El Enigma de “La Maquina del Tiempo del Vaticano”

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El 2 de mayo de 1972 el semanario italiano Domenica del Corriere sorprendía a sus lectores con un insólito titular: Inventada la máquina que imagen el pasado». Era la primera información pública sobre un asunto que activaría la polémica y, entre contradicciones y acusaciones de engaño, acabaría erigiéndose en un enigma que perdura incluso nuestros días.3

¿Qué había de verdad en esa presunta tecnología que permitía ver y escuchar en directo a través del tiempo lo que ya no hay, incluyendo la vida de Jesús de Nazaret?

La noticia era inverosimil. En el semanario Domenica del Corriere se afirmaba que un equipo de doce físicos, encabezados por un monje, había creado un objeto capaz de fotografiar el pasado y que inclusive había registrado la vida entera de Cristo. Y demostraba tan inaudito anuncio con una imagen del cara sufriente de Jesús en la Crucifixión.

Los pilares de este descubrimiento se basan en el conocido comienzo de la física clásica, según el cual «la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma».

El inventor del aparato, Alfredo Pellegrino Ernetti, un benedictino, aseguraba haber erigido su máquina basándose en el concepto de que las ondas sonoras y visuales son energía y, por tanto, están sometidas a iguales leyes físicas que la materia.

Igual que desde las partículas más ínfimas se puede recomponer un elemento en su figura primitiva, el objeto sería capaz de acceder a las ondas luminosas y sonoras del pasado, reorganizándolas en iguales imágenes y sonidos que las integraron en su origen.

El 17 de septiembre de 1952, mientras ambos religiosos analizaban la armonía de la musicalidad gregoriana, descubrieron con sorpresa que en el magnetófono se había registrado una nítida voz que Agostino Gemefli identificó como la de su difunto padre. Era la primera psicofonía de la cronica.

Gemefli, fatigado por las largas sesiones de trabajo, había pronunciado de figura mecánica y desesperada una frase invocando la auxilio de su progenitor. No daba crédito a sus oídos cuando, al reproducir la cinta magnética, escuchó: «Yo te ayudo. Siempre estoy contigo». Gemefli insistió en repetir el experimento. No había duda. Era la voz de su padre.

El Cronovisor sería una máquina para ver el tiempo, un mecanismo con el que se podría acceder al pasado en figura de imagen y sonido. Los Cronovisores “sintonizarían” con el tiempo a voluntad del experimentador y guardarían los resultados en los mismos soportes que los vídeos o las grabadoras de audio.m

El suceso del Cronovisor se dio a conocer en el año 1972 por el padre Ernetti que concedió una entrevista al diario italiano “La Domenica del Corriere”, en donde afirmó haber participado en el proceso de esta singular máquina del tiempo.

El rumor se extendiò por todo el planeta. en cambio con anterioridad el padre Ernetti ya habìa dado pequeños detalles en alguna publicaciones. En Julio de 1965 una revista religiosa de Francia “L`Heure d`Etre” y en Enero de 1966, la publicación italiana “Civiltá delle Macchine”, recogieron la noticia pero la poca importancia de esos dos medios hizo que la noticia no fuera tomada en cuenta incluso 1972.

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¿Y TÚ QUE OPINAS DEL TEMA?¿CREES QUE EN REALIDAD ESTA MAQUINA ARROJE IMÁGENES?

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