Todo sobre Nibiru

Todo sobre Nibiru

16 abril, 2019 Desactivado Por Sandra

Níbiru, Hercólubus, Némesis, Marduk, Mundo X, Mundo rojo, Ajenjo o Barnard1, como se le quiera llamar, se asevera que ya es evidente desde distintos observatorios del planeta., Barnard1 es el último nombre dado en honor a sudescubridor, un astrónomo llamado Barnard, del que poco se sabe. Según parece, el mundo Hercólobus es un gigante con un tamaño unas seis veces mayor que el de Júpiter, perteneciente al sistema Tylo, o Tyler, y cuya órbita alrededor de su sol dura unos 35.000 años. La órbita de Hercólobus llega en un lugar a situarse a aproximadamente 600 millones de  kilómetros de la Tierra, o puede que inclusive algo menos. El peligro de colisión es en hipotesis nulo, ya que las orbitas planetarias no llegan a cruzarse. ¿Pero, qué consecuencias puede acarrear la aproximación a la Tierra de un mundo de tan colosales dimensiones?  Según parece, las consecuencias serían sin duda gran cantidad desastrosas. Se presuponen cuatro aproximaciones previos a intervalos de 35.000 años, algunas de ellas ligadas a grandes extinciones o cambios climáticos.

se comenta que fue el causante de la extinción de los dinosaurios e, inclusive, que en su última aproximación desvió el eje de la Tierra a su estado actual e invirtió su sentido de rotación.  Se asevera que la revolución de los ejes de la tierra se acelerará y lo que son polos se convertirán en ecuador y viceversa.  El magnetismo de este mundo invasor despertaría los volcanes inactivos y atraería el fuego del centro de la tierra, haciendo que los volcanes entrasen en erupción y causando terremotos en cadena. En hipotesis, cuando  Hercólobus llegue  a la mayor cercanía  a nuestro mundo, se volverá a enderezar el eje planetario, o lo desviará incluso más, y volverá a invertir el sentido de rotación terrestre. De todos modos, para poner este asunto en sus justos términos, el singular escrito astronómico que se posee, en relación a la existencia de Hercólobus, se trata de un informe enviado por el astrónomo chileno Carlos Muñoz Ferrada a Brian Marsden, del Smithsonian Center.
Nibiru, para los babilonios, era un cuerpo celeste asociado con la deidad Marduk. Nibiru significa “lugar que cruza” o “lugar de transición“. En demasiados textos babilonios se identifica con el mundo Júpiter, aunque en la tablilla 5 de la Enûma Elish se asocia con la Estrella Polar, que además se conocía como Thuban o seguramente Kochab. Nibiru sería un mundo propuesto por Zecharia Sitchin, basándose en el plan de que las civilizaciones antiguas habrían obtenido sus conocimientos y su desarrollo debido a hipotéticos contactos con alienigenas. en cambio, esta descripción es considerada inverosímil por investigadores e historiadores. En opinión de Sitchin, el mundo habría adquirido el nombre del dios babilonio Marduk a consecuencia de una usurpación del poder por parte de esta deidad en el 2024 a. C., atribuyéndose la creación de la Tierra por medio la falsificación en las copias del poema épico Enuma-elish.

Enûma Elish es un poema babilónico que cuenta el origen del planeta. Enûma Elish significa “cuando en lo alto” en acadio y representa las dos primeras palabras del poema. Está recogido en unas tablillas encontradas en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal (669 a. C. – 627 a. C.), en Nínive. Cada una de las tablillas contiene entre 115 y 170 líneas de caracteres cuneiformes datados del año 1200 a. C. El poema está constituido en versos de dos líneas, y la función del segundo es enfatizar el primero por medio oposición, por ejemplo: “Cuando en lo alto el firmamento no había sido nombrado, no había sido llamada con un nombre abajo la tierra firme”. Según esta cosmogonía, anteriormente de que el firmamento y la tierra tuviesen nombre (ya que no tener nombre equivalía a no existir), la deidad del agua salada Tiamat y la deidad del agua dulce Apsu, engendraron una familia de divinidades con la mezcla de sus aguas, y estos a su vez a diferentes divinidades. Estos modernos divinidades perturbaban a Apsu, que decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, se anticipó a los deseos de Apsu, haciendo un conjuro y derramando el sueño sobre él, para despues matarlo.
Ea, o Nudimmud, la deidad parricida, al lado a Damkina, engendró a Marduk, la deidad de Babilonia. Al tiempo, Tiamat es convencida de tomar venganza y rebelarse, decide dar demasiado poder a Kingu, su nuevo esposo, y le entrega las tablillas del destino. Marduk es nombrado por las deidades para enfrentar a Tiamat, accede con la condición de ser nombrado “príncipe de las deidades o dios supremo”, al final vence a Tiamat y la mata. Luego le son arrebatadas las tablas del destino a Kingu. Marduk, exultante, planea realizar obras estupendas y las comunica a Ea:Amasaré la sangre y haré que haya huesos. Crearé una criatura salvaje, ‘hombre’ se llamará. Tendrá que estar al servicio de las deidades, para que ellos vivan sin atencion. Kingu es condenado a morir por ser el jefe de la rebelión, y, con su sangre, Ea crea a la sociedad. En honor a Marduk se construyó el Esagila en el Etemenanki. El poema es la cronica de la eterna lucha entre el Orden y el Caos, puesto que muestra el prototipo del guerrero que lucha contra el Caos, pese a no conseguir derrotarle jamás, por lo que la lucha es constante. Por ello, Marduk, dios de la luz y el orden, debe vencer a Tiamat, quien representa a la oscuridad y el Caos.

Demasiados de los textos sumerios que tratan de la llegada del mundo eran augurios que profetizaban el efecto que el acontecimiento tendría sobre la Tierra y la Sociedad. R. Campbell Thompson (“Reports of the Magicians and Astronomers of Nineveh and Babylon”) reprodujo varios de estos textos, que explican el avance del mundo mientras «bordeaba la posición de Júpiter» y llegaba al punto de cruce, Nibiru: “Si, desde la posición de Júpiter, el Mundo pasa hacia el oeste, habrá un tiempo para morar en la seguridad. La amable paz descenderá sobre la tierra. Si, desde la posición de Júpiter, el Mundo aumenta en brillo y en el Zodiaco de Cáncer se transforma en Nibiru, Acad se desbordará de plenitud, el soberano de Acad crecerá poderoso. Si Nibiru culmina, las tierras habitarán con seguridad, los soberanos hostiles estarán en paz, las deidades recibirán las oraciones y atenderán las súplicas”. sin embargo, se esperaba que la aproximación del mundo provocara lluvias e inundaciones, debido a los fuertes efectos gravitatorios: “Cuando el Mundo del Trono del Firmamento crezca en brillo, habrá inundaciones y lluvias. Cuando Nibiru alcance su perigeo, las deidades darán paz; se resolverán los contratiempos, las complicaciones se aclararán. Lluvias e inundaciones vendrán”.
Según la descripción de Sitchin sobre la cosmología sumeria, Nibiru sería el buscado «duodécimo mundo», o el Mundo X, que incluye la descripción de 10 mundos, más el Sol, y la Luna. Igualmente señala que en la antigüedad se habría producido una catastrófica colisión de uno de sus satélites con Tiamat, un hipotético mundo además postulado por Sitchin, y que habría estado entre el mundo Marte y Júpiter; hecho que habría formado el mundo Tierra y el cinturón de asteroides. asimismo, según Sitchin, Nibiru habría sido el hogar de una energica casta extraterrestre, los Anunnaki. Como consecuencia de la colisión, según asevera Sitchin, el mundo Nibiru habría quedado inmovilizado en el Sistema Solar, volviendo al lugar de la colisión periódicamente en una órbita excéntrica. Más tarde los Annunaki vinieron a la Tierra. Sitchin cita algunas fuentes que según él, hablarían encima del mundo, que seguramente sería una estrella (concretamente una enana marrón) que estaría en una órbita sumamente elíptica alrededor del Sol, la cual tuvo su perihelio hace aproximadamente 3600 años y un período orbital de unos 3600 a 3760 años. Sitchin atribuye estos datos a los astrónomos de la civilización maya.

