El Doble. La Hipotesis del desdoblamiento.

el doble la teoria del desdoblamiento
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El Doble. La Teoría del desdoblamiento.
Nuestro doble, no es el cuerpo astral o etérico del que varios hablan. Es verdaderamente nuestro “yo”, en otra dimensión.
Hipotesis del desdoblamiento: el horizonte de una partícula se transforma en partícula de un horizonte más grande.
Alfa-omega….omega-ALFA…..OMEGA-ALFA…
La palabra griega oura = división del tiempo. Desconocida incluso actualmente.
Los que habían creado el griego sabían seguro que existía un desdoblamiento de los tiempos debido a “aceleraciones sucesivas” de su transcurrir y que para vivir había que utilizar: un pasado – un presente – un futuro – !!! al mismo tiempo !!!
Imaginemos dos mundos idénticos que transcurren a distinto velocidad, uno más lento y el otro más rápido, de tal figura que éste más rápido (imperceptible por tanto al otro) puede informar sobre lo que acontece a este más lento y así poderse beneficiar de estos datos y tomar el camino más adecuado en el vivir cotidiano.
Imperceptible porque p. ej. cuando vamos al cine no somos capaces de captar los mensajes subliminales que nos pasan en medio de las películas, debido a su velocidad.
Así un desdoblamiento además puede ser imperceptible.
Actualmente bien, ¿como se intercambia la información?
El Doble. La Teoría del desdoblamiento.
La información se intercambia por medio aperturas entre los distintos tiempos. Estas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia diferentes espacios a velocidad prodigiosa.
Todos nos desdoblamos, pero vamos a tal aceleración que es increible que lo podamos percibir, además por nuestra interrupción periódica de la visión. P ej luces en discotecas (visión lenta al cambio de luz o rápida).
El desdoblamiento pone luz en la oscuridad. Los tiempos imperceptibles son siempre tiempos autenticos pero oscuros, en donde se fabrican futuros instantáneos. Sin estos potenciales, la vida es increible.
Nuestro “doble” es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo evidente explora el cosmos en nuestro tiempo, el otro, completamente imperceptible, viaja en los distintos tiempos de nuestro desdoblamiento.
De forma esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. Toda partícula emite y recibe ondas. Todo organismo recibe informaciones para vivir y sobrevivir.
El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Un cambio de pensamiento de un segundo crea cuantiosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado, cuya síntesis instantánea en nuestro tiempo, conllevaría una puesta en figura rápida de apariencia milagrosa.
Nuestro “doble” experimenta muy velozmente nuestro futuro y, por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambio permanentes de informaciones nos llevan por el buen camino.

Actualmente bien, ¿cómo dejarnos guiar por esta parte de nosotros mismos que, desde pequeños, hemos aprendido a ignorar?
Es recuperando el comienzo vital de intercambio de informaciones con nuestro “doble”
durante nuestros sueños que podremos por fin conocer el objetivo de nuestra vida y localizar el equilibrio capaz de reconducirnos a él.
En el tiempo de nuestro sueño vivimos en un tiempo distinto del nuestro. Es en el sueño paradoxal (sueño rápido) que dura unos 110 min cuando se produce este intercambio de información.
Nuestro doble está a nuestro servicio, esperando contactar con nosotros para transmitirnos los mejores instintos de supervivencia, ya que él viaja al futuro y nos transmite la información.
La información del futuro, éste es el control que nos equilibra. Tenemos varias potencialidades en nuestro futuro. Se trata de escoger la mejor para provecho nuestro y de nuestro mundo, aprendiendo a recibir las informaciones de nuestro “doble” y no empezar a poner en duda su existencia.
¿Cómo? ¿Guiando nuestros sueños? Eso no es posible ya que perdemos el control. en cambio, es fácil dominar el instante en que nos dormimos. Y es efectivamente ese control el que permite, en primer lugar, obtener el intercambio de informaciones deseadas.
Si no nos queda el recuerdo no pasa nada, nuestro cuerpo recibe las indicaciones que le permiten tener mejores instintos de supervivencia. Nos lo comunica, a veces, poco a poco y diferentes veces velozmente.
Un apunte notable: el presente no es más que el vuelta de un futuro que yo había creado en el pasado. Digamos que es una actualización.
Si el pasado y el futuro están al servicio de la vida, por lo tanto, nada es increible.
