Poveglia – la isla del terror.

Poveglia.
A la sombra de la histórica ciudad de Venecia, uno de los más grandes atractivos turísticos de Italia, yace una reducida isla a sencillo vista no distinta de las diferentes en la laguna veneciana; pero cuya referencia basta para infundir el miedo en el corazón inclusive de los más viejos residentes de Venecia.
Una herida que incluso supura en las aguas azules de la laguna, evitada por los pescadores, que temen levantar huesos humanos a la hora de recoger sus redes. Hablamos de uno de los sitios más embrujados del mundo, una isla de maldad que sin duda ha inspirado a incontables películas de horror y cuya cronica seguramente las supera con creces.
Hablamos de la isla de Poveglia.
El inicio de Poveglia.
La cronica de la isla comienza durante el esplendor del Imperio Romano, en el año 421 cuando la gente de Padua y Este huyeron a ella para huir de las invasiones bárbaras. En el siglo XI, la isla creció gran cantidad debido a sus cultivos de viñedos. En 1379 fue atacada por la flota genovesa, y las personas de Poveglia se observaron obligadas a moverse a Giudecca.
“Quarenta Giorni”: Los Lazzarettos y la Peste Negra.
Ilustración medieval de un doctor de la plaga.
En 1403, durante la epidemia de la peste negra, el gobierno italiano decidió convertir las islas de la laguna en unidades de cuarentena conocidas como Lazzarettos. Estos sitios estaban destinados para almacenar a las personas que podrían presentar síntomas de la dolencia durante un lapso de tiempo. Al finalizar este lapso de cuarenta días se les permitía salir libres.
Es aquí donde surge la palabra “cuarentena”, a partir de las palabras italianas para cuarenta días: “quarenta giorni”.
La plaga en cambio, se extendió muy rápido y no tardó demasiado para que los Lazzarettos se convirtieran en una pesadilla para enfermos y doctores por igual. Cualquiera que exhibiera un síntoma, por más ligero que fuera, era exiliado a la isla para morir de forma agónica. Una vez que alguien fallecía por la dolencia u otra provoca, su cuerpo era arrojado a una “fosa de plaga”, un agujero cavado velozmente; quemado y enterrado.
Una de las fosas para cadáveres de Poveglia.
Entre 1629 y 1631, en el peor brote de la Peste Negra en Italia, se estima que incluso 80,000 personas fallecieron en siete meses. Demasiados de estos ni siquiera estaban enfermos, pero bastaba una sospecha o el ser acusado de tener los bubos de la peste para que las autoridades tomaran a una persona y la arrojaran a Poveglia; donde en gran numero de ocasiones ni siquiera se esperaba a que muriera para arrojarlos a las fosas.
Los ominosos doctores de la plaga que controlaban la isla inclusive quemaban vivos a los pacientes con el fin de acelerar la erradicación de la Peste Negra. 
En 1776, la isla quedó a cargo de la Magistrato alla Sanitá, una oficina pública de salud; y se transformó en una aduana por la cual todas las naves originarios del Adriático eran revisadas y donde se aislaba a cualquier posible víctima sospechosa. En 1814, cuando cerró el Lazzaretto, se dice que la isla contenía incluso 160,000 víctimas; y que parte de la tierra en ella consiste de cenizas humanas.
El Hospital de Poveglia.
Vista aérea de la isla, con anotaciones sobre los edificios y áreas.
En 1922, los edificios de la isla fueron renovados y convertidos en un asilo mental por órdenes del gobierno italiano. No pasó demasiado tiempo para que los pacientes comenzaran a quejarse de apariciones fantasmales y voces desencarnadas que los atormentaban por las noches.
En ese tiempo surgió la cronica de un doctor loco, el cual realizaba experimentos demenciales en los pacientes y se hallaba convencido de que la única figura de curar la locura era con lobotomías. Estas tareas eran realizadas con herramientas como martillos, clavos, taladros y cinceles; sin prestar atención a la seguridad o la higiene. se comenta que el doctor operaba en el campanario del hospital, y que los pacientes permanecian despiertos durante la noche debido a los gritos de aquellos siendo torturados.
