CECAELIA

CECAELIA

12 abril, 2019 Desactivado Por Sandra

Cecaelia. Imagen de Mariia Loniuk

La cecaelia es un ser marino cuya parte superior es similar a la de un humano, normalmente una doncella, y la inferior a la de un pulpo.

Son además llamadas “pulposirenas” u “octosirenas” haciendo mención a su comparable con las sirenas y los tritones, con los que comparten hábitat y algunas costumbres, aunque se trate de razas completamente diferentes.

LAS BRUJAS DEL MAR

Es habitual confundir a las cecaelias con las brujas del mar ya que estas últimas además tienen el aspecto de una doncella pulpo. en cambio, son numerosas las diferencias que existen entre ambas, empezando por el aspecto externo.

La parte superior de las brujas del mar es, precisamente, la de una bruja con pelo enmarañado y rostro diabólica. Son crueles y caprichosas y no dudan en hacer alarde de este carácter cuando se localizan con pescadores o con diferentes animales marinos.

Viven en cualquier zona con agua: mares, ríos o inclusive lagos, mientras que las cecaelias prefieren las aguas saladas de los mares.

Otro punto que las diferencia es el número de patas y el tamaño de su cuerpo: las cecaelias presentan 8 patas y su longitud es muy similar al de un ser humano alto, en cambio, las brujas del mar sólo tienen 6 patas y pueden llegar a ser gigantescas, tanto, que suelen ser confundidas con un kraken desde la separación. Usan sus enormes tentáculos para escorar barcos o dejarlos a la deriva por sencillo diversión.

CECAELIABruja del mar. Imagen de Guillem H. Pongiluppi

Estas horribles brujas manejan dos elementos: el agua y el aire, por lo que son capaces de provocar tormentas, generar vendavales e influir en las mareas. Varios marineros, conocedores de estas capacidades, llegan a pactos con las brujas para conseguir que su navegación sea tranquila y no se vea afectada por la meteorología, a cambio, ellas consiguen aumentar sus riquezas y tesoros.

LA CECAELIA

Las cecaelias suelen tener el torso, los brazos y el cara de una hermosa doncella rubia o de cabello plateado. En lugar de extremidades inferiores tienen 8 poderosos tentáculos cuyo color puede variar del rosa al morado. Debido a ellos consiguen una enorme fuerza y agilidad, sobre todo cuando bucean y nadan.

Los tentáculos de una cecaelia son en sí mismos un órgano sensorial. Si los extiende y los coloca en modo “escucha” consigue detectar vibraciones y movimientos inclusive a varios centenares de metros. De esta figura puede tener un mapa mental de todo lo que acontece a su alrededor: animales cercanos y lejanos, tamaño y velocidad de los mismos e, inclusive, hacia dónde se dirigen.

Una cecaelia es un ser amable y sereno que extraña vez entra en conflicto por propia voluntad, en cambio, si se ve perseguida o amenazada puede expulsar una nube de tinta negra que facilite su huida.

Esta nube puede alcanzar incluso 20 metros y durar más de un minuto. En ese tiempo el agua se torna viscosa y densa y no hay posibilidad de ver nada, aunque se tenga una visión especial para la oscuridad. Las cecaelias se mueven con tanto sigilo que es complicado verlas venir y, demasiado menos, verlas huir cuando expulsan el chorro de tinta.

LA SOCIEDAD DE LAS CECAELIAS

Son entes amistosos pero solitarios, por lo que no suelen encontrarse en grandes grupos. Lo habitual es que se muevan solas o en pareja y, más extraña vez, en familias de 3 o 4 miembros.

Viven unos 60 años y prefieren hacerlo en zonas agradables y delicados, como los arrecifes de coral y, a ser posible, en aguas cálidas. Para ello eligen zonas costeras donde, además, pueden sociabilizar con los humanos.

Es habitual que las cecaelias disfruten de algunas temporadas fuera del mar, puesto que no precisan estar sumergidas continuamente para sobrevivir. Cuando desean pasar desapercibidas entre los humanos usan largos vestidos que envuelven por completo sus tentáculos aunque, en ocasiones, pueden quedar en evidencia ya que sus movimientos en tierra se vuelven más torpes y pesados.

CECAELIACecaelia. Imagen de Schin Loong

Una cecaelia siempre intentará intercambiar con los humanos objetos de valor; ellas suelen aportar joyas de perlas y coral, mientras que obtienen objetos relucientes imposibles de conseguir en el mar, como el cristal y los metales pulidos.

Son entes nómadas y raramente permanecen más de un año en el mismo lugar. Para transportar sus posesiones domestican animales marinos, sobre todo a las rayas, con las que suelen viajar a través de los océanos.

 

La entrada CECAELIA se publicó primero en Mundo oculto.