En busca de la Atlantida (Parte III)

en busca de la atlantida parte iii
en busca de la atlantida parte iii
Demasiados consideran la Atlántida, como la precursora de Egipto, Mesopotamia, Israel, Europa, y prácticamente todas las civilizaciones. Pero, ¿dónde estaba colocada verdaderamente esta civilización?. Demasiados son los zonas donde se ha señalado que estuvo la Atlántida, pero si seguimos las pistas que Platón revela en el Timeo y Critias, y con la auxilio de la tecnología, el saber y la lógica, nos encontramos sólo con un par de emplazamientos posibles.
Uno de esos emplazamientos, corresponde a la civilización minoica, una cultura de Edad de Bronce y del Cobre. La arquitectura de la isla griega donde se asentaba esta civilización, poseía una arquitectura muy avanzada, donde destacaba el Palacio de Cnosos, con 17.000 m2 construidos y más de 1.500 habitaciones, fue el principal palacio, posible sede del mítico soberano Minos (por eso se conoce a esta civilización como “Minoica”). Minos fue el soberano más notable que reinó en Creta.
El toro, era una parte central de la cultura atlante, los cuales eran adorados por los sacerdotes y vivían en libertad, siendo utilizados para sacrificios al dios Poseidón. En Cnosos, hay gran cantidad referencias a este animal, esculturas, frescos y pinturas. Esta isla y su civilización, además fue exterminada por un desastre muy particular, la erupción del volcán Santorini. Son demasiados los paralelismos que unen la civilización minoica con la Atlántida, pero no reúne todos los condiciones que Platón da, ya que no se inundó ni se esfumó en un día y una noche, al igual que que Atlántida, hace mención seguramente a un lugar situado en el Océano Atlántico.
Platón habla de una gran civilización que se extendía más allá del Océano Atlántico, delante de los pilares o columnas de Hércules. Esta descripción nos sirve como hoja de ruta para empezar a rastrear la ubicación exacta. Según Platón, la Atlántida era un reino insular, con anillos de tierra y bahías circulares, situados justo enfrente de los pilares de Hércules. Estos pilares, pueden hacer mención a los peñones que flanquean el Estrecho de Gibraltar. El pilar norte, corresponde con el Estrecho de Gibraltar, el pilar sur, es un peñón situado en el norte de África. Así que el primer lugar donde empezar a rastrear, es en el sur de mi país, el sur de España, remontándonos a la civilización de los Tartessos.
Todos los escritores viejos, se referían al Estrecho de Gibraltar como los Pilares de Hércules. ¿Qué bahía existía antiguamente enfrente, que pudiera coincidir con la descripción de Platón?. En el delta del río Guadalquivir, está situado el Parque Nacional de Doñana, donde antiguamente había una gran bahía. En Doñana, se localizan las mayores marismas del país (125 km2). Ya hubo arqueólogos que a comienzos del siglo XX, situaban la Atlántida en el sur de España, pero no fue incluso el año 2.004, cuando un físico alemán llamado Rainer Kühne y su colega W. Wickbolt, tomaron unas imágenes por satélite de la zona, descubriendo misteriosas formas circulares en la marisma de Hinojos.
Esas imágenes mostraban formas circulares de 200 metros de circunferencia, y figuras rectangulares. Kühne cotejó las descripciones de Platón, con las imágenes y dimensiones geométricas, y corroboró que allí existió una ciudad. Platón describía una ciudad portuaria con tres anillos de bahías concéntricas, y proporcionaba las dimensiones exactas de cada uno. Platón además detallaba dos templos en el centro de la Atlántida. Kühne calculó las dimensiones de los dos rectángulos que aparecían en las imágenes del satélite, que encajaban perfectamente con las medidas del Santuario de Poseidón de Platón. Antiguamente, el Parque de Doñana era una gran bahía, donde se fueron creando grandes bancos de tierra, donde se pudo ir construyendo.