El campanario del hospital.
Supuestamente, el doctor fue víctima de los espíritus de Poveglia. La leyenda reza que empezó a ser acosado por fantasmas, sombras amenazadoras y voces misteriosas que lo acosaban durante la noche. El terrible médico se suicidó saltando de la torre, aunque hay una variante de la cronica en donde fue arrojado por una fuerza invisible.
Una enfermera que supuestamente lo vio caer, diría posteriormente que el doctor sobrevivió a la caída inicial, pero su cuerpo destrozado y moribundo fue envuelto en una niebla enigmatica que lo asfixió; y un rumor apunta a que su cuerpo fue emparedado en los muros del
hospital.
El asilo fue cerrado en 1968, pero sus salas permanecen intactas; llenas de ventanas tapiadas, camas de colchones mohosos y habitaciones que no se han abierto en décadas.
Poveglia hoy.
Interiores del hospital.
La isla sigue siendo usada para labores de agricultura, en particular para el cultivo de viñedos en la industria italiana del vino. se comenta que las viñas que crecen en Poveglia son particularmente deliciosas, y que esto se debe a que las cenizas humanas en la tierra añaden nutrientes especiales a las plantas.
Quienes han visitado (o habitado) la isla desde el cierre del hospital Cuentan toda clase de historias que van desde lo curioso incluso lo aterrador. Por ejemplo, una persona que vivió en la isla a finales de 1960 abandonó el sitio repentinamente y sin dejar explicaciones a mitad de la noche, mientras que una familia rica que planeaba construir en ella un hogar para veranear decidió cancelar cualquier plan que tuviesen a raíz de una visita a Poveglia.
La cronica oficial señala que la familia se negó de último instante debido a una investigación sobre la cronica de la isla; pero los rumores indican que durante su visita, la hija mayor de la familia fue atacada por algo invisible que le desgarró el cara.
Quienes visitan la isla coinciden en una cosa: que la atmósfera es pesada y tiene una impresion constante de estar siendo contemplado. Inclusive se sabe de exploradores urbanos, agentes policiales, turistas y cazafantasmas que al poner un pie en la isla caen presa de un incontrolable deseo de salir de ahí a como dé lugar.
Los pescadores que tienen el valor de acercarse a la isla para atrapar crustáceos y peces de aguas poco profundas han denunciado que escuchan a veces llantos y gemidos que proceden de las instalaciones abandonadas de la isla; en especial de la torre.
Hay historias de que una voz espectral le susurra a las personas que se vayan de la isla y jamás regresen, mientras que los pasajeros de embarcaciones pesqueras y turísticas coinciden en que se pueden ver sombras moviéndose en el interior de la antigua clínica. Los psíquicos que han visitado Poveglia explican en particular a una presencia maligna, feroz y que se alimenta del sufrimiento producido por los siglos de abusos y carnicerías; e inclusive se han observado obligados a huir por la abrumadora energía malévola de mencionado ser.
Zak Bagan y la entidad.
La entidad es a veces descrita como un doctor de la plaga.
La supuesta entidad (o seres) que habita en Poveglia es exageradamente agresiva, y los informes de golpes, arañazos o el ser empujado por manos invisibles son gran cantidad habituales; al grado de llegar a ser brutales en ciertas ocasiones.
Pero de estos el más conocido es aquél que sufrieron los miembros del show “Ghost Adventures” en el año 2009. El equipo, que viajó con el presentador Zak Bagan decidió pasar un día entero en Poveglia y ver qué podrían encontrar.
A diferencia de sus investigaciones en diferentes sitios embrujados, lo que hallaron en Poveglia superó por demasiado sus expectativas. Desde un inicio, el equipo electrónico de Ghost Adventures empezó a registrar fallos; rebasando cualquier medida obtenida en experiencias previos.
Pero no fue incluso que Bagan empezó a patrullar la isla pidiendo que los espíritus se manifestaran, que las cosas se salieron de control. Algo invisible parece atacar a Bagan y a intentar poseerlo; y en la grabación puede observarse al hombre forcejeando violentamente con algo por cosmos de varios minutos. 
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