El baobad el arbol de 6000 años

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Según cuenta una leyenda africana, largo tiempo atrás el Baobab era considerado por todos los entes de la creación como el más hermoso de los árboles de la Tierra. Desde los más pequeños animales incluso los poderosos divinidades estaban cautivados por su belleza, por la fortaleza de sus ramas, la suave textura de su corteza y por el colorido de sus incontables flores.

Debido a la admiración que sentían las deidades por el baobab, decidieron hacerle un regalo, convirtiéndolo en uno de los entes vivos más longevos de la creación, siendo su esperanza de vida envidiable inclusive para los mismos árboles, longevos de por sí.

Con orgullo por su nueva condición, el baobab creció y creció durante años y años, haciéndose más grande, fuerte y alto. Con el paso del tiempo las ramas del baobab empezaron a dar sombra al resto de árboles de la creación, impidiendo que recibieran la tan necesitada luz del sol, y condenando a las criaturas de la tierra a una vida en el frío y la oscuridad lejos del calor y la luz. Con un orgullo tan desmedido como su propia estatura, el baobab anunció a las deidades que pronto les alcanzaría, poniéndose a su altura.

Cuando sus ramas estuvieron cerca de tocar la morada de los divinidades en los cielos, éstos montaron en cólera por la osadía del baobab, y para darle una lección de humildad no sólo le retiraron su bendición, sino que el baobab fue condenado a crecer al revés, y a vivir con sus flores bajo tierra y sus raíces al aire, dándoles el extraño aspecto que tienen hoy en día.

La leyenda no aclara si el baobab aprendió o no la lección, pero por supuesto que estos árboles tienen una apariencia que va más allá de lo extraño.

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