En un texto hace poco publicado, titulado “2012: cita con Marduk”, el escritor e investigador turco Burak Eldem presenta una nueva teoría, sugiriendo que son 3661 años los que duraría el período orbital del supuesto mundo y reclamando que habrá “una fecha de vuelta” para el año 2012. Según la hipotesis de Eldem, 3661 es un séptimo de 25 627, que es el ciclo total “de 5 años mundiales” según el calendario maya extendido. El último paso orbital de Marduk, añade, sucedió en el 1649 a. C. y causó grandes catástrofes sobre la Tierra, incluyendo la erupción de la isla Thera, en el mar Mediterráneo. en cambio, hay una cierta discrepancia en relación a la erupción de Thera, que se considera fue en 1627 a. C., ni tampoco con la mitología mesopotámica que lo habría observado cinco siglos anteriormente. Y ni siquiera ha sido evidente fácilmente el mismo siglo de su vuelta. Según los seguidores de Sitchin, sus ideas estarían avaladas por su dominio en lenguas muertas como el sumerio, y asistidas por la transcripción de piezas consideradas tesoros; aunque esto verdaderamente no es científicamente un fundamento astronómico. Marshall Masters, en uno de sus libros, apoya la teoría de la existencia del mundo Nibiru en nuestro sistema solar.
sin embargo, la comunidad científica (al menos de forma oficial) niega la existencia de un mundo así, y ha realizado diversos declaraciones en este sentido. Para los astrónomos, «las persistentes declaraciones sobre de un mundo cercano pero invisible son sencillamente absurdas». Desde los foros investigadores se alerta sobre una estrategia para confundir y alimentar el mito de la existencia de este mundo, consistente en relacionar el mundo ficticio Nibiru con cualquier comentario sobre del Mundo X o con el mundo enano Eris. En 1930, Clyde Tombaugh localizó el mundo Plutón, luego de una sistemática búsqueda iniciada por el Observatorio Lowell como resultado de los pronosticos de Lowell sobre de la existencia de un mundo adicional en nuestro sistema solar. en cambio, se comprobó que la masa de Plutón era diminuta, y una vez analizada la órbita de Caronte, la luna de Plutón, se localizó que la masa del sistema era muy reducida para afectar a la órbita de Neptuno. Por esta razón la búsqueda del Mundo X continuó.

En 1983 se produjo el lanzamiento del satélite con el telescopio de infrarrojo IRAS. Basadas en las observaciones de este satélite, se publicaron unas declaraciones, y posteriormente en 1984 además un artículo investigador en la revista Astrophysical Journal Letters, titulado “Unidentified point sources in the IRAS minisurvey” (‘fuentes puntuales no identificadas en el miniestudio de IRAS’), en las que se discutían varias fuentes infrarrojas detectadas de origen desconocido. Esta noticia provocó gran revuelo, y el resurgimiento de todo tipo de bulos y hipotesis conspirativas. sin embargo, más tarde se descubriría que estos «objetos misteriosos» resultaron ser galaxias lejanas. En 2008, un equipo japonés anunció que según sus cálculos, debía existir un mundo no descubierto a una separación de unas 100 UA con un tamaño de incluso dos tercios del de la Tierra. La unidad astronómica (UA) es la separación media entre la Tierra y el Sol: unos 150 millones de kilómetros.  Estos cálculos refuerzan la teoría de la existencia de un mundo X, pero nada hace pensar que su órbita pueda ser distinta a la del resto de objetos del cinturón de Kuiper.
En 1951 el astrónomo americano de origen holandés, Gerard Kuiper, que es considerado el padre de la moderna astronomía planetaria, postuló que debía existir una especie de disco de proto-cometas en el plano del sistema solar, que debería empezar pasada la órbita de Neptuno, aproximadamente entre las 30 y 100 unidades astronómicas. De este cinturón provendrían los cometas de corto período. A partir de 1992, con el descubrimiento de 1992 QB1 y los diferentes demasiados que le han seguido, se tuvo constancia real de la existencia de una enorme población de pequeños cuerpos helados situados más allá de la órbita de Neptuno. Aunque los valores de las estimaciones son gran cantidad variables, se calcula que existen al menos 70.000 cuerpos “transneptunianos” entre las 30 y 50 unidades astronómicas, con diámetros superiores a los 100 km. Más allá de las 50 UA es posible que existan más cuerpos de este tipo, pero en todo suceso están fuera del alcance de las actuales técnicas de detección. Las observaciones exponen además que se hallan confinados en el interior de unos escasos grados por encima o por debajo del plano de la eclíptica. A estos objetos se les conoce como KBOs (Kuiper Belt Objects).
 
El ensayo del cinturón de Kuiper es muy interesante ya que los objetos que contiene son remanentes muy primitivos de las primeras fases de creación del sistema solar. La zona central, más densa se condensó para formar los mundos gigantes, ya que las composiciones de Urano y Neptuno son casi idénticas a la de los cometas. En la zona más y menos densa, la creación progresó lentamente, pese a lo cual se formaron un vasto número de pequeños cuerpos.  Es aceptado ampliamente que el cinturón de Kuiper es la fuente de los cometas de corto período, del mismo modo que la nube de Oort lo es para los de largo lapso. Tras el descubrimiento de 1992 QB1, el ensayo de los objetos transneptunianos se ha convertido en un campo de la astronomía de muy rápida evolución, con grandes avances en el campo teórico en los últimos años. El número de objetos descubiertos cada vez es mayor y poco a poco se van obteniendo modernos conocimientos sobre su concepto y propiedades físicas. Los mayores inconvenientes son que estos objetos quedan gran cantidad al límite de la tecnología actual para estudiarlos. asimismo, tan sólo han podido explorarse regiones muy reducidas de firmamento, por lo que es previsible que nos depare incluso gran cantidad sorpresas.
A fines de 1999 ya había alrededor de dos centenares de objetos transplutonianos conocidos con denominación provisional. Parecen ser pequeños cuerpos helados parecidas a Plutón y Tritón, pero de dimensiones más reducidas. Mediciones de su color exponen que normalmente son rojizos. Se considera que son muy cuantiosos y no se descarta el poder encontrar cuerpos del tamaño de Plutón o inclusive mayores. Se ha hablado demasiado de que los objetos del cinturón de Kuiper están constituidos por material primigenio a partir del cual se formaron los mundos, por lo que resultaría de alto interés poder analizar pedazos de cometas. en cambio, de acuerdo con S. Alan Stern, a una escala de 4.600 millones de años, edad estimada del sistema solar, el número de colisiones debe haber destruido todos los cuerpos del cinturón con tamaños inferiores a 35 km. Como consecuencia, los cometas originarios del cinturón de Kuiper no pueden tener más de 500 millones de años. Serían pedazos de colisiones posteriores y estarían muy modificados por el mismo calor de estas colisiones, que serían las que eyectarían material hacia el sistema solar interno, constituyendo la base de los cometas de corto período.

Las órbitas de los cometas exponen una amplia gama de tamaños, inclinaciones y excentricidades. En el pasado se dividió a los cometas en dos grupos basados en su período orbital: los cometas de largo período, con períodos superiores a 200 años, y los cometas de corto período, con tiempos inferiores. Los cometas de largo período tienen dos particularidades destacables. La primera es que sus órbitas se concentran mayormente en tamaños muy grandes. La segunda es que su irrupción en la zona de los mundos es isotrópica, es decir, que no hay una dirección preferencial. asimismo, el 50% de los cometas de largo período son retrógrados, lo cual es consistente con que su distribución sea aleatoria. Era una creencia gran cantidad general que los cometas provenían del cosmos interestelar o que orbitaban los astros a muy gran separación de ellas, y que las perturbaciones gravitatorias podían provocar inclusive que varios pudieran ser capturados por estrellas vecinas. en cambio, en 1950 el astrónomo holandés Jan Oort hizo notar que no había sido contemplado ningún cometa que indicara que provenía del cosmos interestelar. igualmente, los cometas que se adentraban en el sistema solar,  deberían sufrir perturbaciones por parte de los mundos, principalmente Júpiter, hallando que éstas eran mayores que el pico de cometas de largo período. Esto significaba que demasiados entraban en el sistema solar por primera vez, pues de lo contrario sus órbitas ya habrían sido modificadas por las perturbaciones gravitatorias de los grandes mundos. Por otra parte, las órbitas de los cometas de largo período tenían una acusada tendencia a que sus afelios, o puntos más alejados en la órbita de un cometa o mundo alrededor del Sol,  se colocaran hacia las 50.000 UA. Los cometas no provenían de alguna dirección preferencial.
A partir de estos hechos Jan Oort propuso que los cometas proceden de una amplia nube externa en los confines del sistema solar. A esta nube, con el tiempo, fue denominada nube de Oort. Estadísticamente se calcula que puede haber un billón de cometas, aunque es una pura especulación, ya nadie ha podido ver dicha nube y, demasiado menos, los objetos que pueda contener.  La nube de Oort puede tener una fracción notable de la masa del sistema solar, tal vez superior a la de Júpiter, aunque es una sencillo especulación. Se piensa que puede ser una especie de globo que rodea al sistema solar y la teoría más aceptada es que está constituida por escombros del sistema solar. En efecto, en sus orígenes el Sol estaba rodeado por una nube de gas y polvo, a partir de la cual se formaron infinidad de planetésimos, masas pequeñas de roca o hielo que se combinan para formar cuerpos más grandes,  y, por agregación de los mismos, los mundos. Parte de estos planetésimos sufrieron grandes alteraciones orbitales como consecuencia de sus encuentros con cuerpos de gran masa (los proto-planetas) y de esta figura adquirieron largas órbitas casi parabólicas y quedaron “almacenados” en la nube de Oort, a una separación media de un año luz donde, aunque débil, la influjo gravitatoria del Sol sigue siendo incluso dominante respecto a la de los astros más cercanas.
 