En nuestra memoria el futuro está tan presente como el pasado, los niños de pecho la tienen para sobrevivir y la usan soñando todo lo que pueden día y noche.
Veremos que los sueños pueden llevarnos a cambiar nuestro futuro y así transformar nuestro presente.
No hay ninguna necesidad de recordar los sueños. Basta con prepararnos a “bien soñar” por la noche para vivir bien durante el día, modificando tus pensamientos (siempre en positivo).
Figura de proceder: instantes anteriormente de coger el sueño: ponernos en contacto con nuestro “doble”, exponerle nuestros contratiempos y pedirle que busque la mejor solución posible (de entre los posibles futuribles).
Tener total confianza en que tu “doble”, te lo va a aclarar de la mejor forma posible (ya que tu doble eres tú en otra dimensión). Tener la “certeza” de que ya te lo resuelve. Tener una actitud de total despreocupación y confianza. No “pensar” en hacer a los demás lo que no quieras que los demás “piensen” en hacerte a tí. Estar muy atentos a las señales que nos da la vida. Conocer escuchar los “avisos”.
Estas informaciones originarios de las “aperturas temporales” imperceptibles nos permiten mejorar nuestro presente. Son siempre tan rápidas que nos llegan bajo la apariencia de intuiciones, sugerencias y premoniciones.
Esperar 40 días (cuarentena). Esto te libera de angustias y te permite mirar sin miedo al porvenir.
¿Os suena esta frase “lo consultaré con la almohada“?
El control de las aperturas temporales cambia nuestras noches y además nuestra vida. asimismo es el singular medio eficaz para ya no estar angustiados o deprimidos frente a una situación delicada, a condición de conocer cómo y por qué proceder. En efecto, el conocer que el día siguiente será el mejor que el mismo día nos alegra el corazón, el estrés desaparece y con él las dolencias. El dirigir nuestra vida es nuestra responsabilidad.
El DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO
Un movimiento de desdoblamiento divide el tiempo para separar el presente del pasado y del futuro. Una ley permite la aceleración del tiempo en unas aperturas temporales imperceptibles para poder fabricarte un futuro potencial.
Debes conocer que tu tiempo está acelerado en las aperturas de un tiempo normal.
Pasado, Presente y Futuro. Tres realidades simultáneas transcurriendo a velocidades distintos.
Esto nos permite actualizar a cada instante un pasado o un futuro potencial probado por otra realidad desdoblada de la mía. Así podemos decir: Yo era, Yo soy y Yo seré, simultáneamente pero en tiempos distintos.
1ª ley: Ley del desdoblamiento – Nuestras cuestiones del pasado son respondidas en un futuro potencial. Este futuro potencial no debe ser modificado mientras se fabrica, si no, la contestación ya no corresponderá con la duda.
2ª Ley: Los intercambios de información sólo pueden ir del pasado al presente o del presente al futuro, jamás del pasado al futuro.
Así pues el presente separa “la luz de las tinieblas”. Es preciso ser dos para intercambiar información: uno de ellos viaja entre su presente y su futuro. El otro entre ese futuro (que es su presente) y el futuro de ese futuro (que es su propio futuro).
Así pues, las tres realidades presentes -del pasado, del presente y del futuro- son accesibles al mismo tiempo por intercambios de información en las aperturas temporales.
Nuestro doble es un sencillo explorador o “mensajero del séptimo tiempo”. Está ahí para asegurarnos el mejor presente a cada instante. Está listo para darnos todas las informaciones necesarias en cuanto se lo pidamos, puesto que “él” es “yo”, está siempre dispuesto a crearnos el mejor porvenir.
Debemos conocer que nuestro otro “yo” vela por nosotros. ¿Qué hay qué hacer?
Rastrear en nuestro doble las informaciones necesarias para solucionar nuestros contratiempos. ¿De qué forma? Quedándonos dormidos como un bebé confiado, con la certeza de que mañana será un día mejor.
Cuando estamos seguros de recibir auxilio en todo instante y en todo lugar, esta confianza se vuelve un automatismo saludable. Ser al mismo tiempo prudentes e impacientes, sabiendo que vivimos a dos en dos tiempos distintos, utilizando este desdoblamiento en el día a día.
Nuestro doble tiene la capacidad de explorar lentamente nuestro futuro, en un tiempo tan rápido que no nos damos cuenta de ello. En nuestro tiempo recibimos sus consejos en figura de sugerencias inmediatas, que crean nuestra intuición.
