Expedientes X rusos: El cementerio del demonio

Expedientes X rusos: El cementerio del demonio

3 abril, 2019 Desactivado Por Sandra

Durante el lapso que el telón de acero permaneció activo, demasiados de los insolitos zonas a lo largo y ancho de la antigua U.R.S.S. donde ocurrían sucesos insolitos permanecieron ignotos para el resto del planeta. Fue a la caída de este, cuando se empezó a recuperar la memoria de estos zonas y a emprender expediciones en su busca.
Uno de esos zonas es un lugar llano y extenso que provoca sobre quien osa profundizar en sus fauces una serie de síntomas que van desde vómitos, dolores por todo el cuerpo, o además un agudo dolor de muelas, no pudiendo permanecer en la region por un lapso prolongado de tiempo.
Pero ahondemos un poco más en su cronica…
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
El sitio se halla en la region de Krasnoyarsk krai, designación administrativa rusa para un área geográfica, en los alrededores del poblado de Kezhma. Un lugar donde los pastores no desean ir. Dicen que este claro mata a los animales que deambulan por el sitio. La primera vez que los medios soviéticos prestaron atención a este sitio fue anteriormente de la segunda guerra mundial, en un artículo del periódico Sovetskoye Priangarye.
En mayo de 1991, el investigador ruso Alexander Rempel* y la Asociación Ufológica de Vladivostok, con Nikita Tomin, como líder de la misma, emprendieron una expedición para encontrar el sitio. se comenta que era en la precisa zona de la taiga donde en 1908 explotó el objeto de Tunguska.
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
Según los expedicionarios, se encuentra no muy lejos del río Kova, afluente izquierdo del gran río Angará. Los ufólogos de Vladivostok conocían la existencia del cementerio del demonio y sabían que los animales que deambulaban por la zona no podían abandonarla jamás, ya que fuerzas invisibles los atrapaban y al final morían, como si se quemaran desde dentro. Cuando un ser humano se sobre al área, sufre –como digo– un raro dolor en todo el cuerpo, vómitos, o además un agudo dolor de muelas, debiendo abandonarlo inmediatamente.
Anteriormente de la política soviética de colectivización forzada de los años treinta, los pobladores de la zona conocían perfectamente el sitio y los efectos que este producía. Desgraciadamente durante la era de la dictadura de Stalin se procedió a destruir una innumerable cantidad de poblados diseminados por toda la Taiga, haciendo que poco a poco ese conocimiento se fuera no encontrando incluso caer irremediablemente en el oscuro pozo del olvido. El singular resquicio físico que quedó del lugar fue una serie de símbolos de aviso inscritos en la corteza de sus árboles, advirtiendo a los visitantes de los peligros a los que se verían expuestos si decidían atravesar aquel umbral.
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
“Después de caminar dos kilómetros en esa dirección –comentó Tomin– nos encontramos con una insolita estructura, en parte derrumbada, colocada justo en el arroyo. El examen enseñó que se trataba de un antiguo molino de agua. Al lado a él, en la nieve, encontramos varios clavos forjados típicos de comienzos del pasado siglo XX. igualmente encontramos un par de clavos contemporáneos, pero estaban gran cantidad viejos, obviamente, alguien intentó reparar el molino hace unos 30-50 años.
Aparentaba raro desde la villa más cercano, situado a cinco o seis kilómetros de separación. El molino fue erigido en la espesura del bosque. Quizá, la gente que vivía aquí pensaron que era un lugar apropiado para su construcción. Dejamos el molino y comenzamos a movernos quebrada hacia arriba. Mirábamos de cerca los árboles nevados, tratando de localizar una contestación a un enigma casi 100 años de edad. en cambio, solo el sombrío silencio de la taiga era nuestro compañero. ”
Al alcanzar la zona no observaron animales ni pájaros dentro del área delimitada. Según las leyendas, el cementerio del demonio no debería tener ningún tipo de flora, pero ellos sí observaron algunas plantas de aspecto mutante. El asociación de Rempel además se abstuvo de ingresar al lugar propiamente mencionado. Encima del claro, observaron una sustancia muy insolita, fantasmagórica, similar a la niebla que no observaron en diferentes zonas aledañas. Sus instrumentos y herramientas además se observaron afectados de forma negativa.
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
Hay que apuntar que la citada expedición había tenido conocimiento del lugar gracias al boletín soviético Tainy XX Veka (Misterios del siglo XX), Moscú, 1990.
Luego encontrarían además un artículo titulado «Mystery of the Devil’s Cemetery» (El enigma del cementerio del demonio) en el periódicoKomsomol’skaya Pravda, del 15 de noviembre de 1987. El creador de esta noticia, N. Savelyev, al comienzo dudaba que el meteorito de Tunguska pudiera encontrarse a unos cuatrocientos kilómetros de la explosión. Los expertos soviéticos pensaban que el objeto estaba en el valle del río Kova. Luego, Savelyev empezó a leer recopilaciones de notas y componentes del asociación de investigación de Tunguska de la estación hidroeléctrica de Bogunchansky y cambió de opinión.
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
