La enigmatica tumba de Jesús de Nazareth

La enigmatica tumba de Jesús de Nazareth

31 marzo, 2019 Desactivado Por Sandra

Unos de los grandes misterios de la sociedad, es la muerte y todo lo relacionado con ella de la persona más influyente y enigmática de la cronica, nos referimos a Jesús de Nazareth…. Su crucifixión, su tumba y su reencarnación, son misterios que a día de hoy siguen sin resolverse.

Centrémonos en este suceso en el enterramiento de Jesús. ¿Dónde fué enterrado Mesias?. Esa contestación empezó a tomar figura en 1980, cuando se descubrió la tumba de Talpiot o tumba de los diez osarios en el barrio del que toma su nombre al sudeste de Jerusalén. En ella había una serie de osarios, uno de ellos con la inscripción Jesús, hijo de José del que los expertos que la hallaron y la IAA (Autoridad de Antigüedades de Israel) dicen que albergaba los remanentes de Jesús de Nazareth.

desde aquel momento se ha investigado rigurosamente cada uno de estos osarios, la tumba y el terreno donde está ubicada. Se obtuvieron análisis de ADN de los osarios, descubriendo así parentescos familiares directos, por lo que se sabe científicamente que los remanentes humanos que estaban enterrados en estos osarios pertenecían a la misma familia.

Según los Evangelios, el cuerpo de Jesús, después de haber sido crucificado, fue bajado de la cruz envuelto en lienzos perfumados y llevado a una tumba familiar perteneciente a uno de sus discípulos, José de Arimatea.

Las antiguas leyes judías, que siguen vigentes en el presente, establecen que los cadáveres tenían que ser inhumados en el suelo anteriormente del atardecer del día del óbito. Las sepulturas cavadas en roca eran y son consideradas sepulturas “en el suelo”, dado que, en la mayor parte de Jerusalén, el lecho de roca se localiza a solamente unos escasos centímetros por debajo de la superficie del suelo.

La tumba quedó sepultada por un complejo de apartamentos y en 2007 el jefe James Cameron produjo el documental The Lost Tomb of Jesus para Discovery Channel, volviendo a sacar a la luz de nuevo el enigma de esta tumba en una película-documental dirigida por  Simcha Jacobovici que recomendamos ver para disipar ciertas dudas.

Normalmente las sepulturas de la época constaban de dos cámaras. En la primera cámara, la exterior, era depositado el cuerpo del difunto envuelto en un sudario blanco perfumado, y la segunda cámara era destinada para depositar, un año después de la muerte del difunto, sus huesos guardados en un osario.

Lo que se encontró fue la tumba excavada en roca de unos 2000 años de antigüedad que contenía nueve osarios (eran diez, pero uno desapareció. Fue robado y vendido en el mercado negro de antigüedades por algún saqueador de sepulturas), de los que en seis de ellos aparecen tallados o rayados con un punzón u otro objeto punzante los siguientes nombres escritos en un lateral del osario:

Yehshúah Bar Yoshef – (Jesús, hijo de José): Esta inscripción está escrita en arameo. Verdaderamente no aparece la palabra “hijo” pues la inscripción está gastada, pero la opinión general es que la letra “B” señala a la palabra aramea “Bar” que significa hijo. Traducido al idioma español significa “Jesús, hijo de José” y resulta muy extraña.

Mariamne he Mara – (Mariamne, la Señora): Esta inscripción es la única de la tumba que tiene un nombre griego, pero escrito en arameo. Es una figura del nombre “Mariamne”, una versión griega de “María”. De los Hechos de Felipe, una obra apócrifa del siglo IV atribuida al apóstol Felipe (quien, según el texto, sería además el hermano de María Magdalena), que fue hace poco recuperado de un monasterio del monte Athos en Grecia, el maestro Fraçois Bovon (de la Universidad de Harvard) ha determinado que el nombre real de María Magdalena era “Mariamne”. Además, en los Hechos de Felipe y en el Evangelio de María Magdalena, ésta es presentada como apóstol por derecho propio. La inscipción del osario llama a esta Mariamne, “he Mara” que significa “la amargura”, pero también “la Señora”, lo que le atribuiría una gran autoridad y estatus. Basándose en esto, hoy en dia varios revisionistas admiten que verdaderamente la auténtica promotora y fundadora del movimiento de Jesús de Nazaret fue María de Magdala (antigua ciudad Palestina) más conocida como María Magdalena.

en cambio, gran parte de la comunidad cristiana y demasiados historiadores dicen que esto no se sostiene.

Yehudah Bar Yehshúah – (Judas, hijo de Jesús): Esta inscripción escrita en arameo que significa “Judas, hijo de Jesús”. A pesar de las especulaciones no hay ningún escrito apócrifo o canónico, anterior a esta inscripción, que mencione o indique que Jesús de Nazaret tuviese un hijo.