El hecho de estar desdoblados sin tener tiempo de darnos cuenta, nos da la sensación de saberlo todo intuitivamente, sin tener que pensar en nada.
Nuestro cuerpo es un receptáculo de informaciones necesarias que nuestro “doble” llena en cuanto puede, sin que sintamos su presencia. Todas nuestras células obedecen a la voluntad de este otro yo, que espera nuestro consentimiento para venir a visitarnos.
Su benevolencia es forzada porque “él” es “tu”, y siempre lo será puesto que os asegura la vida después de la muerte, en otro tiempo, pero como es imperceptible lo hemos olvidado. Es buscando y reencontrando el contacto con nuestro “doble” que podremos equilibrarnos y entender el objetivo de nuestra vida terrestre.
¿Cómo proyectamos nuestro futuro? La anticipación es un comienzo vital. Es con nuestros pensamientos que proyectamos nuestro futuro. Si vamos por la calle y alguien nos da un empujón y pensamos !lo mataría!, este pensamiento ya está abriendo un futuro potencial asesino para nosotros en nuestras aperturas temporales.
Esto lo podemos modificar con un facil intercambio de información: con un pensamiento contrario y tranquilizador. Así reina la paz en el futuro. (pg.59).
La ley de los tiempos es sencilla: “Si nadie en la Tierra pensara en matar, no existiría ningún futuro potencial asesino y la actualización de un asesinato sería increible”.
Si nuestra rabia inicial fabrica un futuro no-cebo (lo contrario de placebo, pongo el guión porque no me lo deja escribir al lado), nuestra responsabilidad es total en el crimen que se limita a actualizar ese potencial.
Si hubiésemos sabido fabricar un efecto placebo, en vez de no-cebo, con nuestro doble en el futuro, este desconocido quizá se hubiera vuelto pacifista y seríamos culpables de un sosiego momentáneo de la Tierra.
Todo depende, pues, de nuestro modo de vida y de nuestros pensamientos que crean el montón de nuestras posibilidades de futuro y eso durante los veinticinco mil años de nuestro desdoblamiento actual.
Nuestro doble puede modificar los futuros que nosotros hemos creado, siempre a petición nuestra, él solo puede actuar a través de sugerencias. Sus informaciones siempre son las correctas.
Cuando le damos las gracias, él entiende que va por buen camino y no duda en seguir adelante con lo que ha empezado, en función de las informaciones que recibe de su pasado.
CAMBIAR EL FUTURO
Restablecer un cuerpo enfermo o acallar una mente angustiada viene a ser, cambiar el futuro y consecuentemente cambiar el planeta. El quejarse o lamentarse crean inmediatamente en el futuro algo del que poder quejarse o lamentarse.
El intercambio de informaciones con un doble no es mágico ni peligroso. Lo peligroso es ignorar la apariencia de dominar las informaciones que nos llegan a cada instante y de vivir según nuestro pensamiento, sin conocer quién la llena de pensamientos subliminales sin interés alguno.
La única dificultad proviene de la apariencia de pensar, pues no estamos acostumbrados a colocar el futuro anteriormente que el presente. Esta nueva noción del tiempo va a conmocionar el fundamento mismo de todos nuestros pensamientos.
Dejando nuestro sueño en manos de nuestro doble, es como encontraremos o recobraremos un equilibrio corporal y, sobre todo y a su vez planetario.
Aquél que se mantiene en contacto con su doble, no teme al futuro, cosecha sólo informaciones capaces de crear y de recibir las mejores posibilidades futuras individuales.
Equilibrándose de esta forma, equilibrará al mundo cuyo futuro potencial colectivo mejorará poco a poco. Sólo nuestro doble es capaz de volvernos a dar las ideas que eran las nuestras cuando nacimos.
CONTROL DEL ADORMECIMIENTO Y DE LOS INTERCAMBIOS
Es notable dominar nuestro último pensamiento consciente anteriormente de quedarnos dormidos, pues es el que nos dirige al tiempo ralentizado de nuestro doble o hacia el tiempo acelerado de aquéllos que crean nuestras posibilidades futuras e tratan e veces manipularnos.
Lo primero y más notable es tomar conciencia de nuestros contratiempos. Cuando nos quedamos dormidos, sin pedir nada, es como si estuviéramos perdidos en una gran ciudad.
Es pues, notable suministrar a nuestro cuerpo físico las indicaciones necesarias, que serán descodificadas en el instante del intercambio por nuestro doble y por los cuerpos energéticos que vendrán a nosotros.