Oort además propuso un mecanismo capaz de enviar continuamente una reducida fracción de cometas de la nube hacia el sistema solar interno. Los tránsitos casuales de diferentes estrellas cerca de la nube de Oort  pueden alterar las órbitas de los cometas, haciendo posible que, al azar, puedan ser mandados hacia el sistema solar. Se calcula que, en promedio, estas perturbaciones estelares se producen una vez cada 100 a 200 mil años. Relacionado con esto, se ha propuesto la existencia de “lluvias de cometas” para aclarar las grandes extinciones de entes vivos en la Tierra en los tiempos geológicos. Si con alguna regularidad el sistema solar sufre tales “bombardeos“, sería una dificultad añadida a la hora de definir la edad de la superficie de los mundos y satélites por medio el recuento de impactos de meteoritos. Un lugar oscuro de la hipotesis de la nube de Oort es que se ha indicado que los afelios de la mayoría de cometas de largo período parecen situarse hacia las 50.000 UA. Si los cuerpos que constituyen la nube de Oort son los que escaparon del sistema solar, podríamos esperar que se hubieran esparcido a muy diferentes distancias, en vez de quedar confinados en su mayor parte en una banda,  aproximadamente a la misma separación del Sol.
Curiosamente, los objetos que constituyen la nube de Oort parece que se formaron más próximos al Sol que no el propio cinturón de Kuiper. En efecto, los pequeños cuerpos que se formaron cerca de los mundos pudieron haber sido arrojados fuera del sistema solar a provoca de los encuentros gravitacionales y han sido desarrollados varios modelos que lo explican gran cantidad satisfactoriamente. Los que fueron expulsados pudieron constituir la nube de Oort, en tanto que los que los más alejados de los mundos, al no sufrir tales interacciones, permanecieron en el cinturón de Kuiper.  En ocasiones, los sesudos astrónomos además se divierten en sus elucubraciones y cálculos, tratando encontrar lo que parece increible. El éxito de los Alvarez el relacionar la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años, con el colisión de un vasto meteorito con la Tierra, agudizó el ingenio de demasiados con el fin de aclarar diferentes sucesos parecidas por medio impactos. En casi todas estas teoría, unas descabelladas y diferentes con seguramente mayor fundamento, interviene la nube de Oort.

En 1977 dos geólogos, A.G. Fisher y M. Arthur, sugirieron que las extinciones de la vida marina en la Tierra tenían lugar en ciclos regulares de unos 32 millones de años. J.J. Sepkoski y D. Raup, después de un detallado ensayo de quinientas familias marinas de los últimos 250 millones de años, se sorprendieron al comprobar que la vida aparentaba desaparecer en ciclos de unos 26 millones de años. Sepkoski se había pasado años reuniendo una exhaustiva serie de datos de las extinciones, haciendo una relación de 3.500 familias marinas, incluyendo 50.000 géneros fósiles y unas 250.000 razas, indicando para cada familia la era geológica de aparición y desaparición. La primera gran extinción conocida fue la más mortífera, pues pereció el 90% de todas las razas marinas. Tuvo lugar a fines del Pérmico, hace unos 248 millones de años. desde aquel momento, según estos investigadores, ha  habido diferentes 9 extinciones, espaciadas, más o menos, cada 26 millones de años. Si para demasiados ya era complicado admitir las causas de la extinción de hace 65 millones de años, incluso más inverosimil era que a intervalos regulares un cuerpo celeste viniera a chocar contra la Tierra. ¿Cuál podría ser la provoca?
Se pidió auxilio a los astrofísicos y a los astrónomos para contestar al enigma. Y estos acudieron solícitamente con un desenfado y un atrevimiento nada usual. Si se había descubierto a Neptuno a partir del cálculo, ¿por qué no podía descubrirse además por medio el cálculo las causas de las extinciones masivas? Y a partir de aquí empezó una serie de elucubraciones fantásticas, una carrera para ver quién aportaba la teoría más descabellada y original. Eso si, apoyada (¿disfrazada?) más o menos con los números. Se empezó especulando sobre la actividad solar y la posibilidad de que pudiera tener unos máximos inverosimiles, con gigantescas erupciones cada 26 millones de años. Sin dejar el Sol, se consideró después qué influjo podría tener el hecho de que cada 33 millones de años cruza el plano galáctico. Ahondando más en el asunto, R.B. Stothers y R.M. Rampino especularon que a su paso por el plano galáctico, el Sol podría encontrarse con masivas nubes de gas que podrían perturbar los cometas de la nube de Oort y conducirlos hacia el centro del sistema solar. Diferentes discreparon de esta suposición argumentando que los efectos de tales nubes deberían ser igual de importantes tanto en el plano galáctico como cuando el Sol pasa por encima o por debajo.

Varios expertos en la nube de Oort propusieron que los efectos acumulativos de la materia local en el plano perpendicular al disco galáctico, los llamados discos mareales, eran demasiado más importantes que los efectos gravitacionales intermitentes creados a pasar estrellas cercanas o nubes gigantes de polvo y gas.  En 1995, J. Matese y P. Whitman de la Universidad Southwestern Louisiana y sus colegas M. Valtonen de Finlandia y K. Innanen de Canadá intentaron cuantificar los efectos de los discos de marea. Sus modelos numéricos de la dinámica de la nube de Oort sugieren que al oscilar como el Sol a través del plano galáctico, los discos de marea modulan el flujo de cometas de la nube de Oort en un causa de 4 a 1, con el mayor efecto en el plano medio de la galaxia (Icarus 116, 255, 1995). Estos resultados dan un nuevo impulso al mecanismo del período de 30 millones de años.
EL llamado Mundo X es un mundo más allá de Neptuno. La «X» alude a desconocido, no al número romano 10, ya que sólo había ocho mundos conocidos al instante de empezar a llamar Mundo X a un hipotético mundo del Sistema Solar. En la cultura popular, Mundo X se transformó en algo genérico para apuntar un mundo increible de localizar en el Sistema Solar. Si bien Plutón, fue descubierto por la búsqueda del Mundo X, no es el Mundo X, y desde 2006 ha dejado de ser considerado en el interior de la categoría de mundo para ser incluido en la de los mundos enanos. Tampoco lo son Ceres, del Cinturón de Asteroides o Eris, del Cinturón de Kuiper. Por las irregularidades que presentaba la órbita de Neptuno tras ser descubierto (en 1846), los astrónomos se volcaron a la búsqueda de un noveno mundo en el Sistema Solar. Ese mundo fue llamado Mundo X por Percival Lowell, cuando empezó a buscarlo en 1905. El mundo que llevaba a Neptuno a semejantes irregularidades fue descubierto en 1930, 14 años luego de la muerte de Lowell, por el astrónomo Clyde Tombaugh del Observatorio Lowell, en Arizona (Estados Unidos). Tombaugh había seguido los pasos de Lowell metódicamente. La técnica utilizada era tomar dos fotografías de la misma región del firmamento en dos días distintos. Cada una mostraría de 50 mil a 400 mil estrellas. A pesar de todas esas estrellas, ambas imágenes serían idénticas, si los puntos de luz sólo eran estrellas. Si se proyectaban sobre una pantalla en rápida alternancia, ninguna estrella se movería. Pero si una de esas luces era un mundo, en la imagen se movería contra el fondo estrellado durante el intervalo entre fotografías.

