LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

los nefilim gigantes de la antiguedad
los nefilim gigantes de la antiguedad
Los gigantes son personajes ficticios que aparecen en una infinidad de cuentos clásicos, usualmente encarnando el rol de malvados, o mejor mencionado, de incomprendidos o desencajados sociales. Basta con recordar la nueva cronica de Disney, Ralph el destructor.

Los Nefilim en la Torá

Resulta más que interesante revelar que la biblia menciona la existencia de poblaciones de entes de grandes dimensiones físico y fuerza descomunal a los que denomina Nefilim, término que luego se tradujo como gigantes, seguramente fuente de inspiración de los posteriores gigantes de los cuentos infantiles. Pero la biblia explica a estos gigantes en varias ocasiones y en varios de sus distintos libros, con gran realismo y precisión.
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LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

Moais de Isla de Pascua
Luego de que Moisés enviara hombres a que reconozcan la tierra de Canaán, vuelven con el siguiente reporte:
Núm.13.32 a 13.33: …todo la villa que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. igualmente vimos allí gigantes, hijos de Anac, casta de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
Incluso aquí es una referencia aislada y que en la tradición se interpreta como que los espías estaban tan asustados que lo que veían les aparentaba sobredimensionado. En el texto de Deuteronomio encontramos otra referencia:
Deu.2.10 a 2.11: …Los emitas habitaron en ella anteriormente, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos además, como los hijos de Anac.
Deu.2.18 a 2.21: Por tierra de gigantes fue además ella tenida (la tierra de los hijos de Amón); habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zomzomeos; pueblo grande y numeroso, y alto, como los hijos de Anac;
Deu.3.11: Porque únicamente Og soberano de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre.
Deu.3.13: Y el resto de Galaad, y todo Basán, del reino de Og, toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la media tribu de Manasés.
Deu.9.1 a 9.3: Escucha, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán, para entrar a desposeer a naciones más numerosas y más poderosas que tú, ciudades grandes y amuralladas incluso el firmamento; un pueblo grande y alto, hijos de los anaceos, de los cuales tienes tú conocimiento, y has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos de Anac? Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti; y tú los echarás, y los destruirás en seguida, como Jehová te ha mencionado.
Acá ya estamos hablando de una cantidad de datos, ya no se trata de gigantes aislados y anónimos, se los especifica perfectamente, localizados geográficamente e identificados individualmente.

LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

Cabezas Olmecas
conforme a la tradición rabínica, los Anakim (anaquitas), Refaim (refaitas), Gibborim,Zamzummim, y Emim (emitas), son de la misma casta Nefilim, y todos son nombres que se traducen por “gigantes”. Por cierto, “Hijos de Anac” y “Anakim” nos resuena a An, el patriarca de los Annunaki de la mitología sumeria.
En el 1er texto de Samuel:
1Sa.17.4 a 17.7: Salió por lo tanto del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y poseía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus extremidades inferiores traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y poseía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
Esto es aproximadamente (dado que la unidad de medida “codo” tiende a ser variable) 3.20 metros de altura, y la coraza pesaría 72,5 kgs. Se podría pensar que es una exageración, pero en tal suceso uno esperaría leer “mide más de 2 metros y medio” o algo así y no semejante precisión al detallar la altura de seis codos y un palmo, o el peso y tamaño de sus armas.
En el 2do texto de Samuel:
2Sa.21.15 a 21.22: Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel, y descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los filisteos; y David se cansó. E Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con una espada nueva, intentó matar a David; mas Abisai hijo de Sarvia llegó en su auxilio, e hirió al filisteo y lo mató. Por lo tanto los hombres de David le juraron, mencionando: Jamás más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel. Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; por lo tantoSibecai husatita mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en donde Elhanán, hijo de Jaare-oregim de Belén, mató a Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como el rodillo de un telar. Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual poseía doce dedos en las manos, y diferentes doce en los pies, veinticuatro por todos; y además era descendiente de los gigantes. Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán, hijo de Simea hermano de David. Estos cuatro eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos.
Aquí encontramos mas datos precisa e individualizada sobre personas de carne y hueso “gigantes”. Es posible que todo esto, o algo de esto, sea real? Es decir, que efectivamente hayan existido gigantes, como en los cuentos infantiles?