Lo que manifestó Platón sobre la Atlántida, y coincidencias con Tartessos:
1. La Atlántida estaba frente a las Columnas de Hércules. Tartessos era una isla en la desembocadura del Guadalquivir (más allá de las Columnas de Hércules-Gibraltar).
2. Era mayor que el montón de Libia y Asia Menor. Tartessos no era una isla, sino un enorme monopolio comercial. Cuando se habla de 40 días y 40 noches, no significa literalmente que duró ese tiempo, sino que hace mención a que duró largo tiempo. Lo mismo ocurre con esta comparación, la Atlántida dominaba todo el comercio.
3. Era un puente hacia diferentes islas y hacia el continente que se extendía al otro lado del gran océano. Quienes participaban en el comercio del estaño con Gran  Bretaña y diferentes islas, concibieron el plan de que Tartessos era un continente.
4. Su imperio se extendía desde África, incluso Egipto y Etruria (Italia). Tartessos abastecía de metales a todo el Mediterráneo.
5. Se esfumó en un solo día, sumergiéndose en el océano. Tartessos se esfumó al ser conquistada, y no dejó rastro que los  marinos griegos pudieran avisar.
6. El mar que se extiende sobre ella es inaccesible y no puede ser explorado. Tartessos era inaccesible, debido a razones políticas, al igual que su situación geográfica, sólo accesible por barco a los distintos anillos custodiados por guerreros.
7.  Un barro muy sólido impide la navegación. La tierra era rica en depósitos minerales. Sierra Morena era uno de los depósitos minerales más ricos de la antigüedad.
8. En la Atlántida, existió una extensa red de canales, como jamás había sido vista en Europa. Igual que la que existe en el río Guadalquivir.
10. El soberano atlántico era el más viejo de su pueblo. Argantonio, el último soberano de Tartessos, reinó durante ochenta años.
11. Había gran cantidad antiguas leyes escritas en la Atlántida, que según se dice, fueron promulgadas hace 8.000 años. Estrabón (geógrafo e historiador griego), manifestó que los turdetanos (Tartessos), eran los más civilizados de los íberos. Conocían la redacción y tenían libros viejos, poemas y leyes en verso cuya antigüedad se considera en 7.000 años. 
Las evidencias geológicas revelan que la zona sufrió varios terremotos y tsunamis. Esto provocó que esa zona quedara inundada, y que la ciudad allí construida fuera sepultada. Esta zona, además resuelve dos misterios al mismo tiempo, uno platónico y otro bíblico. Este segundo enigma bíblico, alude a la ciudad perdida de Tharsis (Tharshish), una ciudad mencionada gran cantidad veces en la Biblia. (Tharsis = Tartessos).
En documentos escritos, se menciona que Tartessos y Tharsis eran muy apreciadas por sus metales. Los barcos mercantes, emprendían viajes de incluso tres años de duración, desde Oriente Medio. Existen dos historias iguales, la cronica de la fuente bíblica de Tharsis, y la cronica de las fuentes romanas y del griego Platón, la Atlántida. Platón habla de la Atlántida, como una ciudad portuaria, colocada en un extremo del planeta conocido, a la que llegaban barcos mercantes tras una travesía de tres años. En la Biblia, Tharsis era una ciudad que estaba construida en una isla, era un puerto marítimo, y estaba en los confines del planeta conocido por la Biblia, y según el texto de las Crónicas, se tardaba tres años en llegar allí. Las dos ciudades, desaparecieron misteriosamente de las fuentes, de la noche a la mañana, como si ya no existieran de figura repentina.
Estas ciudades eran famosas por su riqueza minera, y sus recursos abundantes en oro, plata y cobre. Platón hablaba de las minas a las que tenían acceso los atlantes, y una de esas minas, era donde se extraía un mineral fantástico llamado oricalco (orichalcum). Según los escritos, este metal era el segundo más valioso de la Atlántida. Orichalcum significa “cobre de montaña”. Era un metal con demasiado valor en la religión, que se usaba para rendir culto a Poseidón (dios del mar, de las tormentas y los terremotos). Este metal brillaba como el fuego. En la zona geográfica muy cercana al emplazamiento atlante, están situadas la minas de Riotinto, que llevan explotándose más de 5.000 años.
