El mito del Coco.

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El Coco es una figura ficticia y mundialmente conocida, es una de las formas más tradicionales utilizadas por los adultos para inducir el miedo en un niño, con el fin de asociar a este monstruo ficticio a la obediencia del menor en relación con la orden o el consejo de un adulto.

Desde la era de las Cruzadas, la imagen de un ser abominable ya era utilizada para generar miedo en los niños. Los musulmanes proyectaban esta figura en el soberano Ricardo Corazón de León, afirmando que si los niños no se comportaban como se esperaba, serían llevados como esclavos por melek–ric (El Coco)

A la voz de “Pórtate bien, si no, melek-ric vendrá a buscarte“.

La imagen de El Coco tiene variaciones según las diversas regiones alrededor de todo el planeta. En Brasil y Portugal usan el término “bicho-papão” (viejo del saco). En los Naciones Bajos el monstruo toma el nombre de “Piet Zwart” (Pedro Negro), que tiene la tarea de llevarse a los niños malos y desobedientes para arrojarlos en el mar Negro o llevarlos a España. En Luxemburgo, se le conoce como “Housecker”, un ente que pone a los niños en un saco y les golpe las nalgas (al igual que lo lees) con un delgado palo de madera.

Según la tradición popular, El Coco se oculta en el cuarto de los niños mal educados, en los armarios, en los cajones y debajo de la cama con el fin de asustarlos por la noche. Otro tipo de Coco aparece en las noches sin luna, este pone a los niños mentirosos en una bolsa para hacerlos jabón. Cando un niño hace algo indebido, debe pedir disculpas y aceptar su castigo, en suceso contrario, según la leyenda, recibirá la visita de El Coco.