Y al final se movieron. Esto fue contemplado por Tombaugh el 18 de febrero de 1930. Lo vio en la constelación de Géminis. De la pequeñez del objeto dedujo que poseía que moverse muy lento, y más allá de la órbita de Neptuno. El descubrimiento del objetotransneptuniano fue anunciado el 13 de marzo de 1930, septuagésimo quinto aniversario del nacimiento de Percival Lowell. El nombre elegido para el nuevo mundo fue Plutón, Dios homónimo de la oscuridad infernal y de los muertos en la mitología romana. sin embargo, cálculos posteriores demostraron que la masa de Plutón no era bastante para aclarar las variaciones en la órbita de Neptuno, por lo que la búsqueda no se consideró finalizada. Más hace poco, en 2008 un equipo japonés de la universidad de Kōbe publicó unos cálculos que sugerían la existencia de un mundo de un tamaño de incluso dos tercios el de la Tierra, orbitando a unas 100 UA. Incluso la fecha no se han hallado evidencias de su existencia. Hace poco ha circulado en diversos foros digitales el rumor de que Nibiru, además conocido como el “mundo X” o la “estrella negra” se está aproximando a la Tierra y que inclusive cruzará el 2011 por completo la órbita elíptica de nuestro mundo. Hay la hipotesis de que Nibiru es una especie de mundo escondido en el interior de nuestro sistema solar o que, de hecho, se trata de una estrella enana que acompaña a nuestro Sol y que traspasa el sistema solar cada 3,600 años, causando masivos disturbios geológicos y magnéticos en los campos de la Tierra.
Este ciclo se marca a partir del instante en que Nibiru rebasa la separación que separa a nuestro mundo del sol, etapa que supuestamente ya ha comenzado y que se extenderá incluso el 29 de febrero de 2012, luego de una duración de 163 días. en cambio, el clímax se empieza a gestar a partir de que Nibiru atraviese la elíptica de la Tierra. Nibiru es un supuesto mundo cuya existencia fue propuesta por Zecharia Sitchin, y cuya teórica existencia se ha popularizado enormemente entre los ufólogos. conforme con Sitchin, la existencia de Nibiru la dedujo después de interpretar viejos textos escritos por los sumerios, los cuales, además, confirman que la casta humana fue visitada por grupos alienigenas que viven en este mundo, el cual se mantiene escondido en el interior de nuestro sistema solar, razón por la cual ha pasado desapercibido a la mirada de el saber. Los antecedentes de Nibiru datan desde la era de los sumerios, entre quienes el término se usaba para designar un lugar de transición o un cruce de caminos. En el interior de la mitología de Babilonia, Nibiru era la estrella de Marduk, la deidad que regía el universo. Inclusive, aparentemente, hay toda una tabla impresa con redacción cuneiforme que alude a este cuerpo astral: “Nibiru se ubicaba en el pasaje que unía a la tierra con el firmamento pues todos, tanto arriba como abajo, preguntaban a Nibiru si no lograban localizar este pasaje. Nibiru es la estrella de Marduk que las deidades en el firmamento hicieron que fuese evidente. Nibiru representa una marca en llegar al punto de transición”.

Pero regresando a los rumores que confirman que Nibiru se aproxima hacia nuestro mundo, estas especifican que hoy en dia la NASA esta rastreando a una “estrella negra” bajo el nombre del cometaLeonid Elenin y cuya conjunción con la Tierra y el Sol se espera para los próximos años. Y el supuesto cambio de los polos en la Tierra en verdad se debería a la influjo de esta la estrella enana marrón, Nibiru. Y de confirmarse las versiones catastrofistas alrededor a este fenómeno astrológico, podríamos enfrentar una serie de disturbios que alterarían significativamente las leyes físicas alrededor nuestro mundo. Las cuestiones del millón son: ¿podría haber en el sistema solar diferentes mundos, incluso no descubiertos? ¿Es factible que exista el mundo X? Cuando la Unión Astronómica Internacional votó para degradar a Plutón a la categoría de mundo enano en 2006, establecieron tres criterios para definir qué es un mundo: debe orbitar alrededor del Sol; su gravedad debe ser bastante como para modelarlo con una figura casi esférica; y debe ser suficientemente masivo como para tener una órbita “limpia”, sin interferencias remarcables. Plutón no cumplía el tercer criterio. Se entiende que es uno de los demasiados objetos del Cinturón de Kuiper, helados cuerpos más allá de la órbita de Neptuno. Varios objetos del cinturón viajan en órbitas exageradamente alargadas alrededor del Sol. Diferentes tienen órbitas irregulares. “Estos pueden ser signos de perturbación de un objeto masivo distante“, señala Robert Jedicke, investigador de la Universidad de Hawai.
Claro que su opinión no tiene consenso general. Una temprana migración de los mundos gigantes además podría aclarar estas misteriosas órbitas. Durante los últimos años, grandes regiones del firmamento han sido rastreadas en la búsqueda de objetos y se toparon más de 1000 objetos del Cinturón de Kuiper. Pero estos investigaciones de grandes áreas sólo pueden detectar grandes y relucientes objetos. Los investigaciones que pueden localizar objetos menores envuelven sólo pequeñas áreas del firmamento. Un objeto del tamaño de Marte, a una separación de, por decir, 100 UA, sería tan débil como complicado de ver. Esto podría cambiar pronto. En diciembre de 2008, se vio el primer prototipo de Pan-STARRS. Pronto, cuatro telescopios equipados con las cámaras digitales más grandes del planeta buscarán en el firmamento todo lo que se mueva. Su propósito principal es rastrear asteroides peligrosos para la Tierra.  Pero los cuerpos del sistema solar exterior no escaparán a sus observaciones.

Jedicke y su equipo están desarrollando software para detectar automáticamente objetos con Pan-STARRS. Este nuevo telescopio ha comenzado a explorar virtualmente el sistema solar exterior, y ya está consiguiendo descubrimientos. El primer telescopio del Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System (Pan-STARRS) ya ha descubierto 10 cuerpos en el Cinturón de Kuiper. conforme a su brillo, los objetos recién descubiertos varían en tamaño desde 300 a 500 km. “Estamos emocionados de que Pan-STARRS esté empezando a localizar estos objetos“, comentó el astrónomo Mateo Holman, del Smithsonian, que dirige el Plan del Sistema Solar Exterior Pan-STARRS-1.”Esto tan sólo es la punta del iceberg de los descubrimientos de Pan-STARRS“, añadió. El descubrimiento de un mundo más lejano sería un acontecimiento extraordinario. Su presencia podría ser explicada por la fusión de grandes objetos y su posterior expulsión por la gravedad de los mundos gigantes. ¿Podría ser el Mundo X una enana marrón? Resulta complicado de creer esta posibilidad. Una enana marrón es menor que una estrella y mayor que un mundo. Se trata de objetos cuya masa es menor que la necesaria para sostener la fusión. Estos objetos nacen calientes, dado que se forman, como los astros, de una nube de gas y polvo. El proceso genera tanto calor que inclusive una enana marrón puede tener fusión en su núcleo. Al menos por un tiempo. Pero no pueden mantener esa fusión y se apagan. Una enana marrón madura brilla en infrarrojo. Tiene una temperatura de entre 1000 y 2500 grados Celsius, por lo que arroja muy poca luz evidente. Gliese 229b es un ejemplo de enana marrón. Eludió su detección incluso 1995. Brilla con una magnitud 25 en luz evidente. Gliese 229b se encuentra a 18 años luz de separación. Un mundo X que fuera similar a esta enana marrón, pero que se encontrara en nuestro sistema solar, sería muchísimo más reluciente, con una magnitud 2.
se comenta que el mundo X está en una órbita que lo trae cerca del Sol cada 3600 años (al igual que las creencias sumerias en relación a Nibiru). Con el conocimiento de las leyes de la gravedad es posible calcular su separación en cualquier tiempo dado. El conocido astrónomo Phil Plait se cogió el trabajo de realizar los cálculos: En mayo de 2002, el supuesto mundo X tendría que haber estado a una separación similar a la Tierra de la que se encuentra Saturno y tan reluciente como el gigante gaseoso. El pronóstico de que pasaría cerca de la Tierra en 2003, evidentemente no se cumplió. ¿Es posible que exista algún mundo en el sistema solar que incluso no haya sido descubierto? Sí, es posible. Un cuerpo pequeño, más allá de Neptuno, resulta complicado de ver. Un objeto más allá de Plutón, por ejemplo, si es de pequeño tamaño, podría haber escapado a la detección. ¿Por qué se descarta por lo tanto que exista el mundo X? Los reclamos encima del mundo X surgen a partir del texto “The 12th Planet“, de Zecharia Sitchin. El creador dice haber estudiado las tablillas sumerias. Tomando sus historias de divinidades y diferentes mitos como hechos, determinó que estaban en contacto con una civilización extraterrestre que vive en un 12º mundo (los ocho mundos actuales, más Plutón, el Sol y la Luna) en nuestro sistema solar, que pasa por el sistema solar interior cada 3600 años. El mito del mundo X incluye el “cambio de polos” y la “Detención de la rotación de la Tierra“. A  partir del texto ha ido incrementándose el número de seguidores que admiten que efectivamente se trata de una realidad. Una objeción es que si es un mundo 23 veces más grande que la Tierra y pasara por el sistema solar interno cada 3600 años, se supone que ya lo habríamos detectado.

