachados de meras leyendas.

Uno de esos sucesos lo presupone el denominado planeta subterráneo andino, asunto recurrente en el interior de nuestros artículos, y que hoy regresamos a explorar.

Adentrémonos en sus dominios.

Uku Pacha – El Reino Interior

“Poco más se puede decir, por actualmente, respecto a este tema, cuando se realicen las excavaciones en el Corazón de la Metrópoli Imperial, y se desvele los misterios del Cuzco subyacente”. Ing. Santiago Agurto. Sobre de la Edificación, Arquitectura,  y Planeamiento Inca, 1987.

Cuando hace bastantes años me inicié en el enigma del planeta subterráneo andino, supe en seguida rozaba un incognito de alta importancia, y de contenido tabú.

Enigmáticos orígenes Incas.

Me cogió tiempo comprender que, para abordar un misterio de tamaña naturaleza, necesitaba trabajar ciertas propiedades, como como ejemplo la paciencia. Tal el reto planteado, y reto que comprendí pudiera consumiría la vida, en mis intentos por develarlo.

No es mi intención abrumar al lector con estos pensamientos, el pan de cada día en ya mi interminable investigación. Y es que estamos ante el enigma mayor, según estima esta estudiosa testaruda, pudiendo alterar la historia conocida. Pero regresemos a nuestro informe.

Para ir comprendiendo el acertijo de un planeta subterráneo andino, es imprescindible abordar un concepto que en diversos artículos venimos tratando, sobre del inframundo o reino de los fallecidos, celebre por los viejos mexicas como Xibalbá, asunto difundido hace unas semanas.

En la cosmogonía incaica este concepto recibe otra connotación, el de Uku Pacha, presentando el vocablo, «como planeta de los fallecidos, de los no natos, y de todo aquello hallado bajo la superficie terrestre o acuática».

El legendario Manco Cápac ¿oriundo de una sociedad subterránea? Cortesía: laciudadrevista.com

Según refiere el diccionario Runasimi (Quechua), Uku admite varias diferentes apreciaciones, como son la de hondo, hondo, por debajo, hueco, interior y parte interna.

Uku es descrito además como sinónimo de cuerpo humano, apunte no menor. Pacha, sin embargo, engloba cosmos y tiempo. Así mismo  refiere a lo escondido, enigmatico, y incognito. igualmente alude a Tierra. Vemos que tras la unión de Uku y Pacha, se evoca una realidad más profunda enmarcada por la espiritualidad, asiento de una antigua tradición primordial, y en paralelo a su vez, con una realidad viva, que mas tarde analizaremos.

Ambas conviven, y se entrelazan. Otro punto necesario para atender, ya que como según admite la antigua cosmovisión inca, el planeta aparece fraccionado en cuatro regiones: Hakak Pacha (planeta del más allá), Hanan Pacha (el planeta de arriba, o celestial), Kay Pacha (el planeta de aquí, o terrestre) y el Uku Pacha (planeta subterráneo o inferior).

Manco Cápac según representación, del gran cronista Gauman Poma. Cortesía: americanindian.si.edu

Cada una de estas cuatro líneas imaginarias, constituyen el corazón del Tahuantinsuyo, (en quechua regiones o divisiones), geografía sacra que supo regir los destinos incas, y donde se esconde un incognito de alta importancia para nuestro ensayo.

Solo agregar el Uku Pacha (Planeta Inferior), se comunica con el Kay Pacha (Planeta Terrestre), a través de cavernas, lagos, fuentes, y toda abertura de la corteza terrestre. El Uku Pacha suele estar simbolizado por una serpiente alada  en quechua, Amaru, y que el ocultismo registra como hombres culebras, los míticos nagas hindúes, tótem de sabiduría, e intermediario entre los planetas.

Enigmáticos orígenes, de los fundadores del planeta incaico

Teniendo en cuenta lo exibido en el anterior pasaje, podemos avanzar en el misterio a tratar. Explicamos la presencia de un planeta espiritual encarnado en el Uku Pacha, pero además dijimos el mismo oculta diferentes mensajes, aquel que señala su intermediación entre el planeta celeste y terrestres.