Es el agua de nuestro cuerpo la que almacena y restituye las informaciones. El ver nuestros contratiempos atrae las energías futuras culpables de nuestras dificultades. Si intentamos localizar nuestras soluciones, atraeremos diferentes futuros, que no pueden ser los más adecuados, ya que no se corresponden con nuestras cuestiones del pasado.
en cambio, si pedimos a nuestro doble que resuelva nuestros contratiempos y clasifique las soluciones, lo atraeremos hacia nosotros y nuestros sueños serán benéficos siempre que aceptemos su solución, con una confianza absoluta y en la certeza de que es el mejor futuro posible.
ESPERAR LA RESPUESTA CON IMPACIENCIA
Nuestro doble es más poderoso que los más poderosos de la tierra, puesto que él es nuestra parcela creativa, esta imagen luminosa que el Creador quería de nosotros en el futuro anteriormente de nuestra evasión a las tinieblas. La duda fabrica repentinamente razones de dudar en el futuro y despues nos evidencia que teníamos razón de dudar.
en cambio, la certeza de un resultado ya crea el resultado en el futuro, pero anteriormente de actualizarlo en nuestro presente, es mejor dejar que la otra parte de nosotros compruebe la utilidad y la ausencia de peligro para el prójimo.
Nuestra confianza absoluta permite a nuestro doble actualizar el futuro que permite confrontar esta confianza. Nuestra certeza de un resultado le permite elegir un futuro conforme a esta certeza.
Discernimiento: si deseamos algo lo creamos al instante, una petición crea el futuro correspondiente. Pero un rezo mal expresado puede ser tan peligroso como una mala figura de dormirse. La cuestión es conocer si la actualización en el presente de nuestro deseo es peligroso o inútil para nosotros o para el colectivo.
La mejor forma de quedarnos dormidos es pedir a nuestro doble que nos envíe el mejor futuro que hemos podido crear. !Que se haga tu voluntad! El dejar nuestro lugar de jefe de orquesta a nuestro doble nos adormece más velozmente que nuestros deseos o planes.
Una parte nuestra pasa sus días fabricando los futuros que la otra selecciona durante la noche.
3 DIAS DE PREGUNTAS, 40 DIAS DE RESPUESTAS
Una apertura imperceptible en el tiempo ralentizado del pasado, corresponde a 3 días en el presente. Una apertura imperceptible en nuestro tiempo corresponde a 40 días en el futuro. O sea, una información saludable de nuestro doble nos estabiliza durante 3 días. Una de las nuestras estabiliza nuestro futuro durante 40 días.
Así pues, un solo intercambio de información con nuestro doble arregla pues nuestro presente durante 3 días, en función de un futuro potencial de 40 días. Es la “cuarentena”. 3 días es además la duración para pasar las tres velocidades que aceleran el motor del tiempo hacia el futuro: el muerto fallece.
EBM – EXPERIENCIAS AL BORDE DE LA MUERTE
El sueño paradoxal es comparable a la EBM, solo que un cuerpo energético viene inmediatamente a asegurar nuestra supervivencia durante los intercambios de información. En la EBM nuestro organismo dejado al abandono, inclusive puede descomponerse, sólo nuestro vuelta en esos tres días lo hace recuperarse.
Si nuestro doble es capaz de restablecer un organismo en descomposición, ¿por qué no nos podría curar de cualquier trastorno o desorden corporal? ¿Qué hace sino seleccionar, arreglar y utilizar los potenciales que hemos encerrado en los doce espacios que separan los siete tiempos?
Los llenamos desde hace 25.000 años. Podemos decir que hemos almacenado futuros en 12 cofres que están al “servicio de nuestra vida”, en griego zoi-diáconos o zodíaco. Debido a nuestra encarnación los modificamos y tendriamos que permitir a nuestro doble hurgar dentro para volver a poner orden en ellos.
UTILIZAR LAS 12 PUERTAS DEL TIEMPO
Utilizando cada vez una sola apertura imperceptible de su epoca, nuestro doble abre solamente uno de nuestros 12 zodíacos durante 3 de nuestros días. Para abrir los 12 zodíacos necesita, pues, 36 días. Luego, durante 3 días se hará una síntesis de las informaciones obtenidas. El día 40 aportará siempre la mejor solución a todos nuestros contratiempos.
