PROFECÍAS DE LA GRAN PIRÁMIDE

profecias de la gran piramide
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Varios expertos han tratado de revelar si el enigma de la pirámide puede revelarse por la relación de sus dimensiones. Las profecías de la Gran Pirámide vienen dadas por fechas, que según varios estudiosos podrían tener márgenes de error de unos días. Su razonamiento dice que siendo la Gran Pirámide un monumento geométrico, todas sus profecías, sus cálculos y mensajes también deben estar en lenguaje geométrico.
Según varios expertos, las galerías de la Gran Pirámide marcan una cronología histórica que señalarían varios de los sucesos más importantes de nuestra cronica. Lo que sí es seguro, es que las pirámides esconden misterios que no somos capaces de desvelar.
«Se pueden encontrar las claves de nuestro futuro», así lo afirmaba el investigador Otto Hesse quién sostiene que en los pasadizos, pasillos y cámaras de La Gran Pirámide está escrito en figura cronológica el devenir del hombre por un período de seis mil años.
PROFECÍAS DE LA GRAN PIRÁMIDE
Sección de la Gran Pirámide.
En el interior de la Gran Pirámide estarían escritos todos los datos, fechas y sucesos de la cronica del hombre, pero para conocerlas es necesario medir los túneles o pasajes y las cámaras, e interpretarlos utilizando el llamado «codo sagrado», que tiene una longitud de 0.635660 metros y la pulgada piramidal, su veinticincoava parte. Corrían leyendas que sostenían que en el interior de la Gran Pirámide estaba el conocimiento del pasado y del futuro, esto llevó a Newton a comenzar una serie de investigaciones basado en las detalladas mediciones que habían tomado diferentes estudiosos anteriormente que él, por lo tanto observó que era factible reducir gran cantidad de estas medidas a números enteros si tan sólo se tomaba como unidad de mención una unidad que fuese algo más larga que la pulgada inglesa de 0,025 metro. Taylor sostenía que las mediciones indicaban que los viejos egipcios habían utilizado una unidad de medida una milésima mayor que la pulgada británica contemporánea. Ese fue el origen del término «pulgada piramidal» que es una unidad de medida que, según varios expertos se usaba en la antigüedad, esta nueva pulgada, que «casualmente» se correspondía con la pulgada sagrada judía, era igual a 1/25 de un cúbito (antigua medida lineal) y equivalía a 1,00166 de la pulgada inglesa.
Este descubrimiento permitió desvelar parte de los misterios de la Pirámide y, al mismo tiempo desvelar una inequívoca relación matemática, o sea cuando cada pulgada piramidal equivale a un año calendario, la Gran Pirámide se transforma en un calendario de profecías. El calendario de la Pirámide comprende seis mil años, que equivalen a la totalidad de lo que se denomina Era Adámica y se inicia en la entrada de la pirámide que marca el equinoccio de otoño, 22 septiembre del año 4.000 a.C.
PROFECÍAS DE LA GRAN PIRÁMIDE
Entrada original en la parte superior y abajo la entrada abierta por Al Mammun por donde entran hoy en dia los visitantes de la Gran Pirámide.
A partir de esta entrada, nos hallamos con un canal o corredor descendente (que comunica con la cámara subterránea), estrecho muy bajo, con una longitud de poco menos de cien metros, que significan los años de degeneración de la sociedad, la caída del hombre desde la inocencia original, marcada a través del angosto túnel.
A algo más de veinte metros de la entrada hay una bifurcación hacia un canal o túnel ascendente (pasaje de acceso a la gran galería). El canal descendente prosigue incluso una extraña cámara llamada «cámara subterránea» o «inacabada» o «del caos», que es aún uno de los grandes misterios de la Gran Pirámide. En este punto sitúa la profecía un hecho capital en la cronica de la sociedad, el primer hito de la profecía: el éxodo de la villa judío. Es notable ya que el año 2.513 de la pirámide se corresponde con abril de 1.486 a.C., fecha del éxodo de los israelitas.
A partir de aquí, el canal ascendente, también angosto y de techo bajo, simboliza la difícil ascensión del hombre hacia la luz. Poco anteriormente del final de este nuevo corredor se halla un nuevo hito: corresponde según las mediciones a octubre del año 4 a.C., que según los que siguen las profecías de la pirámide, es la fecha autentica del nacimiento de Jesucristo. No se debe olvidar que la fecha del 25 de diciembre fue instituida en el siglo III para cristianizar la fecha pagana que festejaba el nacimiento del Sol. A partir de aquí el corredor sigue, ensanchándose incluso formar un dintel que desemboca en la gran galería, este dintel corresponde al 7 de abril del año 30 d.C., viernes, el día de la crucifixión de Cristo.