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Ha’amonga ‘a Maui, Tonga
1er texto de Crónicas:
1Cr.20.5: Volvió a levantarse guerra contra los filisteos; y Elhanán hijo de Jair mató a Lahmi, hermano de Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como un rodillo de telar.
Respecto de Lahmi, el hermano de Goliat: El concepto del nombre de la ciudad de Belén originalmente Beth-Lehem o Bit-Lahmi, era “casa de Lahmu o Lahamu”. Y asimismo, Lahmu y Lahamu son dos hermanos gigantes de la mitología sumeria, hijos de Apsu y Tiamat, al servicio del dios Enki en guardar el cerrojo de las puertas del Apsu.
Toda estos datos que se menciona en los libros de la biblia tiene un nivel de detalle que si se tratara de otro asunto menos “fantasioso” no dudaríamos en darlo como válido.
Pero el texto más intrigante y trascendente lo encontramos en Génesis, luego de contar la descendencia de Noé, la biblia menciona lo siguiente:
Gén.6.1. a 6.4: Aconteció que cuando empezaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, les nacieron hijas. Y viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y manifestó Jehová: No contenderá mi alma con el hombre para siempre, porque indudablemente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y además después que se unieran los hijos de Dios con las hijas de los hombres y les engendraran hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

Dolmen de Rusia
Vamos por partes porque ya tenemos demasiados temas juntos:
  1. Por un lado menciona a “hijos de Dios” – ángeles -, y por otro hijas de los hombres, es decir humanas
  2. Estos “ángeles” se sintieron atraídos, y procrearon con las mujeres humanas. Cómo, no era que los ángeles no tenían sexualidad? Como podrían fecundar una doncella?
  3. Parecería que aquí se fija la edad máxima del hombre en 120 años, como castigo a esta unión interracial no admitida, en la que el singular que no interviene es el hombre!
  4. Los gigantes ya habitaban en la tierra desde anteriormente de esta unión, y indudablemente demasiado después además (Núm.13.32 a 13.33)
  5. Valientes? Varones de renombre para después aniquilarlos?

El texto de Enoc

El texto de Enoc (texto apócrifo) además alude en detalle sobre estos gigantes y cuenta cómo fueron engendrados por “vigilantes” que fecundaron a mujeres humanas, de figura análoga a la descripción de la biblia. Alude a los vigilantes como los “hijos del firmamento”, ángeles que vigilan desde su morada celestial, de los cuales 200 de ellos se han corrompido tomando mujeres para sí, liderados por su jefe Shemihaza.

LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

Deidades aladas sumerias
Las cronica de Enoc cuenta que él ascendió a los cielos, y dice:
“La visión del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras de los Vigilantes y de los Santos y porque las escuché he aprendido todo de ellos y he comprendido que no hablaré para esta generación sino para una lejana que está por venir”.
“Así, yo Enoc estaba comenzando a bendecir al Señor de majestad, al Soberano de los tiempos, y he aquí que el Vigilante del gran Santo me llamó a mí, Enoc el escribiente y me manifestó: “Enoc, escriba de justicia, ve a los Vigilantes del firmamento que han abandonado las alturas del firmamento, el eterno lugar santo y que se han contaminado con las mujeres haciendo como hacen los hijos de los hombres, y han tomado mujeres y han forjado una gran obra de corrupción sobre la tierra, y hazles conocer que no habrá para ellos paz ni redención de su pecado.””
Este “una declaración” de Enoc coincide con la biblia en que ángeles/vigilantes descarriados habrían procreado con mujeres dando lugar a una nueva especie híbrida, acto que corrompió a dichos vigilantes.

LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD

Tablilla sumeria

Mitos y leyendas de gigantes en diferentes culturas

Hay un gran numero de mitos sobre gigantes en diversas culturas del planeta, que coinciden en mayor o menor grado con el contenido del relato bíblico y el del texto de Enoc.
En primer lugar podemos citar el texto sagrado de la villa Quiché Maya, el Popol-Vuh, el cual alude a los divinidades creadores del cosmos y la sociedad de la siguiente figura:
Por lo tanto vino la Palabra; vino aquí de los Dominadores, de los Poderosos del Firmamento, en las tinieblas, en la noche: fue dicha por los Dominadores, los Poderosos del Firmamento; hablaron: por lo tanto celebraron consejo, por lo tanto pensaron, se comprendieron, unieron sus palabras, sus sabidurías. Por lo tanto se mostraron, meditaron, en el instante del alba; decidieron [construir] al hombre, mientras celebraban consejo sobre la producción, la existencia, de los árboles, de los bejucos, la producción de la vida, de la existencia, en las tinieblas, en la noche, por los Espíritus del Firmamento llamados Maestros Gigantes. Maestro Gigante Relámpago es el primero. Huelia del Relámpago es el segundo. Esplendor del Relámpago es el tercero: estos tres son los Espíritus del Firmamento. Por lo tanto se reunieron con ellos los Dominadores, los Poderosos del Firmamento. Por lo tanto celebraron consejo encima del alba de la vida, cómo se haría la germinación, cómo se haría el alba, quién sostendría, nutriría.
Los mitos de Rapa Nui (Isla de Pascua) nos hablan de la llegada a su isla de unos hombres venidos del firmamento, los ”hombres pájaro” (los ”orejas largas”) quienes se unieron con mujeres locales y tuvieron descendencia. Estos entes habrían enseñado varios de sus conocimientos y su método de redacción a sus anfitriones.
Viracocha, la deidad de la civilización andina, creador del firmamento y la Tierra, dio origen a unos gigantes llamados Waris Runa (cuyo progenitor, llamado Pirua, dio su nombre a Perú entero). Así, los gigantes erigieron los primeros templos para la adoración de Viracocha, de Wari y del Sol (Willka, en aymara). Según las recopilaciones de Sarmiento de Gamboa, los gigantes fueron irrespetuosos con Viracocha, quien se vengó desencadenando el diluvio universal (Uno Pachaci).
Otro mito de la zona de Tiwanaku alude a la deidad Oryana, un ser “venido de los astros” que llegó al Lago Titicaca para mejorar a una brutal casta de gigantes que allí vivía por medio el mestizaje. De su labor de procreación nacieron 70 entes de una nueva casta, que durante un día y una noche fueron capaces de construir toda la antigua ciudad de Tiahuanaco. Esa casta de gigantes mejorada acabó corrompiéndose y sucumbiendo a una terrible hecatombe.
En la playa de Makave, en Tonga, hay un poblado que según la leyenda fue morada de una población de gigantes que fueron observados por los primeros residentes de Tonga.
Existen unas construcciones megalíticas en Malta llamadas “Ggantia”, situados en la isla de Gozo. En maltés, el nombre “Ggantia” evoca la expresión “torres gigantes”, y según una leyenda, las torres habrían sido construidas por criaturas gigantes con el fin de utilizarlas como sitios de adoración.
Las leyendas y la tradición en la Edad Media hablaban de que el montón de Stonehenge era un circulo de gigantes petrificados, de allí que se le conociera como la “Danza de los Gigantes”.

LOS NEFILIM, GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD Torralba d´en Salort

La interpretación de Sitchin

Zecharia Sitchin fue un investigador en lenguas del oriente próximo y un estudioso del asunto sumerio. Precisamente basándose en la mitología sumeria y sus sucesores, y comparándola con los textos  bíblicas desarrolló una hipotesis que hoy en dia se denomina “Alienigenas Ancestrales” que señala que entes de otro mundo vinieron al nuestro hace centenares de miles de años.
Muy resumidamente, durante su estancia en la tierra crearon al hombre actual manipulando los genes de un homínido con los de su propia especie. Como consecuencia de esto, todo lo que en el sistema de las religiones actuales alude a Dios, ángeles, vigilantes, etc. en verdad estaría haciendo mención a estos entes biológicos extra planetarios.
Su teoría fue y es indudablemente controvertida y resistida por la comunidad científica y por la población creyente en general. sin embargo esto, y pese a que sus libros no tienen cierta rigurosidad científica en sus argumentos, sus planteos son verdaderamente tan audaces como interesantes, despertando las inquietudes del lector respecto de todo lo que la cronica formal y religiosa no logra aclarar sobre nuestro origen.
Desde su visión, cuando se habla de entes celestiales no está mencionando que son etéreos, sino que son entes biológicos que literalmente bajaron del firmamento porque vinieron desde otro mundo. O asimismo, las alas de los “ángeles” harían mención a su capacidad de surcar los cielos (con naves), no que fueran entes alados como un pájaro.

