¿Por qué hay cipreses en los cementerios? El mito de Apolo y Cipariso

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A través de los mitos los viejos griegos intentaron aclarar el planeta que los rodeaba. En Mundooculto nos hemos acercado a la explicación que dieron al fenómeno del eco a través de la cronica de una ninfa: Ninfa Eco. La leyenda mitológica detrás del fenómeno o hemos observado cómo trataron de entender la existencia de hermafroditas recurriendo a otro mito: Hermafroditismo: los griegos lo explicaron con el mito de Hermafrodito. En esta ocasión hemos investigado el motivo por el que se plantan cipreses en los cementerios y hemos topado con un bellísimo mito. Acompáñanos a averiguar por qué hay cipreses en los cementerios y descubre el mito de Apolo y Cipariso

¿Por qué hay cipreses en los cementerios?

En la mayoría de países de la cuenca mediterránea y sobre todo en España, uno de los árboles que más habitualmente vemos en los cementerios son los cipreses. La explicación oficial es que se plantaban porque con su altura representaban las plegarias que se elevaban a Dios desde la Tierra por los que habían fallecido. Otro motivo más prosaico es que el ciprés es un árbol que no necesita grandes cuidados, es de hoja perenne y sus raíces pivotantes crecen en profundidad sin perjudicar los muros o construcciones que queden próximas.

en cambio, desde la antigua Grecia nos llega una cronica demasiado más hermosa que trata de aclarar por qué crecen este tipo de árboles en los camposantos; es el mito de Apolo y Ciparisos.

Mito de Apolo y Ciparisos

Anteriormente de contar el mito es necesario apuntar que en la Grecia clásica las relaciones entre un adolescente adolescente, entre 15 y 18 años, conocido como “erómenos” y un hombre adulto sobre la treintena, el “erastes”, y que no pertenecieran a la familia próxima, era una tradición educativa y de formación moral entre la aristocracia. Desde Homero se estimaba un elemento esencial de la cultura griega. Si quieres conocer más sobre este asunto te invitamos a leer el post: La sexualidad en la Antigua Grecia. En el interior de este tipo de relación es donde se enclava la de Cipariso y Apolo.

Apolo y Cipariso, por Claude-Marie Dubufe (1821).

Ciparisos era un bello e inocente adolescente, hijo de Télefo que era descendiente del héroe Heracles. Varios divinidades se enamoraron de él, pero el adolescente únicamente entregó su amor a Apolo. La deidad le obsequió un ciervo de su rebaño sagrado. Ciparisos estaba entusiasmado y no se separaba jamás del animal. Apolo también enseñó al chico el arte de la caza con jabalina y a disparar el arco. Un día que Ciparisos estaba practicando con la jabalina, por error le dio al ciervo equivocado y mató a su querida mascota.

Cipariso, óleo de Jacopo Vignali, (1667-1670)

El adolescente no paraba de gemir y de sentirse enormemente desgraciado, tanto que le pidió a Apolo que le concediera un deseo y la deidad, enamorado, no pudo negárselo. Quería poder llorar eternamente a su amigo muertoApolo lo convirtió en un ciprés y desde por lo tanto es el árbol que se planta en los cementerios, significando el dolor y el duelo.

Tres escenas del mito de Cipariso. Loza dorada, S. XVI