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Agobiante pasaje de acceso a la gran galería
«Casualmente» ahí se figura un triángulo y la base horizontal del triángulo mide 30.043 pulgadas, correspondiendo al día 14 de octubre del año 29 d.C., que sería la fecha en que Cristo fue bautizado. Nuestro calendario contiene un error de dos años más, pues cuando los historiadores intentaron definir la fecha del nacimiento de Cristo, lo hicieron por el método del retroceso, contando el reinado de los Soberanos, pero uno de los Soberanos gobernó dos veces y la segunda vez con un nombre distinto durante dos años. Cuando recontaron los años de gobierno de cada Soberano, el lapso de ese reinado, por error fue contado dos veces.
La Gran Galería que se abre a continuación representa el gran período de la sociedad que va desde la muerte de Cristo, época de la cristiandad, incluso principios de agosto de 1914, inicio de la primera guerra mundial y según la profecía marca el desarrollo de la sociedad desde la ignorancia incluso la revolución industrial.
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Acceso a la antecamára
A partir de ahí se abre un estrecho y corto pasadizo, es decir tiempos de sufrimientos, que da paso a una antecámara y despues, a través de otro pasadizo estrecho y corto a la «cámara del Soberano» o cámara final. El primer pasadizo abarca los años de la gran guerra, es decir de 1914 a 1918. A continuación se abre la antec&aaciute;mara, una indiscutible mención al período de relativa tranquilidad de que gozó el planeta después de la primera gran guerra, pero es un período corto, tan sólo incluso 1928.
A partir de este año se abre el segundo pasadizo angosto, la gran crisis económica de 1929, el período de desestabilización que conduciría incluso la segunda guerra mundial, que llega en 1936 a la entrada de la gran cámara final, la «cámara del Soberano».
Y aquí se abre el mayor enigma que encierra la profecía de la Gran Pirámide, pues hay que tener en cuenta que esta sucesión de fechas corresponde a medidas exactas, todas ellas basadas en escala del codo sagrado hebreo, por lo que no hay interpretaciones elásticas, sino medidas matemáticamente correctas.
Llegar al punto inicial parte de las líneas de los corredores y del revestimiento de la Gran Pirámide y si hacemos partir la escala axial cronológica desde ese punto inicial, que luego remonta el primer pasadizo ascendente, la gran galería y finaliza en un lugar situado en el centro de la antecámara que se correspondería con el año 2001 de nuestra era, más allá de cuya fecha finaliza la profecía de la Gran Pirámide.
El año 2001 figura como el fin de la «Era Adámica» y la fecha exacta es el 17 de septiembre de 2001, una fecha que cambiará la cronica y que es considerada el fin de una época. Según está escrito en el Apocalipsis, todas las cosas serán renovadas, aunque no se sabe cuándo, cómo y a partir de qué fecha. Es decir que en apariencia ya no hay más profecía. Esta fecha puede que se refiera verdaderamente al 11 de Septiembre de 2001, fecha que cambió la cronica y la sociedad, la data del atentado a las torres gemelas de Nueva York.
Tras esa fecha se origina el «gran cambio», la sociedad habrá alcanzado otro peldaño de su evolución, otra figura de civilización, sin que se sepa verdaderamente cómo es ese cambio ni sus implicaciones.
Davidson llama a esta época de «desorden y desorientación» y la sitúa según sus mediciones en 2030. Diferentes estudiosos difieren ligeramente en sus interpretaciones, situando el final entre 2001 y 2090. Sea como fuere, la profecía de la Gran Pirámide, que se ha cumplido en más de sus nueve décimas partes, termina en el siglo XXI.
En lo que sí están de acuerdo todos los estudiosos es en la interpretación de los sucesos que revela la predicción de la «cámara del Soberano». Esa época, que va desde 1936 incluso 2001, 2030 ó 2090 según las diversas opiniones, es definida como la «época del despertar». Una época de gran violencia, de gran inquietud, de desorientación, miedo y búsqueda, pero también una época de hallazgo y, sobre todo una época de cambio. Una destrucción de lo antiguo, seguida de una reconstrucción sobre todo espiritual de la sociedad.
Es decir, no se trata exactamente de un fin del planeta, de un aniquilamiento total, sino del fin de un planeta para dar paso nacimiento a otro, el hombre ante un nuevo avance en su evolución. Son gran cantidad más las fechas encontradas en la cronología de los pasadizos interiores de la Gran Pirámide, fechas que recorren la cronica de los hombres desde el inicio de nuestra era.