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Deidad alada
A continuación transcribimos un extracto de su texto el 12vo mundo, en donde se puede inferir llegar al punto de vista de Sitchin a los interrogantes planteados con anterioridad.
¿Puede haber alguna duda de que las villas de la antigüedad, (al llamar a sus deidades, «Divinidades del Firmamento y de la Tierra», estaban queriendo decir, literalmente, que eran gentes de alguna parte que habían venido a la Tierra desde los cielos?
Las evidencias incluso actualmente presentadas en lo referente a los viejos divinidades y sus vehículos no deberían dejar resquicios a la duda de que hubo una vez entes vivos de carne y hueso que, literalmente, bajaron a la Tierra desde los cielos. Inclusive los primeros recopiladores del Antiguo Testamento -que consagraron la Biblia a un único Dios consideraron necesario identificar la presencia en la Tierra de estos entes divinos en la antigüedad.
La misteriosa sección -a la que le tienen pánico tanto los traductores como los teólogos- es la que figura el comienzo del Capítulo 6 del Génesis. Ocupa el cosmos que hay entre la reseña de la expansión de la Sociedad a lo largo de las generaciones después de Adán y el relato del desencanto divino con la Sociedad que precedió al Diluvio. Asevera, inequívocamente, que en aquel tiempo los hijos de las deidades observaron que las hijas de los hombres estaban bien; y confundieron con esposas a las que preferían de entre todas ellas.
Las connotaciones de estos versículos, y los paralelismos que hay con los relatos sumerios de las deidades, de sus descendientes y nietos, y de la descendencia semidivina resultante de la cohabitación entre divinidades y mortales, se acumula mientras seguimos leyendo los versículos bíblicos:
Los nefilim estaban sobre la Tierra, en aquellos días y además después, cuando los hijos de las deidades cohabitaban con las hijas de los Adán, y ellas les daban hijos. Ellos fueron los poderosos de la Eternidad- El Pueblo del shem.
La transcripción que figura aquí no es la transcripción tradicional. Durante demasiado tiempo, la expresión «Los nefilim estaban sobre la Tierra» se tradujo como «Había gigantes sobre la tierra»; pero los traductores modernos reconocen el error, optando al final por dejar intacto el término hebreo nefilim en la transcripción. El versículo «La villa (gente) del shem», como sería de esperar, se tradujo como «la gente que poseía un nombre», y, de ahí, «los hombres famosos». Pero, como ya hemos mencionado, el término shem se debe tomar en su sentido original –un cohete, una nave espacial.

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Deidades aladas sumerias
Por lo tanto, ¿qué significa el término nefilim’? Derivado de la raíz semita NFL («ser lanzado abajo»), significa exactamente lo que significa: ¡aquellos que fueron arrojados a la Tierra!
Los teólogos contemporáneos y los eruditos bíblicos han preferido evitar estos molestos versículos, justificándolos alegóricamente o, sencillamente, ignorándolos por completo. Pero los escritos judíos de la era del Segundo Santuario reconocieron en estos versículos los ecos de antiguas creencias sobre los «ángeles caídos». Varios de los más viejos trabajos eruditos llegaron a citar los nombres de estos entes divinos «que cayeron del Firmamento y estaban en la Tierra en aquellos días»: Sham-Hazzai («centinela del shem»), Uzza («poderoso») y Uzi-El («poder de Dios»).
Malbim, un destacado comentarista bíblico judío del siglo xix, reconocía estas antiguas raíces y explicaba que «en la antigüedad, los soberanos de los naciones eran los hijos de las deidades que llegaron a la Tierra desde los Cielos, y reinaron la Tierra, y tomaron esposas de entre las hijas del Hombre; y entre su descendencia hubo héroes y poderosos, príncipes y soberanos». Estas historias, Malbim, eran de las deidades paganos, «hijos de las deidades que, en tiempos primitivos, cayeron desde los Cielos a la Tierra… ésta es la razón por la que se llamaron a sí mismos ‘nefilim’, i.e. Aquellos Que Cayeron».
Con independencia de las implicaciones teológicas, no se nos puede huir el concepto literal y original de los versículos: los hijos de las deidades que vinieron a la Tierra desde los cielos eran los nefilim. Y los nefilim eran el Pueblo del Shem -el Pueblo de las- Naves Espaciales. A partir de aquí, les seguiremos llamando por su nombre bíblico.

Cuanto sucedió esto?

Generaciones de eruditos han leído este versículo, «Que sus días sean ciento veinte años», como la concesión de Dios al hombre de un lapso vital de 120 años. Pero esto no tiene sentido.
Si el texto trata de la pretensión de Dios de destruir a la Sociedad, ¿por qué, en la misma frase, le iba a ofrecer al Hombre una larga vida? Y nos encontramos con que, tan pronto pasó el Diluvio, Noé vivió gran cantidad más del supuesto límite de 120 años, al igual que sus descendientes, Sem (600), Arpaksad (438), Sélaj (433), etc.

