Salomón “El Enigma del Anillo Del Arcángel San Miguel”

Publicidad

La leyenda del Soberano Salomón, gran cantidad conocida en las culturas judeocristianas, aluden que era un soberano omnipotente, un hombre sabio y además, el mago más poderoso de por lo tanto. Estos poderes se explicaban por la posesión de un anillo que corrompe a aquél que lo lleva.

Salomón “El Misterio del Anillo Del Arcángel San Miguel”

se comenta que el arcángel Miguel fue quien lo dotó de tal tesoro, El cual le manifestó que sería capaz de dominar a todos los demonios de la tierra, y con su auxilio, construiría Jerusalén. Con el anillo sería capaz de conocer la lengua de las aves, los animales y los peces, y nada en la tierra le estaría escondido. Este anillo, se estima, fue guardado en el Santo Santuario, en el Arca de la Alianza.

Existen varias leyendas muy conocidas encima del anillo del Soberano Salomón.

La tradición judía cuenta que cuando el soberano David estaba en los umbrales de la muerte, llamó a su hijo y sucesor, Salomón, para despedirse de él.

Salomón que era adolescente, inexperto y estaba muy inquieto por la corona que pronto sería suya. Le rogó a su padre que le dejara algo que pudiera serle de auxilio en tiempos de crisis. Su padre le dió un joyero que contenía una moneda. “Cuando te encuentres en aprietos”, manifestó David, “abre este estuche y mira la rostro de la moneda. Pero cuando te encuentres en la cuspide del bienestar, vuelve a abrirla y dale la vuelta y mira el lado opuesto. Que Dios sea contigo, hijo mío”. Y murió.

Los años pasaron y Salomón se localizó asediado por contratiempos graves. Entre los altos rangos de sus oficiales mayores se gestaba una rebelión. Las varias esposas con las que había casado le exigían opuestos caprichos, llegando inclusive a construir altares para las deidades insolitos que en sus naciones de origen acostumbraban a idolatrar. El inmenso peso económico y logístico de construir el primer Santuario para el Dios de Israel era casi increible de resistir.

Salomón “El Misterio del Anillo Del Arcángel San Miguel”

Salomón estaba abatido y apesadumbrado cuando recordó el consejo de su padre y abrió el joyero. En la rostro de la moneda leyó las palabras hebreas: Gam zeh ya’avor que significan “Esto además pasará”. Se sintió profundamente reconfortado por el mensaje y volvió a tomar el control de su destino con confianza y decisión. Se superaron los obstáculos. Se disipó la rebelión. Se terminó el glorioso Santuario de Dios, un Santuario cuya gloria física y espiritual ensombrecía toda figura de culto pagano en Israel. Los barcos de Salomón surcaron los mares y trajeron gran prosperidad a su pueblo. Desde todos los zonas, los altos y los poderosos hacían peregrinaciones para rendir tributo a Salomón, a sus riquezas y a su sabiduría. Sentado en el cenit, Salomón olvidó las últimas palabras de su padre. No volvió a abrir el joyero.

Fue por lo tanto cuando Asmodeo, Soberano de los Demonios, golpeó la puerta de su corazón. Según la leyenda, Asmodeo había sido llevado encadenado ante el soberano Salomón y convertido en su esclavo. Tener tanto poder encima del Soberano de los Demonios era otro logro supremo que enriquecía el orgullo de Salomón e aumentaba su sensación de ser invencible.Sucedió que cierto día, el Soberano le manifestó a Asmodeo que no entendía cuál era la grandeza de los demonios, si el soberano de todos ellos podía ser encadenado por un mortal. Asmodeo contestó que si Salomón le quitaba las cadenas y le prestaba su anillo mágico, podría probarle los poderes que poseía. Salomón aceptó. El demonio se puso de pie ante él, con una de sus alas tocando el firmamento y la otra apuntando hacia la tierra. Cogió a Salomón, que le había entregado su anillo defensor, y lo llevó volando a cuatrocientos kilómetros de Jerusalén, y despues se designó a sí mismo como soberano.

Durante tres humillantes años, Salomón vagó por la tierra de Israel, viviendo con lo que le daban en las viviendas donde pedía de comer. Una y otra vez exclamaba: “¡Soy Salomón, Soberano de Jerusalén!” Sus palabras provocaban burlas y risas estridentes. “El más sabio de todos los hombres” era actualmente considerado un loco de atar. Era un castigo que le hizo prestar atención a una voz mortecina del pasado. Recordó la moneda y la leyenda: “Esto además pasará”. Sintiéndose profundamente reconfortado por el mensaje, volvió a tomar el control de su destino y después de grandes luchas consiguió recuperar su trono y su riqueza. Fue por lo tanto cuando otra vez en la cuspide de la gloria creyó de nuevo en la moneda y en su reverso. Si en los tiempos difíciles le había ayudado a superar todos los obstáculos cual podría ser el mensaje que la moneda encerraría para los instantes de gloria. Salomón abrió el joyero que su padre le entrego al morir, tomo la moneda le dio la vuelta y leyó: “Gam zeh ya’avor” , “Esto además pasara” y así fue como Salomón se transformó verdaderamente en el ser humano más sabio de todos los tiempos.

Asmodeo, en la demonología hebrea, gran jerarca diabólico, ocasionalmente identificado con Belcebú, príncipe del infierno. Figura que aparece en la tradición posterior hebrea, concretamente en el apócrifo Texto de Tobías del Antiguo Testamento como un alma del mal poseído de gran lujuria. Es representado como amante de Sara, hija de Raquel, tras haber asesinado a siete hombres que se casaron sucesivamente con ella. Tobías, quien quería casarse con Sara, consiguió con la auxilio del ángel Rafael exorcizar al demonio. El ángel persiguió a Asmodeo incluso el Alto Egipto y lo encadenó, dando la posibilidad a Tobías y a Sara de vivir en paz.

Historias y Leyendas

Compartir
Artículo anteriorEl origen de Hello Kity
Artículo siguienteEl Yasy Yatere