Si tomamos el ángulo del canal ascendente en línea horizontal (26°18′ 9,63″) y un mapa de la región, de tal figura que se pueda trazar una línea en dirección Este-Oeste que divida al medio la Gran Pirámide, esa línea nos muestra el inicio y el fin del éxodo de los judíos desde el Mar Rojo incluso el cruce con el Río Jordán, en el interior de la Tierra Prometida. Además esta línea también pasa sobre la ciudad de Belén, donde Cristo nació. Aunque parezca increíble tal precisión, entre tantas diferentes ciudades hacia las que podría haber apuntado, la Gran Pirámide verdaderamente apunta al lugar de nacimiento de Cristo.
El ángulo de Cristo. 
La intersección del nivel del suelo de la cámara de la reina con el pasaje ascendente, en el sitio donde se abre para la gran galería se figura un triángulo que explica la vida de Cristo en términos de pulgadas sagradas. La Gran Pirámide y Belén: Cuando se superponen el ángulo de Cristo y el mapa de Egipto, partiendo de la Gran Pirámide, se puede ver el sitio de nacimiento de Jesucristo.
PROFECÍAS DE LA GRAN PIRÁMIDE
Jesucristo.
Han transcurrido demasiados siglos que el pasaje ascendente de la Gran Pirámide registraba exactamente en pulgadas, (que equivalen cada una a un año), y en fracciones de pulgadas, el éxodo de los judíos, el nacimiento, bautismo y crucifixión de Cristo, todo eso contenido en una estructura de piedra que no contiene ningún mensaje escrito.
H. Spencer Lewis dice que «cada indicación simbolizada está asociada con profecías bíblicas o evangélicas tal como éstas se localizan en los escritos de la Santa Biblia y diferentes escritos sagrados del Oriente».
Davidson y Aldersmith deducen fechas bíblicas a partir de distintos medidas de los recintos interiores de la Gran Pirámide, los autores explican también que la pirámide contiene las antiguas profecías mesiánicas de los egipcios, incluyendo seguramente las del fin del planeta.
Georges Barbarin estudia el pasillo de entrada, la cámara subterránea, los distintos pasajes: ascendente, horizontal, bajos, la gran galería, la antecámara, el gran peldaño y las cámaras del soberano y de la reina. Por medio complicados cálculos encuentra en la Gran Pirámide distintos episodios relacionados con la sociedad bíblica, así presenta las fechas del: éxodo de Israel y del nacimiento y muerte de Jesús. También destaca diferentes fechas históricas parecidas a las de H.S. Lewis, sólo que Barbarin se aboca más a su relación con los Evangelios.
En 1952 se realizó la primera edición del controvertido texto del mejicano Rodolfo Benavides titulado «Dramáticas profecías de la Gran Pirámide». En ese trabajo Benavides retorna sobre la teoría de que las medidas de la Gran Pirámide y sobre todo de su gran galería o corredor principal con sus escalones, sus codos, sus diferencias de nivel, en verdad se ajustan a una cronología de hechos históricos o, mejor mencionado de instantes poderosamente determinantes de episodios de gran connotación histórica.
Trabajando a partir de la llamada «pulgada piramidal», y tomando a esta como correspondiente a un año calendario, Benavides construyó entre fines de los años 40 y la fecha de la primera edición de su texto, una crónica de la cronica pasada y por venir. Pero hay un instante en la lectura que hoy, tantos años después de su primera edición, no podemos dejar de repasar con un escalofrío: es la que se corresponde con la mención de la fecha: 17 de setiembre del 2001. Es obvio que la cronica ya no será la misma, que ha dado un vuelco fenomenal, la precision de la fecha es digna de toda consideración.
Consagrado el interior de la Gran Pirámide principalmente a la cronica de la villa judío, a las profecías y a la vida y muerte de Cristo, nos lleva a pensar en su constructor.
¿Quién construyó la Pirámide?
Estamos obligados a concluir que fue alguien con profundos conocimientos de la Tierra y de una tecnología demasiado más avanzada de la que disponemos hoy en dia. Quien la haya proyectado tenía, al menos, la facultad de prever el futuro, lo que le otorga características especiales. El constructor sabía cuándo y dónde nacería el personaje más notable de la Cronica, que la dividió en anteriormente y después de Él, cuando moriría y, seguramente, cuál sería el colisión que causaría sobre la sociedad.
La Gran Pirámide de Guiza es un monumento profético imperecedero, a pesar de los milenios y de las agresiones perpetradas en su contra por el hombre y por la naturaleza.

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