Huellas de una Guerra Nuclear de hace 12.000 años

huellas de una guerra nuclear de hace 12 000 anos 5
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Huellas de una Guerra Nuclear de hace 12.000 años.

 Impactados quedaron los sabios de las física teórica moderna, cuando tomaron conocimiento de los viejos libros de la India milenaria como el  Mahabharata, un montón épico escrito por los rishis con unos 200.000 versos y que habla con lujo de detalles de una Guerra Nuclear.

Anteriormente de conocerse los efectos de la bomba atómica estos poemas carecían de sentido, actualmente no, al igual que el de los carros de fuego que por los aires los llevaban:

Si el fulgor de mil soles
Estallara de repente en el firmamento,
Sería como el esplendor del Poderoso…
Ha llegado a ser la Muerte, la destructora de mundos.

(Era) un solo proyectil
cargado con toda la fuerza del Cosmos.
Una columna incandescente de humo y llamas
reluciente como diez mil soles
se elevó en todo su esplendor…
…Era un arma desconocida,
un relámpago de hierro,
un enorme mensajero de muerte,
que redujo a cenizas
a toda la casta de los Vrishnis y los Andhakas.


…Los cadáveres quedaron tan quemados
que no se podían identificar.
Se les cayeron el pelo y las uñas:
los cacharros se rompieron sin motivo,
y los pájaros se volvieron blancos.

Al cabo de pocas horas
todos la comida estaban infectados…
…Para huir de ese fuego
los soldados se arrojaban a los ríos,
para lavarse ellos y su equipo…

…Un tallo fatal como la estaca de la muerte.
Medía tres codos y seis pies.
Dotado de la fuerza
del trueno de Indra, la de mil ojos,
destruía toda criatura viva…

…Por lo tanto (la deidad de esa energica arma)
se llevó por delante multitudes de Samsaptakas
con corceles y elefantes y carros y armas,
como si fueran hojas secas de los árboles…
Llevados por el viento, oh Soberano,
parecían hermosos allá arriba
como aves en vuelo arrancando de los árboles…

…Vientos de malos auspicios llegaron a soplar…
El Sol pareció dar la vuelta,
el Cosmos, abrasado de calor,
aparentaba tener fiebre.
Elefantes y diferentes criaturas de la tierra,
abrasados por la energía del arma,
huyeron corriendo…
iguales aguas al calentarse,
las criaturas que vivían en ese elemento
comenzaron a arder…
Hostiles guerreros caían como árboles

quemados en un fuego furioso…
Enormes elefantes quemados por esa arma,
caían por tierra…
…Lanzando terribles gritos…

Diferentes abrasados por el fuego corrían de acá para allá
mientras, en medio de un incendio de bosque,
los corceles… y los carros además…
quemados por la energía de esa arma…
parecían como copas de árboles
quemados en un incendio de bosque…

…Una sustancia como fuego
ha surgido a la existencia
quemando actualmente colinas y ríos y árboles.
…Toda clase de hierbas y césped
en el Cosmos móvil e inmóvil
quedan reducidos a cenizas…
Vosotros, crueles y perversos,
emborrachados de orgullo,
por medio ese rayo de hierro llegaréis a ser
los exterminadores de vuestra casta…
Mahabharata

En el Ramayana se lee:

Tan poderoso que podía destruir
la tierra en un instante:
un vasto ruido que se elevaba en humo y llamas…
y sobre él está sentada la Muerte…

Ramayana

Se entiende en la India, por parte de los entendidos, que los primeros cronistas diferenciaron en sus relatos lo real de lo ficticio. Las historias de imaginación, o cuya veracidad no había sido comprobada, entraban en el interior de la categoría “Daiva”. Los hechos autenticos, cuya autenticidad estaba fuera de toda duda, eran conocidos como “Manusa”. El Mahabharata, Ramayana, Mahavira, y diferentes textos tenidos por fantasiosos, pertenecen a la categoría “Manusa”.