La teoría Némesis surgió en un artículo de investigación publicado en 1984 por R. A. Muller (físico de la Universidad de California, en Berkeley), Piet Hut (físico del Instituto de Investigaciones Avanzados de Princeton) y Mark Davis (Princeton) en la revistaNature, en 1984. Némesis sería, según esta noticia, una estrella oscura y reducida, tal vez una enana marrón, con una órbita decenas, centenas o incluso millares de veces más distante que la de Plutón. Lateoría Némesis es una teoría astronómica que sustenta la posibilidad de que nuestro Sol forme parte de un sistema binario. En este sistema, la estrella compañera del Sol, incluso no descubierta, se llamaría Némesis por los efectos catastróficos que produciría al perturbar periódicamente la Nube de Oort.  En la mitología griega, Némesis (llamadaRamnusia, la ‘deidad de Ramnonte’ en su santuario de esta ciudad) es la deidad de la justicia retributiva, la venganza y la fortuna. Castigaba a los que no obedecían a aquellas personas que tenían derecho a mandarlas y, sobre todo, a los hijos desobedientes a sus padres. Recibía los votos y juramentos misterios de su amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o infidelidad de su amante.
Según esta teoría, nuestro Sol, al igual que el 50% de los equipos de estrellas de la galaxia,  formaría parte de un sistema binario. Su otro foco sería una estrella apagada (o muerta), una enana marrón o un pequeño agujero negro. El supuesto objeto, denominado Némesis por los expertos, orbitaría a entre 1 y 3 años luz de su pareja. Cada 26 a 34 millones de años, Némesis pasaría cerca o entraría en la nube de Oort, desestabilizándola y lanzando lluvias de grandes cometas en dirección al Sol, lo que aclararia la aparente periodicidad de los grandes impactos y las extinciones asociadas, confirmada por el registro fósil y los estratos geológicos de iridio, un metal alienigena. igualmente existen algunas mediciones magnetométricas y diferentes indicios que favorecerían esta suposición. en cambio, el hecho de no haberse registrado un campo gravitatorio asociado a la estrella pone en entredicho dicha teoría. Muller ha llegado a asegurar en alguna entrevista que «si le dan un millón de dólares, descubre a Némesis». En 1985, Whitmire y Matese, de la Universidad de Louisiana del Sur, sugirieron que Némesis podría ser un pequeño agujero negro.

En octubre de 1999, el astrónomo británico John Murray anunció haber descubierto un noveno mundo mientras estudiaba unos cometas en los márgenes del Sistema Solar. Por sus propiedades sería asimilable a Némesis, Según Murray, el nuevo mundo o estrella giraría alrededor del Sol a una separación 1.000 veces más lejana que Plutón, si bien tal teórico descubrimiento no pudo al final ser verificado.  A comienzos de 2000, un equipo de astrónomos de EE.UU. calculó que la estrella oscura, en suceso de existir, podría ser un enana marrón, coincidiendo con las confirmaciones de John Matese, de la Universidad de Luisiana, quien ese mismo año estudió las órbitas de ochenta y dos cometas de la nube de Oort, afirmando que sus órbitas tenían varios elementos insolitos en normal que sólo se podían aclarar por la influjo gravitacional de un objeto de varias veces el tamaño de Júpiter. Según su teoría, el nuevo mundo estaría 30.000 veces más lejos del Sol que la Tierra, y haría su órbita alrededor del Sol en el sentido opuesto al de los diferentes miembros del Sistema Solar.
Murray calculó una órbita que se completaría en unos seis millones de años y estimó su separación al Sol en casi cinco billones de kilómetros. en cambio, tampoco sus tesis han podido ser demostradas. Incluso no se posee el material probatorio bastante sobre la existencia de Némesis, por tanto, sigue siendo un objeto hipotético más del Sistema Solar. Marese y D. Whitmire perfeccionaron sus investigaciones sobre las perturbaciones sobre la nube de Oort (The Astrophysical Journal Letters – 1996). Sus examen de un asociación de órbitas cometarias indican que toda la galaxia juegan un papel en estas perturbaciones. en cambio, P. Weissman del Jet Propulsion Laboratory señala que estos efectos sólo aparecen cuando se toma en consideración un pequeño asociación de cometas, a lo Matese contesta que únicamente pueden ser tenidos en cuenta aquellos cometas cuyas órbitas han sido bien determinadas.  Según Matese, aunque los cometas sólo serían los culpables del 25% de los cráteres de colisión terrestres, son los que proporcionalmente producen los mayores cráteres, de más de 100 km de circunferencia, que son los que ocasionan las extinciones.

Por su parte, R.A. Muller y M. Davis propusieron una espectacular teoría digna de las mejores novelas de ciencia ficción: el Sol podría ser una estrella doble, con una alejada compañera que podría perturbar el cinturón de asteroides cada 26 millones de años y dirigir una lluvia de ellos hacia los mundos interiores del sistema solar. Pero matemáticamente la teoría era inconsistente ya que la órbita de la supuesta estrella sería inestable. Davis puso en contacto a Muller con P. Hut, un especialista en dinámica orbital. Este modificó la órbita de la supuesta compañera del Sol y la puso demasiado más lejos, de modo que los “proyectiles mortales” que nos lanzaría no sería asteroides, sino cometas de la nube de Oort. Pero para que pudiera ser factible y basándose en una sugerencia de J.G. Hills, tuvieron que situar la parte más densa de la citada nube a una separación entre 1.000 y 10.000 UA, cuando normalmente se admite que es demasiado mayor. en cambio, con los números en la mano, cada 500 millones de años y durante un período de 700 mil años, la lluvia de cometas sería tan intensa, que de alcanzar de lleno a la Tierra la convertirían en un auténtico colador, por lo que lo más probable era que la vida haría demasiado tiempo que habría desaparecido en nuestro mundo, si es que alguna vez pudo llegar a crearse… Incluso así, en 1984 dieron a conocer su teoría sugiriendo que suestrella de la muerte, en el suceso de que fuera descubierta, llevase el nombre de Némesis, deidad griega cuyo cometido era el perseguir sin descanso a los ricos, orgullosos y poderosos, añadiendo que si la estrella no era descubierta, sería su propio Némesis.
E.M. Shoemaker, especialista en asteroides, enseñó la inviabilidad de la teoría, lo que no fue obvice para que, en 1984 se iniciara la búsqueda de Némesis, una estrella enana roja que hoy en dia debería hallarse a 2,5 años luz de nosotros. En ese tiempo entraron además en liza D. Whitmire y J.J. Matese sugiriendo que el astro de la muerte podría ser el no descubierto mundo X, que debería orbitar al Sol en unos 1.000 años y que, al igual que debería perturbar a los mundos exteriores, además debería ser afectado por ellos, de modo que producirian la rotación de la línea de las ábsides de su elíptica órbita, perturbando la nube de Oort cada 26 millones de años. Esta teoría quedó descartada en 1989 cuando la sonda Voyager 2 demostró que las presuntas perturbaciones sobre los mundos gigantes por parte de un cuerpo más externo no existen, sino que eran debidas a errores de cálculo. Pese a todo, ¿hay Némesis? De vez en cuando, cada 15 ó 20 años sale en los medios de comunicación la noticia del descubrimiento de algún mundo transplutoniano, que más tarde es desmentida o matizada. La última, es una noticia de la BBC fechada el 28 de septiembre de 1999, indicando que el Dr. John Murray pudo haber encontrado un mundo a partir de las perturbaciones vistas en un asociación de 13 cometas, desviados de sus órbitas por un cuerpo masivo.

Se trataría de un mundo, o tal vez alguna reducida estrella, varias veces más masivo que Júpiter,  y situado a unas 30.000 UA, es decir, en plena nube de Oort o en su parte interna. En estos instantes se hallaría en dirección a la constelación del Delfín y completaría su órbita, retrógrada, en varios millones de años. Delphinus (el Delfín), es una reducida constelación del hemisferio norte muy cerca del ecuador celestial. Fue incluida ya en la lista de Ptolomeo de 48 constelaciones y además figura la parte de la lista moderna de 88 constelaciones aprobadas por el IAU. Delphinus tiene el aspecto de un delfín al saltar y puede ser reconocida fácilmente en el firmamento. Se halla rodeada por Vulpecula (la zorra), Sagita (la flecha), el águila (Aquila), la constelación zodiacal de Acuario, el pequeño caballo Equuleus y al final por Pegaso, el caballo alado. Otra figura de reconocerla es por tener una figura semejante a la de una cometa y debido a que es de pequeño tamaño.
El particular sentido de giro, contrario al de los demás mundos, mostraria que es un objeto errante capturado, o tal vez de paso, por la gravedad solar y que se habría formado en otra parte de la galaxia, seguramente escapado de alguna estrella. El trabajo del Dr. Murray fue mandado a Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y presentado en el DPS de la AAS (American Astronomical Society) en octubre de 1999. Un cuerpo así, excepto por ejemplo que radie una cantidad notable en el infrarrojo, es increible de detectar con telescopios ópticos, pues a tal separación la luz solar es insuficiente para iluminar su superficie. Por su parte, el infatigable John J. Matese además apuntó que había llegado a conclusiones parecidas y mandado a publicar su ensayo en la revista Icarus. La noticia debe ser tomada con las debidas reservas incluso poseer más detalles del hallazgo. Así, Brian Marsden, del Minor Planet Center, se ha mostrado escéptico,  indicando que las presuntas órbitas de los cometas utilizadas en este ensayo son imprecisas,  ya que se basan en pocas observaciones de los mismos. Pero a lo mejor, pese a todo, Némesis hay.

