PACTO con el DIABLO ¿Es peligroso hacerlo? ¿Y sabes cómo hacerlo?

PACTO con el DIABLO ¿Es peligroso hacerlo? ¿Y sabes cómo hacerlo?

25 marzo, 2019 Desactivado Por Sandra

Desde el comienzo de los tiempos el hombre siempre ha estado dispuesto a negociar con los divinidades y los espíritus, inclusive con aquellos de naturaleza malvada con el fin de hacer su estancia “terrenal” más llevadera. Pactos y ofrendas para conseguir riqueza, poder, salud, bienestar, placer… o fama. Aunque en la mayoría de los sucesos la entidad maligna solicita el alma eterna de la persona para conseguirle sus peticiones.

El hombre siempre ha temido lo imprevisible de su vida, el poco control que puede ejercer encima del futuro y valorado el presente por encima del pasado y el futuro. No es extraño por tanto que desde los inicios de la civilización y con el propósito de tener lo que se desea gran cantidad personas hayan pactado con cualquier tipo de espíritu maligno, aún con el riesgo de una vida eterna cargada de sufrimientos.

Las personas que tradicionalmente trataban de realizar pactos de este tipo solían creer que Dios les había abandonado y no encontraban alicientes en su vida para continuar, normalmente gente de escasos recursos económicos que cansados de su pobreza decidían pactar con el diablo para llevar una vida de riquezas, individuos que amaban a alguien que no les correspondía o con afán de protagonismo y que no podían tolerar el anonimato de su vida y por consiguiente buscaban además de dinero la fama o cualquier otro tipo de pacto que repercutiese de una figura inmediata en la mejora de su vida terrenal.

Si bien los pactos Satánicos no siempre se daban de esta figura, en ocasiones era el mismo Diablo quien conocedor de la vulnerabilidad de una persona se le ofrecía a terminar con esa vida de sufrimiento prometiéndole una de riquezas y sin ningún tipo de limitación. El Diablo solía presentarse de esta figura tentadora a personas sobre todo ambiciosas pero de corazón puro, su intención era adueñarse con certeza de un alma que siguiendo una vida normal no tenía un destino eterno aún definido.

Una eternidad en el Infierno.
El futuro de alguien que pacta con el Diablo no es muy alentador pues conoce con certeza que deberá sufrir eternamente en el Infierno, esto hace pensar: ¿Como alguien a sabiendas de su destino final en el averno puede pactar por solamente unos años de “felicidad”?

Existen dos posibles razones:

1.- Un asociación de personas pactarían con la intención tras una vida llena de éxitos debido a los beneficios de vender su alma, romper el pacto y traicionar al Diablo tratando de volver a la luz. Así mismo en libros como el Gran Grimorio se habla de llegar obtener los beneficios de los ángeles caídos o demonios siempre bajo la protección de espíritus del bien (ángeles y arcángeles) por medio la amenaza a demonios de enviarles a dichas seres a que les atormenten. en cambio, no resultaría fácil engañar a Lucifer, al fin y al cabo, se trata del Ángel más perfecto de la creación y quizá sea el quien terminaría ajustando el pacto a sus intereses..


2.- La otra posibilidad es que conocedores del valor que otorga su alma el mismo Diablo, inclusive para presentárseles en persona, piensen que este les tiene guardado un puesto de honor en el Infierno

Vender el alma al diablo.

Los rituales para pactar con el Diablo y vender el alma varían demasiado dependiendo de las fuentes. Por supuesto esta no es la web ni yo la persona adecuada para citar partes de ese ritual ni de sus pasos, en su lugar citaré varios de los libros que según los entendidos exponen con mayor detalle los pasos del ritual o pacto por el que se vendería el alma al Diablo:

– El Gran Grimorio está considerado como uno de los libros más autorizados en lo concerniente a los pactos diabólicos. Resulta difícil, como ocurre con todos los grimorios, datar la fecha de su redacción, al no haberse localizado ningún manuscrito anterior a la fecha de su impresión, que ocurrió en el siglo XVIII… Atribuido “oficialmente” a Antonio del Rabino, un mago veneciano que afirmaba haber redactado la obra basándose en textos autógrafos del mismísimo soberano Salomón (Hijo de David y profeta del Antiguo Testamento), en el Gran Grimorio se especifica con detalle como invocar y pactar con Lucifer Rofocal. Consciente de los riesgos que encerraría el pacto con el diablo, el Gran Grimorio incluye toda una serie de cláusulas llenas de dobles sentidos, triquiñuelas y escapatorias, que permitan burlar al diablo cuando éste se presente para reclamar su parte en el pacto. Al fin y al cabo, toda una eternidad de tormentos inenarrables, a cambio de unos escasos años de beneficios componentes, no son un buen negocio para nadie.

