Este sonido podría matarte

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El cohete Saturno 5 producía 220 decibelios de sonido durante el despegue. Si estuvieses cerca en ese momento, el ruido te mataría.

Una aspiradora produce un sonido de unos 70 decibelios. Un martillo neumático, 110. 130 decibelios es el nivel de ruido que produce un avión al despegar.¿Podéis imaginar el nivel de ruido que hacía el Saturno 5?

El umbral de un sonido que puede causarte la muerte generalmente se fija en alrededor de 185-200 dB. Un sonido lo suficientemente fuerte puede causar una embolia gaseosa en los pulmones, que luego viaje al corazón produciendo la muerte. Alternativamente, los pulmones podrían simplemente estallar por el aumento de la presión del aire. La energía acústica son solo ondas de presión sonora variable; cuanto mayor es la energía, mayor es la presión, más fuerte es el sonido. En algunos casos, donde hay algún tipo de debilidad física subyacente, los sonidos fuertes pueden causar una convulsión o un ataque cardíaco. pero hay muy poca evidencia que sugiera esto.

En la plataforma de despegue de los cohetes espaciales, se puede evitar el peligro simplemente delimitando un perímetro de seguridad y asegurándose que no queda nadie en su interior en el momento del lanzamiento. Pero el sonido no solo es peligroso para las personas. También puede dañar al propio cohete o incluso a sus tripulantes.

Para minorar el nivel de ruido, NASA ha desarrollado una técnica que consiste en lanzar ingentes cantidades de agua con aspersores que hacen el efecto de silenciador. Las gotas de agua absorben la energía acústica, que se transforma en calor.

El agua también evita que puedan aparecer incendios en la plataforma de despegue debido al calor de los gases expulsados por los motores.

En próximas fechas la compañía SpaceX empezara con el desarrollo del lanzador Superheavy, que tendrá el doble de potencia que el mítico cohete que llevó el hombre a la Luna. ¿Qué nivel de ruido producirá? Un nivel tal que obligará a desplazar los lanzamientos en plataformas mar adentro.

Pero mientras que eso llega, la compañía de Elon Musk se enfrenta a otro desafío. En 2014 SpaceX compró un terreno en una localidad al sur de Texas, Boca Chica. En esa localidad solo había una pequeña urbanización, que algunos jubilados habían elegido como lugar de retiro, apartado de las molestias de las grandes ciudades y con vistas al mar. Ahora que SpaceX ha decidido utilizar esas instalaciones como centro de desarrollo de las naves Starship, la cosa ha cambiado. De hecho, SpaceX está comprando todas las propiedades para evitar riesgos que pudieran originarse por el nivel de ruido o por un posible fallo en el despegue de sus prototipos. Actualmente cada vez que hay un despegue, se alerta a los ciudadanos de la urbanización cercana ante la posibilidad de que se rompan cristales. La vivienda más cercana está a solo 3 kilometros de la plataforma de despegue. Además, hasta ahora solo se han hecho saltos de 150 metros, pero en las próximas semanas de realizará un salto de 20 km y vivir cerca de Boca Chica puede ser peligroso ese día.