El texto de los Tulpas: cómo crear seres y formas con el pensamiento.

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El libro de los Tulpas: cómo crear entidades y formas con el pensamiento.

El texto de los Tulpas: cómo crear seres y formas con el pensamiento.

Según H.P. BlavatskyEl texto de los Tulpas se encuentra escondido en la Gran Biblioteca Universal, justo debajo del cinturón del Himalaya, sede del Soberano del Planeta, donde además viven diferentes libros prohibidos de mayor envergadura, como El texto de Dzyan.

Para iniciar a contar la cronica del Texto de los Tulpas, al igual que de varios capítulos sobre todo inquietantes, como aquel que explica cómo crear seres y formas con el pensamiento, primero debemos decir algo de estas misteriosas criaturas no humanas del plano astral conocidas como Tulpas.

Los Tulpas son formas creadas con el pensamiento; es decir, hechas a partir de un pensamiento intenso que puede ser negativo o positivo. conforme con el Vajrayāna y el budismo tibetano, los Tulpas inclusive pueden manifestarse de forma espontánea, es decir, sin que el sujeto que los piensa se proponga crearlos.

Esto ocurre cuando un individuo sufre un repentino estallido de odio, de impotencia, de frustración, de ira, canalizando grandes cantidades de energía mental sobre un pensamiento fijo. Podemos pensar que losTulpas son ese mismo pensamiento intenso volcado encima del planeta objetivo.

un gran numero de los Tulpas queman su energía en muy poco tiempo, y siempre se mueven en el interior de los parámetros del pensamiento que los forjó. Si fue producto del odio, el Tulpa se dedicará únicamente a odiar. Si fue producto de un pensamiento criminal, el Tulpa utilizará todos sus recursos para que ese acto se consume.

Por supuesto que no todos los Tulpas son criaturas malignas. Para los budistas del Tíbet, son sencillamente un pensamiento en acción que gran cantidad veces aparece en el interior de la meditación profunda. En este contexto, si el pensamiento que lo forjó es de amor, el Tulpaes incapaz de albergar otro sentimiento que no sea amor. Es por eso que los Tulpas pueden ser enormemente beneficiosos para la sociedad, así además como exageradamente peligrosos.

En cierta forma, la mejor figura de definir a los Tulpas es analizando el pensamiento emisor que les dio vida.

Los místicos del Tíbet suelen crear Tulpassencillamente como un acto de la imaginación o evidencia de la voluntad. Los monjes medievales, aterrorizados con la figura del diablo, formaban súcubos e íncubos que representaban sus miedos en relación a la sexualidad. Los espiritistas, por su parte, crean entes inciertos en sus sesiones, precisamente debido a que son formados por grupos de personas que se reúnen y se concentran con sincera fe para que algo o alguien en particular aparezca, y normalmente aparece.

Como decíamos con anterioridad, los Tulpasno tienen voluntad propia (excepto sucesos excepcioneles, que analizaremos más adelante); sencillamente existen a partir del pensamiento que los creó. Es por eso que las presuntas almas convocadas por los espiritstas se comunican a un nivel muy básico, casi rudimentario, mostrándose confusos, y al final reaccionando de forma un tanto violenta, tal como suele ocurrir durante las sesiones con el tablero Ouija o el Juego de la Copa.

Los Tulpas creados de figura voluntaria luego de una larga meditación tienen cualidades verdaderamente asombrosas. No conforman una sencillo visión, sino un fenómeno paranormalque puede adquirir consistencia material; siendo capaces de emitir sonidos y olores; de hecho, una de sus propiedades principales. Es por eso que el olor de los ángeles, demonios, espíritus y fantasmas siempre posee cualidades propias e intransferibles hacia diferentes entes.

Esto además se relaciona con aquella idea de que los gatos y los perros pueden ver a los espíritus. En verdad, pueden olerlos.

Dependiendo del lama y sus intenciones, losTulpas además pueden asumir la apariencia de un objeto, de un animal, de un edificio, de una persona, o bien de la criatura más aterradora que podamos soñar.

La naturaleza de los Tulpas nos permite conocer algo más sobre de la filosofía budista: si el pensamiento humano puede crear una réplica pasajera, una ilusión, de todo lo que puede soñar, por lo tanto quizás el cosmos entero es un Tulpa creado a partir del pensamiento de Dios. De ahí que los budistas consideren que el cosmos es sencillamente una ilusión.

La ecuación dentrás del concepto de Tulpasería la siguiente: todo lo que imaginamos hay a nivel del pensamiento, pero si lo imaginamos con la bastante fuerza, existirá verdaderamente.