Varios astrónomos hallaron evidencias de objetos semejantes a mundos alrededor de pares de estrella que orbitan juntas -llamadas estrellas binarias-. En una de ellas, el sistema 8D+20 307, expertos de la Universidad de California, en Los Ángeles, la Universidad de Tennessee y el Tecnológico de California, todas en Estados Unidos, detectaron la existencia de mundos con órbitas regulares. Se sabe que al menos el 50% de los astros en el cosmos son binarias, mientras que las solitarias, como aparentemente lo es el Sol, son minoría. Inclusive hay equipos que tienen incluso seis estrellas juntas, en cambio, tener varías no garantiza que el mundo que gira alrededor pueda albergar vida. Para que esto suceda los investigadores calculan que la zona habitable sería un área en la que las variaciones de temperatura de la superficie del mundo oscilen entre O y 100 °C, rango en el que el agua se puede localizar en estado líquido, condición supuestamente indispensable para la vida. En los equipos binarios hay dos situaciones posibles para un mundo: existir y, de darse el suceso, tener agua y vida. En la primera suposición; las dos estrellas están muy próximas una de la otra, como el sistema binario8D+20 307, mientras en el otro los astros están distantes. Este es el suceso de Alfa Centauri, que cuenta con tres estrellas: Alta Centauri A, B y C. Pero esta última es tan reducida y queda tan lejos de las primeras que no afecta al montón. Como son los astros más próximas a nosotros y tienen un tamaño semejante al Sol, han sido gran cantidad estudiadas por los investigadores, que incluso actualmente sólo han hallado un mundo. Anteriormente de entender los equipos binarios, es preciso conocer cómo funciona el nuestro. En este Sistema Solar la zona habitable varía de 0.95 a 1.37 UA, que es la separación entre la Tierra y el Sol, aproximadamente unos 150 millones de kilómetros. La Tierra es el singular mundo en el interior de esta área. La atracción gravitacional que la masa del Sol ejerce sobre nuestro mundo, provoca pequeñas pulsaciones de casi 0.0001 UA en la órbita-.
Andy Lloyd escribió un texto titulado “Dark Star – The Planet X Evidence”. Según él, hay ciertas dudas en relación a las diversas incongruencias y, e veces, contratiempos irresolubles que presenta el mundo Nibiru, del que proceden los “divinidades” alienigenas llamados Annunaki, tal como es explicado en las obras de Zecharia Sitchin. Un mundo que actua como un cometa no parece fácil que pueda sustentar formas de vida parecidas, si no idénticas, a nosotros. Excepto que la vida se mantuviese en el interior del mundo. En comienzo, creemos que la única figura de generar bastante calor para la vida, tal como la sabemos,  sería que existiera  un mundo que orbitara una estrella enana marrón que, a su vez, estuviera en órbita solar. igualmente podría ser que la enana marrón fuese Nibiru mismo, que atravesaba el sistema planetario solar durante su perihelio al lado a su propio séquito de mundos. Pero es  una confirmacion arriesgada, dado el tamaño que requiere una enana marrón.

En 1963 el astrofísico de origen indio Shiv Kumar fue el primero en investigar teóricamente la evolución y propiedades de estrellas de masa muy inferior a las que se conocían por aquel por lo tanto. Sus cálculos corresponderían a lo que hoy denominamos enanas marrones. Kumar denominó a estos objetos enanas negras. El nombre Brown Dwarf fue propuesto en 1975 por la astrofísica Jill Tarter, famosa por ser la portavoz del plan SETI, acrónimo del inglésSearch for ExtraTerrestrial Intelligence, o Búsqueda de Inteligencia Alienigena. Hay discrepancia sobre del uso de los nombres enana marrón oenana café a nivel mundial, aunque en español se ha impuesto enana marrón en su mayor parte. La primera enana marrón verificada fue Teide 1, en 1995, en el telescopio IAC-80 del Observatorio del Teide (en la isla de Tenerife), por un asociación español de astrofísicos pertenecientes al IAC. La enana marrón mejor caracterizada es Gliese 229B, la compañera de menor masa de la estrella Gliese 229. Tiene el tamaño de las enanas amarillas.
sin embargo, parece  gran cantidad probable que la enana marrón  exista. Y seguramente es la estrella binaria en órbita solar que se sobre a la zona planetaria solar cada varios miles de años. Pero actualmente, además, es posible que esta enana marrón  no sea Nibiru, sino sencillamente la estrella central del sistema planetario de Nibiru. Según esto, a la hipotesis de Zecharia Sitchin, le añadiríamos un sistema con una enana marrón. Ello proporcionaría las circunstancias de vida  necesarias si nos referimos a  un mundo o satélite en una órbita proxima a la enana marrón. sin embargo, ni  la enana marrón ni Nibiru  son visibles a sencillo vista desde la Tierra. Según parece, su máximo acercamiento se produce cerca de Plutón, en el llamado Cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno. El mundo que se ve es Nibiru, el más exterior del sistema de la enana marrón. Y aparte de que aparentemente no dispone de las circunstancias para sustentar vida, Nibiru es esencialmente como Sitchin lo explica,  un mundo rojizo que brilla con un aura similar a la de los cometas mientras se mueve por entre los mundos del sistema solar. en cambio, Nibiru se halla además ligado a la enana marrón y no parece que orbite el Sol cuando se observa  desde la Tierra.

Esto  es parte del inconveniente exibido por el Nibiru de Sitchin. Indudablemente fue la primera objeción que puso  el Dr. John Murray, astrónomo inglés creador de un escrito que provee evidencia indirecta de una enana marrón en órbita solar. Él vió las constelaciones por las que pasa Nibiru durante su perihelio y estableció que el cuerpo sideral no orbitaba el Sol, y por lo tanto la hipotesis de Sitchin no sería correcta. Esto implicaba que tal vez la hipotesis  de Sichtin fuese una mal interpretación de textos viejos. en cambio, esta anomalía formaba verdaderamente parte de la hipotesis, por lo que, después de todo, la insolita órbita de Sitchin era correcta. La solución que propone Andy Lloyd cubre una serie de diferentes contratiempos. De hecho, todo parece encajar de forma maravillosa. Nibiru entra en el sistema planetario solar moviéndose hacia atrás en el firmamento, con un movimiento retrógrado. Si observamos el sistema planetario incluso Neptuno y Pluto, al centro del diagrama estaría la binaria Estrella Oscura, que  se mueve alrededor del Sol en una gran elipse que le toma miles de años. Ha alcanzado el perihelio, llegar al punto más cercano al Sol. en cambio, se halla aun a una separación el doble que Neptuno. Esa separación corresponde al cinturón de Kuiper, un área de cometas más allá de Neptuno. Así, la Estrella Oscuraestaría a unas 70-80 UA del Sol en su perihelio. Aun muy lejos para ser vista desde la Tierra.
En Astronomía el movimiento directo o movimiento progrado puede ser definido de distintos formas: Movimiento de rotación de un astro en sentido antihorario, observado desde encima del polo Norte solar;  movimiento de un cuerpo en su órbita , en sentido igualmente antihorario, observado desde encima del polo Norte solar; movimiento de Oeste a Este de un astro en la esfera celeste, observado mirando hacia el Sur. Tal es el movimiento mensual de la Luna, desde el hemisferio Norte. Sale por el Este en fase creciente, y aproximadamente dos semanas después luce en el Oeste en su fase llena, describiendo un movimiento antihorario desde mencionado hemisferio. Movimiento retrógrado es el opuesto al directo. Tal es el movimiento diurno del Sol, desde es Oriente hacia el Occidente, en sentido horario, asimismo desde el hemisferio Norte. Podemos definirlo como: La rotación de un cuerpo en sentido horario, observado desde encima del polo Norte solar; el movimiento de un cuerpo en su órbita , en sentido horario, observado desde encima del polo Norte solar, el movimiento de Oriente a Occidente de un astro en la esfera celeste, observado mirando hacia el Sur.