Podemos por lo tanto, organizar, al lado a nuestro doble nuestros mejores futuros. Nos bastará a los dos juntos 7 períodos de 39 días para volver a poner orden en los 12 futuros potenciales.
Una síntesis de la misma duración resolverá nuestros contratiempos pasados y así pues, 7 veces 39 nos pondrán frente a un nuevo futuro. El feto sigue esta ley en el vientre de su mamá. Su doble además hurga en los 12 zodíacos para quedarse sólo con lo necesario. Hacen falta, pues, los 7 ciclos de 39 días para terminar el embarazo en 273 días. Para elegir a sus padres, el niño y su doble precisan conocer los futuros potenciales.
LA FUERZA DEL NÚMERO
Si debido a la urgencia no es posible esperar 40 días. 12 personas pueden rastrear juntas el equilibrio saludable de una decimotercera. En efecto 12 dobles pueden levantar de una sola vez las tapas de los 12 cofres del zodíaco. Las informaciones son seleccionadas inmediatamente. El 13º hace la síntesis.
Si son de distintos signos zodiacales mejor, sino, dados los tiempos que transcurren, no pasa nada, ya que las puertas del futuro están abiertas de par en par y las de pasado empiezan a entre-abrirse.
Sólo hay una contraindicación: la libertad de aquél o aquélla a quien queremos ayudar, sin su consentimiento es peligroso llevar a cabo cualquier acción.
En efecto, somos los músicos del futuro de nuestros dobles. Sólo puede existir armonía entre éstos si en su futuro -es decir en nuestro presente- tocamos la misma música. Cualquier desacuerdo aleja a los directores de orquesta de nuestro pasado. en cambio, la armonía entre varias personas permite crear una orquesta.
Así favoreceremos la “sin cronicidad” en nuestra vida, nuestro entorno arregla nuestra vida diaria de forma estupenda.
LA REUNIFICACIÓN AL FINAL DE LOS TIEMPOS
Cada 25.000 (24.840) años desemboca en un período de 1.080 años que permite la reunificación con nuestro doble. ¿Cómo será esta reunificación?
Si escuchamos las cuestiones de nuestro doble y le fabricamos los futuros potenciales correspondientes, nuestra reunificación no será ningún inconveniente. Nos devolverá a una inmortalidad perdida.
Siendo dos, podremos examinar nuestras posibilidades futuras, aportando un potencial de supervivencia a nuestro “doble”, quién, por su lado, nos protegerá en su planeta con su “vestimenta” caracterizada por la blancura luminosa debido a la ralentización de su epoca.
En verdad el tiempo de nuestro doble se yuxtapondrá con el nuestro un muy corto instante para permitir nuestra reunificación instantánea. “Toda duda, reflexión o incomprensión nos dejará clavados en nuestro planeta y nuestro tiempo y nos encerrará de nuevo diferentes 25.000 años.”.
Esta breve yuxtaposición final necesita de una comprensión inmediata entre las dos partes desdobladas.Nos devuelve la vestimenta plata de señorío de los Sumerios o como nos decía S. Juan, nos permite vestirnos con nuestras vestiduras blancas después de la apertura de los siete sellos del Apocalipsis.
Abriendo las 12 puertas zodiacales, estos sellos corresponden a las 7 explosiones solares de envergadura, de las cuáles algunas ya se han producido. El “Apocalipsis caótico” es sencillamente el “descubrimiento debido a una apertura enorme” entre el pasado y el futuro.
El final de los distintos tiempos necesarios a nuestro desdoblamiento nos permitirá ir en el tiempo y el cosmos de nuestra comprensión. Varios reharán su unidad con su doble en el pasado y se beneficiarán de esta forma de los intercambios con el Creador. Diferentes arrastrarán a sus dobles al futuro en donde se podrán tomar más tiempo para intentar entender y recuperar los preceptos de una supervivencia instintiva cerca del Creador.
Nuestro doble se encuentra aun en la luz creadora y sus informaciones pueden sacarnos de cualquier situación problemática. Es un ser de luz que sigue siendo una parcela del Creador.
No posee la verdad universal, posee sólo la nuestra, aquélla para la cuál ha sido programado por las cuestiones del Creador. No es la de los demás. Por eso debemos dejar de lado todo proselitismo.
Es un ser de luz que sigue siendo una parcela del Creador. Está dotado de la fuerza creadora de una estrella que es nuestro polo de reunificación y de reconstitución.