El arqueólogo Richard Freund, reveló en el asentamiento de Doñana una capa de metano, que señala que la flora, fauna y la actividad humana, quedaron sepultadas en un único estrato tras una apocalipsis. La datación por carbono-14 de los objetos hallados en la marisma, datan del año 5.000 a.C. La tomografía eléctrica de resistividad, confirmó la existencia de paredes debajo de la superficie, a unos 6 – 9 metros de profundidad. El metano sólo se crea con remanentes orgánicos, es decir, donde existen remanentes que correspondían a entes vivos.
El geólogo español Antonio Rodríguez, manifestó: Donde poseía que haber sólo arcilla procedente de la sedimentación normal de una zona permanentemente anegada por el agua, nos encontramos que hay dos capas que pueden tener un metro de concentración de arena. Esto significa que se produjeron episodios violentos de tsunamis.
Pero no toda la civilización quedó sepultada por los tsunamis ni los seísmos. Una parte del pueblo se dirigió al norte, a tierras más seguras adentrándose en la península. En la provincia de Badajoz, hay un yacimiento arqueológico llamado Cancho Roano, donde se levantó una especie de maqueta, una réplica a reducida escala que representa cómo era la Atlántida.
El monumento no tiene áreas residenciales significativas, era un lugar que no poseía fines estratégicos defensivos, más bien parece simbólico. Este lugar es un monumento en recuerdo de la ciudad de la Atlántida, una especie de ciudad ritual o una réplica en miniatura de la antigua Tharsis. Seguramente, esta era la apariencia que esta civilización utilizó para conservar su cultura, para recordar del lugar donde procedían. La piedra utilizada procede de la costa, a 250 km al sur, así que la tuvieron que transportar incluso este emplazamiento. ¿Por qué no la levantaron con piedras de la zona?. Porque las losas de este santuario, conectan con la Atlántida, así hay un vínculo verdadero, y quienes construyeron esta réplica, necesitaban hacerlo con las piedras originales.
Aquí, existen dos evidencias muy significativas, que revelan que Cancho Ruano fue erigida por la villa atlante:
1.- El sancta sanctorum está situado en el centro de la ciudad, igual que el Santuario de Poseidón, mencionado en los textos de Platón. Es el sitio donde se hacían los sacrificios más sagrados, de animales. Se  han hallado objetos de rituales hechos de oro, plata y bronce. En esta sala, hay un signo faraónico muy antiguo.
Este signo se remonta al faraón Ahmosis (1.600 a.C), y representa un signo de metalurgia sagrada. Este signo vincula el sitio, con los herreros reverenciados por los viejos faraones. Eran herreros expertos en fabricar objetos sagrados, y sabían trabajar el metal de figura precisa. Sólo existen tres ciudades antiguas, destacadas por el dominio de los metales, Tartessos, Tharsis y la Atlántida.
2.- El emblema de la ciudad, un indicador tallado en la piedra de lo que querían recordar, de quiénes eran y de dónde procedían. En esta talla, se ve nitidamente los círculos concéntricos de los que hablaba Platón. Vamos a ver tres perspectivas distintos de esta piedra, donde se entenderá mejor su relevancia.
Talla 1
Esta es la piedra encontrada tal como la veríamos si nos encontráramos frente a ella. Hay partes algo difusas, pero se pueden ver nitidamente los tres círculos, uno en el interior de otro. La imagen más a la izquierda de los círculos, parece una figura humana que porta algo en la mano. Pero si no somos expertos, no podríamos asegurar lo que nos encontramos viendo.