Estas vías de comunicación o pasajes hacia ese otro lado, funcionarían a través de las arterias pétreas y submarinas, donde el elemento acuoso además juega un papel notable.

Bajo esos accesos existirían pasajes, más conocidos como túneles, y que antaño habrían servido como cobijo tras producirse en el pasado, según comentan antiguas crónicas, formidable desastre, y cuyos efectos devastadores, estuvieron a punto de realizar desaparecer la vida en todo el mundo.

Sobre de estos túneles, mucho se ha discutido, y surgen diferentes apreciaciones. Hay teoría que promulgan estos accesos internos son obra de la naturaleza, diferentes sin embargo, proponen el uso de arquitectura artificial, siendo obra de una antigua sociedad.

En ese contexto, donde en el examen de las legendarias crónicas incas, se denuncian historias para varios míticas, si bien para bastantes, velos que ocultan una olvidada realidad.

Retrato de la llamada Roca Sagrada en Isla del Sol, Lago Titicaca, y donde se dice ocultan grandes misterios sobre los orígenes Incas. Cortesía: tripadvisor

Examinemos algunas referencias:

En El Mensaje del Sol. Eslabón de los Andes, el estudioso bolivariano, Guillermo Lange Loma, en un trabajo ya citado, es quién entrega estas primeras indicios.

Escribe:

“De esta forma son bastantes pueblos distantes entre ellos, que recuerdan o enviado del firmamento para conformar y salvar al Pueblo Selecto. Conformar a través de la difusión y práctica de un conocimiento olvidado como encierra La Puerta del Sol de Tiahuanaco y El Lago Titicaca, y salvar a los que hubiesen puesto en práctica  tal conocimiento para ser dignos del cobijo o Paucartambo, palabra que se traduce como cobijo de los elegidos, de lo precioso, de lo delicado, de lo lindo, de lo agradable”.

Desde ya aquí, una primera revelación sobre este divino enigma, encarnado en Paucartambo, distrito cordillerano del imperial Cuzco, y ruta directa hacia la metrópoli santa, Paititi, morada subterránea, y residencia de los puros. La Shambala andina.

Pero sigamos ahondando. Según cuenta el cronista jesuita, Pedro Bernabé Cobo, en su monumental Historia del Reciente Planeta, al hablar del Diluvio, dice, como el gran hacedor del planeta Ticci Viracocha convocó a Manco Kápac (o Cápac) como su hermano mayor, para anunciarle.

“Tú y tus descendientes habéis de sujetar múltiples tierras y gentes y ser grandes señores, continuamente tenedme por Padre, preciándose de ser hijos míos, sin nunca olvidarnos de reverenciarme como tal; y acabando de decir esto le dio las insignias de soberano, que desde por lo tanto utilizó  él  y sus sucesores  (o Báculo), y se subió  después al firmamento con la Luna y los astros, de ponerse cada cual en su sitio que poseen. Después por orden del Hacedor, se sumieron debajo de la Tierra los hermanos Incas, y fueron a salir a la dicha cueva de Pacaritampu“.

Y aquí un paréntesis. Hay cierta controversia sobre los orígenes incas, ya que circulan dos reclamos sobre ciertos acontecimientos de la leyenda fundacional. Estas versiones divergentes, la de Los Hermanos Ayar Manco Cápac y Mama Ocllo, remiten a diversos cronistas, españoles que fueron recogiendo narrativas orales sobre iguales, tanto en Cuzco (Perú), como en Lago Titicaca (Bolivia).

Así poseemos de nuevo al padre jesuita Pedro Bernabé Cobo, ya citado, quién escribe lo siguiente:

“Mas tarde del Diluvio Universal, en el que perecieron casi todos los hombres, salieron de una cueva que está en el sobredicho asiento Tampu o Tambo, llamada Pacaritampu, por una ventana de Roca, que es la boca o respiradero de dicha cueva, cuatro hermanos llamados Manco Cápac, Ayar Cuche, Ayar Uche y Ayar Manco; y con ellas cuatro hermanas suyas que se decían Mama Huanco, Mama Ocllo, Mama Ragna y Mama Cura“.