En la mayoría de los sucesos, los Tulpasaparecen independientemente de la fuerza de voluntad del emisor. Uno puede sentir un vasto amor o un vasto odio y no por eso ser uncreador de Tulpas. El método es demasiado más complicado que eso.

Los teósofos Annie Besant y C.W. Leadbeatersostienen en el texto: Formas de pensamiento(Thought Forms) —una forma elegante de referirse a los Tulpas—, que estas criaturas sobresalen a partir de una detonación del pensamiento; es decir, de un miedo o un odio o un amor exageradamente súbitos e potentes, una autentica explosión del sentir y el pensar que logra imprimirse en los sustratos más densos del plano astral, y que a partir de ahí pueden interactuar con el plano físico durante un breve período de tiempo, incluso que la energía del pensamiento que les dio figura se agote.

Esta es una de las posibles explicaciones que la teosofía encuentra para la existencia devampiros y hombres lobo en el plano astral, así además como buena parte de las apariciones fantasmagóricas, angélicas, demoníacas y sobrenaturales.

Esa cosmovisión nos permite deducir qué ocurre con el alma de los suicidas; básicamente nada distinto al destino de diferentes réprobos, solo que el pensamiento atroz de quitarse la vida, justo anteriormente de darle un quiebre definitivo, se imprime encima del bajo astral y continúa operando durante algún tiempo como un Tulpa.

Otra forma de crear un Tulpa es a través de la voluntad cooperativa, es decir, cuando un asociación de personas, independientemente de su cercanía física, vierten sus pensamientos en montón encima del bajo astral.

¿Por qué ya nadie presencia la aparición de uníncubo, un súcubo, un gólem, un vampiro, unlicántropo, un mísero homúnculo?

Sencillamente porque nadie piensa en ellos en términos de posibilidad real, es decir, con la intensidad bastante como para darles entidad objetiva en el imaginario colectivo.

¿Por qué absolutamente nadie en la Edad Media brindó una declaración alguno sobre de las propiedades de la Gente Sombra, delHombre Polilla, o bien de los extraterrestres pálidos, enanos, hidrocéfalos, de enormes ojos negros y saltones que pueblan los informes actuales de avistamientos y contactos?

Sencillamente porque esa imagen no estaba presente en el pensamiento colectivo de la era.

Considerar lo contrario es análogo a creer en la posibilidad de que alguien pudo escuchar un asunto de los Rollings Stones en la radio durante los años ’20.

Para citar otro ejemplo sobre del imaginario colectivo: todos conocemos que Slenderman es una leyenda de internet creada por un usuario de un foro. Lo conocemos, y así y todoSlenderman ya participa de nuestro imaginario colectivo. Hay, y su existencia está dada por el enorme porcentaje de personas que sí admiten que se trata de una leyenda antigua o de una criatura asombroso, y sienten un miedo intenso y repentino por él.

Algo similar se menciona en El texto de los Tulpas, cuya lectura, dicen, crea formas del pensamiento a medida que uno lee sus páginas.

El texto de los Tulpas explica la excepción a la regla, es decir, la forma en la que nos es posible crear nuestro propio Tulpa.

Por supuesto, es esencial contar con una mente muy disciplinada, aislada de la estática del imaginario colectivo. No es necesario recurrir a los hábitos del espiritismo y lanigromancia, esto es, encerrarse en un cuarto en penumbras y entonar lúgubres cánticos. De hecho, la creación del Tulpa puede realizarse al aire libre, a plena luz del sol, y sin la cooperacion de médiums y chantas en general.

Estas proyecciones mentales no tendrán una vida muy prolongada. De hecho, se deterioran muy velozmente y sin dejar una impresión profunda en el plano mental; sin embargo, como ejercicio de visualización pueden transformarse en una experiencia muy emocionante para el iniciado, o al menos así lo asevera El texto de los Tulpas.

El primer paso es meditar y aislar el ruido del imaginario colectivo. Esto se logra permitiendo que la mente divague libremente durante un tiempo, sin tratar de fijar le pensamiento o direccionarlo hacia algún lugar en especial. La persona que medita debe intentar transformarse en un sencillo observador de sus propios pensamientos.

Después de un tiempo el sujeto estará aislado del imaginario colectivo pero en el interior de su vínculo personal con el plano mental, el cual posee sus residentes y criaturas. Es probable que escuche palabras aisladas, inconexas, imágenes sin muy sentido. El texto de los Tulpas sostiene que hay que atravesar este campo minado de estímulos para llegar al estado óptimo para crear formas del pensamiento.

Todo el proceso es parte de una lucha de tensiones entre el imaginario colectivo y los pensamientos más íntimos del sujeto; y la única figura de sobrepasarlos es sencillamente colocándose en el rol de observador.