Yosh(e) – (José): Inscripción en hebreo. Este nombre un tanto extraño al parecer una contracción o diminutivo cariñoso del hebreo “Yoshef” (José). El Evangelio de Mateo señala que Jesús tenía cuatro hermanos: Jacob (o Santiago), Judas, Simón y José. En el Evangelio de Marcos, que según la erudición moderna es el más antiguo de los evangelios del Canon, este último, José es llamado en griego ιωση (“Iosē”). Curiosamente, al no escribirse las vocales en el arameo de esa época, bien la inscripción puede ser este nombre. Los religiosos discuten si eran auténticos hermanos, hermanastros, medio hermanos, o primos. Los estudiosos normalmente concuerdan en que todos ellos eran hermanos debido al uso de los términos griegos excluyente adelfoi y adelfai, y no meros primos. Incluso la fecha, la inscripción de “Yosha-Yoshe” que aparece en la tumba de Talpiot es el único ejemplo de este nombre hallado en un osario.

Mar(í)ah – (María-Marah): Esta inscripción está escrita en hebreo. Se estima que es una figura de “María”, un nombre muy conocido en ese tiempo, pero como en hebreo no se escribían las vocales, las letras aquí (MRH) pueden ser el nombre Marah (amargura). Además, de nombres como Mariam, al igual que sucedía con demasiados diferentes, se adoptaron numerosas diferencias. En fuentes literarias cristianas el nombre de la mamá de Jesús siempre fue referido de una forma única: “María” (Versión latinizada del arameo “Mariam”). Localizar una versión latina de un nombre hebreo y escrito con letras hebreas sería muy raro, de hecho, en varios miles de osarios descubiertos solamente han sido encontradas ocho inscripciones de características parecidas.

Matithyahu – (Mateo): Es el nombre original en hebreo del nombre “Mateo”. Ningún escrito apócrifo o canónico, ni el propio evangelio atribuído a Mateo, dicen o indican de modo alguno, que el apóstol del mismo nombre fuera un pariente de Jesús. en cambio, la genealogía del Evangelio de Lucas 3:23-38 sí señala a varios “Matatías” en su familia.

El agrupamiento de estos nombres en una misma tumba resulta único.

Las excavaciones fueron supervisadas por el arqueólogo israelita Amos Kloner. El sepulcro fue explorado por el inspector de antigüedades Yosef Gat, los arqueólogos Eliot Braun y Amos Kloner. Shimon Gibson realizó un croquis de la tumba.

El décimo osario que había en la tumba de Talpiot tenía una inscripción: “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús”. Lo consiguió en 1976 de forma poco ortodoxa un coleccionista, Oded Golan, e intentó venderlo en el mercado ilegal de antigüedades. Un nuevo análisis químico desvelado en un ensayo vincula con rotundidad este osario con el resto de cuerpos enterrados allí.

Pero como suele ocurrir en estos sucesos, demasiados historiadores han sido escépticos desde el primer instante sobre esta hipótesis. Argumentan que no todos los nombres coinciden con los de la familia de Jesús, que nació en Nazaret en el año 4 BC, y tambien la presencia de un hijo de Jesús llamado Judas no se encuentra en ninguna fuente histórica.

En el ensayo realizado por el geólogo Aryeh Shimron se tomaron muestras por raspado de varias zonas del osario de Santiago y de los demás osarios de la tumba de Talpiot. Después se compararon los remanentes de compuestos hallados como aluminio, magnesio, hierro o potasio con más de 30 osarios aleatoriamente elegido por la IAA.

Shimron encontró que había una coincidencia de elementos químicos entre el osario de Santiago y los de Talpiot. La tumba fue sepultada a provoca de un terremoto en el 363 AD y esa tierra y lodo también enterró a los osarios.

Otro apunte en el que se basan los defensores de la teoría de que es el osario de Jesús, es en una cuestión de probabilidad y en errores históricos. El maestro Andrey Feuerverger, matemático especialista en probabilidad de la Universidad de Toronto, calculó que la probabilidad de localizar esa serie de nombres relacionados era de 1 entre 300.000, por lo que tenía que ser obligatoriamente la de Jesús de Nazaret, si además se tenía en cuenta que esa era prácticamente la población de Jerusalén hace 2.000 años.

Si esto es cierto, se reforzaría la hipótesis de que la tumba de Talpiot es la que contiene los huesos de Jesús de Nazaret. La cronica cuenta que José de Arimatea enterró a Jesús en una tumba vacía pero después, su cuerpo pudo haber sido enterrado más tarde en la tumba familiar.

La demostración de que en verdad puede ser la tumba de Jesús, se fundamenta en estadísticas en cuanto a la serie de nombres que aparecen asociados en este enterramiento. Esto ya fué planteado en su día por el propio Jacobovici.

Si se admite que este osario es el de Jesús, significa que en verdad no resucitó y sus huesos, una vez que pasó el tiempo correspondiente, fueron guardados en este receptáculo de piedra. La incógnita y el debate entre partidarios y detractores seguirá ahí.

Además, esto tiraría por tierra la cronica bíblica, y tomarían más fuerza diferentes teorías que hablan del matrimonio de Jesús con María Magdalena, su descendencia y laformación del linaje Merovingio…..

Misterios y Conspiraciones

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