Puertas dimensionales

puertas dimensionales
puertas dimensionales
¿Es posible que coexistan con nosotros entes en diferentes dimensiones completamente distintos a las nuestras? Se ha hablado de la existencia de nuestros antípodas, aquellos que pertenecen a la antitierra que ocupa el planeta de la antimateria. Hay pautas en el comportamiento humano que nos demuestran la coexistencia de diferentes mundos dentro del nuestro, como por ejemplo el tener la sensación de que hay alguien detrás de nosotros, darnos la vuelta y no ver a nadie; sentirnos nombrados por una voz cuyo dueño no hay, etc., sería un extenso etcétera. En el interior de nuestro mundo hay accesos a las diferentes dimensiones y ¡atencion! en más de un suceso esos «accesos», denominados «puertas dimensionales», pueden encontrarse en… nuestra propia casa.
Los mundos paralelos han sido, y siguen siendo, un enigma incluso no esclarecido. Han dado lugar a infinidad de conjeturas en el interior de las que han vertido sus diversas opiniones investigadores, escritores, poetas y filósofos.Tanto las desapariciones instantáneas de personas en el interior de sus propios hábitos como las apariciones inesperadas y a veces espantosas de entes que aparecen del pasado o del futuro nos dan pautas de que vivimos en coexistencia con universos paralelos. Hay varios sucesos por demás insolitos que nos señalan en ciertas oportunidades los «accesos» a diferentes dimensiones.Corría el año 1890, era el día 24 de diciembre. Tom Lerch estaba festejando la Nochebuena con su familia. El sitio donde ocurrieron los hechos era South Bend, estado de Indiana (Estados Unidos de Norteamérica).
Las puertas dimensionales y su ingreso a un planeta paralelo
La familia estaba preparándose para la tradicional «cena»; vivían en una finca del mencionado estado, y sólo faltaba un detalle para iniciar a comer: traer agua fresca del pozo que estaba en el exterior de la casa, a unos veinte pasos de la misma. Oliver, hijo de los Lerch, de veinte años de edad, fue a buscarla. Transcurrieron varios minutos cuando las personas que se encontraban en el interior de la casa escucharon un alarido escalofriante, reconocieron en el grito la voz angustiada de Oliver. Salió toda la familia pensando que el muchacho habría tenido algún incidente. No observaron nada. Sí oyeron: «¡Socorro, estoy inmovilizado, no encuentro la salida!» El padre gritó frenéticamente: «¿Dónde estás, hijo?» La voz del muchacho venía desde una gran lejanía: «¡No sé, padre, no conozco a nadie, estoy ya muy lejos de ahí, sálvame!».
Esa noche del 24 de diciembre había estado lloviendo, de forma que la tierra estaba húmeda; las pisadas de Oliver se notaban marcadas, pero no llegaban incluso el pozo de agua… se perdían abruptamente a mitad de camino entre la casa y el pozo. De Oliver Lerch no se conoció más, excepto un detalle seguramente notable: las hermanas de Oliver, al acercarse al lugar del hecho escucharon la voz de Oliver hablando en un idioma desconocido, y como si se encontrase a muchísima separación. ¿Es South Bend, en Indiana, una «puerta dimensional»?
¿Puntos de ingreso al interior del mundo a través de puertas dimensionales?
El 21 de mayo de 1974 en Bogotá (Colombia) un autobús, con 67 pasajeros entre alumnos y profesores que estaban enviaje de investigaciones bajo las órdenes del maestro Ricardo Espinosa, se desvaneció en plena carretera entre Tulcán (Ecuador) y Pasto (Colombia). ¿Otro acceso» a la dimensión desconocida entre Colombia y Ecuador.Por otra parte, en Keyton (Inglaterra), el 21 de diciembre de 1620 los pobladores de la villa vieron una batalla veintidós años anteriormente de que ocurriese en la realidad. Se trataba de la batalla de Colina Edge, librada el 23 de octubre de 1642 y protagonizada por las tropas del Parlamento y las del Ejército Real de Carlos I. Cuando la batalla cesó, los pobladores, que en ningún instante corrieron peligro, observaron cómo se desvanecían los dos ejércitos, sin dejar rastros.Desde la dimensión futura los sucesos se habían hecho visibles. Manifestó Sir Arthur Ecnlington: «El tiempo es un mapa extendido ante nosotros, en donde está marcado el acontecer del presente, pasado y futuro; somos nosotros los que nos incorporamos a los sucesos.» No solamente aparecen y desaparecen entes humanos, sino que además ocurre lo mismo con islas y pequeños continentes.
La isla de San Borondón figura parte del archipiélago de las islas Canarias. Como aparece y desaparece ante la vista asombrada de viajeros y residentes de dichas islas que la circundan al parecer que perteneciese a otra dimensión.Desde la Edad Media aparece en algunas cartografías. Más de un navegante y de un aviador la han localizado y observado, como la han observado además desaparecer; no hundirse, sino desaparecer.La última aparición, primero como en una nebulosa y despues con inmejorable claridad, fue el día 26 de abril de 1967. Cada diez años la isla de San Borondón realiza su aparición desde su lejana dimensión. Estamos en 1979, hay quien asegura ver, en noches de luna nueva, el suave dibujo de la isla de San Borondón.
Las puertas dimensionales dispuestas a lo largo y a lo ancho del mundo se abren donde menos se las espera, pero cuando han cobrado sus víctimas se cierran… para siempre
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