Talla 2
Esta sería la piedra sin la erosión sufrida por el paso del tiempo y las inclemencias metereológicas, tal y como la veían las personas que vivían en la ciudad. Aquí ya se observa más nitidamente los tres círculos concéntricos, y en el medio, el Santuario de Poseidón. Aquí ya se ve que aparece una figura humana, que porta una espada. Es decir, un guerrero que custodia la entrada a la ciudad, porque si nos fijamos bien en los círculos, éstos se localizan algo achatados por su parte izquierda, lo que significa que esa era la única entrada a la ciudad, y la única salida.
Talla 3
Si superponemos la imagen tallada, sobre un mapa virtual, esto es lo que quisieron representar los atlantes. Un río era la única entrada posible, de ahí que la Atlántida, como se dice en los textos, fuera un puerto donde llegaban embarcaciones de muy lejos en busca de metales. Una vez se accedía a la ciudad, había suficientes dársenas para que los barcos atracaran y cargaran sus mercancías, sin tener que pisar la ciudad. Si se pasa el segundo anillo, se tendría acceso a la ciudad, al corazón de la Atlántida.
La apariencia de la figura humana, tiene los pies mirando hacia el exterior de la ciudad, revelando que se trata de un vigilante y no de alguien que desea tomar la ciudad. Su espada está para salvaguardar la entrada. Seguramente, en los dos anillos exteriores, habría además presencia de demasiados guerreros, como una especie de zona militarizada, ya que los navegantes que allí llegaban en oleadas, iban esencialmente a por metales sagrados y muy valiosos. Pero por alguna razón, la Atlántida jamás fue tomada por adversarios, y eso que no debía ser una población muy numeroso, pero sí era letal, inteligente, y una casta de gigantes.
Pero no sólo los atlantes supervivientes se dirigieron hacia el norte. Diferentes llegaron a Marruecos y zonas del norte de África, y diferentes llegaron a América. Por este motivo, existen tantas similitudes en las culturas de ambos lados del océano, y culturas separadas por miles de km, parecen estar en contacto y tener nexos de unión no explicables.
En el cronograma evolutivo oficial, los arqueólogos confirman que la primera civilización surgió hace 7.000 años (sumerios, la actual Irak), conocida como Mesopotamia. De esta civilización surgió la redacción, las ciencias y las artes, se construyeron los primeros templos y pirámides del mundo que luego llevaron a Egipto. Los arqueólogos además dicen, que en centroamérica, el hombre empezó a evolucionar hacia el 1.100 a.C., constituyendo civilizaciones como la olmeca, maya, tolteca, azteca e inca.
Pero toda esa cronología oficial, ya no se sostiene. Una de las evidencias que evidencian que la arqueología vuelve a mentirnos y a manipular las fechas, fue el descubrimiento en México de una de las construcciones más enigmáticas que existen, la pirámide de Cuicuilco.
Esta pirámide fue construida con piedra sin labrar de 30 Kg. y rellenado los espacios con tierra. En la parte superior se construyó un altar, donde se llegaba a través de una rampa colocada orientada hacia el equinoccio, para constituir un reloj cósmico de gran precisión.
Hace miles de años, 158 km2 de extensión fueron cubiertos por las cenizas y la lava de la erupción del volcán Xitle. En 1.922, el arqueólogo Byron Cummings, empezó a desenterrar la pirámide de los componentes volcánicos que la enterraron. Las rocas volcánicas, pudieron datarse por medio el ensayo de varios tipos de isótopos radiactivos, cuya descomposición se inicia al condensarse la lava. Los arqueólogos estaban datando la pirámide alrededor al año 1.500 a.C., pero los geólogos, tras los resultados obtenidos la dataron como mínimo hace 8.000 años. Y como dijeron y denunciaron Cremo y Thompson, se intentó ocultar y negar estos resultados, desautorizándoles y afirmando que estaban equivocados, y dejando como datación “oficial” el siglo I a.C.