De los mundos del Sistema Solar sólo dos tienen rotación retrógrada: Venus y Urano. La inclinación axial de los cuerpos con movimiento retrógrado es mayor de 90º. Así, Venus está inclinado 177,36º respecto a su órbita, y Urano 97,86º. El movimiento directo y retrógrado están definidos considerando una determinada posición del observador (desde encima del polo norte solar), y para una determinado sentido de su visual (mirando hacia el Sur). Por lo tanto un movimiento será directo o retrógrado con independencia del observador. Otra cosa es que sea apreciado por él en sentido horario o antihorario. Así, el movimiento orbital de la Luna es directo tanto en el hemisferio Norte como en el hemisferio Sur, pero en aquél será antihorario, y en éste horario. Análogamente, el movimiento diurno del Sol –retrógrado-, será horario para un observador del Norte, y antihorario para otro del Sur. Digamos quedirecto o retrógrado son el verdadero sentido del movimiento, mientras que sentido horario oantihorario es circunstancial, dependiente de la posición.
 
El años 2004, expertos auspiciados por la NASA han descubierto el objeto más distante en la órbita del Sol. Es un enigmatico cuerpo tipo mundo, que está tres veces más lejano de la Tierra que Plutón.  “El Sol aparece tan pequeño desde esa separación que podría ocultársele por completo con la cabeza de un alfiler”, dice el Dr. Mike Brown, del Instituto de Tecnología de California (Caltech), en Pasadena, California, maestro de astronomía planetaria y jefe del equipo de investigación. El objeto, llamado Sedna (o Xena) en honor a la deidad Inuit de los océanos,  de la mitología esquimal, se encuentra a 13 mil millones de kilómetros  de separación, en los confines del sistema solar. Esta es, quizá, la primera observación de la nube de Oort, un sitio muy distante donde se localizan pequeños cuerpos helados, y que origina los cometas que cruzan por la Tierra. Diferentes propiedades notables de Sedna son su tamaño y su color rojizo. Después de Marte, es el segundo objeto más rojo en el sistema solar. Se calcula que Sedna es aproximadamente tres cuartas partes del tamaño de Plutón. Sedna es, sin duda, el objeto más grande hallado en el sistema solar desde el descubrimiento de Plutón en 1930.

La Estrella Oscura orbita al sol de forma similar a como lo hace el resto de los mundos; hacia adelante. Aparentemente siempre ha orbitado al Sol. La órbita en sentido normal está en armonía con el descubrimiento de Sedna, que además tiene un desplazamiento orbital hacia adelante. Ello implicaría que hay una relación entre las órbitas de Sedna y laEstrella Oscura, quizá de resonancia orbital. De hecho, el movimiento de una enana marrón a través del cinturón de Kuiper hacia el perihelio, aclararia gran cantidad de las aparentes anomalías. conforme al mito, existen 7 mundos en el sistema de la binaria Estrella Oscura. Andy Lloyd sugiere que uno de los mundos interiores es similar a la Tierra y habitable. Su temperatura es cálida  debido a su proximidad a la enana marrón, iluminada por su muy apagada luz rojiza. Los mundos orbitan a laEstrella Oscura en movimiento hacia adelante, de acuerdo con la formación inicial del sistema binario hace 4.600 millones de años atrás. Orbitan a laEstrella Oscura en un tiempo considerablemente menor del empleado para volver al perihelio solar. Aun el mundo más exterior, que cruza el cosmos de los mundos solares exteriores, se mueve más rápido que la Estrella Oscura.
El resultado es que, aunque la Estrella Oscura y su mundo más exterior se desplazan en verdad en movimiento hacia adelante, desde llegar al punto de vista de un observador en la Tierra al mundo exterior se le ve moverse en retrogradación a través del firmamento. Esto aclara una anomalía de larga data. Ese mundo exterior, es Nibiru. Puede ser contemplado desde la Tierra como un cometa planetario. Pienso poco probable que se acerque tanto como para llegar incluso el sistema planetario interno; sería perturbado por la gravedad solar. Pero sería evidente aun desde más allá de Júpiter por el aspecto de varios hielos volátiles de la superficie; sería como un vasto cometa aun a una separación tan grande del Sol. Su separación de perihelio sería variable en cada distinto pasada por su ubicación en su propia órbita alrededor de la Estrella Oscura (así que, aquí mi opinión es necesariamente ‘ball-park’). En ocasiones habría una inmejorable yuxtaposición entre su propio perihelio y el de la Estrella Oscura, en una línea con el Sol. Diferentes veces estará en el lado contrario de la Estrella Oscura durante el perihelio binario. Así que el retorno de Nibiru variará necesariamente al igual que su posición celeste y su brillo relativo. Quizá esta es la razón del porqué se sabe tan poco de la apariencia transitoria de su cuerpo.

Otro detalle notable es el hecho que Nibiru no está girando alrededor del Sol. Parece venir hacia el Sol y de repente velozmente retrocede sin haber atravesado una gran porción del firmamento. Esto aclara el raro asociación de constelaciones que traspasa (el cual quizá varía de tránsito en tránsito), además de corto lapso durante el cual se puede ver a Nibiru. Aunque la Estrella Oscura se tomara centenares de años en cruzar el perihelio, el tiempo durante el cual Nibiru sería evidente desde la Tierra sería corto; quizá semanas o meses. Es posible que haya inclusive más de un tránsito evidente durante el perihelio de la estrella binaria. De cualquier modo, este escenario abre un cumulo de posibilidades nuevas. El plan que un mundo de la Estrella Oscurasea nuestro ‘Mundo X’ implicaría que Nibiru debería orbitar a unas 60 UA de la Estrella Oscura (y esto puede variar además si su órbita es elíptica alrededor de la binaria paterna). Pero fue descubierto un nueva precedente en la apariencia de un mundo grande, visualizado a similar separación de una Enana Café conocida por los astrónomos como ‘1207’.
La imagen del Hubble (imagen izquierda) muestra el mundo (en rosado) cerca de la estrella paterna (centro). De modo que no resulta complicado extrapolar una situación similar para nuestra binaria Estrella Oscura, con Nibiru como el mundo acompañante. Este hallazgo me ha encendido el pensamiento. Se presenta con el potencial de una solución de 3 cuerpos para la configuración orbital. asimismo. Conocemos que fuera de un Mundo X conocemos que esencialmente hay 3 cuerpos notables; la Estrella Oscura y dos mundos mayores en órbita (los 5 restantes aparecen como cuerpos menores). Los dos notables son Nibiru a ~60 UAs de separación y el PlanetaHogar demasiado más cerca de la Estrella Oscura misma. ¡Y estos cuerpos sumados a los 9 mundos conocidos del sistema solar nos llevan a 12 mundos, el cual parece más cerca del escenario sumerio de 12 mundos planteado por Sitchin mismo! Esta imagen muestra el sistema solar de acuerdo a mi escenario con la Estrella Oscura: (de izquierda a derecha) El Sol, Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Pluto, la Estrella Oscura binaria, el PlanetaHogar, y Nibiru.

Diferentes aspectos del mito alrededor de Nibiru se hacen más comprensibles con esta teoría. En su texto clásico “El Molino de Hamlet”, Giorgio de Santillana y Hertha von Dechen exploraron la enigmatica naturaleza de Nibiru en 1969, y mostraron que, en ese tiempo, ninguna hipotesis académica explicaba apropiadamente su naturaleza celeste. No ha cambiado demasiado desde por lo tanto, excepto claro, por los libros de Sitchin. He aquí lo que Santillana y von Dechen tienen que decir sobre lo que el nombre Nibiru significa de verdad: “El claro concepto de ‘nibiru’ es el ferry, el ferryman (Caronte, el barquero), vado – es el precio que uno debe pagar para atravesar el río – desde eberu incluso “el cruce”. El “Mundo del Cruce” es por lo tanto, un carguero de razas. Esto poseía poco sentido incluso actualmente porque implicaría que Nibiru traslada pasajeros de un lugar a otro. Este punto jamás fue aclarado por Sitchin, quién insiste que Nibiru era el planetahogar de los Anunnakis. en cambio, con nuestra nueva óptica, el concepto dentro del nombre “ferry” se aclara tanto como un cristal.El tránsito de la Estrella Oscura alrededor del Sol en el perihelio es incluso un suceso muy lejano. Lo más cercano, la Estrella Oscura está incluso al doble que Pluto en lejanía. Para encontrarse con la Estrella Oscura un viaje demoraría demasiados años en el cosmos, con el riesgo de perder un objeto tan remoto de ver.
Por lo tanto Nibiru actúa como un intermediario. Se sumerge en la zona planetaria del sistema solar y despues vuelve a las nubes cometarias. Puede servir a viajeros espaciales como una piedra de base ideal hacia la Estrella Oscura. Literalmente actúa como un ferry. Existen además diferentes sobretonos simbólicos en esto. Si los Anunnakis son divinidades corporales, por lo tanto su PlanetaHogar es el mitológico Firmamento. Es gran cantidad similar a la Tierra (‘así en la Tierra, como en el Firmamento’, ‘como es arriba, es abajo’, etc). El mito del Ferryman que viene a recoger a los difuntos para llevarlos al Planeta Sumergido podría adquirir nuevo concepto a la luz de esta nueva teoría. Otro punto discordante en el modelo de Sitchin es el hecho que se dice Nibiru se mueve por el firmamento en un ángulo de 30º a la eclíptica, casi el doble de la inclinación de Pluto. en cambio, un cuerpo planetario de regular tamaño moviéndose a través del sistema solar con un ángulo tan extremo al plano de los demás mundos, con el tiempo sería provoca de caos en sus órbitas. A esto se le llama el efecto Kozai, lo que se ha convertido en un vasto dolor de cabeza para mí en los años recientes. Una vez más, esta nueva teoría nos permite circunvalar este inconveniente, dado que la Estrella Oscura no se mueve en el interior de la zona planetaria del sistema solar para nada. en cambio, Nibiru, su mundo exterior, sí lo hace, y Sitchin parece razonablemente claro en relación a su ángulo de inclinación según los textos que ha estudiado.

