La Epopeya de Gilgamesh y la búsqueda de la inmortalidad

la epopeya de gilgamesh y la busqueda de la inmortalidad
la epopeya de gilgamesh y la busqueda de la inmortalidad

La Epopeya de Gilgamesh: cronica del soberano sumerio, un semidiós que quiso conseguir la inmortalidad de Utnapishtim, el singular humano inmortal.

Gilgamesh existió y reinó la ciudad de Uruk. Es descrito como semidiós, con ADN humano y Anunnaki. Realizó grandes hazañas, como entrar una tierra sagrada Anunnaki y matar a un gigante con capacidades divinas. en cambio, él comienza a pensar en su propia muerte, así que realiza una travesía para conseguir la inmortalidad de Utnapishtim, otorgada por los Anunnaki.

Este poema épico fue desvelado en 1849 por el arqueólogo inglés Austen Henry Layard. Estaba en las ruinas de la biblioteca antigua Ashurbanipal de Nínive (actual Iraq). El poema estaba grabado en 12 tablillas de roca.

La Epopeya de Gilgamesh: un semidiós polémico

Gilgamesh y Lamassu. Crédito: Ninara / Flickr.

La obra fue redactada en acadio en los años 1300-1000 a. C. y su creador se llama Shin-Leqi-Unninni (que significa: «dios de la Luna, acepta mi petición»). Éste soberano sí existió, sale en la Lista de los soberanos sumerios como soberano número 5 de Uruk, ciudad de Sumeria.

En otra literatura, es denominado semidiós, hijo del sacerdote-rey Lugalbanda y la Anunnaki Ninsun. Tenía gran fuerza, aunque sí era mortal (por su ADN humano). En la Epopeya de Gilgamesh sale que él era muy orgulloso y hasta cruel con la villa, así que los Anunnaki crean a Enkidú, un hombre salvaje con fuerza parecido. El objetivo era enseñarle humildad a Gilgamesh.

Enkidú es seducido por Shamhat, una acólito del santuario, y se casa con ella. Enkidú pelea con Gilgamesh porque el soberano quería tener relaciones íntimas primeramente con Shamhat. Enkidú sale vencido, pero al final ambos juramentan una amistad eterna.

Una de las tablillas de la Epopeya de Gilgamesh. Crédito: Public Domain

Luego Gilgamesh quiso hacer una hazaña: talar árboles del sagrado bosque de cedros y matar al poderoso guardián del bosque, el gigante Humbaba (ese bosque era tierra sagrada de los Anunnaki). El soberano y su amigo matan al gigante y llevan madera sagrada a Mesopotamia.

La búsqueda de la inmortalidad

Más adelante, Gilgamesh rechaza los intentos amorosos de Ishtar, debido a los cuantiosos amantes de ella. Por ello, Ishtar envía al «Toro del firmamento» a provocar sequías. Pero Gilgamesh logra matarlo y la villa celebra. en cambio, los Anunnaki decidieron castigar a alguien por las muertes de Humbaba y del «Toro del firmamento».

Así que, lamentablemente, deciden enviarle una dolencia letal a Enkidú, quien fallece. El luto hace que Gilgamesh comience a pensar en su propia mortalidad. Para evitar ese destino mortuorio, el semidiós viaja hacia la isla de Utnapishtim, el salvador de la sociedad en el Diluvio Universal. El objetivo: localizar el incognito de la inmortalidad.

Gilgamesh y Enkidú matando al Toro del Firmamento, grabado del siglo 7-8 a. C. Crédito: Lucas / Flickr.

Utnapishtim era el singular humano inmortal… Una inmortalidad otorgada por los Anunnaki como agradecimiento por su acción salvadora con el arca. Pero para compartirle el incognito, Utnapishtim primero le hace una evidencia a Gilgamesh: le pide que logre mantenerse despierto por seis días, pero el semidiós repentinamente se duerme y Utnapishtim se burla.

En la segunda oportunidad, le revela que en el fondo marino hay una planta que puede realizar rejuvenecer a quien la coma. Él sí consigue la planta, pero mientras se baña en un lago, una serpiente se la roba y comienza a mudar de piel (rejuvenecer). Al final, el héroe regresa vencido a Uruk.

Esta búsqueda de Gilgamesh por el sentido de la vida se transformó en el primer relato épico de la cronica de la literatura. El soberano sí sale registrado como histórico, así que todo el relato puede ser verídico… Es posible que haya existido un incognito de la inmortalidad que poseían los Anunnaki.