La última erupción de este volcán, ocurrió hace 10.000 años. Esta evidencia evidenciaba que se trata de una construcción muy antigua. Los arqueólogos salieron velozmente a decir que es increible esa fecha, ya que el hombre incluso no había evolucionado en su inteligencia, y el hombre vivía en estado salvaje. Es incomprensible que incluso se siga negando lo más indiscutible, que el hombre tal y como lo sabemos, se originó miles de años más atrás de lo que nos dicen, y las evidencias así lo corroboran. Para conocer cómo actúan y piensan demasiados oficialistas, se ordenó dinamitar la estructura, con el argumento de fragmentar la dura piedra volcánica que cubre sus cimientos. en cambio, hubo que suspender las explosiones, por distintos círculos de presión.
Cummings dejó anotado en su diario y apuntes personales lo siguiente: “Era una noche muy oscura, cuando de repente, una luz muy intensa se proyecta desde el firmamento para alumbrar un montículo que ya nos había llamado la atención por su curiosa figura. Algo se movía entre las nubes como jamás anteriormente habíamos observado. Era un objeto muy reluciente que proyectaba su luz, para despues dirigirse lentamente volando por encima de “El Pedregal de San Miguel”, en dirección al cerro de Zacatepec, y desaparecer a gran velocidad como un meteorito que dejó una estela en el firmamento. Al día siguiente, lejos de espantar a los asustadizos obreros, la enigmatica luz los llevo a trabajar con más ahínco la dura piedra volcánica, pensando que era una señal que nos guiaba hacia un fabuloso tesoro enterrado”. Este relato se escribió, cuando nadie hablaba de platillos volantes y la aviación apenas existía. La primera aparición de lo que hoy sabemos como OVNI, ocurrió en los EE.UU. en el año 1.947.
El pirata turco Piri Reis, recopiló más de 200 mapas de todos los mares del planeta. En el año 1.513, realizó uno de esos mapas, donde se representa el Océano Atlántico, las costas de España, África, América del Norte y del Sur. Todos estos mapas, están recolectados en el texto “Kibati Bahriye“. Estos mapas usan un sistema de coordenadas exactas, que demuestran una correcta medición de la longitud y de latitud.
La latitud (separación de cualquier punto de la Tierra al ecuador), era una magnitud medida con gran cantidad precision desde tiempos remotos. Eratóstenes utilizó las sombras de un mismo objeto a una misma hora para calcular el radio de la Tierra en el siglo III a.C. Este cálculo lo consiguió con objetos situados en Alejandría y Assuan. Pero la longitud, no pudo medirse con la misma precision incluso el siglo XVIII, con la ficción de relojes más precisos, cuando se estableció el sistema de meridianos (del meridiano cero al de Greenwich), siguiendo las diferencias horarias. asimismo, el mapa refleja conocimientos de trigonometría esférica que no aparecieron incluso el siglo XVIII además.
El mapa se hizo a escala de las medidas de Eratóstenes, utilizando como medida el “estadio” griego (186 metros). La escala se podría decir que es inmejorable. Aparece la cordillera de los Andes, donde se plasman representados animales insolitos, como mitológicos, que podrían representar divinidades viejos. Uno de esos animales, representa una figura con cabeza barbuda, de la que salen los brazos y extremidades inferiores, pero sin el cuerpo, y está posicionada en la ciudad de Tiahuanaco, por lo que la figura representada sería la deidad Viracocha, la deidad barbado de los incas, relacionado con el Diluvio Universal, y con un origen oceánico de los pobladores americanos.
Otra curiosidad del mapa, es que no aparece el Estrecho de Magallanes, y Sudamérica continúa incluso la Antártida, desconocida incluso el siglo XVIII, incluso que la atravesó James Cook en el año 1.774. La Antártida no presenta ninguna capa de hielo, sino la masa continental debajo del hielo, cuyo espesor medio es de 2.400 metros). Así que existía un puente entre ambos continentes durante la era glaciar. El cartógrafo Harold Z. Ohlmeyer, tras investigar y analizar el mapa, llegó a la conclusión que el origen se remontaba a 10.000 años atrás. Otra evidencia más que nos lleva nuevamente a la era real de la construcción de las pirámides, del Diluvio Universal, de la Atlántida.
