Maldición automovilística

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El prometedor actor norteamericano James Dean murió en un trágico incidente automovilístico en septiembre de 1955. Después, cuando los remanentes del coche fueron llevados a un garaje, el motor se desprendió y cayó sobre un mecánico, rompiéndole ambas extremidades inferiores. El motor fue comprado luego por un médico, que lo colocó en un coche de carreras, y murió poco después. En la misma carrera pereció otro conductor que se había instalado la palanca de cambios del coche de Dean. Después, el automóvil del actor fue reconstruido.., y el garaje se incendió. Fue exhibido en Sacramento y cayó del pedestal, rompiendo la cadera a un adolescente. Más tarde, en Oregon, el camión que transportaba el coche patinó y se estrelló contra la fachada de una tienda. Al final, en 1959, se partió en 11 pedazos mientras estaba apoyado en una sólida base de acero.