Un proyectil, cargado con la fuerza del cosmos, produjo una inmensa columna de humo y llamas deslumbrantes. Tan relucientes como 10.000 soles en todo su esplendor. Era una arma desconocida un trueno de hierro, un enorme mensajero de la muerte, que redujo a cenizas a la totalidad de la casta enemiga.

Los cuerpos quedaron irreconocibles, sus cabellos y uñas se caían, la loza se rompía espontáneamente y las aves observaron decolorados su plumaje… Después de unas cuantas horas, todos la comida quedaron contaminados, para poder huir de ese fuego, los soldados se arrojaron a los ríos para lavar su equipaje y lavarse ellos mismos… El sol pareció temblar, y el cosmos se cubrió de calor.

Las aguas hirvieron, los animales empezaron a perecer y los guerreros hostiles cayeron derribados como briznas. Grandes proporciones de flora quedaron desiertos, y incluso el metal de las carrozas se fundió ante esta arma…

Mahavira Charita

En  1889 Protap Chandra Roy traduce el milenario “Drona Parva”, del sánscrito al inglés.

En el se cuenta:

Salió disparado un proyectil reluciente, poseído del brillo de un fuego sin humo, y las huestes enemigas quedaron rodeadas por una densa oscuridad: por todas partes se hizo la oscuridad. Soplaban vientos terribles y las nubes se elevaban, rojas como la sangre: los mismos elementos mostraban su desconcierto.

Giraba el Sol, y el planeta, achicharrado por el calor de aquella arma, aparentaba presa de una fiebre. Los elefantes huían despavoridos, buscando refugio. Las criaturas acuáticas se abrazaban y el adversario caían como árboles derribados por un voraz incendio… Corceles y carros, destruidos por la energía de aquella arma, semejaban tocones sumidos por la conflagración del bosque. Por todas partes se derrumbaban carros a millares. Y por lo tanto, la oscuridad se abatió encima del ejército…

Hace 40 años se anunció:

Una pesada capa de cenizas radioactivas en Rajasthan, India, cubre un área de ocho kilómetros cuadrados, dieciséis kilómetros al oeste de Jodhpur. los investigadores investigan el sitio, donde se estaban construyendo viviendas para alojar gente.

Desde hace tiempo se viene notando un alto porcentaje de defectos genéticos en los recién nacidos y cáncer en el área de construcción. Los niveles de radiación registrados por los expertos son tan altos que el gobierno Indio ha acordonado toda la zona. los investigadores han desenterrado una antigua ciudad donde las evidencias exponen que hubo una explosión atómica hace miles de años, entre 8.000 y 12.000 años, y que arrasó gran parte de las construcciones y quizá mato a medio millón de personas. Un investigador estima que la bomba nuclear usada fue aproximadamente del mismo tamaño que la lanzada en Japón en 1945.

En las ruinas de Mohenho-Daro, en la India en 1960 hubo un hallazgo especial para los investigadores. De las ruinas emergieron esqueletos que parecían quemados. Fueron estudiados y se constató una antigüedad de 8.000 a 12.000 años. Lo que descolocó a el saber era que esos esqueletos estaban radiactivos. La duda de varios es si el relato nuclear de los viejos textos poseía que ver con las víctimas de los remanentes radiactivos hallados en las ruinas de Harappaimohenho-daro, en el Valle del Indo.

Los esqueletos encontrados en los estratos inferiores de las excavaciones evidenciaban una muerte súbita para toda la población, además que el nivel de radiación de los mismos superaba en 50 veces la normal. Las evidencias se repitieron varias veces mostrando siempre la misma realidad de un holocausto nuclear tal cual lo relatan los milenarios textos de la India.

Claro que esos sujetos de entendimiento muy limitado siguen mencionando que son todas fantasías, pero se se oponen a ir y verificar lo que diferentes han hallado, excepto que exista una banda de desquiciados que se entretiene sembrando polvo y esqueletos radioactivos en las noches y a gran cantidad profundidad.

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