El creador se ha fraccionado para conocerse mejor. Cada uno de nuestros dobles le aporta una contestación. “Cada alma tiene una estrella y el que lleva una vida intachable durante el tiempo que le es acordado tomará a su estrella”.
OBSTÁCULOS
La voluntad, las decisiones, distracciones, aspiraciones, conclusiones, juicios, objetivos, deseos, necesidades, planes, intenciones, creaciones, cálculos, resultados, soluciones…
La duda, la inquietud, la perplejidad, indecisión, escepticismo, desconfianza, la reserva, la prudencia, la reticencia, la incredulidad, suspicacia, reflexión, inquietud…
El miedo, la tensión, angustia, pavor, conmoción, fobias, miedo, inquietud, ansiedad, desamparo, desasosiego, perdición, preocupación, tormento…
La voluntad de nuestro doble sólo se puede expresar si nosotros renunciamos a la nuestra. No olvidemos que cualquier pensamiento crea un futuro que nos atrae inmediatamente. Esta atracción es una energía.
De igual figura un intercambio con nuestro doble no es la consecuencia de bondad por su parte, sino de fuerzas antigravitacionales que nosotros debemos poner en marcha.
Esta energía puede ser extraordinaria.
Ninguna dolencia debería ser incurable, todo depende de nuestros futuros potenciales y de nuestros dobles. Si grandes o pequeños contratiempos nos permiten crear potenciales válidos, serán de utilidad. Una curación sólo es válida si nos permite construir un mejor futuro.
El cambio de nuestro pensamiento es más notable que el de nuestro cuerpo. Pedir a nuestro doble que nos resuelva el inconveniente de la mejor forma posible.
Aquél que puede ver un futuro peligroso y suprimirlo, se vuelve un excelente terapeuta.
Hacedlo anteriormente de dudar del resultado, veréis que la fuerza de vuestro doble no tiene límites (sólo las personas convencidas por esa otra parte de sí mismas son convincentes de figura natural).
Cada uno de nosotros es el jefe de nuestra orquesta del futuro. Estamos en la tierra para crear armonía entre nuestros músicos y no para modificar las partituras de nuestros dobles.
Podríamos pensar en que cuanto menos conocemos más nos podemos apoyar con toda confianza en nuestro doble.
Todos moriremos, pero unicamente es nuestro doble quién puede decidir la fecha, es notable dejarle esta decisión, sobre todo cuando el cuerpo médico condena en nombre de las estadísticas. Una dolencia grave es una buena campanada de alarma pues libera de pensamientos parásitos.
El singular límite es el que nos imponemos nosotros mismos, sea porque nos confundimos de dirección o porque pensamos que somos muy débiles. El final actual de un ciclo solar y el de nuestro desdoblamiento depende de los límites que nos pongamos, ya que nos permite mover montañas.
Las sugerencias de nuestros dobles deberían guiarnos todo el tiempo, sino nos volveremos marionetas de aquéllos que fabrican nuestros futuros.
Nos hemos desdoblado para explorar un cosmos peligroso que, poco a poco, en 180 años, cerraba sus 12 puertas planetarias, separando así durante 25.000 años, los 7 tiempos necesarios a la diferenciación vital del pasado, presente y futuro.
desde aquel momento, separados del Creador -cuya existencia y unicidad son una obligación de cosmos y tiempo- hemos erigido futuros potenciales peligrosos que debemos suprimir.
Viviendo en colectividad, siempre somos culpables de las desgracias de aquéllos que actualizan esos potenciales para vivir o sobrevivir.
Nuestra encarnación en la tierra tiene como único objetivo permitir a nuestro “doble” arreglar los futuros que hemos perturbado. Le servimos de trampolín hacia el futuro que tendriamos que construir según sus consejos. De esta forma el Apocalipsis volvería a localizar su sentido etimológico de descubrimiento maravilloso de lo escondido. El mundo sólo actualizaría futuros buenos para todos.
Y recuerda, esto es fundamental: “No pienses en hacer al prójimo lo que no quisieras que él pensara en hacerte a ti”. Es la única forma de que todos nuestros futuros potenciales sean buenos y utilizables por la colectividad.
Es urgente dar marcha atrás anteriormente de que el final de los tiempos haga incontrolables nuestras aperturas temporales, pues la puerta del futuro se abre anteriormente que la del pasado.
Solo nuestros dobles podrán abrirnos la puerta del Creador.

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