Sobre de su origen prosigue Cobo:

“No concuerdan fingiendo unos que procedieron de sí mismos, y diferentes de la Laguna Titicaca, donde escaparon del Diluvio, los trajo el Hacedor del Planeta, por las cavernas de la Tierra hasta salir por aquella cueva de Pacaritampu, los cuales con las semillas de maíz, y de diferentes de sus mantenimientos, que les dio el Hacedor se pusieron en camino para el valle del Cuzco“.

SÍGUENOS EN TELEGRAM

Otro religioso Joseph Acosta, miembro de la Compañía de Jesús, en Historia Natural y Moral de las Indias (S.XVI), informa lo siguiente.

“De la gran Laguna Titicaca salió Wiracocha, el cuál hizo asiento en Tiahuanaco, donde se observan hoy ruinas, y pedazos de construcciones viejos y muy insolitos, y que de allí vinieron al Cuzco, y así tornó a multiplicarse el género humano. Exponen en la misma laguna una isleta donde fingen que se escondió y vió el sol, y por ello hacían allí bastantes sacrificios no solo de ovejas, sino de hombres además. Diferentes narran que de cierta cueva, por una ventana salieron seis o no se cuantos hombres, y que estos dieron comienzo a la dispersión de los hombres, y es donde llaman Pacaritampo por esa causa. Y así poseen por opinión que los Tambos, son el estirpe más antiguo de los hombres”.

El asombroso Copacabana de los Incas, con información que sacude el pasado andino. Cortesía: 

El Inca Garcilaso de la Vega, en sus famosos Comentarios Autenticos añade su posición encima del asunto, demostrando cierta desconfianza, en cuestión de la versión recogida.

“Manifiestan que al comienzo del planeta salieron por unas ventanas de unas peñas que estaban cerca de una metrópoli denominado Paucartampu, cuatro hombres y cuatros mujeres, todos hermanos, y que salieron por la ventana de en medio, de aquellas son tres, la cual llamaron ventana real”.

Esta ventana real mencionada por Garcilaso, según infiere Guillermo Lange Loma, vincularía a la ventana de un arca o cobijo, abertura esplendente, sería  nada menos que El Lago Titicaca que durante el Diluvio protegió a los Fundadores del Planeta, aquellos que según Lange, son los “Iniciados del Círculo Interno de la Sociedad”. Profunda revelación subterránea.

Copacabana de los Incas. Protohistoria Andina

Estas láminas contienen hieroglifos muy expresivos y hecho público, acontecidos año por año, durante la edificación del arca salvadora. Maravillosamente descriptas vemos en cada una de estas láminas diluviales, todas las causas remotas y cercana de la gran apocalipsis universal”. Baltasar de Salas. Copacabana de los Andes, 1618.

En 1901 el sacerdote franciscano Jesús Vizcarra Fabre reedita una controversial obra, Copacabana de los Incas. Informes Auto lingüísticos, e isografiados del Aymáru-Aymara. Protógonos de los preamericanos, escrita en 1618, por el monje agustino Baltasar de Salas.

La publicación adquiere ribetes de maldita, y sufre un rechazo feroz por parte de los universitarios bolivianos, que tachan la historia como producto de la peor invención, y mezcla evangélica.

Tras el rechazo no se volverá a conocer nada de ella, hasta hace unos años, cuando el trabajo vuelve a reeditado en 2010, por descendientes de Vizcarra Fabre, quién por cierto falleciera en 1904 tras sufrir un colapso nervioso.

Representación del Uku Pacha. Inframundo Inca.

La verdad es que su creador Fray Baltasar de Salas que residió quince años en la zona de El Lago Titicaca, donde recibió por parte de ciertos amautas andinos, informes inéditos encima del pasado de los Incas.

Este material al parecer estaba compuesto además de kipus, por «planchas hieráticas con dibujos grabados en bajo relieve, no solamente del Arca de Noé, de Moisés y de Dagón, sino además planchas (de oro), y talismanes apocalípticos, encontradas según le fuera revelado al agustino, en bóvedas antediluvianas», ocultas, en La Isla del SolTiticaca. Autentica biblia andina.