Uno de los rituales incluido en el Grimorium Verum (como ocurre en el Gran Grimorio) se dedica sobre todo a la venta del alma al Diablo. Y como en el citado Grimorio, se especifica que los demonios “no dan jamás nada a cambio de nada”, aludiendo a la necesidad de ofrendas  siempre de animales. El Grimorium Verum inicia su primera parte enumerando los tres principales demonios con los que se puede pactar: “Lo primero que debes conocer es que existen tres potencias. Lucifer, Belcebú y Astarot”. Detallando a continuación como han de confeccionarse correctamente todos los elementos y herramientas del ritual: el pergamino virgen, las varas mágicas, el cuchillo de sacrificios, la lanceta, etc.

El Diablo en sus multiples formas puede presentarse y tentar a aquellas almas que dudan ofreciendo bienes componentes a cambio del alma del que pacta.

El Grimorium Honorii Magni (o Texto del papa Honorio el Grande) se ha considerado el más “diabólico” entre todos los Libros Negros, quizá porque, a diferencia de diferentes Grimorios más limitados a la magia cabalística (judía) en esta obra se exponen importantes influencias cristianas, que a juicio de las autoridades eclesiásticas, agravan aún más el carácter blasfemo de la obra. Publicado por primera vez en latín, en Roma, en los años 1629, es conocido sobre todo a partir de una traducción francesa de 1670, y atribuido al papa Honorio III el Grande, sucesor de Inocencio III, que reinó entre el 1216 y el 1227. Según la cita evangélica, Jesús manifestó al primer Papa: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y la puertas del infierno no prevalecerán contra ella y te daré las llaves del Reino de los Cielos y cualquier cosa que atares en la tierra será atada en el Firmamento” (Mateo 16, 18). En esta cita, en la que se sustenta en buena medida la autoridad del Magisterio de la Iglesia Católica, se pretende justificar el supuesto poder del Papa para dominar a los demonios, y para decidir en la tierra cuestiones que afectan también al mas allá.

En España, sin duda uno de los libros prohibidos más famosos, que todavía hoy circula en varios ambientes esotéricos, es el Gran Texto san Cipriano.

Este Grimorio, en el que también se especifica con detalle el ritual de invocación a los demonios y los pasos del pacto satánico, generó todo tipo de leyendas. Entre las meigas gallegas, que “haberlas haylas”, se rumoreaba que existía una copia de este texto legendario encadenada en los sótanos de la Catedral de Santiago de Compostela, en cambio ediciones menores y pedazos sueltos eran atesorados por varios esoteristas gallegos, o del resto de España, como un auténtico tesoro mágico. “El Ciprianillo” todavía hoy es consultado por varios videntes, ocultistas y brujos españoles contemporáneos.

 Rituales santánicos,de Anton Szandor LaVey. Roca, 1975. Como bien dice LaVey, “el culto a Satán no es una exclusiva católica, y en todos las villas del planeta ha existido un Lado Oscuro, y grupos de sublevados al poder que le han rendido culto”. De esta figura, Anton LaVey incluye en su recopilación de “rituales satánicos” ceremonias, por ejemplo, de los Yezidies islámicos, una secta que adora al Sahitán del Corán, y que realiza rituales de sangre en sus tenebrosos cultos; o los Khlysty rusos, vinculados al siniestro Rasputín, y feroces adversarios “satánicos” de la cristiana iglesia ortodoxa.

Prácticas de Conjuro, de Fray Luis de la Concepción, Editorial Humanitas, 1983. En este extenso libro-manual de magia, se detallan distintos formas de invocar a las fuerzas de la naturaleza, espíritus y demonios, incluyendo también las precauciones que ha de tomar el mago en cada suceso.

Consecuencias.

Inclusive varios de los más devotos satanistas, señalan los riesgos que entrañan este tipo de ceremonias. El Pacto Satánico, dicen, no es un juego para curiosos, sino un compromiso para toda la eternidad.

Quien vende su alma al Diablo es víctima de su propia debilidad y ambición, y no vacila para lograr sus deseos en vender su Alma al diablo, sin importarle las consecuencias, sabiendo que en algún instante tendrá que pagar su deuda. Así es que termina no encontrando todo y condenando su Ser, destruyendo su vida y todo lo que más amaba.

El precio de vender el Alma es muy alto; el comprador es implacable y paciente para cobrar y devorar a sus víctimas. La tentación es grande, pero el precio a pagar jamás es barato…

Misterios y Conspiraciones

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