El carro de fuego de Ezequiel: La «nave» celestial de Yahvé con ruedas metálicas

el carro de fuego de ezequiel la nave celestial de yahve con ruedas metalicas
el carro de fuego de ezequiel la nave celestial de yahve con ruedas metalicas

El carro de fuego de Ezequiel: una nave donde volaba el Dios Yahvé al lado con 4 ángeles que manejaban ruedas flotantes.

Conocida además como la «rueda de Ezequiel», el carro estaba conformado por varias ruedas dobles impulsadas por ángeles querubines que parecían humanos, pero además «extraterrestres». Y arriba en el centro estaba el Dios máximo sobre una «bóveda» que llegaba a darle un mensaje al sacerdote.

El Texto de Ezequiel fue escrito por este profeta hebreo en el siglo 6 a. C. Cuenta una visita que recibió de parte de Yahvé, cuando estaba sentado al lado del río Quebar, en Babilonia. Este relato es uno de los más importantes del llamado misticismo del carro celestial o misticismo de Merkabá de los judíos.

El carro de fuego de Ezequiel

Dibujo del carro de fuego de Yahvé. Cortesía: Guide Book to Life.

El Texto de Ezequiel inicia con esta visión del carro de fuego de Yahvé. Es el llamado «trono» de Dios que desprendía electricidad y tenía partes metálicas. Ezequiel 1, versículos 4-6 dice:

4 Por lo tanto vi que del Norte venía un viento huracanado; de una gran nube salía un fuego como de relámpagos, y en su derredor había un fuerte brillo. En medio del fuego brillaba algo semejante al metal bruñido, 5 y en el centro mismo había algo comparable a cuatro entes con aspecto humano. 6 Cada uno de ellos tenía cuatro caras y cuatro alas.

Ezequiel explica a los cuatro ángeles querubines de una forma surrealista y extraterrestre: con cuatro caras cada uno, la rostro de un hombre, un león, un toro y un águila, además de cuatro alas. Cada ser manejaba una rueda distinta. Ezequiel 1:15-16 dice:

15 Miré a aquellos entes y vi que en el suelo, al lado de cada uno de ellos, había una rueda. 16 Las cuatro ruedas eran iguales y, por la forma en que estaban hechas, brillaban como el topacio. Aparentaba como si en el interior de cada rueda hubiera otra rueda.

igualmente sale que las ruedas tenían cuantiosos ojos (!)«los cuatro bordes estaban llenos de ojos alrededor».

¿OVNI antiguo y extraterrestres ancestrales?

Otra ilustración de la visión. Cortesía: tdgnews.it.

Este pasaje de la Biblia es un hipotético avistamiento OVNI de la antigüedad, y uno de los más importantes e imponentes. Es parecido a la carroza de fuego que se llevó al profeta Elías hacia el firmamento.

La hipotesis sobre extraterrestres ancestrales se popularizó con el texto Carrozas de las deidades de Erich von Däniken. El plan es que Ezequiel vio una nave espacial del dios alienigena Yahvé Elohim. Como ejemplo: el carro celestial de Dios venía en medio de fuego y relámpagos… Esto podría representar la propulsión por combustión.

asimismo, las ruedas se movían de forma independiente al trono… Eso seguramente signifique que era como una flota con una nave nodriza con 4 diferentes vehículos. La nave principal se explica como una «bóveda» y encima estaría su tripulante: Yahvé, con forma humanoide.

Investigador de la NASA opina

Diseño del carro de fuego de Ezequiel propuesto por el ingeniero Joseph Blumrich de la NASA.

En los años ‘70, Joseph Blumrich, ingeniero espacial de la NASA quiso refutar el plan de Erich von Däniken encima del carro de fuego de Ezequiel como una nave espacial antigua. Después de meses de investigación y lectura determinó que sí era un tipo de nave espacial.

El Texto de Ezequiel fue escrito por este profeta cuando estuvo exiliado en Babilonia. Ahí leemos que dios descendió en su carro celestial para avisar que Jerusalén sería destruida pero que más adelante se restauraría una nueva ciudad y un santuario para Israel.

¿Será factible que el carro de fuego de Ezequiel haya sido una nave espacial de Yahvé? ¿Yavhé era extraterrestre? Es una gran incógnita, pero podría ser certera. El texto es notable porque habla en primera persona, no en tercera persona como diferentes libros de la Biblia… Así que es un una declaración valioso.