Las sirenas son criaturas míticas que supuestamente viven en los mares del planeta. Su mitad superior luce como una bella doncella de pelo largo y, de la cintura para abajo, tienen el cuerpo de un pez.
Los marineros y pescadores han contado historias de haber contemplado sirenas durante siglos; las primeras observaciones fueron hechas en Asiria, alrededor del año 1000 aC. La imagen popular de una sirena es sentada en una roca, admirando su belleza en un espejo.
Algunas sirenas eran criaturas bondadosas, y les concedían los deseos a los marineros que las ayudaban. Pero demasiados navegantes viendo a una sirena significaba mala suerte, un presagio de tormenta o un naufragio. igualmente existen los cuentos de las canciones encantadoras de las sirenas, atrayendo a los marineros sobre las rocas, donde sus barcos se rompían en pedazos. Resultado de imagen para sirenas fantasy

Otra Versión:

Según la mitología griega, las sirenas eran hijas del dios marino Forcis, nacieron con cabeza y cara de doncella, tenían cuerpo de ave y estaban dotadas de una maravillosa y seductora voz. Se les explica asomándose a la superficie del agua, o sentadas en una roca, peinándose el largo y rubio cabello, como entes inalcanzables, hermosos.
La típica imagen de la sirena que viene a la mente repentinamente: un ser mítico con cuerpo de doncella y cola de pez, pero la leyenda registra que primero eran medio aves y no peces. en cambio, otra versión que se conoce es totalmente contradictoria: eran criaturas terribles, adivinaban el futuro, otorgaban poderes sobrenaturales a las personas, con sus cantos hacían que los hombres se enamoraran de ellas y los arrastraban al fondo del mar para devorarlos o transformarlos en sus amantes bajo el agua.
Hay distintos explicaciones de cómo pasaron de ser medio aves a medio peces; se dice que fue un castigo de Deméter (en la mitología griega, deidad de la tierra y de la agricultura) por no haber protegido a su hija Perséfone (hija de Zeus, padre de las deidades). Diferentes plantean que fueron ellas mismas las que pidieron la mutación para mantenerse siempre vírgenes. Las sirenas son las tres ninfas del mar: una de ellas toca la lira, la otra la flauta y la tercera canta. Eran conocidas como Parténope (el antiguo nombre de la ciudad de Nápoles), Leucosia (la blanca) y Ligia (la de la voz clara). La leyenda menos benévola cuenta que con la lira, la flauta y el canto, y utilizando seductoras palabras, inteligentes y tramposas, persuadían a los marineros que pasaban por allí para que se acercaran a ellas y destruirlos. Residían en pequeñas islas muy verdes al lado a la península de Sorrento, en un archipiélago que hoy en dia se denomina Los Galos, en el golfo de Salermo Según el mito, las islas en que vivían están llenas de los huesos de aquellos que cayeron en su trampa. Se había predicho, según el mito, que las sirenas desaparecerían cuando un mortal pudiese resistir el embrujo de sus canciones. En la Odisea (uno de los poemas), de Homero, unas sirenas tratan seducir con sus cantos hechiceros a Ulises y su tripulación cuando navegaban de vuelta de la guerra de Troya. Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. En su texto La República, el filósofo griego Platón, sitúa a ocho sirenas en las esferas que separan al planeta de los espacios celestes. La leyenda de las sirenas se inició quizá en los relatos de los marineros que tomaron como tales a mamíferos marinos, como manatíes, vacas marinas y focas. En la civilización occidental, se continuaron registrando informes de su presencia incluso el siglo XVIII, cuando el racionalismo empezó a echar abajo la superstición y la invención. Su mito es tan popular que demasiados han pensado: «Algo de verdad tiene que haber en él». en cambio, todas las evidencias para descubrirlas han resultado negativas.

Por Sandra