Abadón: el ángel exterminador

Publicidad

Abadón: el ángel exterminador.

El nombre de Abadón, uno de los demoniosmás temidos de la cronica, prescinde de interpretaciones y conjeturas sobre su personalidad. Significa “ruina”, y acaso“perdición”.

El libro de Job asocia a Abadón con cierta nostalgia indefinible relacionada con la sabiduría, como si el conocer trajera consigo un sufrimiento y una pena que le son tributarias.

Abadón también fue relacionado con una abrumadora languidez de espíritu, pero también al grado más elevado de desolación.

Los catecúmenos y los gnósticos bautizaron aAbadón con el más conocido de sus cuantiosos epítetos: El ángel exterminadorel cual lo acompaña desde por lo tanto en prácticamente cualquier libro prohibido ogrimorio en dónde se lo mencione.

En este contexto, Abadón es aquel demonioque comanda sobre los ejércitos de plagas que suceden tras el apocalípsis.

Cuando El libro de las revelaciones cuenta oscuramente la rotura del Séptimo Sello, el pobre San Juan identifica a Abadón con las plagas y lo proclama soberano de las langostas, peste muy significativa en la mitología hebrea.

Debido a su carácter retraído, taciturno, aun hoy se ignora porqué el melancólico Abadónterminó encarnando la visión más tétrica e insondable de los abismos.

Actualmente bien, no todo es nefasto en la biografía de Abadón. De hecho, una de sus intervenciones ha sido cuidadosamente omitida por la Iglesia, siempre inquieta ante los avances de la lingüística.

por lo visto, la raíz de la palabra Abadón procede del arameo abbaddón, que significa literalmente“padre”. Si tomamos como mención a la iglesia ortodoxa griega, este es el mismo apelativo con el que Jesús solía citar a Dios.

En diferentes palabras: cuando Cristo alzó su mirada al firmamento en los sufrimientos indecibles del Gólgota, la palabra que acudía una y otra vez a sus labios resecos era abbaddón.