El origen alienigena de nuestra tecnología

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El origen alienigena de nuestra tecnología

No cabe duda que detrás de toda la tecnología electrónica que sabemos, se encuentra un origen ajeno al mundo Tierra, y es que detrás del descubrimiento del transistor, base fundamental de microprocesadores existen insolitos y oscuros orígenes muy seguramente vinculados a tecnología OVNI.

Es como si seres foráneasa la casta humana nos hubiesen entregado concisamente tecnología que a fin de cuentas sirve para mejorar la esclavitud y el control que sufrimos en el presente, ¿es acaso que Consumimos tecnología extraterrestre?

La ficción del transistor podría haber estado inspirada en el ensayo de los remanentes de una nave alienigena estrellada, según afirmó, Jack A. Shulman, presidente de la empresa estadounidense American Computer.

Por su parte, el antiguo cosmonauta Edgar Mitchell encendió incluso más la polémica, al pedir la creación de una comisión de investigación del Congreso de EEUU que averigüe si es cierto que varios estamentos militares y civiles han utilizado tecnología extraterrestre.

Estas sorprendentes declaraciones empezaron a principios de octubre del año 1997, cuando el pequeño y casi desconocido fabricante de ordenadores American Computer Company sugirió desde su sitio web la posibilidad de que el ensayo de los remanentes de una nave alienigena estrellada en Roswell en 1947, o de alguna otra además accidentada, podría haber sido definitivo para el desarrollo del transistor, realizado en 1948 por los doctores Shockley, Bardeen y Brattain, en el Centro de Investigación de Circuitos Electrónicos de los Laboratorios Bell.

No en vano, la base de tales confirmaciones son una serie de documentos y testimonios que, supuestamente, habrían llegado a los culpables de ACC. Esta posibilidad coincide con la apuntada, entre diferentes, por el ex-teniente coronel Phillip Corso en su texto El día después de Roswell, donde asevera que él mismo formó parte del equipo que repartió los remanentes del objeto estrellado en esta población estadounidense por distintos departamentos de Laboratorios Bell.El transistor no sería el singular avance tecnológico inspirado en la tecnología de los OVNIs.

Por otra parte, Edgar Mitchell, piloto del módulo lunar del Apolo XIV y sexto hombre que pisó la Luna, además se ha sumado a la polémica al manifestar su convicción en que varios estamentos militares y civiles han utilizado tecnología derivada de una nave extraterrestre.

Por ello Mitchell, que ha solicitado la creación de una comisión de investigación al Congreso de Estados Unidos para averiguar la verdad, estima que esta tecnología de origen alienigena está en las manos de un gobierno en la sombra que actúa de figura autónoma.

En estas evidencias, la aparición del transistor fue una auténtica revolución tecnológica, ya que suponía algo radicalmente distinto a lo que se estaba haciendo incluso ese instante. Anteriormente de 1947, sólo se utilizaban las válvulas de vacío y los diodos de germanio y selenio, dos elementos que se localizan en la naturaleza. Pero el transistor supuso la aparición de los semiconductores, para los que se emplearon componentes creados artificialmente a base de silicio, trazas de arsénico y diferentes elementos.

Según ACC, entre los remanentes de la nave alienigena estrellada se localizó una serie de avanzadísimos ingenios de energía nuclear, computación y comunicaciones, cuya utilidad estaría incluso hoy por desentrañar.

Pero una de las piezas supuestamente encontradas estaba compuesta de silicio y arsénico y, vista al microscopio, mostraba una serie de circuitos exageradamente complicados. Ese mecanismo podía actuar como conmutador electrónico de alta velocidad y como amplificador, lo que habría inspirado la ficción de los semiconductores.

En un encuentro que tuvo lugar en octubre de 1997 en la universidad de Princeton, culpables de ACC presentaron algunas de las presuntas evidencias de este hallazgo. Entre ellas destacaban una serie de libretas fechadas en 1947 y originarios, según ellos, de los propios Laboratorios Bell, que contienen órdenes ejecutivas de los jefes de esta empresa para el examen de la tecnología secreta hallada en “un objeto desconocido”, al igual que dibujos de un raro objeto y registros originarios de un abogado o abogados de dicha empresa.

igualmente hay una breve filmación que realizó un aficionado, John Alaimo, de una insolita nave, de aspecto similar al clásico OVNI, en la base militar de Griffith, en el estado de Nueva York.