Savelyev leyó testimonios fascinantes de los residentes del valle del río Kova. Uno de ellos menciona la descripción que dio un cazador cuando visitó el cementerio del demonio anteriormente de la segunda guerra mundial. El claro que reveló era circular, de unos doscientos metros de circunferencia; el cazador estaba aterrorizado. El suelo no poseía flora y había huesos y cadáveres de animales y aves. Las ramas que colgaban de los árboles encima del claro estaban chamuscadas, como quemadas por el fuego. Los perros del cazador, después de pasar un corto tiempo en el claro, se negaron a comer y se debilitaron.
Expedientes X rusos: El cementerio del demonio
Los miembros del asociación de investigación de Tunguska de la estación hidroeléctrica de Bogunchansky habían organizado una expedición propia en 1984. Se dirigieron hacia el lago Deshembinsky, encima del que varios ancianos contaban historias inverosimiles. Según ellos, anteriormente de la segunda guerra mundial, los hombres mayores iban al lago, pasaban un mes allí en verano y regresaban diez años más jóvenes. La expedición del club se llevó a cabo en marzo, ya que estaban muy ocupados para ir en verano. Fue un viaje muy complicado y tuvieron que atravesar la nieve, árboles caídos y demasiados diferentes obstáculos. Pero consiguieron localizar el lago y tomaron muestras, que se enviaron al centro de investigación del lugar y revelaron que el lago era único por las cualidades curativas del agua.
El jefe del club de investigación, Pavel Smirnov, un avezado explorador de taigas y agrimensor profesional, estaba decidido a localizar el cementerio del demonio. Él y sus amigos recogieron información con demasiado atencion, pieza por pieza. Pudieron revelar que los últimos residentes del lugar se habían ido en los años cincuenta, y sus nietos sabían muy poco al respecto. Pero Smirnov no se dio por vencido; en Taskent, la teoría de un adolescente investigador soviético, el físico Aleksandr Simonov corroboró su investigación.
Decidieron investigar más encima del área y se enteraron de que el depósito de niobio de Chuktukonskoye se encuentraba en el distrito de Boguchansky en Krasnoyarsk Krai, a 120 kilómetros de Kondinsk —la estación hidroeléctrica de Bogunchansky—. Nizhneye Priangarie, territorio del Angará inferior, se encuentra cerca del centro geográfico autorizada de Rusia y está compuesto por cinco distritos en la zona de Krasnoyarsk: Yeniseisk, Severo-Yeniseisk, Motyginsky, Boguchansky y Kezhemsky. Es en esta área gigante de 260.000 kilómetros cuadrados donde se encuentra el cementerio del demonio. Vale la pena citar que en esta zona hay mayor cantidad de oro que en dos Klondike juntas.
El poblado de Boguchany tiene más de 350 años; es posible que Kezhma sea aun más antigua. La zona había estado prohibida para los extranjeros porque Stalin ubicó allí sus infames Gulag.
No se dispone de demasiada información en relación a estas áreas, pero la que se tiene sugiere que se está frente a otra zona anómala. El cementerio del demonio es un área sobre todo alucinante para una futura investigación. Dichos zonas no solo son declarantes de avistamientos de ovnis, sino que además son muy ricos en leyendas y folclore.
Algo que resulta sobre todo interesante aquí es que los viejos pobladores de estos zonas consideraban esos fenómenos como naturales o explicables en el contexto de la cultura vigente en su era.
Posibles causas
Tomin estima que las anomalías del Cementerio del Diablo están conectados con una posible caída de parte del meteorito de Tunguska. Comenta que los pastores se toparon sobre la taiga con una superficie quemada y un agujero en el centro, no lejos del lugar donde pastaba su ganado. El camino fue más tarde trasladado a tres kilómetros ya que temían que su ganado se acercaran a aquel sitio y murieran al caer por el agujero. Pero a pesar de todo esto, las vacas siguieron a pastando por la zona sin evitar el sitio. La mortalidad intensa del ganado obligó a los residentes de las villas cercanos Kostino, Chemba y Karamyshevo a mudarse.
A finales de 1920, un investigador en ganadería llamado Semchenko enseñó interés por el sitio. Lanzó una cuerda con una carga en el extremo de aquel agujero encima del centro de la pradera. La cuerda cayó varias decenas de metros, pero jamás llegó al fondo. Semchenko notó que las aves muertas yacían sólo cerca del agujero, y su carne era de un color púrpura raro.
Hay otra versión que explica este fenómeno. En la década de 1980 Victor Zhuravlev, maestro de física y matemáticas, y miembro del Comité de Meteoritos del Departamento de la Academia de Ciencias de la U.R.S.S., sugirió que un fuego subterráneo se está ardiendo lentamente bajo el citado lugar. Una cuenca carbonífera recorre la zona. En suceso de falta de oxígeno, la combustión de carbón se acompaña de la emisión de monóxido de carbono, gas incoloro e inodoro que es venenoso para los organismos vivos. en cambio, esta hipotesis no aclararia los agudos dolores que sienten demasiados de los afectados
Sea como fuere, lo único que conocemos hoy con certeza es que nuestro planeta es un lugar repleto de zonas y zonas inmersos en un enigma, que tras el paso del tiempo se resisten a desvelar sus misterios.

*Alexander Rempel fue un cientifico afincado en Vladivostok cuyas investigaciones alrededor al estrellamiento de meteorito de Tunguska aparecieron en prestigiosos boletines rusos. A finales de 1994, Rempel dejo de publicar su propio boletín y no volvió a saberse nada mas de este prominente hombre de ciencias (Stone Hill, Paul. “Terroristas Target Rusia Resarces” UFO, p.21

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