Recoge Baltasar Salas:

“Ved aquí en estas doscientas y más chapas o láminas de bronce, descriptiva muy viva y verídicamente todos y cada uno de los sucesos generales, desde Adán y EvaÑokke Aymaru o Noé de Moisés“.

Según observa Guillermo Lange Loma, quién estudiara en profundidad el raro escrito, el diluvio comentado en la obra se produjo por la unión de, “las aguas de la Luna con la de la Pachamama. Entretanto duró el fenómeno, la villa selecto estuvo guiado por los Chakawara (Señores de las Estrellas). Noé y sus descendientes (los seleccionados), grabaron las láminas nombradas durante ese memorable tiempo del Diluvio”.

Este inverosimil tesoro se habría ocultado en bóvedas antediluvianas, como se desprende de este pasaje:

“En la isla del Sol, como de la Luna, los naturales oriundos, conservan grandes antigüedades, de sus dioses y sus príncipes, mezclados con diversos objetos cristianos, como planchas de dibujos apocalípticos, piedras hiereticas, y además demoticas, con sus quelcas y kipus, pero muy ocultas reservadas en los socavones que sólo ellos conocen”.

En Copacabana de los Incas además se revela, lograron sobrevivir cuatro familias escogidas, llamados los fundadores del planeta, que fueron enviados a repoblar el mundo, y siendo una de ellas que iniciara después, la dinastía de los Manco Cápac.

Giovanni Anello Oliva, y una confidencia enigmatica, sobre insolitos moradores subterráneos en el Cuzco.

Más conocido como el padre Oliva, este sacerdote jesuita, nacido en NápolesItalia, durante 1574, residió la mayoría de su vida en el Virreinato del Perú.

Sus dotes de historiador, lo llevaron a escribir una magna obra, Historia del Reyno y provincias del Perú, y varones insignes en santidad de la Compañía de Jesús, que publicara en 1628, hoy en dia parte del acervo del Museo Británico.

El trabajo destaca por la inserción de fuentes directas, en especial sobre leyendas prehispánicas, que se dice no nombradas por diferentes cronistas. Uno de sus informantes fue un anciano quipucamayuc, denominado Catari.

Este sabio nativo de Cochabamba, Bolivia,  consiguió transmitirle notable información que se extiende sobre la genealogía del mítico Manco Cápac, la presencia de un imperio quechua anterior a ésta dinastía, y nombra a Huyustus monarca de la subterránea Chucara, que habría sido la real. Tiahuanaco.

Monolito en Tiahuanaco. Cortesía: Wikimedia Commons

Mucho podríamos extendernos, sobre éste alucinante ensayo legado por Anello Oliva, difunto en 1642.

Invito al lector se centre en un pasaje de esta inverosimil obra, que advierto, no apto para cardíacos.

Cuenta Anello Oliva:

“Casi eran niños ciegos, cabellos rubios y piel blanquecina casi transparente. Podían vérselas sus cosas interiores de la vida. Salieron formados de dos en dos. Eran más de un centenar. Caminaron diversos días bajo las hostiles laderas del Cuzco, solo con una ligera túnica, que les cubría parte de su delgadísimo físico. Comenzaron a edificar los templos, después arribaron los habitantes de la zona, comenzaron a ayudarlos, y posteriormente a venerarlos.  Sólo fue un periodo. Los niños casi ciegos les dijeron a sus súbditos (los habitantes de la zona), que su misión era edificar y realizar una réplica del real Tiahuanaco, y El Santuario del Sol, que estaban bajo las entrañas del Cuzco, en el sitio donde nacen las altas montañas”.

Hasta Aquí.

Conclusión

Como continuamente decimos, estamos ante la aproximación de un enigma, que se debe seguir examinando. En este suceso sobre de los orígenes incas, se ahondó en la vía mítica, y con información inédita en bastantes sucesos. A penas rasgado el velo.