Parece que los mundos interiores de ambas estrellas binarias (el Sol y la Estrella Oscura) deberían permanecer tal como fueron creados; relativamente en el mismo ángulo del plano del disco original proto-planetario. Billones de años de interacción entre las periferias de este par de equipos separados, habrían en cambio, generado caos y perturbamiento entre varios de sus mundos exteriores. En el suceso del Sol, Plutón se halla nitidamente perturbado, al igual que demasiados de los cuerpos hace poco descubiertos más allá de él. igualmente parece que Nibiru se ve similarmente afectado, al lado con cualquiera del propio séquito cometario de la Estrella Oscura en su cosmos. Esto significa que el arco de firmamento evidente de Nibiru bien puede ser observado transitando con una inclinación relativamente abrupta, en reflejo de este ángulo a la eclíptica. en cambio, la Estrella Oscura se puede mover siguiendo un camino más acorde con los diferentes mundos solares. El resultado final de esto es que podemos predecir muy poco sobre de la ubicación de la Estrella Oscura a partir de los tránsitos observados de Nibiru.
De cualquier modo, esto es lo que siempre he sentido visceralmente. Tiendo a pensar que la Estrella Oscura yace cerca de la eclíptica, y aun favorezco el área alrededor del Sagitario como su ubicación actual (cerca del afelio). Esto es porque la “línea de visión” del perihelio es la zona Duat, alrededor de Sirio y Orión. Sagitario está opuesto a esta región en la eclíptica. Pero esta es sólo mi opinión. Diferentes difieren. Si mi teoría aquí es correcta, por lo tanto todos los esfuerzos para deducir la posición de la compañera binaria del Sol y su propio sistema de mundos van a chocar con el fracaso. Sencillamente existen demasiados y complicados factores en juego. Esta nueva teoría es excitante y elegante. Por supuesto me significa una completa re-escritura, pero esa es la naturaleza del progreso. Este es un ensayo evolucionante, como bien podría decir el saber de sí misma.

Hercólubus (más correctamente Hercóbulus) es un mundo ficticio creado en la segunda mitad del siglo XX seguramente por el médium y abogado brasileño Hercilio Maes (1913-1993). Varios astrólogos han profetizado que Hercóbulus se estaría acercando al mundo Tierra y sería el causante del fin del planeta el ya pasado 11 de agosto de 1999. Después del fracaso de la profecía en 1999, el lejano mundo ha reaparecido aprovechando el supuesto próximo fin del planeta maya el día del solsticio de diciembre de 2012. Hercóbulus se encontraría en un supuesto sistema solar llamado Tilo, que estaría acercándose a la Tierra. El escritor colombiano V.M. Rabolú, creador de “Hercólubus o Mundo Rojo”, citó datos pretendidamente astronómicos que considera de relevancia para poder tener en cuenta la supuesta amenaza de Tilo. Entre estos datos estaría su tamaño, 6 veces mayor que Júpiter  y que la acción de su enorme campo gravitatorio sería el productor de una gran apocalipsis. Asevera que Hercóbulus se encuentra aproximadamente a 500 UA de la Tierra y que cuando se acerque incluso 4 UA de la Tierra, generará una apocalipsis. asimismo mencionaba que en 1999 ya se observaría el mundo como una gran estrella al amanecer.
Según Rabolú, Hercóbulus habría pasado por la Tierra hace unos 13 000 años, destruyendo la antigua civilización de la Atlántida. “Hercólubus, o mundo rojo”, ha despertado curiosidad en demasiados seguidores de las filosofías pertenecientes a la corriente New Age. en cambio, todo parece indicar que carece de base científica. Rabolú, seguidor de la doctrina gnóstica pregonada por el ya fallecido Samael Aun Weor, sostiene que el objetivo de la aproximación del supuesto Hercóbulus es la purificación del aura terrestre. Un mundo gigante que se estuviera acercando a la Tierra, quedando a unos 600 millones de Km de la Tierra, sería evidente desde la Tierra. Un cuerpo 6 veces mayor que Júpiter sería muy reluciente en el firmamento nocturno. Tratándose de un mundo gaseoso, cabría pensar que su atmósfera quizá estaría compuesta de hidrógeno y helio y tendría propiedades parecidas a un Júpiter «sextuplicado»; por lo tanto su albedo además sería similar al de Júpiter, y por tanto reflejaría la luz del Sol con similar intensidad. Por lo tanto, si Hercóbulus estuviera tan cerca como Júpiter (que dista a unos 778 millones de km del Sol), brillaría a una magnitud casi 3 veces más reluciente que Venus. Si estuviera a unos 10 millones de km, su tamaño aparente sería monstruoso.

Hercolubus se supone que es un mundo enorme que pertenece a un sistema solar llamado Tylo. Hercolubus con su grandes dimensiones y sus parámetros orbitales causaría  enormes catástrofes en la Tierra. No es que Hercolubus vaya a chocar contra la Tierra, sino que su trayectoria lo llevaría a las proximidades de la órbita terrestre y será la acción de su enorme campo gravitatorio sobre nuestro planeta lo que desencadene la destrucción total de la corteza terrestre y de esta Sociedad. Hercolubus será elApocalipsis para todos nosotros.  Se compone de la estrella Tylar alrededor de la cual giran los mundosHercolubus, PhemaEpsilónHegamaTylon y Lylio . Es un sistema solar comparable al nuestro y se está acercando a una gran velocidad hacia la Tierra, por lo que en un futuro próximo provocará terribles cataclismos en nuestro mundo. Es complicado hacerse una idea de cómo es este mundo que nos amenaza leyendo sólo un texto.
De todos modos, se asevera que hace más de 30 años que los astrónomos conocen la existencia de este mundo y del sistema solar Tylo. Cuando ya se vea a sencillo vista no podremos hacer nada. Hercolubus afectará terriblemente a la corteza terrestre. Se sabe que hay un agrietamiento de la misma provocado por diversas causas naturales. Tiene una longitud de unos 90.000 Km., con una anchura media de 40 Km. y una profundidad promedio de 2,5 Km., y se extiende por toda la superficie terrestre aunque estas grietas son más frecuentes en el océano Pacífico. En varios zonas la rotura de la corteza ha llegado ya incluso llegar al punto de poner en contacto directo el magma ígneo del interior de la Tierra con el agua del mar. Las enormes cantidades de vapor de agua producidas están presionando a las capas geológicas superficiales, causando su progresiva desestabilización, y un aumento de los terremotos y de la actividad volcánica. Lamentablemente esto ya ha empezado a producirse. La oleada de terremotos de 1999 fue una muestra de esto.

Conforme Hercólubus se vaya acercando a la Tierra su colosal fuerza de atracción gravitatoria atraerá al magma fundido hacia la superficie terrestre aumentando extraordinariamente el número e intensidad de terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, etc., que alcanzarán magnitudes jamás anteriormente observadas por esta Sociedad. En el máximo de su proximidad se producirá el desastre final, un verdadero Apocalipsis mundial: el vuelco de los ejes de rotación de la Tierra. El ecuador se convertirá en polos y los polos en ecuador y los océanos, expulsados violentamente de sus lechos por estas fuerzas cósmicas, sumergirán al mundo entero. Hercólubus además alterará el clima terrestre favoreciendo la aparición del “El Niño“. Este es un calentamiento periódico de las aguas del Pacífico que cambia todo el clima del mundo produciendo sequía e inundaciones, hambre y plagas, incendios, plagas y huracanes a escala mundial. La autentica provoca del calentamiento de la colosal masa de agua del Pacífico ecuatorial, responsable de estos fenómenos, es el contacto de las rocas fundidas del interior de la Tierra con el agua del océano a través del agrietamiento terrestre ya comentado anteriormente. El progresivo acercamiento de este enorme mundo aumentará este contacto entre el fuego y el agua y, en consecuencia, el desequilibrio térmico del clima mundial con estas fatales consecuencias