Es muy probable que estos mapas y los conocimientos que en ellos residen, pertenecieran a la Biblioteca de Alejandría, y fuera una de los escasos documentos que se salvaron de la quema.
Así que, existió una potencia marítima centrada en una serie de islas atlánticas, que dominó el Mediterráneo (desde la Tirrenia del norte incluso Libia del sur), el Caribe y las costas americanas. La Atlántida estaba colocada a una latitud libre de hielos y orientada al sur, protegida de los vientos del norte. Los atlantes eran la civilización dominante, pero no era la única que existe. Incluso hoy, existen civilizaciones que no tienen contacto con las civilizaciones desarrolladas, como los bosquimanos del Kalahari, tribus del Amazonas y tribus del sudeste asiático.
La apocalipsis que hundió la isla principal (Poseidonis), fue causada por varios tsunamis, y un cambio de las corrientes marinas asociadas a un cambio brusco del clima, derritiendo los hielos y causando un cambio en el movimiento del eje de rotación de la Tierra, que desplazó el polo Norte desde un lugar de Groenlandia a su posición actual. La temperatura media en esa era eran 10ºC inferiores a las actuales, y las diferencias de temperaturas entre las altas y las bajas latitudes, eran tan grandes que los vientos barrían la superficie de la Tierra en enormes extensiones de desiertos helados.
La corriente del Golfo, frenada incluso ese instante por la isla, se abrió hacia latitudes más altas, transportando grandes cantidades de agua y aire caliente hacia los glaciares, deshelando los casquetes y aumentando las lluvias, tornados y huracanes, y formando lo que hoy sabemos como “cinta transportadora de calor“. afectando a todos los mares y océanos del mundo.
La subida del nivel del mar, provocado por el deshielo, creó modernos pasos como el Estrecho de Bering y el Estrecho de Magallanes. Un asociación de atlantes se instaló en América Central y en la zona de los Andes, llevándose consigo los conocimientos arquitectónicos y técnicos, que legaron en los modernos asentamientos, y que coinciden con los que existen esparcidos por el planeta. Otro asociación llegó a las Islas Canarias (guanches), quienes heredaron el miedo a los océanos. Otro asociación llegó a Asia Central (el origen de las villas indoeuropeos), Mesopotamia y Egipto.
Las glaciaciones que han ocurrido en la Tierra son:
Nombre                                         Años                                                   Era
Biber                                          2,5 millones de años
Biber – Donau                         2 millones de años
Donau                                        1,8 millones de años
Donau – Giunz                        1,4 millones de años
Giunz                                         1,1 millones de años
Giunz – Midel                         750.000 años                                         Pleistoceno
Midel                                         580.000 años
Midel – Riss                            390.000 años
Riss                                            200.000 años
Riss – Wiurm                          140.000 años
Wiurm                                       115.000 años                                          Holoceno
Última Glaciación                 11.500 años
Las glaciaciones son un causa esencial en la distribución del peso sobre la corteza terrestre, ya que acumulan enormes cantidades de hielo en las áreas de mayores latitudes, vaciando de agua las cuencas oceánicas. Esto significa, que durante las épocas glaciares, las zonas continentales que estaban bajo el inmenso peso de los hielos, se hundieran causando un ascenso en las áreas colindantes como reacción.
Los avances y retrocesos de los hielos, son acordes con los llamados “ciclos de Milánkovich“, que son las alteraciones en la Tierra debidas a los cambios en los movimientos de rotación y de traslación en el eje (entre 21,5º y 24,5º en períodos de 41.000 años). Hoy en dia, el eje de rotación apunta a la Estrella Polar, pero hace 14.000 años apuntaba a la Estrella Vega (constelación Lira).
Parece más que indiscutible, que la sociedad prehistórica era demasiado más compleja e inteligente de lo que se quiere admitir, y que estaban demasiado más intercomunicadas de lo que se estima y se nos dice. Una civilización fue destruida, pero de esa destrucción, nacieron gran cantidad civilizaciones nuevas, que actualmente son las que estudiamos y sabemos.
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