Leyendas del sol: de los dioses solares a los carros voladores

Fátima - Milagro del sol
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Leyendas del sol: de los dioses solares a los carros voladores

    

Gracias a los descubrimientos científicos, sabemos con certeza que la vida en la Tierra depende del sol. Pero mucho antes de que los científicos descubrieran que nuestro planeta gira en torno a él, las culturas antiguas reconocieron la importancia del sol, y tenían una gran cantidad de leyendas, mitos e incluso dioses basados ​​en él.

Aquí, hemos compilado algunas de las leyendas más maravillosas y fascinantes sobre el sol de las culturas de todo el mundo.

1. Aztecas (México)

Los aztecas creían que estaban en el período del quinto sol, con los cuatro soles anteriores destruidos por jaguares, huracanes, lluvias y una gran inundación, respectivamente. El dios que se sacrificó a sí mismo para convertirse en este quinto sol se llamaba Nanahuatzin, o “el de los granos o el de la costra”. Saltó a la hoguera de los sacrificios y fue derrotado por Ehecatl, el dios del viento.

2. China antigua (China)

En la antigua China, se creía que originalmente había 10 soles, todos los cuales eran hijos de la diosa solar Shiho. Todos los días, ella hacía rodar uno de ellos por el cielo en su carro del cielo. Sin embargo, un día se aburrieron y decidieron cruzar el cielo juntos, quemando el planeta con su calor combinado y provocando que el dios sol Dijun contrate a un arquero para dar una lección a los soles. Lo hizo matando a nueve de ellos con sus flechas, ahorrándose el último solo porque un niño le robó su flecha final.

3. Antiguo Egipto (Egipto)

El dios del sol, Ra, jugó un papel importante en el antiguo Egipto, por lo que su aspecto de halcón se ve a menudo en los jeroglíficos. Cuenta la leyenda que él y una tripulación de dioses navegaban en un bote por el cielo todos los días, luego pasaban por el inframundo por la noche para traer luz a los muertos. El viaje a través del inframundo fue peligroso, ya que el dios serpiente Apep trató de detener a Ra devorándolo. Se dice que los eclipses solares ocurrieron cuando Apep tuvo la sartén por el mango, pero Ra siempre logró escapar y el sol siempre salió de nuevo.

4. Antigua Grecia (Grecia)

Los antiguos griegos creían que el sol viajaba por el cielo en un carro volador montado por el hijo de Zeus, Apolo, y conducido por caballos ardientes. Apolo era importante en la cultura griega no solo porque representaba el sol, sino también porque se lo veía iluminar los mundos de la música y la razón. Trajo la lógica y el orden a la humanidad y brindó a todos la luz y la calidez del sol.

5. Inuit (Groenlandia)

En muchas mitologías, el sol y la luna son hermanos, y ese es el caso de la leyenda inuit, donde Malina es el dios del sol y Annigan es el dios de la luna. Si bien hay muchas versiones de su historia, todos están de acuerdo en que los dos tuvieron una disputa y Malina huyó al cielo. Su hermano la siguió, como la noche sigue al día. Se cree que los eclipses suceden cuando él la alcanza, pero solo es una pausa temporal en su búsqueda eterna.

6. Maorí (Nueva Zelanda)

Damos por sentado el ritmo de los movimientos del sol, pero esta leyenda maorí sugiere que no siempre fue un camino tan tranquilo a través del cielo. El sol solía correr, dejando a la humanidad muy poco tiempo para hacer algo, hasta que un héroe local llamado Māui decidió encargarse del asunto. Hizo suficiente cuerda para controlar el sol y luego la golpeó con la mandíbula de uno de sus antepasados ​​hasta que disminuyó lo suficiente como para darle más luz al mundo.

El sol ha cautivado e inspirado a la humanidad desde los albores de nuestra especie, y estas leyendas muestran cómo las civilizaciones que no tenían contacto entre sí creaban historias fascinantes para explicar lo que era y lo que hacía por ellas.

Fuente lukedoyle traducido por Dmisterio.com