Aunque no sería lo único pues otro elemento sospechoso que avalaría dicha hipotesis es la disposición de las baterías de misiles interceptores aire-aire, que a partir de principios de los años cincuenta se instalaron en New Jersey, a sólo tres kilómetros de los laboratorios Bell, y que presuntamente estaban allí para defender a la población de Nueva York de un hipotético ataque soviético. en cambio, el alcance de esos misiles no pasaba de los quince kilómetros, cuando la separación a la ciudad de los rascacielos era de más de sesenta.

¿Cuál fue la autentica misión de aquellos misiles? ¿Por qué defender unos laboratorios privados anteriormente que el puerto de Nueva York o la base de Neward? ¿Pretendían preservar estos laboratorios de una supuesta amenaza exterior a nuestro mundo?

Fue un crimen sin aclarar.

Por supuesto, las autoridades se oponen cualquier conexión. El antiguo jefe de la junta de jefes del Estado Mayor, John Shalikashvilli, ha emitido una declaración no oficial en la que asegura que «no hay evidencia de que los alienigenas hayan visitado nuestro mundo».

Pero no piensa lo mismo un antiguo jefe del departamento legal de AT&T, una de las personas que supuestamente han facilitado a American Computer la información ocultada encima del descubrimiento del transistor, que él mismo ha guardado durante años para «defender la auténtica cronica, porque AT&T no querría admitirla”.

Este enigmatico informante fue, al parecer, amigo de Jack Morton, vicepresidente de Laboratorios Bell en la era del descubrimiento del transistor y que se llevó a la tumba la verdad sobre este misterioso tema. Morton falleció en enigmaticas circunstancias, abrasado en el interior de su propio automóvil después de que unos oscuros individuos le hubiesen dejado inconsciente y rociado con gasolina. Un crimen que, según ha señalado el polémico Jack A. Shulman, supuso unas condenas sospechosamente leves para sus dos autores.

Espionaje y trampas

No acabaría aquí la cronica. Según anunció el 31 de octubre de 1997 un portavoz de seguridad de ACC, a finales de julio o principios de agosto «recibimos en nuestras oficinas una serie de insolitos documentos militares enviados anónimamente». Estos documentos contenían información trascendental encima del sistema militar de satélites de comunicaciones.

El portavoz aseguró que la aparición de tales documentos formaba parte de un plan para suministrar evidencias falsas que sirviesen para acusar de espionaje a la compañía ACC. Una alucinante cronica de espionaje, conspiraciones y un enigmatico asesinato que parece superar cualquier argumento de ciencia-ficción.

Más indicios, evidencias y descubrimientos misteriosos.

El transistor no sería el singular avance tecnológico inspirado en la tecnología de los OVNIs. El láser, la fibra óptica, circuitos de estado sólido, y equipos de conmutación a gran escala, podrían ser diferentes inventos por los que los terrícolas no habríamos tenido que pagar royalties a los inventores extraterrestres.

Pero aun hay más: una serie de aparatos originarios de naves espaciales alienigenas capturadas y cuya utilidad incluso no habría sido comprendida. Entre estos ingenios se halla, según las fuentes manejadas por American Computer Company, un amplificador de microondas de alta energía que tiene un asombroso efecto secundario: descompone los objetos sólidos en sus componentes moleculares. igualmente habría unos circuitos que funcionarían con partículas como los muones.

Pero la pieza más espectacular sería, sin duda, un enorme generador, similar a una bobina, de unos 10 metros de circunferencia, que al parecer tiene el efecto de neutralizar la gravedad, y suministrar a las naves la posibilidad de realizar giros «imposibles», o aceleraciones bruscas y paradas en seco sin perjudicar a los tripulantes. ¿Tal vez una aplicación de la hipotesis del campo unificado, una asignatura aun pendiente para nuestros investigadores actuales?

Sin duda esto prueba, que la evolución de el saber para el progreso y avance de la sociedad se ha observado relacionada y envuelta con el conocimiento y tecnología extra asombroso, es uno de los tantos misterios e incógnitas, claves para la confirmación del tan mencionado asunto de la existencia extraterrestre.

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