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Gobekli Tepe
Tratando aplicar el lapso de 120 años al Hombre, los eruditos ignoran el hecho de que el lenguaje bíblico no emplea un tiempo verbal futuro -«Sus días serán»- sino pasado -«Y sus días eran ciento veinte años». La duda obvia, por tanto, es la siguiente: ¿Al lapso de vida de quién se refieren aquí?
Nuestra conclusión es que la cantidad de 120 años se entendía que se aplicaba a la Deidad.
El fijar un acontecimiento trascendental en su adecuada perspectiva temporal es un rasgo normal de los textos épicos sumerios y babilonios. «La Epopeya de la Creación» comienza con las palabras Enuma elish («cuando en las alturas»). El relato del encuentro del dios Enlil y la deidad Ninlil se sitúa en el tiempo «cuando el hombre incluso no había sido creado», etc.
El lenguaje y el propósito del Capítulo 6 del Génesis tenían el mismo objetivo: situar los sucesos trascendentes de la gran Inundación en su correcta perspectiva temporal. La primera palabra del primer versículo del Capítulo 6 es cuando:
Cuando los terrestres empezaron a crecer en número sobre la faz de la Tierra, y les nacieron hijas.
Éste, prosigue la narración, fue el instante en que Los hijos de las deidades observaron que las hijas de los terrestres eran compatibles; y tomaron para sí por esposas a las que eligieron. Instante en el cual…
Los nefilim estaban en el país en aquellos días, y además después; cuando los hijos de las deidades cohabitaron con las hijas de los terrestres y concibieron. Ellos fueron los Poderosos que eran de Olam, el Pueblo del Shem.
Fue por lo tanto, en aquellos días, cuando el Hombre estaba a punto de ser barrido de la faz de la Tierra por el Diluvio. ¿Cuándo fue exactamente eso?
El versículo 3 nos dice, inequívocamente: cuando su edad, la de la Deidad era de 120 años. Ciento veinte «años», no del Hombre ni de la Tierra, sino de los poderosos, el «Pueblo de los Cohetes», los nefilim. Y su año era el shar -3.600 años terrestres.
Esta interpretación no sólo aclara los desconcertantes versículos del Génesis 6, sino que además prueba de qué modo se ajusta a la información sumeria: 120 shar 432.000 años terrestres, habían pasado entre la llegada a la Tierra de los nefilim y el Diluvio.

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Tiwanaku – Monolito de Bennett

Encima del texto de Enoc

Hay quienes consideran que este texto fue verdaderamente escrito por el patriarca Enoc dado el alto grado de profundidad que vierte sobre varios aspectos mencionados solo superficialmente en la biblia. asimismo, la biblia menciona que Enoc tuvo un lugar nitidamente diferencial al resto de los mortales dado que él no murió, sino que “Caminó, pues, Enoc con Dios, y se esfumó, porque le llevó Dios”. Siendo así, este testamento sería más antiguo de la Tierra dado que se habría escrito anteriormente del diluvio, cosa complicado de probar.
en cambio, examinando sus propiedades literarias, podemos avisar una temática ampliamente apocalíptica, característica típica de un lapso de la cronica judía conocida como “lapso intertestamentario” que abarca desde el siglo III a.C incluso el siglo I d.C. Esta era se caracterizó por su gran producción de obras pseudoepígraficas apocalípticas, entre ellas el “Apocalipsis de Elías”, “Apocalipsis de Esdras”, “Apocalipsis de Sofonías”, “ Apocalipsis de Baruc” y “Apocalipsis de Abraham”. El texto de Enoc encaja perfectamente en este lapso. Otra evidencia que apunta una fecha de composición tardía del texto de Enoc es que no existen referencias a un texto de Enoc en la literatura judía anterior al siglo III a.C.
sin embargo las reproducciones casi textuales de este texto que encontramos en las epístolas canonícas de Judas y 2 de Pedro, y tambien en el Apocalipsis dejan importantes inquietudes respecto de este texto.
Seguro no se sabe con precision el origen de este texto y si tiene inspiración divina o no (condición necesaria para considerarse dentro del corpus canónico). Es posible que el texto de Enoc haya sido una compilación de de fuentes orales, entre estas, quizas algunas verdaderas profecías dichas por el Enoc bíblico.
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