Después de un tiempo, que dependerá del grado de concentración del sujeto, las voces y las imágenes se irán desvaneciendo. H.P. Blavatsky nos informa que este es un instante particularmente delicado, ya que el sujeto puede sentirse invadido por cierta satisfacción, la cual solo traerá aparejado un vuelta de los estímulos que se desean atravesar.

Al final llegará la oscuridad, el silencio, la ausencia del deseo.

Sobre ese vacío se debe proyectar la apariencia del pensamiento que se desee imprimir en elplano astral. Velozmente debemos aclarar que esto solo funcionará con pensamientos positivos. Los Tulpas cargados de energía negativa no funcionan de esta forma.

Actualmente bien, ¿cómo podemos conocer si hemoscreado un Tulpa o sencillamente hemos vagado por las fronteras de la conciencia?

Cuando la figura de pensamiento ya está creada empezará a interactuar con el sujeto. ¿De qué forma? Cuando el emisor tiene lasensación de sentirse contemplado. Por lo tanto elTulpa asumirá la apariencia que se le ha dado y transmitirá su naturaleza sin que el sujeto haga nada por controlarla. Posteriormente, el sujeto puede sentir «presencias» cuando está solo.

Para que el Tulpa adquiera una existencia más permanente es necesario repetir estos ejercicios todos los días, o bien poseer un flujo de energía constante, como el de los niños y su facilidad para crear amigos imaginarios.

La mente se acostumbra a la rutina, es decir, a los ritos; y por esa razón el ocultismo, labrujería, el esoterismo, inclusive las grandes religiones, insisten en la práctica de ciertos hábitos de forma constante. Solo así se logra predisponer a la mente a alcanzar ciertos estados de conciencia.

No es probable que suceda durante la primera meditación, pero hay la posibilidad, remota, es cierto, de que el Tulpa obtenga la energía necesaria para existir por su propia cuenta. En estos sucesos, insistimos, muy infrecuentes, ya no es posible controlarlos ni predecir cuándo y dónde aparecerán. Tampoco será posible destruirlos por su creador excepto que sepa cómo hacerlo.

El texto de los Tulpas aclara que este comienzo es el mismo que alimenta la hipotesis de todos nuestros actos retornan hacia llegar al punto que los originó; de tal forma que si hemos creado unTulpa a partir del odio y el rencor, lo más probable es que esas emociones se vuelvan contra nosotros. Lo mismo ocurre si hemos proyectado pensamientos positivos.

En este punto es notable aclarar que El texto de los Tulpas solo hay a través de referencias secundarias, principalmente de los teósofos de la primera mitad del siglo XX.Annie Besant, tal vez la experta más reconocida en el ensayo de las Formas de pensamiento (o Thought Forms), declaró varios de sus misterios pero además se reservó diferentes, como la creación de Tulpasencapsulados en un lugar en particular, es decir, espíritus de la naturaleza o elementales, fenómenos de tipo poltergeistviviendas embrujadas, entre diferentes.

Debido al peligro que esto acarrea evitaremos la referencia de varios apartados interesantes de El texto de los Tulpas, por ejemplo, aquellos que explican cómo darle al Tulpa su propio carácter, género, personalidad, preferencias, vocabulario, apariencia, capacidades (o poderes), miedos, defectos, inclusive recuerdos, o mejor mencionado, recuerdos embrionarios que el hacedor implanta en el Tulpa y que éste va desarrollando por sí mismo.

La protohistoria del Tulpa es muy notable, ya que a partir de ella desarrollará sus parámetros de acción y de existencia, es decir, sus libertades y obligaciones en relación a su creador. En virtud de estos parámetros, elTulpa puede crecer y tambien adquirir conocimientos por sí mismo, siempre que estos no contradigan sus obligaciones y las propiedades de su personalidad.

Recién por lo tanto, cuando el Tulpa se encuentre en la cuspide de su potencial, su creador puede encomendarle una misión. En el suceso de haber creado un Tulpa negativo éste puede ser enviado para atormentar a alguien en particular, perturbar sus sueños, atacar sobre uno o varios órganos del cuerpo físico, con el peligro de que, cuando acabe su misión, regresará nuevamente a su creador.

De ese retorno proceden las historias deespíritus que se «pegan» a las personas, al igual que las narraciones de encuentros calientes con fantasmas, algo que suena gran cantidad absurdo pero que gran cantidad personas ensayan.

Por otra parte, si el Tulpa está formado a partir de pensamientos positivos, se lo puede enviar para defender a un ser querido o inclusive al propio hacedor.